DIY: 8 ideas para jugar con recortes de Goma Eva

Hace casi 12 semanas que hicimos esta actividad por primera vez en casa. La preparé una noche y a la mañana siguiente estuvimos jugando tan tranquilamente… Lo que no sabíamos es que aquella misma tarde estaríamos corriendo al hospital para dar la bienvenida al pequeño Naim 😀

Desde entonces ando con muchas ganas de contaros cositas en el blog, entre ellas este genial recurso, aunque eso… muchas ganas y poco ningún tiempo desde que somos uno más en la familia jeje

Por suerte, poco a poco vamos reencontrando cada uno nuestro lugar y adaptándonos a las nuevas rutinas así que, ahora que encuentro un hueco y puedo retomar el blog, no se me ocurre mejor manera de «re-inaugurar» que trayéndote estas ideas de juego con formas de Goma Eva que aquel intenso y feliz martes se quedaron en el tintero 😉

Necesitaremos

  • Láminas de Goma Eva
  • Tijeras
  • Una bandeja o recipiente con agua

Preparación de la actividad

Muy sencillo: Sólo hay que dejarse llevar por la imaginación y hacer recortes en distintas formas, tamaños y colores 😉

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De hecho, en función de la edad de tu peque, este puede ser otro paso en el que podrá participar favoreciendo así su motricidad fina al recortar y, por supuesto, su creatividad.

En muchas secciones de manualidades también venden Goma Eva en formas ya predefinidas (mariposas, flores, corazones, estrellas, etc.) que podéis aprovechar e incluir en la actividad si queréis.

Funcionamiento de la actividad

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El resultado es algo similar a los puzzles magnéticos que incluyen distintas piezas con formas para poder replicar o inventar creaciones, como éste que también puedes encontrar en nuestro escaparate. Pero, ¿Cómo y dónde se adhieren nuestras formas de Goma Eva?

La propiedad del material hace que pueda mojarse sin estropearse y que, una vez mojado puedas adherirlo a una superficie vertical de cristal (como una ventana) sin que se caiga. De nuevo algo muy simple pero muy molón, ¿no crees? 😀

Ideas de juego

A continuación hago una pequeña lista de ideas de juego que además de entretenimiento  favorecen a su vez distintos aprendizajes:

1) Replicar figuras: Ya que hablábamos del puzzle magnético, la primera idea es preparar anteriormente distintas creaciones a las que hacer fotos e imprimirlas como tarjetas para que el peque trate de replicarlas. Una actividad que favorece la atención y el razonamiento lógico-matemático.

2) Inventar creaciones: Al más puro estilo de juego no estructurado, sin pautas ni límites, juntar formas para crear nuevos objetos, paisajes y personajes. Ideal para trabajar la creatividad y la imaginación.

3) Crear historias: Aprovechar las formas para ilustrar historias, pueden ser cuentos ya conocidos o inventar sobre la marcha y según surjan los paisajes. De nuevo trabajamos la imaginación y creatividad, además del vocabulario.

4) Trabajar las emociones: Propiciar el diálogo sobre las emociones siempre es positivo, así que también aquí se presenta una buena oportunidad para la educación emocional. Se pueden crear diferentes caras que simbolicen distintos sentimientos (alegría, tristeza, enfado…) y hablar de situaciones que nos hacen sentir de ese modo, por ejemplo.

* Eso sí, que el gorrito no le falte XD *

5) Clasificar: Poner orden por el simple placer de ordenar 🙂 Sin duda todos los niños pasan por el período sensible de clasificación, un trabajo que favorece su concentración, su pensamiento lógico-matemático e incluso su propio orden interno. Según la etapa pueden clasificar por colores, formas y/o tamaños.

6) Introducir vocabulario: De nuevo según la etapa podemos aprovechar para trabajar vocabulario, ya sea en el idioma materno u otra lengua que queramos enseñarle. Podemos mostrar los colores, las propiedades (grande, pequeño, más alto que, etc) o el nombre de las figuras geométricas, por ejemplo.

7) Números, conteo y aritmética básica: Si entre los recortes introducimos los símbolos pack-108-figuras-goma-eva-adhesivos-letras-y-numerosnuméricos, puede trabajarse su identificación y asociarlos también a la cantidad que simbolizan mediante la agrupación de formas iguales (por ejemplo, círculos pequeños). Del mismo modo

pueden emplearse para hacer primeras operaciones como sumas y restas sencillas e incluso se me ocurre hacer rectángulos de distintas longitudes y colores al estilo «regletas» para llevarlas a cabo bajo esa técnica.

8) Lectura y escritura: En la misma linea del anterior, si contamos con recortes en formas de letras, podemos trabajar de una manera muy sensorial y divertida el reconocimiento de sus sonidos, su forma o en una etapa más avanzada formar y/o leer palabras o frases.

En fin, seguro que se te ocurren (y de repente surgen) muchas más cosas que hacer con este material y, de hecho, más allá de las 8 ideas de trabajo con formas de Goma Eva al estilo puzzle magnético casero que te he dejado, hay otras tantas formas de trabajo con este material, como por ejemplo hacer agujeros en las piezas y ensartarlas con un cordón, utilizarlas como plantillas para crear dibujos en un papel o un sin fin de manualidades que seguro Pinterest te puede chivar 😉

Además, resulta un material resistente que podemos guardar aun después de mojado por lo que el pequeño esfuerzo en la preparación inicial resulta sin duda recompensado por las muchas veces que puede reutilizarse si lo tratamos con más o menos cuidado 😀

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DIY: 3 Experimentos para trabajar el ciclo del agua

Hace poco en un paseo con la peque surgió una de esas preguntas que suele lanzar en tono despreocupado: ¿Mama, por qué llueve? Y es que el cielo gris lleva varios días haciéndonos compañía, dejando a veces algo de llovizna y algún que otro chaparrón.

Como vi que, a pesar de su pregunta, no estaba para nada interesada en una larga explicación… solamente le contesté que habían muchas nubes en el cielo y dejé el tema abierto, así que aprovechando el clima que ya invita a las actividades caseras decidí tratarlo con algunos experimentos que le resultaran más interesantes que mis razonamientos improvisados.

Ella aún no ha cumplido 3 años y he de decir que, aunque los experimentos le encantan, la atención y comprensión de las explicaciones son todavía algo limitadas así que no pretendí hacer ninguna clase magistral sobre el ciclo del agua ni profundizar demasiado sobre el tema, simplemente traté de ofrecer una actividad estimulante que a mi me permitiera hacerle una breve introducción y a ella disfrutar de la manipulación y la experiencia sensorial, que es lo que realmente le gusta e interesa por ahora.

Estoy segura de que más adelante, cuando surja un interés más profundo sobre la lluvia, repetiremos estas sencillas actividades que permiten acompañar tan gráficamente a la explicación.

Mientras tanto te dejo nuestra experiencia y la explicación de 3 experimentos ideales para trabajar y comprender el ciclo del agua 🙂

EXPERIMENTO 1: LLUVIA EN UN TARRO

Materiales

  • Agua
  • Colorante (opcional)
  • Un recipiente transparente
  • Un plato o tapadera para el recipiente

Desarrollo de la actividad

Como ya he comentado, sus intereses actuales están mucho más centrados en la manipulación, la experiencia sensorial y el perfeccionamiento motriz que en las explicaciones cientificas… es por esto que me limité a indicarle las instrucciones y a cederle a ella la preparación de esta actividad de manera que pudiera trabajar en sus verdaderas necesidades e intereses. Así pues, comenzó tiñendo y calentando el agua.

Después trabajó la coordinación y la práctica de trasvases para pasar el agua al recipiente con el que desarrollamos la actividad. Y me sorprendió de nuevo con su capacidad de observación cuando pidió que me fijara en que el agua, cuando estaba en la cuchara naranja, se volvía verde 😀

Una vez todo listo, lo llevamos a la mesa dónde pusimos la tapa de manera que sobre ella pudieramos poner algunos cubitos de hielo.

Así de simple y sencillo, ya estaba todo listo y solo quedó observar y esperar a que la lluvia comenzara a caer.

La explicación es muy sencilla y los resultados del experimento la acompañan a la perfección: Cuando el agua (del mar, por ejemplo) se calienta debido al calor del sol, el agua se evapora y se forman las nubes en el cielo. Cuando allí arriba se enfrían, el vapor se condensa y cae en forma de lluvia, llegando de nuevo a la tierra, o en nuestro ejemplo, el mar 😉

EXPERIMENTO 2: LLUVIA DE COLORES

Materiales

  • Agua
  • Espuma de afeitar
  • Colorantes
  • Pipetas, jeringuillas, etc.
  • Recipiente transparente
  • Vasos

Desarrollo de la actividad

Este ejercicio no ofrece concretamente una explicación gráfica, como la anterior, para los acontecimientos del ciclo del agua pero presenta una buena excusa para hablar sobre la lluvia también y de cualquier modo a los más pequeños les encantará ver caer sus colores y mezclas.

Tan solo se trata de poner la espuma, que simboliza una nube, en la parte superior de un recipiente lleno de agua y con ayuda de utensilios como jeringuillas o pipetas ir dejando caer agua de otros colores, que atravesará la espuma y caerán flotando a través del agua transparente dibujando una bonita escena de lluvia al caer.

Nosotras aprovechamos la ocasión para trabajar de nuevo la coordinación, la motricidad y el orden de secuencias tan necesario para utilizar con precisión y acierto una jeringuilla.

Experimentos ciclo del agua

EXPERIMENTO 3: EL CICLO DEL AGUA EN TU VENTANA

En esencia es el primer experimento pero hecho en una bolsa hermética que colgaríamos de una ventana donde diera el sol para que, de esa manera, se produzca el calentamiento del agua y todo fluya de manera algo más lenta pero mucho más natural. Además como acompaña el ejercicio con dibujos sobre la bolsa que representan el ciclo del agua resulta mucho más comprensible para el niño interesado. Te dejo el link externo en el que encontré la idea en Pinterest 😉

Experimentos ciclo del agua

Particularmente, esta idea me pareció genial, aunque dedidí posponerla para más adelante por parecerme que precisa de una mayor atención y paciencia de las que actualmente dispone Noa, además de la poca interactuación que precisaría por su parte, cosa que por ahora es requisito indispensable.

Y HABLANDO DE EXPERIMENTOS…

Ya que estamos con ensayos y mejunjes varios, no se me ocurrió mejor manera de terminar estos ejercicios dejándole hacer sus mezclas e inventos, a su aire y sin pretensiones, lo que en casa conocemos por «guarradas» XD … Y el resultado fue un buen rato de concentración, trasvases y juegos, vamos, todo un éxito, como no podía ser de otro modo 😛

Experimentos ciclo del agua

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DIY: Lámpara de lava casera

Burbujas que suben y bajan en un baile de color incesante y relajante, está claro que tienen algo hipnótico que atrae las miradas de pequeños y mayores así que no nos hemos podido resistir a fabricar nuestra propia lámpara de lava casera.

Vale, la nuestra no dura tanto como las que venden… el ratito de hacerlo y ya, pero para compensar el pequeño contra te diré que, como todos los DIY y experimentos tiene un montón de otras ventajas que sí juegan a su favor, empezando por la satisfacción que siempre da el conseguir las cosas por uno mismo 😀

Además, es una actividad apta en un amplio rango de edad ya que, en función de la misma (y de los intereses del pequeño, claro), proporcionará la adquisición de unos u otros conocimientos y aprendizajes.

Mientras los más pequeños tendrán la oportunidad de practicar trasvases, trabajar colores, concentraciónexperimentación sensorial, los más avanzados podrán dar sus primeros pasos en el área de las ciencias ya que permite manipular y comprender conceptos más técnicos como las densidades y su funcionamiento, hasta profundizar tanto como su interés necesite y llegar, si lo desean, hasta las moléculas en sus composiciones y comportamientos 😉

Es una actividad muy sencilla y rápida de preparar, por lo que puedes hacerla en cualquiera de esos ratitos muertos durante el día, sin necesidad de mucho jaleo 😉 La peque te muestra cómo lo hicimos en casa:

Materiales

  • Agua
  • Colorante alimentario
  • Aceite de girasol
  • Pastillas del antiácido efervescente «Alka Seltzer» (Probamos con otros medicamentos también efervescentes pero la intensidad era demasiada y no salía tan bien)
  • Un recipiente para la mezcla

DIY: Lampara de lava casera

Paso 1: Teñimos el agua

DIY: Lampara de lava casera

Paso 2: Vertemos en el recipiente el agua teñida

DIY: Lampara de lava casera

Paso 3: Introducimos el aceite

DIY: Lampara de lava casera

Paso 4: Dejamos reposar unos minutos

Paso 5: Introducimos un trozo de pastilla (mejor que entera) y repetimos tantas veces como queramos 😉

DIY: Lampara de lava casera

Paso 6: Disfrutamos del resultado

DIY: Lampara de lava casera

Cómo ves, una actividad sencilla pero resultona 😛 Ella disfrutó mucho del procedimiento y la preparación aunque el resultado le dio más bien igual, que llegado ese punto ya sólo quería echar una pastilla tras otra XD

Lo que me recuerda una vez más, la importancia que en realidad tiene el proceso frente al objetivo final, en el cuál los adultos solemos centrar nuestra atención.

Aish… si es que nos enseñan tanto cada día, ¿Verdad? 😀

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DIY: El frasco de la calma… ¿Montessori?

De un tiempo a esta parte me da la sensación de que el frasco de la calma está, de forma muy continuada, presente en todos los rincones virtuales vinculados al mundo infantil así que probablemente este material ya te resulte familiar.

De hecho, no son pocos los que además lo atribuyen sin reparos y hasta con descaro al método Montessori, tal vez porque (afortunadamente) es un término que resuena cada vez más en relación con la crianza respetuosa o tal vez porque decir que algo es Montessori es casi un sinónimo de calidad para tus hijos. En cualquier caso creo sinceramente que resulta más un reclamo que una realidad.

No. El bote de la calma no es algo de lo que Maria Montessori hablara concretamente o pudiera tener una opinión ya que en realidad es algo que ha surgido en los últimos años, cuyo origen real desconozco y no he sido capaz de hallar (aunque me encantaría saber, por lo que si tienes una respuesta te la agradeceré :P).

Pero sí, una cosa no quita la otra y reconozco que bien empleado puede ser un recurso que encaja más o menos bien con esta filosofía. Lo preocupante viene cuando el bote se convierte en una herramienta de represión emocional más que de acompañamiento y por ello me parece un tema interesante a tratar.

En esencia, el bote podría formar parte de cualquier conjunto sensorial sin necesidad de ir más allá, como el que hicimos hace ya un tiempo y puedes ver aquí: DIY: Botes sensoriales. 15 ideas. Así pues, como material sensorial ya resulta genial y no hay necesidad de ir más allá si lo que nos gusta es el elemento en si mismo, pero si lo que buscamos es utilizarlo como instrumento para trabajar las emociones y la relajación en los más pequeños me parece realmente importante tener en cuenta varias cuestiones y de ahí surge este post.

USARLO BIEN O USARLO MAL, ESA ES LA CUESTIÓN

En primer lugar conviene tener presente que el frasco de la calma no funciona por si solo, no sirve de nada (o más bien es contraproducente) poner al niño a mirar el tarro cada vez que acontece un conflicto o se encuentra más nervioso de lo habitual y esperar a que se relaje como por arte de magia.

La cosa no funciona así y de hecho es justo ahí donde el frasco muestra su «lado más oscuro», ya que utilizarlo con esta expectativa puede acabar convirtiéndolo en un recurrente castigo aunque, eso sí, camuflado de recurso respetuoso (como el rincón de pensar).

Aún peor, es probable que el aprendizaje que el niño adquiera de ello es que existen ciertas emociones que no son aceptadas por la sociedad y que por tanto, simplemente debe esperar a que pasen, intentar relajarse y dejarlas escondidas dentro, muy dentro donde no molesten a nadie.

Es más, puede que con el tiempo haya interiorizado tanto esta dinámica que incluso lo haga de manera automática sin apenas darse cuenta y por supuesto, sin necesidad de ningún elemento externo. No hace falta que diga que a nivel emocional esto resultaría un desacierto absoluto con importantes consecuencias que no solo le acompañarán en su niñez sino durante toda su vida.

Como ves, el frasco de la calma puede resultar un arma de doble filo y por eso es importante conocer a fondo sus posibilidades para así utilizarlo de una manera consciente y no simplemente porque está de moda o dicen que funciona genial «contra las rabietas«.

Y tras exponer los potenciales peligros de un uso inadecuado, centrémonos ahora en la parte positiva: sus aplicaciones dentro de un marco real de respeto y acompañamiento 😉

Lo cierto es que puede resultar una herramienta muy útil para tratar de explicar como funcionan nuestras emociones a través de una vistosa representación que podríamos narrarles más o menos así, siempre adaptándolo a su edad:

«Estas partículas de purpurina figuran emociones como la tristeza, la rabia, la frustración, el miedo o la decepción (son solo ejemplos) que a veces sentimos. Puede pasar – agitando la botella – que de repente sean tantas y tan fuertes que se revolucionen y anden tan alborotadas que no nos dejen ni pensar… entonces puede que nos pongamos nerviosos y nuestro comportamiento se vea alterado. Pero si seguimos observando las partículas, nuestras emociones, veremos como poco a poco ocupan de nuevo su lugar hasta hallar su estado natural. Es entonces cuando nuestro interior vuelve a estar en calma y equilibrio.

Esto no significa que simplemente debamos esperar a que «pase la tempestad» sino que debemos aprender a reconocer como nos sentimos, a poner nombre a nuestras emociones, hablar de ellas si es necesario y sobre todo aceptarlas. Admitir que tenemos derecho a sentirnos así pese a que no resulte una experiencia agradable para nosotros o los que nos rodean y ser conscientes de que no nos sentiremos así por siempre, aunque en ese momento pueda parecérnoslo.»

DIY: Frasco de la calma

El frasco de la calma puede resultar también un extraordinario recurso de relajación y meditación al más puro mindfulness si enseñamos a los pequeños a concentrarse en su respiración mientras observan los suaves movimientos en el interior de la botella, del mismo modo que podrían observar la recurrente llama de una vela, por ejemplo. Todo ello ayudará a bajar pulsaciones y a centralizar su sistema nervioso para así llegar a un estado consciente y equilibrado.

Como ves, más allá de que su origen haya sido por inspiración Montessori o más bien por influencias propias del yoga y la meditación, lo cierto es que el frasco de la calma bien empleado es un material en el que vale la pena profundizar ya que puede ayudarnos en el acompañamiento emocional de nuestros hijos así como llevarnos a reflexionar sobre nuestras propias emociones y eso siempre resulta interesante, ¿no crees?

Hay un pequeño cortometraje en el que varios niños mencionan este recurso y hablan sobre la importancia de la respiración… me parece muy bonito además de acertado así que lo dejo a continuación por si quieres echarle un vistazo 😉

¿CÓMO SE HACE UN FRASCO DE LA CALMA?

Es realmente sencillo fabricarlo y además pueden ayudar los más peques de la casa, una excusa más para hacer cosas en familia 😉

A continuación te cuento como hemos hecho la nuestra, bueno seré sincera… ella lo ha hecho todo XD

Necesitaremos

  • Gomina
  • Agua caliente
  • Purpurina del color que queramos (o varias)
  • Un frasco (nosotras empleamos un bote burbuja)

Paso 1: Ponemos gomina en el bote

DIY: Frasco de la calma

Paso 2: Llenamos con agua caliente

DIY: Frasco de la calma

Paso 3: Agitamos hasta que la gomina está disuelta y bien integrada

DIY: Frasco de la calma

Paso 4: Agregamos purpurina al gusto y agitamos bien

DIY: Frasco de la calma

Paso 5: Ya tenemos listo nuestro frasco de la calma

DIY: Frasco de la calma

Nosotras lo hemos integrado en nuestra recién estrenada mesa de la paz aunque más que mesa es un rinconcito XD

Espero sacar tiempo pronto para poder hablarte de este otro genial recurso para la gestión de emociones y conflictos, ya que hablamos del tema 😉

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DIY: Slime casero

Por aquí ha vuelto amanecer frío y nublado con expectativas de lluvia inminente, así que sumado a que andamos algo tocadas de la garganta ya, hemos renunciado al paseo (que no a la diversión 😛 ) y decidido pasar la mañana en casa ¡haciendo Slime casero!

Puede que lo conozcas mejor por blandiblú o flubber (por la película) pero el caso es que seguro que más de una vez has jugado con esas divertidas masas viscosas y saltarinas, ¿verdad? Pues resulta que también se pueden hacer de forma casera y es tan fácil que hasta la peque de 2 años la ha hecho prácticamente sola, siguiendo mis instrucciones.

A ella le encanta el proceso de creación sin importar el resultado así que aunque no hubiera salido como esperábamos lo hubiera disfrutado igual… pero por suerte, además ha salido genial y ha estado otro buen rato jugando y experimentando a nivel sensorial con las manos en la masa, nunca mejor dicho.

Los materiales empleados son bastante fáciles de conseguir en cualquier bazar a excepción del BORAX (Borato de sodio) que lo encontrarás en droguerías especializadas, puede que cueste algo encontrarlo (yo finalmente lo encontré en una tienda de pinturas) pero merece la pena el esfuerzo porque es super barato (unos 2,5€) y el bote sirve para diversas manualidades que además son super chulas como esta.

También sé que existen recetas para hacer esta manualidad sin BORAX aunque en casa aún no las hemos probado, si nos animamos y sale algo decente no dudes en que te lo contaré 😛

Necesitaremos

  • Medio vaso de agua caliente
  • 1 cucharadita de BORAX
  • Colorante alimentario
  • Purpurina
  • 80 ml de agua
  • 100 ml de pegamento escolar transparente (Yo he usado Supertite)

Paso 1: Mezclamos el BORAX con el agua caliente y reservamos

Paso 2: Ponemos el pegamento en un bol

DIY: Slime casero

Paso 3: Agregamos los 80ml de agua y mezclamos

Paso 4: Añadimos el tinte de color que queramos y mezclamos

Paso 5: Añadimos purpurina y mezclamos (opcional)

DIY: Slime casero

Paso 6: Incorporamos el BORAX poco a poco

Este es el paso más determinante de la receta, por lo que lo mejor es ir añadiendo cucharaditas de la mezcla de BORAX y removiendo hasta obtener la textura deseada. Nosotras hemos añadido 2 en un primer paso y luego de una en una con espacios para mezclar bien e ir viendo como queda.

Debe quedar en estado semi-sólido y flexible. Es probable que al principio esté algo pegajoso pero te recomiendo que sigas removiendo y jugando un rato con las manos ya que al poco coge más consistencia y deja de quedarse tan pegado en las manos. Esto es importante tenerlo en cuenta porque si piensas que no está listo y sigues echando BORAX te quedará demasiado sólido y perderá esa flexibilidad que lo caracteriza.

Paso 7: ¡A jugar!

A la peque le ha encantado… ha hecho formas (ella aseguraba que era un perro…juro que he intentado verlo pero no he sabido, bendita imaginación XD), ha experimentado con la textura, hecho espaguetis y pelotas saltarinas (gigantes y pequeñas) que nos hemos ido pasado entre risas. Vamos, que al final la mañana ha estado bastante entretenida 😛

Lo mejor es que, bien conservada, es una masa que tiene bastante durabilidad, por lo que una vez acabado el juego lo hemos metido en una bolsa de cierre hermético (también puede valer un tupper) y listo para otro ratito 🙂

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DIY: Pintura casera para la bañera (Bath Paint)

Es una realidad que a la mayoría de los niños les encanta dibujar y pintar, igual que lo es que a menudo cuando trabajan con pintura es irremediable acabar la actividad en la ducha o la bañera tras experimentar no sólo pintando en el lienzo o papel sino haciendo auténticas obras body painting, por lo menos mi peque es especialista, ya lo ves XD

Así que pintar en la bañera me parece una opción ideal no solo para minimizar el desastre que suele acompañar a los pequeños artistas sino para maximizar la diversión con una actividad acuática, creativa y sensorial.

Y como compartir experiencias es genial, reservamos esta actividad para una de nuestras quedadas con una amiguita y la verdad es que estuvieron un buen rato entretenidas, os aseguro que todo un éxito teniendo en cuenta los antecedentes XD

Lo mejor de todo es que la pintura casera es super segura, sencilla y rápida de preparar así que puedes hacerlo prácticamente cualquier tarde improvisada y por supuesto, lo más importante: se limpia sin ningún esfuerzo, simplemente pasando un chorro de agua 😉  Lo tiene todo para gustar a peques y mayores, verdad? Pues ahí va la receta y experiencia:

Necesitaremos:

  • 250-300ml de jabón líquido infantil
  • 3 cucharadas de maicena
  • Colorantes alimentarios
  • Recipiente para la pintura (Nosotras hemos usado una bandeja para hacer cupcakes)
  • Pinceles

Paso 1: Mezclamos el jabón y la maicena

Paso 2: Repartimos la mezcla en los recipientes

Paso 3: Agregamos el colorante

Paso 4: ¡A pintar!

Preparé la pintura mientras la peque dormía (aunque también resulta una receta ideal para integrarles y que trabajen la motricidad y los colores, entre otras cosas) y una vez lista, no pude resistirme a probarla, que no siempre me salen bien estos mejunjes… Y sí, ¡funcionaba! 😛

Estaba segura de que les iba a encantar pero no tenía claro si la pintura iba a estar a salvo más de un minuto dentro de la bañera… Metimos un pequeño escalón de plástico que tenemos para adaptar el baño a la peque y sobre él pusimos la bandeja, la suerte estaba echada xD

No hicieron falta demasiadas explicaciones, tuvieron super claro que aquello molaba y que a su alrededor tenían un gran lienzo para disfrutar, así que se pusieron manos a la obra. Para nuestra sorpresa parecían bastante conscientes de que debían mantener a salvo la pintura y se movían con bastante cuidado (todo lo que cabe esperar teniendo en cuenta que tienen 22 y 25 meses, claro)

Más tarde comenzó el momento «body painting» y las guerras de pintura. Después de eso la bandeja quedó sumergida y la pintura pasó a formar un curioso color de agua (sucia XD) pero ellas siguieron encantadas un buen rato más, inventando y jugando en la bañera de la manera tradicional, que también mola mucho 😉

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DIY: Pintura facial casera

Algunos celebran todos los Santos, otros el magosto o la castañada y cada vez son más los que se apuntan a festejar Halloween. La verdad es que en casa no tenemos tradición concreta para este día pero como cualquier excusa es buena para hacer del día algo distinto, nos apuntamos un poco a todo XD Así que sí, este año tenía pensado algún disfraz para la peque, algo sencillo para no complicarme… Y una vez más lo veía venir: ha llegado el día y aquí estamos, compuestas y sin disfraz.

Así que toca improvisar un poco con lo que tengamos por casa. Pero todo el mundo sabe que un disfraz sin maquillaje es un poco un disfraz a medias, así que he recordado una receta super sencilla que encontré hace un tiempo navegando por la red y no me he podido resistir. Al fin y al cabo… ¿Qué mejor día que hoy? 😛

Esta pintura facial casera me parece además un DIY ideal para no recurrir a las pinturas baratas de muchos bazares y así conocer el compuesto de lo que estamos usando para estar seguros de que en ningún caso les perjudicará.

Además es super rápido y fácil de hacer así que si a ti también te ha pillado el toro, no dejes escapar este gran recurso, te aseguro que es genial 😉

Necesitaremos

  • 8 cucharadas de crema con óxido de zinc (Yo he usado la crema bálsamo de Mustela para roces e irritaciones)
  • 2 cucharadas de maicena
  • Colorantes alimentarios

Paso 1: Ponemos la crema en un bol

Paso 2: Agregamos la maicena y mezclamos

El objetivo es conseguir una mezcla lo suficientemente espesa para que no caiga si damos la vuelta a la cuchara. Si ha quedado muy líquida puedes añadir más maicena poco a poco hasta dar con ella o por el contrario, más crema si la ves excesivamente espesa.

Paso 3: Repartimos entre tantos recipientes como colores queramos

Paso 4: Aplicamos color

Si dejáis uno sin color os servirá como blanco, claro 😉

Paso 5: ¡A pintar!

El resultado en la piel es bueno, al cabo de un rato se seca y se mantiene bastante bien, además es muy fácil de quitar con agua y jabón o incluso con una toallita.

Ahora sólo queda echarle imaginación y maquillar a la peque… ¡A ver qué sale! En fin, sea como sea, seguro que lo pasamos bien y ese siempre es el objetivo 😀

Ya me despido, no sin antes aprovechar para desear lo pases de miedo, que tengas una feliz víspera y una gran noche, sea como sea que la celebres 😛

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DIY – Dibujando con sal y tizas

Las manualidades a menudo son una buena forma de pasar el tiempo en familia y los peques, a prácticamente cualquier edad, suelen estar dispuestos y entusiasmados por participar. Es cierto, sin embargo, que depende del período sensible en que se encuentren podremos orientar la actividad de un modo u otro.

No es lo mismo que el artista tenga 5 añitos, edad en la que ya domina bastante y puede dar rienda suelta a su imaginación, a que tenga apenas 2 años, en cuyo caso probablemente encontrará nuevos retos en cada paso del proceso y se centre más en investigar y experimentar que en la manualidad propiamente dicha. En cualquier caso, la actividad siempre aportará nuevas experiencias y eso siempre es positivo 🙂

En nuestro caso, la peque cumple 2 años en unos días así que más que en el dibujo, nos hemos centrado en cada fase para tratar de aprovechar el ejercicio y trabajar la motricidad fina e introducir de paso algunas formas y colores.

En casa hemos hecho 4 colores básicos, coincidiendo con las tonalidades de unos divertidos especieros que encontré por casualidad y a los que, teniendo ya esta manualidad en mente, no me pude resistir 😛

Claro está que a partir de esos colores básicos pueden formarse nuevos tonos, una excusa ideal para trabajar las mezclas con los peques más avanzados.

Nosotras preparamos los colores y dibujamos en días distintos, porque su capacidad de concentración todavía no da para tanto, y mi paciencia para limpiar después de cada actividad también es algo que está madurando poco a poco XD Así que como te digo, lo hicimos por partes.

Parte 1: Preparando la actividad

Necesitaremos

  • Tizas de colores
  • Cola blanca
  • Sal

Lo primero es rayar las tizas de colores, por separado

 

A cada color le añadimos un poco de sal

Y mezclamos hasta obtener un color homogéneo

Pasamos cada color a un recipiente (especiero en nuestro caso)

Ya tenemos los colores preparados

Bonus track sensorial: «Dibujos» en la mesa antes de recoger XD

Parte 2: Dibujando

El procedimiento seguro que lo conoces ya 🙂 Se trata de pintar con cola blanca en la cartulina y luego espolvorear la sal de colores por encima. Finalmente se le da la vuelta al dibujo para eliminar el exceso y así quedará pintada en relieve la forma o dibujo que hayamos hecho.

En mi optimismo, dibujé un circulo y un cuadrado con el fin de introducir el nombre de esas formas e intentar que pintara dentro de un límite más o menos grande para trabajar la coordinación y la atención, aunque como ves, finalmente parecen estar en el dibujo por mera casualidad XD

Estoy segura de que hay infinitas posibilidades para que los pequeños maestros hagan grandes obras de arte con esta técnica… así que por favor, no juzgues esta actividad por mis super básicos ejemplos porque ya he dicho alguna vez que dibujar no es lo mío, para nada XD

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Espaguetis Arcoíris: Diversión y creatividad

Desde el nacimiento, e incluso antes, los pequeños adquieren gran parte de su conocimiento a través de los sentidos. El mundo que les rodea les ofrece infinitas sensaciones y es gracias a cada nueva experiencia sensorial que perciben en su continua exploración que su cerebro absorbe el ambiente y se consolidan importantes aprendizajes.

Es por esto que la estimulación sensorial no sólo adquiere una gran importancia para el desarrollo de los pequeños sino que además resulta el modo más natural de alcanzar nuevos conocimientos y habilidades. No es casualidad que uno de los principios fundamentales de la filosofía Montessori sea el trabajo a través de los sentidos, un medio para llegar a los conceptos de forma concreta y no abstracta ideal para trabajar también el razonamiento, la atención y la resolución de problemas, entre otros.

El entorno y la vida diaria en si misma ya proporciona multitud de experiencias sensoriales, un claro ejemplo es la hora de la comida, en que se unen prácticamente los 5 sentidos, sobretodo si el bebé tiene la oportunidad de explorar, como es el caso de los que practican Baby Led Weaning. No obstante, resulta igualmente interesante ofrecer nuevas actividades sensoriales adaptadas a cada etapa no sólo para favorecer el aprendizaje sino porque además de ellas resultan grandes momentos de diversión.

Existen infinidad de opciones y seguro que dando una vuelta por google o alguna red social encuentras ideas muy interesantes, sin ir más lejos en el apartado «Actividades con niños» puedes encontrar varias, como la plastilina casera, la gelatina de colores y las botellas sensoriales, entre otras.

Hoy traigo una experiencia de la que ya teníamos ganas: los espaguetis multicolor. Una actividad muy sencilla de preparar con materiales de estar por casa que planifiqué con la finalidad de trabajar los colores, la motricidad fina y las sensaciones al tacto, entre otros, y de la que de repente surgieron nuevas ideas que resultaron además de divertidas una exploración total de la creatividad.

En primer lugar te diré cómo elaborar estos espaguetis tan divertidos y a continuación las 4 actividades que se nos han ocurrido con ellos (de momento XD)

Cocinando espaguetis de colores

Conseguir espaguetis arcoíris es muy simple: Basta con cocer la pasta de la manera habitual y una vez escurrida dividirla en tantas partes cómo colores quieras.

Para darles color yo he usado colorante alimentario en pasta, que he mezclado directamente con los espaguetis para conseguir un color más intenso. Además he añadido también un chorrito de aceite para evitar que se queden pegajosos y poder trabajar con ellos de una manera más fluida y cómoda 🙂

Cabe decir, por si te surge la duda, que una vez teñidos no manchan, así que son ideales para trabajar en cualquier lugar sin miedo a los desastres 😉

Actividad 1: Una comida divertida

Estamos trabajando con alimentos así que la primera aplicación resulta evidente: comérselos. Un plato de espaguetis multicolor siempre será una divertida sorpresa para los peques (y para los mayores, ¿o no? XD). Otra idea es utilizar la técnica para teñirlos de un sólo color y hacer días temáticos, por ejemplo el día AZUL, en que todo estará relacionado con ese color: la ropa, los dibujos para colorear, la comida e incluso el agua de la bañera 🙂

Actividad 2: Manipulación y experiencia sensorial

Este es el origen, la principal actividad que teníamos planeada para compartir con Nil y Ambra, dos amiguitos de Noa. Metimos los espaguetis en una pequeña piscina hinchable y les dejamos explorar a sus anchas, unos se centraban en identificar colores, otros en cambiarlos de lugar, hacer guerras o revolcarse en ellos y Noa, además se dedicó a realizar todas las tareas mientras se servía coloridos tentempiés XD

Como ves, una experiencia multisensorial y divertida a partes iguales 🙂

Actividad 3: Creatividad en la mesa de luz

La mesa de luz resulta un complemento perfecto para actividades sensoriales y esta vez no iba a ser menos. La idea era explorar a través del tacto y apoyar la experiencia observando los colores realzados por la luz de fondo pero de repente surgió la creatividad y es que resulta que los espaguetis son unos aliados perfectos para formar letras, números, formas e incluso dibujos más elaborados.

En mi defensa diré que soy nefasta para todo lo que son manualidades así que no tengáis en cuenta la simpleza de mis creaciones porque estoy segura de que en buenas manos se pueden hacer auténticas maravillas XD

Actividad 4: Espaguetis con mucho arte

Por último, se me ocurrió combinar los últimos espaguetis que nos quedaban con pintura para ver qué surgía. No tenía pintura en casa así que preparé unas pinturas caseras que resultaron ser un acierto en esta actividad, ya que aunque Noa no suele intentar comerse la pintura asoció los espaguetis a la posibilidad de llevárselos a la boca así que fue una suerte que la actividad en su totalidad estuviera compuesta a base de alimentos. El resultado, por cierto, fue un interesantísimo arte abstracto 😉

Como ves, una actividad tan sencilla y básica como parecía la de explorar unos simples espaguetis de colores finalmente se ha ido desplegando como no esperábamos en distintos y divertidos momentos en familia. Si se te ocurren nuevas aplicaciones estaremos encantadas de escucharlas, porque ya esperamos con ganas la próxima aventura entre espaguetis arcoíris 😉

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DIY: Puffy Paint (Pintura inflable casera)

Pintura inflable, puffy paint, pintura 3D o pintura con volumen… cada uno la llama de una formaDIY: Puffy paint (pintura inflable casera) pero lo cierto es que, de cualquier modo, todos adoran esta manualidad. Sí, sí… TODOS, pequeños y no tan pequeños 🙂 (Porque reconozco que si la peque no hubiera acabado con todas las provisiones de una sentada, yo misma hubiera pasado un rato entretenida haciendo cualquier dibujo y eso que a mi lo de dibujar…  XD)

Y es que esta pintura casera (puedes ver otra de nuestras recetas de pintura aquí) abre un mundo nuevo de posibilidades y originales formas de arte, no sólo porque las herramientas de dibujo nada tienen que ver con pinceles sino porque además los resultados suelen ser super singulares y divertidos, un placer para la vista pero también para el tacto… ¿qué más se puede pedir?

Pues la receta, ¿no? Tienes razón, ahí va 😛

Necesitaremos:

  • Tantos vasos como colores queramos crear
  • Tantos dosificadores como colores queramos crear
  • Pintura acrílica de colores
  • Cola blanca
  • Maicena
  • Espuma de afeitar
  • Algo para mezclar
  • Cartulina

Paso 1: Llenamos la mitad de los vasos con cola blanca

Paso 2: Llenamos la otra mitad con espuma de afeitar y mezclamos

Paso 3: Ponemos una cucharadita de maicena a cada vaso y mezclamos

DIY: Puffy paint (pintura inflable casera)

Paso 4: Añadimos la pintura que queramos a cada uno de los vasos y mezclamos

Paso 5: Repartimos las pinturas en distintos dosificadores

DIY: Puffy paint (pintura inflable casera)

Paso 6: ¡¡A pintar!!

Confieso que el momento de la preparación ha sido algo más estresante que divertido, porque a sus 21 meses, la peque está en modo «high battery» y parece que le han dado a la velocidad x2 y claro, hago lo que puedo pero me gana xD

Sin embargo una vez todo listo ha mostrado rápidamente interés por la actividad. Así, durante un ratito ha «dibujado» (entre comillas, porque lo que ha hecho ha sido ir vaciando los botes uno sobre otro, alternando eso sí, pero sin mucho más miramiento XD) relajada, concentrada en los chorros que caían y manipulando con mucha gracia los dosificadores.

Conclusión: Un ejercicio divertido y entretenido para todas las edades, ideal para pasar un tiempo agradable en familia. Si no lo has hecho ya, te animo, porque es muy fácil y merece mucho la pena, ya me lo dirás 😉

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Inspiración Montessori: Tarjetas de 3 partes (+imprimibles)

Las tarjetas de tres partes son habitualmente empleadas para favorecer la adquisición de lenguaje, pero la realidad es que su uso va mucho más allá de la adquisición de vocabulario y primeras palabras… por eso es un recurso que personalmente, me encanta.

Pero antes de hablarte sobre algunas de sus formas de uso, por si no has oído hablar de ellas anteriormente, mejor será que empiece por el principio 🙂

¿Qué son las tarjetas de 3 partes?

Son básicamente imágenes relacionadas con su nombre que habitualmente se presentan en grupos temáticos (Animales salvajes, frutas, insectos, ciudades, etc.). Para cada imagen, encontraremos 3 elementos (de ahí su nombre 😉 )

  1. Imagen junto al rótulo con su nombre
  2. Misma imagen sin el rótulo
  3. Mismo rótulo sin la imagen

Montessori: Tarjetas de 3 partes

Por lo tanto resulta que además de ser un recurso genial es un sencillo DIY (Do It Yourself) que simplemente necesitará de paciencia para buscar en google imágenes y recopilar según la temática que queramos, una mínima edición con alguna aplicación informática, imprimir y recortarlos, en definitiva: tiempo (que no es poco pedir, jeje). Para echarte una mano con esto, al final del artículo podrás encontrar link a diversos grupos temáticos que yo he ido recopilando hasta ahora para que puedas descargarlos, imprimirlos y utilizarlos con tu peque, así sin más complicación 😉

También puede resultarte útil este pack Montessori: Primeras palabras con 150 tarjetas con  5 temáticas distintas, dibujos realistas y listas para trabajar junto a un libro explicativo de actividades.

Por último y puesto que es un material que puede acompañar al niño en distintas fases de su crecimiento y períodos sensibles, te recomiendo además plastificarlo para darle durabilidad. Nosotros nos hicimos con una plastificadora sencilla (25€) y estamos muy contentos con ella, puedes encontrar distintos modelos en Amazon 🙂

Y ahora sí, paso a los distintos usos que podemos darle al material según la etapa en que nuestro peque se encuentre, lo haré en el orden lógico que podrían emplearse:

Uso 1: Adquisición de vocabulario y primeras palabras

Tiempo antes de dominar el habla, los niños son capaces de comprender todo cuanto les decimos y poco a poco nos sorprenden con alguna palabra que otra (con su adorable lengua de trapo 😛 ).

Como es lógico adquieren el lenguaje del entorno, de las palabras que día a día les vamos diciendo, pero para trabajar grupos temáticos de manera más sencilla o simplemente trabajar vocabulario sobre cosas a las que no tenemos acceso diariamente, las tarjetas de 3 partes resultan ideales.

Cabe decir, sin embargo, que lo más recomendable es que antes de presentar los distintos grupos temáticos, el peque haya tenido ocasión de contacto real con el objeto de la imagen, siempre que sea posible 🙂

Para presentar el nuevo vocabulario, es conveniente emplear la lección en tres períodos (también conocida como lección en tres tiempos) que María Montessori adaptó en su pedagogía científica.

Lección en tres períodos

  • Primer período – Nombre

Presentamos varias imágenes u objetos (pueden ser sólo 2), y mientras las dejamos sobre la mesa o superficie, una a una, nombramos de forma clara su nombre y dejamos al peque que lo examine si quiere.

Si no parece mostrar ningún interés en la actividad, prueba unos días / semanas / meses más adelante, tal vez no está listo o simplemente ese día no le apetece trabajar ese tema.

  • Segundo período – Reconocimiento 

Una vez todas las imágenes u objetos hayan sido presentadas, le pedimos al niño que los reconozca con preguntas como por ejemplo, ¿Donde está la naranja? o ¿Me das la naranja?

En el caso de que el peque señale una imagen u objeto equivocado es interesante evitar frases como «No, está mal» o «Te has equivocado», en su lugar podemos repetirle el nombre de la imagen u objeto que ha señalado y mostrarle donde está el que le habíamos pedido repitiendo su nombre de igual manera.

Conforme vaya dominando el reconocimiento, podemos añadir nuevos elementos para sumar al grupo temático que estemos trabajando, preferiblemente no más de 2 o 3 cada vez.

  • Tercer período – Pronunciación de la palabra

Una vez el segundo período está dominado, podemos pasar al tercero: señalar la imagen u objeto y preguntarle ¿Qué es esto?

Es importante no pasar a esta última etapa si las capacidades de la anterior no están correctamente adquiridas. En cualquier caso, si detectamos que se equivoca repetidamente y no está preparado, volveremos al segundo período, tantas veces como sea necesario.

Uso 2: Asociación objeto – imagen

Siempre que sea posible puede trabajar la asociación de las imágenes con los objetos reales, un sencillo ejemplo por su cotidianidad son las frutas y verduras. Para elementos más complicados como pueden ser los animales salvajes, las construcciones o medios de transporte, por ejemplo, pueden emplearse miniaturas de los mismos. Para ello, son comúnmente utilizadas las series de Safari LTD.

Uso 3: Introducción a la lectura

Gracias al control de error, el niño podrá trabajar sin ayuda en el reconocimiento de palabras. Para ello, dispondría por un lado de las imágenes sin rótulos y por otro de los rótulos sueltos. El objetivo será relacionar cada imagen con su palabra y una vez unidas, gracias a la tercera tarjeta (imagen con rótulo) podrá comprobar si lo ha hecho correctamente o no.Montessori: Tarjetas de 3 partes

Uso 4: Introducción a la escritura

En este caso, el pequeño dispondrá tan sólo de las imágenes sin rótulo y utilizando el alfabeto móvil, por ejemplo, tratará de componer la palabra que la identifica. Una vez finalizado el trabajo empleará el rótulo o la tarjeta completa (tarjeta + rótulo) para aplicar el control de error.

Montessori: Tarjetas de 3 partes

Otros usos

Como ves, desde la adquisición de vocabulario hasta la escritura, este material acompaña al niño en su desarrollo y no son pocas las ocasiones en que puede emplearlas. Ocasiones que además pueden aprovecharse para profundizar e investigar sobre las diferentes temáticas que se estén trabajando más allá de su identificación, siempre que muestre interés en ellas. Por ejemplo, si se están tratando los reptiles, podría además de su reconocimiento tratar de informarse y descubrir sus características, métodos de reproducción, tipo de alimentación, hábitats, etc.

Por último, se me ocurre que estas tarjetas podrían incluso utilizarse a modo juego de memoria, ya sea tratando de relacionar dos imágenes iguales o cada imagen con su rótulo, por ejemplo.

Esto son sólo las actividades que se me han ocurrido para las tarjetas hasta ahora, pero estoy segura de que habrá más… nosotros aún estamos en la primera etapa y queda mucho camino por delante, en su transcurso seguro que la peque nos sorprende con nuevas e interesantes utilidades para este material 🙂

Imprimibles gratuitos

No acabo sin antes dejarte el link (lo prometido es deuda) para que puedas acceder y descargar todos los grupos temáticos que hasta ahora he podido recopilar y que espero ir ampliando con el tiempo.

Y sin más, la peque y yo nos despedimos, que el día ha sido largo y ahora toca recoger… cada cosa a su sitio y mañana más (y mejor) 😉

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DIY: Fabricando un palo de lluvia

Además de la diversión y entretenimiento que proporciona a los pequeños, el trabajo con instrumentos de cualquier tipo favorece la motricidad, la coordinación y la comprensión causa-efecto además de la concentración y la experiencia sensorial para los oídos. Además, resulta una atractiva actividad para cualquier edad, incluso antes de cumplir el año la mayoría de bebés están encantados con hacer sonar unos cascabeles o cualquier otro pequeño instrumento de percusión.

Por eso, en casa tenemos un rincón de música accesible para la peque, con instrumentos agrupados en una caja de madera, una colección que poco a poco ampliamos con nuevas incorporaciones, unas compradas y otras hechas en casa, como el palo de lluvia, un instrumento de percusión que fabricamos hace unos días y que hoy presentamos.

Esta es una manualidad muy sencilla y divertida, no tiene complicación y sin embargo los peques adorarán contar en su rincón de música particular con este precioso instrumento de agradables sonidos 🙂

¡Vas a ver qué fácil!

Necesitaremos:

  • 1 tubo de cartón grueso (Nosotros utilizamos un tubo de Lacasitos gigante que tenía guardado hace meses)
  • Alambre moldeable
  • Semillas, pequeños alimentos o piedrecitas de distintos tamaños
  • Tela adhesiva decorativa
  • Unas tijeras

Paso 1: Hacemos bolas de alambre

Con el alambre hacemos bolas irregulares de alambre, no deben ser demasiado densas ya que entre ellas deben caer las semillas o piedrecitas. No hace falta que sean iguales, en nuestro caso hemos necesitado 5, depende del tamaño de tu tubo necesitarás más o menos.

Paso 2: Rellenamos el tubo

Metemos las bolas de alambre en el tubo y a continuación echamos las semillas o piedrecitas. En nuestro caso hemos utilizado quinoa, arroz y lentejas.

Paso 3: Cerramos y decoramos el tubo

Finalmente nos decidimos por la tela adhesiva decorativa, pero teníamos también como opción pintarlo o decorarlo con cuerda enrollada para darle un aspecto natural y rústico.

Recomendamos la tela si quieres algo sencillo, rápido y limpio, pero existen mil opciones más para decorar tu palo de lluvia así que… Imaginación al poder 😉

Paso 4: Nuestro palo de lluvia está listo. Así suena

¿Te animas? Si es así, nos encantará ver tu versión personalizada de este genial instrumento que es el palo de lluvia 🙂

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Manualidades infantiles: Pintando sin manchas

Esta es una actividad muy sencilla y fácil de preparar, ideal para esos días en que no tenemos mucho tiempo, no apetece manchar demasiado o simplemente buscamos nuevas experiencias creativas.

En casa defendemos el derecho de los peques a mancharse ya sea pintando, comiendo, jugando o de cualquier manera imaginable, no solo por que de ello obtienen una gran experiencia sensorial que les enriquece y favorece su desarrollo sino porque además se lo pasan en grande y ¿qué es más gratificante que ver a un niño feliz?

Pero es cierto que, aunque pocos, también los hay a quienes mancharse no les gusta nada y cualquier actividad que conlleve suciedad no les resulta en absoluto apetecible… el modo de pintar que hoy presento es perfecto para esos casos.

Igual de ideal resulta cómo solución cuando los pequeños artistas son bebés o niñ@s de pocos años cuya probabilidad de que se lleven la pintura a la boca es alta, aunque para estos casos también es una genial opción hacer pintura casera NO tóxica y dejar rienda suelta a su inventiva.

Sea como sea, este ejercicio es genial para explorar nuevas formas de creatividad así como de experimentación y su sencillez lo hace excelente para pasar un rato agradable y entretenido sin demasiadas complicaciones ni preparativos.

Así es cómo lo hemos hecho nosotras y esta es nuestra experiencia 🙂

LA ACTIVIDAD

Los materiales que necesitamos son muy pocos y básicos: pintura de tantos colores como queráis utilizar, una cartulina y una bolsa de cierre hermético para congelar. El pincel lo utilizó ella (por ambos extremos) para probar maneras de distribuir la pintura y ver sus efectos.

La preparación es igualmente sencilla: poner un poco de pintura distribuida como queramos por la cartulina, introducir la misma en la bolsa hermética y cerrarla. Así de fácil, manos a la obra.

NUESTRA EXPERIENCIA

He de decir que Noa es muy, muy fan de «guarrear» y mancharse (XD) por lo que creo posible que un poco por eso y también por su edad (18 meses), no comprendiera exactamente qué se suponía que debía hacer con ello, si lo tocaba y no se manchaba ¿qué gracia tenía? Así que tuve que explicarle un poco como funcionaba el experimento 😉

Después de probar con las manos, cogió el pincel y con él sí que estuvo un buen rato entretenida, un poco con la brocha y otro poco con el extremo opuesto, en plan pizarra mágica, orgullosa y sonriendo ante cada nuevo efecto en el dibujo.

 

Cuando ya empezaba a aburrirse del pincel le sugerí que cogiera uno de los coches de su zona de juegos y los pasara por encima a ver que pasaba. La idea le gustó tanto que no trajo uno si no todos y así, un poco despistada de su tarea inicial, acabó creando su propia fusión… arte y juego a partes iguales 😉

 

Después comenzamos un nuevo dibujo para poder probar otras modalidades, así que aparté la mesa y dejamos el lienzo en el suelo. Allí, hizo uso de sus manos y pies (y alguna que otra pelota XD) para crear la nueva composición.

 

Cuando ya se cansó de la actividad, saqué las cartulinas de sus bolsas y lo dejé secar para luego poder plastificarlo y colgar en su cuarto de juegos este bonito recuerdo de una tarde más de juego, nuevas experiencias y cómplices sonrisas.

Pintar sin manchar

DIY: Pintura casera

La pintura que hoy traigo es NO tóxica, apta para todos los públicos y además, casera (y barata 😉 ), prácticamente un éxito asegurado para usar con pinceles o directamente con las manos. Y es que pintar suele ser una de las actividades estrella para la mayoría de los peques. No solo eso si no que además, es una actividad apta en muchos casos a partir de los 6 meses, cuando empiezan a tener un mayor control corporal. Este ejercicio favorece en muchos sentidos su desarrollo: el trabajo de la concentración, la coordinación, la motricidad y por supuesto la experiencia sensorial son varios ejemplos de ello.

Noa tiene 17 meses y ha disfrutado mucho de la actividad, totalmente recomendable 🙂 . Lo primero que hemos hecho es forrar la mesa pequeña del comedor completamente con papel, para así tener un espacio de trabajo más amplio y de paso, despreocuparme algo más por la suciedad que parece deparar nuestro futuro inmediato XD

pintura

Impaciente por empezar, se ha puesto cómoda, ha cogido un pincel y ha comenzado su obra de arte 😉  Como puedes ver en una de las fotos, no ha podido resistirse a probar ese espectáculo de colores, de ahí la importancia de que todos sus ingredientes sean comestibles.

Tras un ratito de brochazos y tranquilidad, ha decidido sacar su artista más salvaje XD ha dejado los pinceles a un lado y ha empezado a disfrutar de lo que de verdad le interesa y gusta, tocar texturas y ensuciarse cuanto más, mejor 😛

 

Aquello no estaba mal, pero ella sabía que lo podía mejorar… se ha levantado de la silla, ha rodeado la mesa (que aún quedaba mucho lienzo por cubrir) y lo ha dado todo, literalmente XD Confieso que mi primer impulso ha sido pararla, pero al final… me he dejado llevar, y la verdad que ella lo ha disfrutado a tope 🙂

Prometo que, a pesar de que las fotos parecen propias de un colorido desastre en casa, cuando ya se ha cansado y hemos recogido, ha sido muy fácil y rápido. Lo poco que por suerte había caído al suelo o calado en la mesa, ha sido muy sencillo de limpiar así que si te planteas hacerlo, que no sea la limpieza lo que te pare 😛

Vale, ¿pero exactamente como se hace la pintura? Vas a ver que fácil:

Necesitamos

  • 25 ml de agua
  • 100 gramos de bicarbonato de sodio
  • 120 ml de vinagre
  • 110 gramos de harina de maíz
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Colorantes de repostería
  • Un molde para hacer hielos

Paso 1: Creamos un sirope de azúcar

Hay quién utiliza sirope de maíz, pero como no tenía en casa, he optado por hacer mi propio sirope con azúcar blanco.

He mezclado 25 ml de agua con 4 cucharadas de azúcar. Lo he puesto en una olla a fuego medio-bajo hasta que el azúcar se ha disuelto y se ha quedado una mezcla semilíquida. Una vez listo, lo he reservado hasta su uso.

Paso 2: Mezclamos bicarbonato con vinagre y removemos

Paso 3: Añadimos el sirope y la harina de maíz

Añadimos 2 cucharadas del sirope que hemos preparado al principio y los 110 gramos de maicena. Removemos hasta obtener una masa homogénea y con una densidad media.

Si crees que está demasiado espesa, puedes añadir algo más de vinagre, si por el contrario la ves muy líquida, añade algo más de harina.

Paso 4: Tintamos la pintura

Repartimos la masa en los apartados de la cubitera y aplicamos colorante a cada uno de ellos para crear tantos tonos como queramos. Este paso, además, sirve para trabajar las mezclas de colores con los peques más avanzados 🙂

Ya ves, así de sencillo podemos contar con pintura NO tóxica para que nuestros peques se lo pasen pipa y sin más riesgos que el de acabar directamente en la bañera por tener pintura hasta en las pestañas XD, pero ese riesgo sí merece la pena por ver lo que disfrutan, ¿a que sí?

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DIY: Embotella una nebulosa

Hoy traigo un mini DIY (hazlo tu mism@), una entrada sencilla por que sencilla es la actividad que propongo, aunque no por ello es menos provechosa. De hecho, además de vistosa puede emplearse en diversos campos de trabajo según el período en que se encuentre nuestro peque.

Se me ocurren pues, varias aplicaciones en función de la edad o los intereses del niño/a:

  • Las botellas sensoriales suelen ser uno de los primeros recursos para los bebés. Las nebulosas embotelladas pueden formar parte de ese conjunto sensorial. Puedes ver ideas de más botellas sensoriales aquí.
  • En un periodo más avanzado (el caso de Noa, ahora 17 meses) podemos involucrarlos en la creación de la botella, de manera que se trabaja la motricidad fina y la concentración. No hay q olvidar sin embargo, que es posible que su atención dure menos de lo que dura la actividad y lo que empezó con orden y curiosidad acabe siendo un poco kaos. Es importante ponernos en su lugar y tener paciencia para evitar que una actividad que pretende ser un buen momento en familia se transforme en algo desagradable para todos.
  • Si tu peque está en periodo de reconocimiento de colores, además de la motricidad y la concentración, podéis trabajar los colores así como la creación de nuevos tonos a partir de los primarios. Una variación de ésta, es hacerlo en distintos idiomas.
  • Por último, para los más avanzados, esta actividad puede servir como excusa para tratar un tema tan abstracto como es el universo y sus elementos.

El tiempo que precisa esta manualidad es poco y los materiales que necesitamos son baratos y sencillos de encontrar. El resultado suele ser algo parecido a una nebulosa de colores llamativos que probablemente encantará a tu peque… parece que se acaban las excusas para no ponerse manos a la obra, ¿no? 🙂

Materiales que necesitaremosnebulosa en una botella

  • Botellas de plástico (podéis utilizar botellas recicladas, como las infantiles de agua que son lisas, nosotros usamos estas)
  • Algodón
  • Purpurina
  • Colorantes alimentarios
  • Agua
  • Una pajita o utensilio largo similar

 El procedimiento es muy simple

Teñimos agua del primer color en un recipiente

Vertemos una parte en la botella

Añadimos algodón hasta q esté bien impregnado, podemos ayudarnos de la pajita.

Añadimos purpurina y removemos con la pajita para que se reparta en toda la mezcla

Añadimos más agua del mismo color y de nuevo algodón

Repetimos el proceso con tantos colores como queramos hasta llenar la botella.

 

Ya tenemos nuestras nebulosas embotelladas

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DIY: Plastilina casera (y sus beneficios)

Desde los más pequeños a los mayores, jugar (trabajar) con plastilina suele ser una actividad bien acogida, una actividad bastante común en la infancia y sin embargo a veces infravalorada en cuanto a los muchos beneficios que comporta su uso incluso en los primeros años cuando tan solo se limitan a chafar, tirar y mezclar las masas.

«Los niños nunca van a tener miedo de dañar un pedazo de plastilina, eso permite que se acerquen a este material con total confianza y libertad. Al hacerlo pueden experimentar como quieran y arriesgarse a hacer lo que su imaginación les indique»

LUZ BETTY TORRES (El mundo de la plastilina)

Trabajar con plastilina facilita los procesos de aprendizaje de los peques ya que desarrolla su sistema propioceptivo, que es el que les permite interiorizar y expresar la información que recogen a través de su cuerpo. Además, favorece el desarrollo de la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y aumenta el tono muscular, algo que fomenta las habilidades de escritura, entre otras destrezas.

Otras cualidades que se ven mejoradas con la actividad, además del indiscutible trabajo de creatividad e imaginación que comporta el materializar los pensamientos, es la mejora de relaciones sociales que se obtiene al realizarla en grupos o en familia ya que fomenta el trabajo, la resolución de problemas, la ayuda, la planificación y la cooperación en equipo.

Podríamos calificar la actividad incluso como terapéutica, ya que ayuda a liberar energía extra y aliviar tensiones consiguiendo un efecto calmante que además mejora el enfoque y la concentración (Te recomiendo también esta otra actividad con peques si lo que buscas es trabajar su concentración y relajación).

A todo ello hay que sumar el evidente factor sensorial que aporta a los más pequeños de la casa el trabajo con estas masas de texturas suaves y colores variados.

Y teniendo en cuenta que en las primeras etapas a menudo quieren comenzar la exploración a partir del sentido del gusto (vamos, que todo se lo llevan a la boca XD) resulta muy útil contar con una casera para así asegurarnos la NO TOXICIDAD del material.

Confieso que la primera prueba no me salió tan bien como esperaba, pero no ha hecho falta una tercera porque esta vez si ha salido perfecto (yuhuuu) y por eso he apuntado todas las medidas con exactitud para poder garantizar tu éxito al primer intento si te animas 😉

Necesitaremos

  • 400 gramos de harina (yo he utilizado harina de fuerza por que es la que tenía, pero imagino que con la normal saldrá igual)
  • 330 gramos de sal
  • 300 ml de agua
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 cucharada sopera de vinagre
  • Colorantes de repostería

Paso 1: Añadimos los ingredientes (excepto los colorantes)

Paso 2: Mezclamos y amasamos

Mezclamos para integrar todos los ingredientes y en una superficie enharinada amasamos la mezcla hasta conseguir una textura sin grumos, suave y no pegajosa.

Paso 3: Dividimos la masa

plastilina casera6

Alargamos la masa y la dividimos en tantos trozos como colores queramos crear, en mi caso 4.

Paso 4: Integramos los colores

Antes de incorporar los colorantes, aplastamos un poco la masa para luego amasar doblando de manera que quede siempre hacía dentro el tinte, así evitaremos (en bastante medida) manchar la superficie y las manos.

Amasamos hasta conseguir color en toda la masa y de manera homogénea. Si queremos darle más intensidad, podemos añadir más tinte y repetir el proceso.

Paso 5: ¡A jugar!

Como podéis ver en alguna de las fotos, Noa (15 meses) que no suele llevarse ya nada a la boca que no sea comida, también cayó en la tentación de probar esa masa tan divertida no fuera que además estuviera rica… jeje de ahí la importancia y tranquilidad que aporta el hecho de que sea casera y  no tóxica (aunque claro está, le pedía que no se la comiera por que tampoco parecía desagradarle ese curioso sabor saladito… O_o)

Para conservarla, podéis meterla en un tupper o envolverla en papel film y dejarla en un lugar fresco y seco. Lista para un próximo uso 🙂

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Creando recuerdos: Entrevistas de cumpleaños

Imagina que hoy te entregan una bonita y misteriosa caja de la que desconocías (o no recordabas) existencia. Imagina que la abres y descubres en su interior algo que te transporta a tu niñez: fotografías, dibujos, objetos y juguetes que para ti fueron especiales… Lo que hoy se llama una «cápsula del tiempo» ¿Verdad que te haría ilusión?

Imagina que además hay una especie de cuaderno hecho a mano, un libro de recuerdos que te muestra tu versión más pura, un paseo por tus gustos y preferencias desde que comenzaste a hablar hasta entrar en la adolescencia, un paseo por tu evolución y crecimiento personal. ¿Qué querías ser de mayor? ¿Qué sabor de helado preferías? ¿Cuál era tu deseo más deseado? Es posible incluso que descubrieras cosas que tu memoria nunca supo guardar, cosas que probablemente te robarían una sonrisa.

A mi me encantaría abrir esa caja de recuerdos, pero no puedo volver al pasado y pedirle a mis padres que lo hagan para mi… así es la vida. Lo que sí puedo hacer es comenzar una nueva tradición con mi bebé en la que cada cumpleaños le haga las mismas preguntas para guardarlas junto a algunos de sus recuerdos y fotografías en esa caja especial que algún día ella abrirá con esa sensación mezcla de curiosidad e ilusión.

Así que, aunque ella es aún pequeña, yo ya tengo mi plantilla de preguntas preparada a la que además de 12 preguntas le he añadido un espacio por si quiere dibujar algo en su día especial. Una idea que también me parece genial es grabar sus respuestas, por que de ese modo, además de por escrito tendrá también un recuerdo audiovisual en el que relucirá toda la inocencia y gracia innata de cualquier pequeñajo/a.

La idea es imprimir la entrevista en cartulina, rellenarla, unirla a una foto suya de cada cumpleaños por el lado contrario y plastificar el conjunto para evitar que se estropee con el tiempo. Pasados los años solo quedaría unir todas las fichas para formar ese único libro de recuerdos.

NUESTRAS PREGUNTAS

  • ¿Cómo te llamas?
  • ¿Cuántos años cumples?
  • ¿Cuál es tu color favorito?
  • ¿Cuál es tu comida preferida?
  • ¿Quién es tu mejor amigo/a?
  • ¿Qué animal es tu favorito?
  • ¿Qué quieres ser de mayor?
  • ¿Qué es lo que más te gusta hacer?
  • ¿Qué sabor de helado te gusta más?
  • ¿Dónde te gustaría ir de vacaciones?
  • ¿Cuál es el mejor momento del día?
  • ¿Si pudieras pedir un deseo, cuál sería?

¿A QUÉ EDAD COMENZAR?

Como siempre, todo depende del niño o niña, aunque es probable que la edad ideal para iniciar la tradición sea en su tercer cumpleaños. De todas formas, si tu peque cumple 2 años y crees que está preparado/a, puedes intentarlo también.

Es posible también que algunas preguntas sean complicadas para los primeros años, se me ocurre que podríamos ayudarles dándole opciones que pensamos pueden servirles, al fin y al cabo… ¿quién les conoce mejor que nosotros?

UN IMPRIMIBLE

Si como a mí, te enamora la idea, puedes crear tu propia entrevista con cualquier procesador de textos, pero si te gusta y prefieres aprovechar la nuestra, puedes descargarla a continuación haciendo click en la imagen:

ENTREVISTA

Comentarte también que si has llegado aquí en busca de actividades originales para el cumpleaños de tu peque, puedes pasarte a conocer la bonita celebración del cumpleaños Montessori, también conocida como «celebración de la vida», de la que hablaba hace unas semanas 🙂

Y tu, ¿habías oído hablar de este paseo por el tiempo a través de las entrevistas de cumpleaños?

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DIY: Fabricando una mesa de luz

Hay que reconocer que nuestros domingos tarde en pareja han cambiado bastante… antes ibamos al cine y ahora… ahora nos entusiasmamos haciendo manualidades para la peque. Y es que los Reyes Magos a ella le trajeron una mesa Latt de Ikea y a los papis el encargo de convertirla en una práctica y estimulante mesa de luz así que, papichulo en su faceta más manitas y mamichula cámara en mano, aprovechamos las últimas horas del fin de semana para ponernos manos a la obra y de paso, enseñarte el paso a paso por si puede serte de ayuda.

Como decía, la base de nuestra mesa de luz es la mesa LATT de Ikea, en la que sustituiremos el panel superior por uno de metacrilato blanco que puedes conseguir en tiendas o grandes almacenes de construcción. Para las luces del interior, hemos empleado también una serie led de Ikea (DIODER multicolor) pero puedes conseguirlas en muchos otros sitios también.

Antes de comenzar con el paso a paso, comentarte que nosotros ya teníamos montada la mesa, por lo que el tutorial comienza desmontando una parte. Si en tu caso vas a comprarla y convertirla en mesa de luz directamente, puedes montarla siguiendo las instrucciones que incluye y antes de finalizar poniendo el panel superior y cerrando la mesa, seguir nuestro DIY a partir del PASO 3.

Paso 1: Desmontamos uno de los laterales

Paso 2: Extraemos el panel superior

Tanto si has comenzado a montar tu mesa como si la estás desmontando como nosotros, debería quedarte como la imagen superior para comenzar lo que sería la mesa de luz.

Si te has fijado que en nuestra mesa hay dos barras en un lateral que tu mesa no tiene, no te preocupes, esto es algo que nosotros añadimos al montarla inicialmente para agregar un rollo de papel que sirva para dibujar y así tener una mesa de luz multifunción:

MESA DE LUZ + PAPEL

Paso 3: Marcamos y cortamos el metacrilato

Siguiendo como guía el panel superior incluido en la mesa LATT, marcamos la forma en nuestro panel de metacrilato.

Con ayuda de un cuter, unos alicates y algo que nos sirva como regla para torcernos, recortamos todo el panel. Esto puede hacerse también con una sierra circular de mano adecuada para el metacrilato, por ejemplo.

Paso 4: Montamos la parte inferior

 

Damos la vuelta a la mesa y aprovechando el panel de madera que incluye la mesa, lo instalamos como parte inferior en la que pondremos los leds.

Paso 5: Hacemos un hueco para pasar los cables

Colocamos la mesa de nuevo en su posición correcta y calculamos el espacio necesario para poder sacar los cables al exterior (en nuestro caso el mando y el enchufe).

Con ayuda de una caladora hacemos el hueco y comprobamos que los cables pasan correctamente.

Paso 6: Instalamos los leds

 

Nuestro pack incluye unas guías que instalamos inicialmente calculando el espacio para que estuvieran bien distribuidas.

Una vez puestas las guías, agregamos las tiras de leds y conectamos todos los cables. Además, agregamos una placa para dirigir los cables y evitar que se muevan.

Paso 7: Instalamos el panel superior y el mando

Esto ya estaba casi listo y parece que pulguita de la casa se lo olía… así que prestó su inestimable ayuda al papichulo para cerrar la mesa y empezar a experimentar cuanto antes.

Finalmente, utilizando cinta de doble cara instalamos en un lateral el mando para poder encender y apagar los leds, del mismo modo que cambiar de colores.

Paso 8: Que empiecen los experimentos

Palitos transparentes para mezclar cócteles, vasitos de plástico de colores (que podéis conseguir en Ikea), quinoa, letras de colores y bloques sensoriales es todo con lo que hemos experimentado hasta el momento, pero estamos seguros del potencial de esta mesa y de todo lo que tiene aún que aportarnos, sobretodo cuando la peque vaya creciendo. Aquí encontraréis varios materiales ideales para una mesa de luz.

Esperamos que éste paso a paso pueda servirte. Si te animas pero hay algo que no he explicado suficientemente bien o necesitas alguna aclaración, no dudes en comentar 🙂

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DIY: Botes luminosos

¡Ayer fue el último día de cole del año! La ilusión se respira en el ambiente y es que los peques son sin lugar a duda los grandes protagonistas de estos días que se nos avecinan. Para los papis con suerte de vacaciones, casi 3 semanas ideales y llenas de oportunidades que aprovechar para compartir nuestro tiempo con ellos, para compartir su entusiasmo por la Navidad.

No se me ocurre mejor ocasión para hacer una manualidad que teníamos pendiente ya hace tiempo y que desprende un aire mágico que no viene nada mal en estos días: Botes luminosos.

Es algo muy sencillo de realizar y he podido comprobar que el resultado, por lo menos con la pulguita de la casa ha sido más que encantador… por que al apagar las luces le delatan sus miradas sorprendidas y chillidos que vienen a decir: EH! ¿HAS VISTO COMO MOLA ESTO? (Entre papis e hij@s nos entendemos, verdad?)

En primer lugar necesitaremos hacernos con pintura fosforescente, ya sea de un solo color o de varios para hacer composiciones. La que hemos utilizado nosotros puedes verla aquí.

También necesitaremos unos botes transparentes, en nuestro caso de plástico para evitar riesgos innecesarios. Pueden utilizarse también reciclados de casa pero nosotros hemos empleado los de 1000ml que puedes encontrar aquí.

botes

Aunque la idea inicial era hacer solo un bote con puntos de colores, finalmente en casa hemos experimentado con salpicaduras de pincel (a lo loco) y a ver qué salía… bueno, el resultado no se si es muy bueno, pero abstracto desde luego que si:

Y finalmente, el segundo bote lo hemos hecho haciendo puntos de todos los colores simplemente con los dedos, tal vez con un pincel hubiera quedado mejor, pero no teníamos pincel fino así que… ha tocado improvisar:

Una vez acabados y secos solo falta acercarlos a un foco de luz para avivar su pigmentación y correr a apagar las luces para maravillar a los peques (y a toda la familia) con el fascinante resultado.

Existen cientos de combinaciones y dibujos para experimentar así que te animo a dar rienda a tu imaginación y crear distintos resultados, por ejemplo: con un pincel fino y mucha paciencia podría rellenarse todo el bote de puntitos pequeños y no muy separados que le darían una luminosidad espectacular, estoy segura.

Y si prefieres dejar de lado los botes, con una cartulina se podrían crear geniales cuadros luminosos (nosotros ya lo tenemos en la lista de pendientes :))

¿Qué me dices? ¿Te ha entrado el gusanillo de «manualidades mágicas»?

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Gelatina de colores: un juego sensorial

Hace unos días estuvimos jugando y trabajando los sentidos con la peque, esta vez a través de lo que podríamos bautizar al estilo moderno, por ejemplo como…¡SMASH JELLO! Vamos, lo que viene siendo estrujar, aplastar y exprimir hasta la última gota unas divertidas gelatinas de colores.

Con esta actividad pueden trabajarse todos los sentidos: la vista por sus formas y colores, elMOLDES gusto y el olfato si utilizas gelatinas de sabores, el tacto al espachurrarlas y el oído si escuchamos como suenan al chafarse o dejarlas caer.

Si prefieres evitar que la coma, por ejemplo por el exceso de azúcar, puedes hacerlas con gelatina neutra y colorantes alimentarios, de esa manera, aunque no centremos la atención en los sabores, si llegara a llevárselo a la boca no habría mayor problema.

En nuestro caso hicimos mezcla de sabores y neutra de colores para experimentar con todos los sentidos, pero he de decir que a Noa no se le ocurrió en ningún momento probarla, así que por esta vez dejó de lado el sentido del gusto y se centró en lo que realmente es experta… ¡el guarreo! jejeje

LO QUE UTILIZAMOS

  • Moldes para hielo en forma de esfera
  • Platos y bols de distintos tamaños
  • Preparado para hacer gelatinas de sabor (limón y fresa)
  • Hojas de gelatina neutra
  • Colorantes de repostería
  • Una jeringuilla para rellenar los moldes esféricos
  • Una bandeja para presentarlas

CÓMO LAS PREPARAMOS

La gelatina de sabores no tiene misterio, simplemente debes prepararla como indica las instrucciones del paquete y posteriormente repartirlo en los moldes que quieras emplear.

En cuanto a la gelatina neutra en hojas, en nuestro caso eran de origen animal pero también puedes encontrarlas de origen vegetal (agar-agar). De igual forma que la de sabores deberás prepararla siguiendo los pasos que indique el fabricante y una vez lista, repartirla en tantos vasos como colores quieras hacer.

Con el colorante de repostería tintamos cada VASOS COLORESvaso de un color y con ayuda de una jeringuilla rellenamos los moldes esféricos y otros platos para dar distintas formas.

Una vez todo listo, lo dejamos cuajar en la nevera y una vez preparadas las metimos un rato en el congelador para poder desmoldarlas sin romperlas. Cuando estén desmoldadas simplemente hace falta esperar un ratito a que se descongelen para poder ponerlas en un cubo o bandeja apta para comenzar el experimento.

EXPERIMENTANDO

¡Vale, ya está todo listo! Esto no tiene pinta de ser muy limpio así que antes de todo, buscamos la ropa más gastada que tiene la peque (todo lo gastada que puede estar la ropa de una peque de 14 meses… jejeje) y ahora sí… ¡a despertar los sentidos!

A continuación un pequeño reportaje de lo bien que se lo pasó ella con este ejercicio, algo que ya veíamos venir sabiendo lo que Noa disfruta siempre experimentando, marraneando y descubriendo texturas 🙂

Y a ti, ¿que te parece esta actividad sensorial? ¿Crees que a tu peque también puede gustarle?

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DIY: Botellas sensoriales – 15 ideas

Jugar (trabajar) con botes sensoriales es una actividad muy enriquecedora para los peques de la casa ya que favorecen el desarrollo de sus sentidos, especialmente el oído y la vista gracias a la variedad de colores y materiales que suelen componerlos.

Otros factores que podemos incluir al tratar con botes sensoriales son el peso, la forma y el tamaño; si profundizamos un poco más, además, podemos fijarnos en las distintas densidades de los líquidos y objetos que hay en su interior.

Como ves, resulta un material tan sencillo como completo que además no necesita grandes gastos económicos y sin embargo su éxito entre los bebés está más que asegurado, por ello suele ser de los primeros recursos que se ofrecen a partir de los 6 meses de edad (es un dato aproximado).

Dada esta temprana edad, por seguridad se recomienda sellar los tapones con pegamento o silicona para evitar que puedan abrirse ya que muchas veces el contenido puede poner en riesgo su salud si llegaran a llevárselo a la boca (cosa muy probable en el caso de que consiguieran acceder, verdad?)

En mi caso he utilizado botellas de plástico nuevas por que buscaba unas formas concretas, pero es muy común también reutilizar botellas usadas así que te animo a reciclar y de paso ahorrarte unos eurillos, jeje.

Edito a petición popular para comentaros que podéis encontrar las botellas empleadas en este articulo aquí mismo: http://www.maminatura.com/es/materiales/202-botellas-de-plastico-vacias.html)

Esta manualidad es ideal también para que los hermanos mayores puedan participar en su creación y además admite tantas ideas como extensa sea vuestra creatividad. Yo sólo traigo 15 ejemplos que tal vez ayuden a poner en marcha el motor de vuestra inspiración 🙂

BOTONES DE COLORES

Simplemente son botones de distintas formas y colores. Una maraca muy divertida para Noa 😉

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NÚMEROS Y COLORES

Este incluye agua, cuentas de plástico, formas de papel metalizado y unos cuantos dados. Ideal para quedarse un rato embelesado (a cualquier edad XD)

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LETRAS FLOTANTES

Agua, unas cuentas en forma de cubo con letras y letras de madera (aprovechando, la personalizamos para la pulgui de la casa: NOA ;))

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EL PATITO

Tan simple y tan llamativa… así es, un típico patito en el agua.

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LA PLAYA

Aunque el tiempo ya no acompaña para tomar el sol, siempre se puede hacer una mini escapada a recoger unas conchas y arena de la playa. Seguro que el paisaje es por lo menos sorprendente en contraste con el habitual verano.

 En nuestro caso, es una botella muy especial ya que es arena que nos llevamos de Bali, en nuestra luna de miel.

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EL ESPACIO

Agua, un poco de gomina, purpurina y alguna que otra estrella. Podría llamarse de cualquier modo, pero a mi me recuerda al espacio, imaginamos que tenemos un trocito de su inmensidad dentro de nuestra preciosa botella (otra que gusta a grandes y pequeños, jeje).

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MARACAS DE LETRAS

Otra colorida maraca, esta vez con letras de madera de colores.

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GOMAS FLOTANTES

Las típicas gomitas de pelo de colores sumergidas y flotando en aceite corporal. Un relajante baile de color.

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DENSIDADES

Diferentes objetos de distintos materiales y densidades sumergidos mitad en agua mitad en aceite corporal. Estimulante resultado.

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FONDO MARINO

Agua mezclada con un poco de enjuague bucal azul, un pulpo y una tortuga de plástico, unas conchas y una medusa casera habitan este fondo marino. De mis preferidas 🙂

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ARENA ROJA

Simplemente arena decorativa roja. Una maraca de pasión.

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ARENA FINA

Esta es igual que la anterior solo que mezclando dos colores y más fina. Un color, un peso y un sonido distintos.

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AGUA DE COLOR

Las pongo juntas, porque no tienen ningún secreto y podrían ser de mil colores más. Simplemente es agua con colorantes de repostería.

ARROZ MULTICOLOR

Con los mismos colorantes de repostería coloreamos el arroz, lo dejamos secar y montamos una colorida y estimulante botella.

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Y así concluye un domingo de fructíferas manualidades, la peque encantada con sus nuevos botes y yo, que siempre he odiado los trabajos manuales… sorprendida ante las ganas y el entusiasmo que ahora me provocan estas actividades 🙂

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DIY: Cumpleaños Montessori (La celebración de la vida)

En muchas de las escuelas Montessori, cómo en casi todas, se celebran cumpleaños de los alumnos dándoles protagonismo en su día, haciendo que se sientan especiales y acompañándolos en la celebración del día en que nació.

Sin embargo, en esas aulas tienen su particular manera de celebrarlo: lo llaman «la celebración de la vida». Es un ritual que además de centrar la atención en el cumpleañero del día y hacerlo sentir arropado por sus amigos y seres queridos ayuda a los más pequeños a comprender el paso del tiempo y el por qué de la celebración.

Cuando lo descubrí me pareció una idea genial, no solo para esas escuelas o para quienes practican el método en casa sino para cualquier tipo de fiesta infantil. Así que sea como sea tu tipo de crianza, no te pierdas esta bonita manera de celebrar junto a tu peque ese día tan especial porque además, por si te animas, traigo unos imprimibles para facilitarte la tarea 😉

¿En qué consiste?

Aunque cada escuela y cada familia lo adapta a sus preferencias voy a contarte en que consiste la celebración de la vida a grandes rasgos.

Todos los amigos o familiares de la celebración se sentarán en el suelo formando un círculo. En el centro, deberemos poner un SOL (que podéis comprar o hacer vosotros mismos de madera, de papel, de goma eva, fieltro…) y rodeándolo pondremos 12 carteles que representarán los 12 meses del año. El montaje quedaría así más o menos:

DIY: Cumpleaños Montessori (La celebración de la vida)

En el centro del sol, además, pondremos una vela encendida que simbolizará la luz y el calor del astro rey. El protagonista deberá coger un globo terráqueo (de cualquier tipo) y se situará junto al mes en que nació.

Es entonces cuando el adulto que los acompaña, muchas veces su madre o padre, comienza a contar su historia, por ejemplo: «ESTAMOS EN OCTUBRE Y AÚN NO HA NACIDO NOA, TODA LA FAMILIA ESPERA CONTENTA SU LLEGADA HASTA QUE POR FÍN LA NOCHE DEL 15 DE OCTUBRE LLEGÓ Y SUS PADRES ESTABAN MUY FELICES». En ese momento, podemos enseñar fotos de ese acontecimiento y dejarlas junto al mes en cuestión.

DIY: Cumpleaños Montessori (La celebración de la vida)

Una vez contado el suceso, se pide al cumpleañero que avance por los meses con el globo  terráqueo en las manos y hacemos que pare en los meses en que queremos señalar algún otro acontecimiento importante. Esto es a preferencia de quién lo ha preparado, puede contarse cuando comenzó a caminar, cuando dijo papa o mama por primera vez o cualquier otro hecho que sea especial aportando fotografías u objetos y dejándolos junto al mes correspondiente o puede dar la vuelta sin parar hasta llegar de nuevo al mes de su cumpleaños.

Una vez llegamos al mes en que hemos comenzado, diremos algo como: «LA TIERRA HA DADO UNA VUELTA AL SOL Y NOA CUMPLE 1 AÑO».

En el caso de estar celebrando el tercer cumpleaños de NOA, por ejemplo, pondríamos fotos de su primer cumpleaños y continuaríamos la historia, cada vez que pase por el mes de su cumpleaños haríamos igual hasta llegar al mes actual en que terminaríamos la historia: «LA TIERRA HA DADO 3 VUELTAS AL SOL Y NOA HOY CUMPLE 3 AÑOS». Es decir, el protagonista dará tantas vueltas al sol cómo años cumpla ese día. Además, durante las vueltas puede cantarse alguna canción para hacerlo aún más divertido y especial.

Para finalizar, el cumpleañero soplará la vela del centro y cantarle una canción entre todos los presentes sería una bonita manera de terminar.

¿Qué necesitarás?

  • Un sol
  • Carteles de los 12 meses
  • Una vela
  • Un globo terráqueo (El de las fotos es este)
  • Fotografías y objetos especiales
  • Tiempo

Como esto último, el tiempo, es algo que suele escasear… te dejo unos imprimibles del sol y los meses del año para que puedas imprimirlos, recortarlos y lo tengas listo en un ratito. Los tamaños son en A3, esa es la mayor medida con la que imagino tendrás menos problemas a la hora de imprimirlos en cualquier copistería. Para descargarlo solo debes hacer click aquí (para descomprimirlo necesitarás tener instalado WinRar o cualquier otro similar).

 

Y tu, ¿Conocías esta celebración de la vida? ¿Qué te ha parecido? ¿Te animas?

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DIY: Láminas decorativas, hazlo tu mism@ (Vol.2)

¿Recuerdas la entrada de las láminas decorativas? En ella explicaba el uso de las láminas y aportaba varias colecciones descargables para facilitarte el montaje de una pared o cuerda de la belleza con imágenes temáticas.

Si necesitas hacer memoria o no has tenido la ocasión de ver dicha entrada, te invito a que le eches un vistazo haciendo click aquí .

Tal cómo comenté, la idea es ir ampliando el repertorio de manera que cada vez tengamos un banco de imágenes más completo del que todos podamos sacar provecho, sobre todos nuestros peques 😉

No me extiendo mucho más porque éste artículo, cómo habrás deducido, es simplemente la continuación del anterior y añade 10 grupos temáticos adicionales.

Al seguir el link del título de cada grupo se descargará en tu ordenador una carpeta comprimida con todas las fotografías de ese pack en máxima calidad, para descomprimirlas necesitarás tener instalado WinRar o cualquier otro similar.

Sé que habrán mil ideas más pero a veces me falta la imaginación así que si os apetece que ampliemos entre todos, estaré encantada y agradecida de que comentéis y me deis vuestras ideas para ese probable y futuro volumen 3 de láminas decorativas 🙂

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DIY: Fabricando una torre de aprendizaje

Si has estado informándote acerca de la educación viva y activa es muy probable que hayas leído sobre la famosa «torre de aprendizaje».

Cómo ya sabrás, este tipo de pedagogías tratan de facilitar la máxima independencia a los niños y niñas a la par que fomentan la interacción en cuanto a las tareas diarias. La intervención de los/as pequeños/as en tareas como limpiar o cocinar, entre otras muchas actividades posibles, les proporcionan experiencias sensoriales, practican la motricidad, se entretienen y les acerca al sentido de la responsabilidad. Además las actividades en familia siempre son un placer para los más peques de la casa.

La torre de aprendizaje es, como habrás deducido, simplemente una estructura que permite al niño/a desarrollar actividades a la misma altura que el resto de la familia de manera más independiente y segura.

Existen multitud de opciones en cuanto a la torre se refiere, tanto para fabricarla cómo para comprarla. En nuestro caso, hemos optado probar suerte y fabricarla a partir del famoso banco de IKEA «BEKVÄM».

A continuación podrás ver el paso a paso para construir vuestra propia torre de aprendizaje. Pido disculpas por adelantado por que hay pasos en los que no pude hacer fotos, ya que mientras el papi chulo trabajaba, la inquieta Noa investigaba y trajinaba con todo lo que veía a mano… así que una vez más tuvimos que activar el modo multitarea 😉

¡Que comience el bricolaje!

Necesitaremos:

  • Un banco BEKVÄN
  • 4 listones de forma cuadrada
  • 5 listones de planos
  • 14 tornillos
  • 1 metro
  •  Una caladora
  • Un taladro
  • Un destornillador (mejor si es eléctrico)
  • Un lápiz

Paso 1: Comenzamos a montar el banco

Paso 2: Lo montamos todo excepto la última parte

 

Paso 3: Preparamos los listones cuadrados

Para ello, medimos la altura de nuestra cocina. En nuestro caso son 86 cm, cómo el banco tiene ya 50 cm de alto, tendremos que cortar 4 listones de la diferencia, en nuestro caso 36 cm.

Paso 4: Ponemos los 4 tornillos esquineros

Con el tablero superior del banco del revés, ponemos uno de los listones en una de las esquinas y marcamos el medio de cada lateral.

De ese modo, podremos marcar en el tablero lo que corresponderá con el centro del listón. Haremos lo mismo con las 4 esquinas del tablero.

Una vez marcados los centros, taladramos cada esquina con una broca algo más pequeña que el tornillo que vamos a emplear.

Una vez hechos los agujeros, atornillamos los tornillos, que deben ser suficientemente largos para atravesar el tablero y parte del listón.

Paso 5: Atornillamos los listones de las esquinas

 

Paso 6: Preparamos los listones planos

Mediremos las distancias entre los listones esquineros para cortar los listones planos necesarios. En nuestro caso 2 en la parte frontal y 1 para cada lateral.

Paso 7: Atornillamos los listones planos

Paso 8: Unimos el banco y la nueva estructura

Paso 9: Montamos el listón trasero

Tras medir los cm de distancia, cortamos un último listón plano para la zona trasera de la torre y lo atornillamos en la estructura.

En nuestro caso hemos preferido ponerla algo más baja que el resto, dejando espacio para que la peque suba pero algo inferior para reducir posibilidad de caída.

 ** Si lo creéis necesario podéis lijar las piezas **

Paso 10: Nuestra torre está lista

 

Y la peque dispuesta a sacarle el máximo partido 🙂

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Espero que éste paso a paso pueda servirte. Si hay algo que no he explicado suficientemente bien y necesitas alguna aclaración, no dudes en comentar 🙂

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DIY: Láminas decorativas, hazlo tu mism@

Por poco que hayas investigado acerca de métodos de pedagogía alternativa cómo son Montessori y Waldorf entre otros, sabrás que aún siendo métodos distintos coinciden en varios puntos. Puntos fuertes, de gran importancia para ambos, cómo es la creación de un entorno seguro que fomente la independencia y el movimiento libre del pequeño/a.

Coinciden también en la importancia que se le otorga a la belleza del entorno en el que el niño juega, experimenta, se desarrolla y es que los materiales, los colores, el mobiliario y la decoración deben transmitir calma y bienestar.

En cuanto a la decoración, suele ser recurrente la utilización de láminas decorativas. Las formas más habituales en que éstas aparecen son mediante cuadros, colgadas de una cuerda o directamente en la pared, no obstante la imaginación es nuestra mejor aliada y seguro hay muchísimas otras bonitas y originales maneras de utilizarlas.

Es la típica decoración DIY (hazlo tu mismo) que nos permite dar rienda suelta a nuestra creatividad y tener bonitos resultados de forma económica. Basándonos en la pedagogía montessori, por ejemplo, deberemos tener en cuenta que:

  • Deberán ponerse a la altura del niño/a
  • En la medida de lo posible deben ser imágenes reales
  • Es interesante que formen grupos temáticos
  • Para despertar el interés del pequeño/a se recomienda ir renovando las imágenes cada cierto tiempo.

Si tienes acceso a internet y una impresora (o copistería cerca de casa) te será muy fácil prepararlas. Sólo debes decidir el tema sobre el que te gustaría imprimir las láminas y hacer una búsqueda en google imágenes (debes saber que existen herramientas de filtrado que pueden serte útiles, por ejemplo, para buscar fotografías con una calidad mínima que te permita una buena impresión).

Entre las millones de imágenes y de temáticas posibles, tal vez la única excusa que tenemos para no llevar a cabo ésta tarea es el tiempo del que disponemos. Si ese es el motivo que te frenaba has llegado al post adecuado, por qué el objetivo es poner a tu disposición ideas y grupos de imágenes para que solamente tengas que descargar e imprimir el o los grupos temáticos que prefieras.

Cada pack constará, salvo excepciones, de 5 imágenes y tratará de cumplir los requisitos arriba mencionados, al seguir el link del título de cada grupo se descargará en tu ordenador una carpeta comprimida con todas las fotografías de ese pack en máxima calidad, para descomprimirlas necesitarás tener instalado WinRar o cualquier otro similar.

El primer pack es especial por qué no son imágenes reales ya que la temática es “DE PIXAR”. Éstas son cosecha propia, podríamos decir que son la LIMITED EDITION de ésta colección que espero ir ampliando (puedes ver aquí el volumen 2 con más grupos temáticos) con el tiempo y que deseo te resulte de interés y utilidad 🙂

PIXAR

ANIMALES DE ÁFRICA

ANIMALES DE AMÉRICA

ANIMALES DE ASIA

ANIMALES DE EUROPA

ANIMALES DE OCEANÍA

EMOCIONES

MEDIOS DE TRANSPORTE ACUÁTICOS

MEDIOS DE TRANSPORTE TERRESTRES 

MEDIOS DE TRANSPORTE AÉREOS

MUNDO MARINO

PINTURAS FAMOSAS

SIETE MARAVILLAS NATURALES

SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO MODERNO

 

Puedes ver más ideas en el inspirador blog de “pequefelicidad”: http://www.pequefelicidad.com/search?q=cuerda+de+la+belleza. Ella con gran acierto emplea las laminas en lo que llama “la cuerda de la belleza” y seguro que su espacio te resulta tan interesante como me pareció a mi cuando la descubrí 😉