Inspiración Montessori: La mesa de la paz

Reconozco que cuando le comenté de forma casual a la dependienta que el objeto de algunos productos de los que me llevaba era formar una mesa de la paz me sorprendió que supiera de qué estaba hablando, de hecho me gustó… Lo que pasa es que un minuto después entremezcló en sus frases la palabra «castigo» y ahí fue cuando mi gozo cayó en el pozo 🙁

No, la mesa de la paz no es un rincón de pensar camuflado, no es un castigo maquillado de respeto. La mesa de la paz es una herramienta realmente respetuosa que no solo abre el camino hacía la resolución de conflictos (internos o sociales) sino que permite en su uso aprovechar cada situación para explorar y explotar la inteligencia emocional.

Y aunque no es un recurso del que Maria Montessori hablara concretamente sí es algo que se utiliza actualmente en sus aulas porque se ajusta completamente a su filosofía y a su más importante objetivo: educar para la paz.

¿Qué es la mesa de la paz?

A menudo, cuando surgen conflictos entre los pequeños, se recurre al bloqueo (separándolos, castigándolos, obligando a que dejen de pelear…) o se fuerza a resoluciones dictadas a criterio del adulto presente que asume el papel de juez, decide quién es víctima y dicta sentencia sin dar opción a más negociaciones (Obliga a pedir perdón, a dar un beso como recompensa, a devolver el juguete, etc.)

Pero la realidad es que ese tipo de conductas que a menudo realizamos con nuestra mejor intención lejos de traer la paz puede llevar a los niños a tener cierta sensación de injusticia y rabia hacia la otra parte o incluso la necesidad de recurrir siempre a una tercera persona para que trate de defenderles o resolver sus disputas.

Así pues, el objetivo de este recurso es aprovechar los conflictos del día a día y permitir que los pequeños identifiquen sus emociones en lugar de aplacarlas, se expresen, empaticen y aprendan a resolverlos de una manera autónoma. Por lo tanto, su uso favorecerá la asimilación de importantes habilidades sociales que sin duda les serán beneficiosas durante el resto de sus vidas.

Todo ello hace que no solo sea una herramienta genial en las aulas sino también en el hogar, donde tanto pequeños como adultos podemos sacar partido, aprender a gestionar nuestras emociones y a mejorar nuestras relaciones.

¿Cómo es la mesa de la paz?

Puede ser una mesa o un pequeño rincón, el caso es que sea un espacio agradable y bonito (recuerda la importancia de la belleza en el ambiente Montessori) que invite a la reflexión y a la resolución de conflictos, ya sea con nosotros mismos o con otras personas de una manera tranquila y respetuosa.

Sus componentes pueden ser variados y no hay mesa de la paz correcta o incorrecta en base a ello mientras cumpla con su cometido. De todas maneras y para que te hagas una idea, en ellas suele ser común encontrar:

  • Uno o varios objetos relajantes
  • Uno o varios relojes de arena
  • Un objeto de la paz (Algo simbólico y bonito)
  • Una vela, campana, timbre…
  • Libros o recursos para identificar las emociones

¿Cómo se utiliza la mesa de la paz?

Su uso puede ser individual o colectivo. Cuando un niño (o adulto) se siente sobrepasado, agobiado, triste o simplemente tiene ganas de estar solo, puede acudir a la mesa y relajarse durante un rato. Mientras está allí puede tratar de recuperar la calma con los objetos relajantes y puede reflexionar sobre sus emociones así como tratar de identificarlas para aprender a gestionarlas. Por ello, es importante respetar su espacio en ese momento y no intervenir ni interrumpir.

Cuando dos o más personas recurren a la mesa es para tratar de resolver sus enfrentamientos de una manera civilizada y calmada. Para ello se establecen turnos (quién tiene el objeto de la paz tiene el turno de palabra) y el resto de los participantes deben escuchar tratando de no interrumpir. El reloj de arena servirá para limitar el tiempo de cada intervención y dar a todos la misma oportunidad de expresarse.

Con el fin de que el ambiente en la mesa de la paz sea tranquilo y enfocado a la empatía suele pedirse que los que intervienen comiencen sus frases por «YO» en lugar de «TU», algo que invita a expresar como se sienten en relación al problema en lugar de señalar y culpar al otro.  Un ejemplo: «Yo me he sentido triste porque has roto mi dibujo» en lugar de «¡Tu has roto mi dibujo!», como ves la diferencia no parece mucha y sin embargo hablando de como nos sentimos podemos hacer que la otra persona se ponga en nuestro lugar y damos pie al diálogo mientras que culpar sólo suele llevar a más ataques para defenderse.

Si en algún momento de la reunión el ambiente se caldea y los participantes no pueden mantener la calma es también una buena idea posponerla hasta que todos vuelvan a estar receptivos y dispuestos a dialogar de una manera tranquila.

La idea es que los niños utilicen este recurso de una manera autónoma sin necesidad de la presencia de un adulto, pero según la edad de los pequeños (sobre todo si tienen menos de 4 años) puede que sea preciso que uno haga de moderador (no de juez) e incluso les ayude a poner palabras a lo que sienten si en algún momento no saben encontrarlas. Nuestro acompañamiento puede ser esencial en esos primeros años aunque a veces solamente haga falta nuestra simple presencia y confianza: «Veo que tenéis un problema, puede que sea difícil de resolver pero confío en que podréis llegar a un acuerdo».

Cuando finalmente los presentes llegan a una resolución puede hacerse sonar la campana o apagar la vela para dar por finalizada la reunión, o simplemente pueden volver a sus tareas habiendo recuperado el bienestar interior y con la satisfacción de haber resuelto sus propios conflictos.

Nuestro rincón de la paz

En casa ya escasea el espacio así que sustituimos mesa por cajita y la pusimos junto a nuestro rincón de lectura, no solo porque es uno de los ambientes que más invitan a la calma sino porque además nos permite tener a mano libros que tratan sobre las emociones.

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Por la red podrás encontrar un montón de ideas chulas para montar una mesa o rincón de la paz pero voy a hablarte ahora de nuestro contenido y el uso que en casa pretendemos dar a cada objeto (digo pretendemos porque aún no la usamos demasiado, la peque tiene cerca de 2 años y medio y aunque sí hablamos e identificamos las emociones más básicas aún no hemos necesitado usarla como tal aunque sí nos vamos familiarizando con ella, y como tarde o temprano todo llega…nuestro rincón ya está listo para cuando sea el momento 😉 )

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Lo primero que encontramos es un cojín que podremos coger o usar para sentarnos y una vela que podremos utilizar para dar calidez al rincón, concentrarnos en ella para relajarnos, etc. En la foto puse una de verdad, pero como ella aún es pequeña y pueden haber accidentes he puesto una falsa vela a pilas (que ya sé que no es lo mismo, pero todo a su debido tiempo 😛 )

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Una vez abrimos la caja encontramos varios objetos:

  • COLLAR DE CUENTAS DE MADERA: Un objeto que permite relajarse mientras se manipula.
  • CORAZÓN DE MADERA: Es lo que conocemos como el objeto de la paz, que puede servir para centrarnos en calmarnos mientras lo cogemos o para señalar los turnos de palabra.
  • RELOJ DE ARENA: Tiene un doble uso a mi parecer, por un lado puede marcar el tiempo que dedicamos a reflexionar o a cada turno mientras que por otro, el simple hecho de observar la arena caer puede llevarnos también a la calma.

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

  • FRASCO DE LA CALMA: Objeto relajante y herramienta para explicar nuestras emociones. Te hablé en profundidad de este recurso hace unas semanas, puedes verlo aquí.
  • CAMPANA: Podemos hacerla sonar al llegar a un acuerdo, igual que podemos también apagar la vela en señal de que hemos terminado.

En la estantería junto a nuestro rincón tenemos también una cajita DIY con la que trabajamos las emociones hace unos meses, se trata de imágenes con niños que experimentan diferentes sentimientos, espero poder pronto hablarte de los distintos usos que le damos y de paso dejarte el imprimible 😉

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

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3 respuestas a «Inspiración Montessori: La mesa de la paz»

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