BLW friendly: Espaguetis a la boloñesa vegana

Su aspecto es, como ves, similar a la boloñesa tradicional y su sabor es igualmente estupendo con la ventaja de integrar vegetales, mucho más saludables que la habitual carne roja de la cuál, como ya sabrás, no conviene abusar.

De cualquier modo y más allá de dietas omnívoras, vegetarianas o veganas, todas ellas igualmente respetables, esta receta me parece una opción genial para aumentar la ingesta de verduras o sencillamente para variar los platos más comunes en nuestra mesa ya que, precisamente la pasta permite multitud de variantes deliciosas y saludables.

Ya hace meses publiqué una receta muy similar en ingredientes aunque con distinta preparación: Espirales con tomate y coliflor.

La de hoy puede que me guste incluso más debido a que mantiene una textura más similar a la boloñesa por lo que, sí no lo has hecho aún, te invito a que probéis este rico y sano plato apto para toda la familia 😉

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 325 gramos de espaguetis (mejor integrales)
  • 500 gramos de tomate triturado o frito
  • 250 gramos de coliflor
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Albahaca
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Picamos la cebolla

Paso 2: Sofreímos la cebolla

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Cocinamos la cebolla en una sartén con aceite a fuego medio durante unos 5 minutos.

Paso 3: Rallamos la coliflor

Paso 4: Rallamos o troceamos la zanahoria

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Paso 5: Cocinamos la coliflor y la zanahoria

Agregamos las verduras a la sartén y cocinamos durante unos 10 minutos (o hasta que esté al gusto) a fuego medio, preferiblemente con la sartén tapada.

Paso 6: Agregamos el tomate

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Agregamos la salsa de tomate y cocinamos durante otros 5 minutos. Podemos salpimentar e incorporar las especias en este momento.

Recuerda que si tu bebé tiene menos de un año conviene apartar su salsa antes de agregar la sal.

Paso 7: Cocinamos la pasta de la manera habitual

Paso 8: Servimos

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: «Patatas fritas» al horno

De todos es sabido que las frituras no son precisamente buen complemento en una dieta saludable, menos aún si se convierten en platos habituales en nuestro día a día.

No es de extrañar, por lo tanto, que una sociedad cuyo índice de enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad marca una tendencia claramente al alza comience a replantear sus hábitos alimenticios y sobre todo, los de sus hijos.

Por eso hoy traigo una versión más saludable del que probablemente es el acompañamiento estrella en cualquier plato o mesa: las patatas fritas. Mmmm… Que ricas, ¿Verdad? Pocos pueden resistirse a pesar de conocer la gran cantidad de grasas saturadas que con ellas ingerimos… Pero claro, es que al horno no salen igual… ¿no?

Pues bien, debo decirte que con esta sencilla receta de horno no solo su aspecto es prácticamente el mismo sino que su textura es también crujiente y su sabor poco o nada tiene que envidiar a las tradicionales. Si encima podemos comerlas sin demasiados remordimientos… ¿Qué más se puede pedir?

Pues eso… ¡marchando una de patatas «fritas»! 😉

Ingredientes

  • Patatas
  • Agua
  • Hielo
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Especias al gusto (opcional)

Paso 1: Pelamos y cortamos las patatas

Es importante que los cortes sean lo más similares posibles para que los tiempos de cocción sean también los mismos. Otra alternativa es cortarlas con una mandolina, de manera que obtendremos unas preciosas y sabrosas patatas chips caseras.

Paso 2: Las ponemos en agua con hielo

Las ponemos en agua con hielo durante unos 15-20 minutos y las secamos con papel de cocina.

Paso 3: Horneamos

Es importante ponerlas sobre papel vegetal y bien distribuidas un poco separadas las unas de las otras para evitar que se peguen. Una vez colocadas las pintamos con un poco de aceite y sazonamos al gusto.

Las metemos en el horno precalentado a unos 180º en modo ventilador durante unos 25 minutos o hasta conseguir la textura deseada. En mi caso suelo poner durante los últimos 5 minutos también el grill para favorecer ese apetecible dorado.

Si en lugar de largas las has cortado redondas y finas para hacer patatas chips ten en cuenta que el tiempo de horneado puede variar, deberás estar muy atent@ ya que al ser tan finas suelen quemarse fácilmente.

Paso 4: Servimos

Así de sencillo y así de apetecible 😉

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Wok de arroz

Llegó el 2017 y con él los míticos propósitos de año nuevo, ¿verdad? Uno de los objetivos que nos hemos marcado en casa es comer más frutas y verduras que es justo donde nuestra dieta más flojea… ¡¡Con lo importantes y saludables que son, lo sé!!

Así pues, la primera receta de este año no podía ser otra que un delicioso plato vegetariano / vegano super completo y con un montón de verduras que acompañan a la perfección al siempre apetitoso arroz.

Personalmente, mi mayor problema con las verduras suele ser su textura y el sabor dulzón de algunas de ellas (sí… yo soy muy complicada para comer XD), por lo que el hecho de cocinarlas en wok y no hervidas es un punto muy positivo en esta receta, no sólo por que mantienen mejor sus nutrientes al estar poco cocinadas sino porque quedan algo más «crujientes» y su sabor dulce no alcanza su punto máximo.

Además tiene la ventaja de ser totalmente personalizable con las verduras que más gusten en casa e incluso se puede agregar algo de tortilla como proteína y hacerlo todavía más completo. De la manera que sea, seguro que te sale riquísimo 😉

Ingredientes

  • 250 gr de arroz (en este caso utilicé arroz Thai)
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 1 pimiento rojo
  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 2 champiñones grandes
  • 5 espárragos trigueros
  • Aceite de oliva
  • Ajo en polvo
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Salsa de soja (opcional)

Paso 1: Preparamos el arroz

Cocemos el arroz, previamente lavado, de la manera habitual en el caldo de verduras. Si es necesario escurrimos para eliminar el exceso de caldo. Reservamos.

Paso 2: Cortamos y cocinamos la cebolla

Paso 3: Cortamos los espárragos, la zanahoria y el pimiento

Paso 4: Los agregamos al wok o sartén

BLW friendly: Wok de arroz

Cocinamos durante unos minutos a fuego medio – alto.

Paso 5: Cortamos el calabacín y los champiñones

Paso 6: Agregamos al wok o sartén

Cocinamos durante 6-8 minutos a fuego medio – alto. Agregamos ajo en polvo y sal al gusto.

Paso 7: Incorporamos el arroz

Añadimos el arroz y mezclamos para integrar todos los ingredientes. Podemos rectificar de sal y añadir en este paso salsa de soja al gusto (recuerda que tiene alto contenido en sal, por lo que conviene separar la ración de los más peques antes de agregarla).

Paso 8: Servimos

BLW friendly: Wok de arroz

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW Friendly: Tallarines con champiñones y calabacín

Confieso que me cuesta mucho introducir la verdura en nuestra dieta (por mis gustos culinarios, no por otra cosa XD) y mucho más cumplir eso de las 5 piezas de fruta y verdura que se suponen ideales para una dieta equilibrada. Pero lo intento, juro que lo intento 🙂

Por eso siempre ando buscando ideas para introducir la verdura en nuestro día a día de una manera más disimulada, por así decirlo. Y esta receta vegana es una de esas que me vienen de perlas porque además se combina con mi indiscutible entrante favorito: la pasta. Y así si que no falla 😛

Además resulta un plato sencillo aunque saludable y muy equilibrado por sus ingredientes. Sin duda merece la pena probarlo 😉

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 300 gramos de tallarines
  • 200 gramos de nata para cocinar vegana (yo suelo usar de avena o de almendras)
  • 125 gramos de champiñones
  • 1 calabacín grande
  • Cebolla en polvo
  • Margarina (opcional)
  • Pimienta negra
  • Aceite
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto) 

Paso 1: Lavamos y troceamos el calabacín

Paso 2: Cocinamos el calabacín

En una sartén a fuego medio ponemos una cucharadita de margarina y un chorrito de aceite (puede ser todo aceite si prefieres evitar la margarina). Cocinamos el calabacín.

Paso 3: Agregamos los champiñones troceados

Seguimos cocinando durante unos 5 minutos. Agregamos la cebolla en polvo, pimienta y sal (Recuerda evitarla para los menores de un año)

Paso 4: Añadimos la nata vegetal

Cocinamos durante varios minutos hasta conseguir una mezcla cremosa. Podemos rectificar de sal y pimienta para dejar a nuestro gusto.

Paso 5: Trituramos la salsa (opcional)

Paso 6: Cocinamos la pasta de manera habitual

Paso 7: Mezclamos la pasta y la salsa

Paso 8: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW Friendly: Fideuá con pavo y champiñones

La preparación de esta fideuá es muy similar a la que hacemos en casa con pescado y marisco solo que sustituyendo algunos alimentos. Surgió un día improvisando con lo que tenía por la cocina y de repente… ¡sorpresa en casa! Una nueva receta de las que hacen que la peque rebañe el plato.

Y oye, ella suele tener mucho criterio a pesar de su corta edad (consecuencias del BLW supongo 😛 ) así que me lo tomo como un halago y te invito a que pruebes en casa, seguro que triunfas 🙂

Ingredientes (3-4 personas)

  • 400 gramos de fideos Nº 2
  • 250 gramos de pechuga de pavo
  • 125 gramos de champiñones
  • 750 ml de caldo de pollo
  • 3 cucharadas de tomate triturado
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Perejil picado
  • Aceite
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto) 

Paso 1: Troceamos y cocinamos el pavo

Salpimentamos y doramos los dados de pavo en una sartén con aceite. Reservamos en un plato a parte.

Paso 2: Troceamos los champiñones

Paso 3: Cocinamos los champiñones

En la misma sartén cocinamos los champiñones (si es necesario podemos añadir un poco más de aceite) y una vez hechos añadimos el pavo reservado anteriormente.

Paso 4: Agregamos el tomate y el pimentón

Mezclamos y cocinamos durante unos minutos.

Paso 5: Creamos una mezcla de ajo, perejil y acetite

Paso 6: Integramos la mezcla anterior en la sartén

Paso 7: Añadimos los fideos y cocinamos unos minutos

Paso 8: Agregamos el caldo y cocinamos

Añadimos el caldo templado y cocinamos a fuego medio-alto el tiempo necesario para que los fideos estén al dente. Una vez listo, dejamos reposar unos minutos.

Paso 9: Servimos

BLW friendly: Fideuá con pavo y champiñones

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

 

32 recetas BLW Friendly (y mucho más)

Tras casi un año de andadura en los que hemos hablado, entre otras cosas, mucho de Baby Led Weaning, me ha parecido buena idea hacer un post recopilatorio de toda la información y recetas que hemos ido publicando desde el inicio para crear así una especie de índice que pueda darte rápido acceso en cualquier momento a aquello que te interese consultar en relación al método de la alimentación autorregulada por el bebé, un registro que por supuesto iremos actualizando periódicamente para que no le falte nada 🙂

Todo sobre BLW

Si lo que buscas es profundizar en lo que conocemos por Baby Led Weaning, a continuación encontrarás los posts que pueden ayudarte. Y por supuesto, cuenta también con nuestro curso online gratuito, (ahora también en versión descargable e imprimible) gracias al que ya más de 15.000 alumnos hoy se sienten mucho más informados y seguros para aplicar el método en casa.

Baby Led Weaning: Los puntos clave

Baby Led Weaning: Lecturas recomendadas

El BLW y sus sensaciones en 10 emoticonos

El BLW favorece el habla

Infografías y recursos

En los siguientes enlaces, encontrarás información útil para poner en práctica la alimentación complementaria, resumida en prácticas imágenes para que puedas consultar tantas veces como necesites sin necesidad de perder mucho tiempo.

Alimentos a evitar durante el primer año

Alimentos a evitar entre 1 y 3 años

Alimentos ricos en hierro

35 Alimentos no lácteos ricos en calcio

BLW: 5 consejos para ceder el control a tu hij@

BLW ideas: Menú ejemplo de introducción alimentos

Recetas BLW Friendly

Un recetario, que además de ser apto para el Baby Led Weaning, pretende dar ideas de platos sencillos que harán que toda la familia disfrute comiendo de forma equilibrada y saludable.

¿Añadirías algo?

No puedo dejar de aprovechar este post-resumen para abusar un poco de tu ayuda… ¿Echas de menos alguna información que no hemos publicado aún acerca del BLW? ¿Alguna receta imprescindible para nuestro recetario? Cuéntanos e intentaremos añadirla durante este nuevo año 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW Friendly: Salsa para nachos (sin queso)

Esto tienes que probarlo y es que vengo entusiasmada con el resultado de esta receta que encontré casi por casualidad. No sólo tiene el aspecto y la textura de la típica salsa de quesos para «dipear» sino que su sabor poco o nada tiene que envidiarle. De hecho, justo el fin de semana hicimos una salsa cheddar casera y os aseguro que esta me gusta mucho más.

El sabor a queso lo aporta la levadura nutricional, que encontrarás probablemente en tiendas ecológicas y herboristerías. Es un ingrediente vegano que suma grandes beneficios nutricionales a la receta por su alto contenido en calcio, proteínas, fibra y vitaminas del grupo B, entre muchos otros. Por cierto, un dato muy gráfico en cuanto a estas últimas: Un par de gramos de levadura aportan la misma cantidad de B1 que 100 gramos de avena, 100 de lentejas y 100 de nueces, en conjunto.

Por si fuera poco, su base es un simple puré de patata y zanahoria, así que además de ser una riquísima opción para la cocina vegana es super saludable y extremadamente sencilla de preparar.

A la peque le encanta el queso y le chifla todo lo que sea mojar salsas así que, como seguimos con la «dieta sin lácteos» que nos recetó el digestivo, no he podido esperar a probar esta receta que nos permitirá comer en familia unos ricos nachos con salsa sabor queso sin tener que andar disimulando para no darle envidia.

Además, resulta igualmente ideal para los menores de 1 año a los que se recomienda evitar los lácteos y la sal, entre otros, ya que ésta última puede añadirse en el último momento para poder apartar antes su ración.

Hasta el último momento de preparación, justo antes de probarla, las dudas acerca del resultado aún rondaban mi cabeza incrédula pero te aseguro que ha sido una muy grata sorpresa así que si tu tampoco lo crees, prueba y después me cuentas 😉

Ingredientes

  • 1 patata mediana (aprox. 180 gramos)
  • 1 zanahoria mediana (aprox. 70 gramos)
  • 35 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 60 ml de agua
  • 1/2 de zumo de limón o unas gotas de concentrado
  • 18 gramos de levadura nutricional
  • Una pizca de ajo en polvo
  • Una pizca de cebolla en polvo
  • Una pizca de pimienta cayena (opcional)
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Pelamos y cortamos la patata

Paso 2: Pelamos y troceamos la zanahoria

Paso 3: Las cocemos durante 25 minutos aproximadamente

Paso 4: Batimos las verduras, el agua y el aceite

Los 60 ml de agua que usamos para la salsa son de la misma cocción de la verduras.

Paso 5: Añadimos la levadura nutricional y batimos

Paso 6: Añadimos las especias y el zumo (o concentrado)

Una vez incorporadas mezclamos hasta integrarlas en la salsa. Recuerda que si hay un menor de 1 año en casa, lo ideal será separar su parte de salsa antes de echar la sal al gusto. 

Paso 7: Servimos

BLW: Salsa para nachos (sin queso)

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Todos sabemos que las galletas son innecesarias, cuando no perjudiciales, para una dieta equilibrada pero la realidad es que son realmente un recurso muy habitual en cuanto a desayunos y meriendas se refiere.

El mayor problema que presentan las galletas industriales es la elevada cantidad de azúcares añadidos que suele contarse entre entre sus ingredientes, algo que no ayuda en absoluto a controlar la ingesta de este adictivo alimento, presente en el 80% de los productos de cualquier supermercado habitual, incluyendo los sustitutos equivalentes.

Así, no resulta de extrañar que, de los 25 gramos diarios que la OMS considera ideales para mantener un correcto estado de nuestra salud, la media en nuestro país cuadruplique esa cifra y la sitúe aproximadamente en los 100 gramos diarios por persona. Cuando escuché este dato, ciertamente quedé sorprendida, pero el apunte que finalmente hizo saltar mis alarmas fue el hecho de que prácticamente la misma cantidad se asociara a la dieta habitual de los niños. Es decir, que el porcentaje de ingesta de azúcar en relación con su dieta diaria, resulta escandalosamente más alta. Y claro, de ahí se deriva que nuestro país encabece las listas de países con mayor índice de niños con sobrepeso y obesidad infantil.

El azúcar (y sus equivalentes), pues, constan ya en las listas de alimentos que conviene evitar, o por lo menos moderar, tanto en niños menores de 1 año como en el resto de la infancia (y ya puestos, vida adulta). El objetivo de dicha moderación no sólo se centra en evitar diabetes, problemas de peso o caries en esta primera etapa, sino en el hecho de evitar que el paladar se acostumbre a comer sabores extremadamente dulces puesto que con el tiempo resultará más complicado renunciar a ellos y derivará en adultos dependientes de este ingrediente (entre los que me incluyo).

Bien, volviendo a las galletas, puestos a no querer renunciar a ellas, es una buena opción la de cocinarlas en casa para así poder personalizar la receta moderando el azúcar o incluso sustituyéndola por alimentos naturales como podrían ser los dátiles o unos plátanos muy maduros. Además, es una receta ideal para hacer partícipes a los más pequeños y ¡seguro que están encantados de colaborar!

Voy a serte sincera: ya he dicho antes que el mío es de los paladares acostumbrados al azúcar desde bien pequeña (sí, a mi me mojaban el chupete…) y para mi gusto, por lo menos hasta el momento (seguiremos trabajando en ello XD), me cuesta comerlas porque me resultan muy sosas. Pero igual de sincera te soy si digo que la peque se las come y pide más, así que mientras yo intento reeducar mi paladar estoy feliz de que el suyo, a sus casi dos añitos, continúe tan inalterado y natural 🙂

Ingredientes (25-30 galletas)

  • 375 gramos de harina de avena integral
  • 50 ml de bebida vegetal de avena
  • 1 huevo mediano
  • 7 gramos de levadura química
  • 3 plátanos muy maduros
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra «suave»

Paso 1: Cortamos los plátanos en trozos

Paso 2: Chafamos el plátano y reservamos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Paso 3: Tamizamos la harina junto a la levadura y reservamos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Paso 4: Batimos el huevo

Paso 5: Añadimos el aceite e integramos

Paso 6: Añadimos el plátano y mezclamos

Paso 7: Agregamos la harina y mezclamos

Paso 8: Añadimos la bebida vegetal, integramos y amasamos

Paso 9: Formamos las galletas

Aplanamos la masa y con ayuda de un cortador vamos formando las galletas y poniéndolas en una bandeja con papel de horno. Como dejar hacer este paso a la peque era demasiado complicado, le he dejado un trocito de masa para que ella hiciera y deshiciera a su antojo, y la verdad es que se ha estado un buen rato… lo que me recuerda que tengo que repetir la plastilina casera que hicimos ya hace un tiempo 😉

Paso 10: Pintamos con bebida vegetal y horneamos

Recuerda precalentar el horno a 180º. Cocinaremos a esa misma temperatura durante unos 15-18 minutos.

Paso 11: Servimos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW Friendly: Hummus

Hidratos de carbono, fibra, proteínas vegetales, hierro y calcio son sólo algunos de los componentes que las legumbres nos aportan nutricionalmente, y no son pocos. Es por eso que se recomienda contar de forma habitual con este tipo de alimentos, unas 2 o 3 veces por semana, con el fin de alimentarse de una forma equilibrada y saludable.

El hummus, típico de Oriente Medio, resulta un plato ideal para ofrecer garbanzos de una manera distinta y probablemente exitosa para toda la familia. Además, si practicas BLW y tu peque aún no domina el movimiento de la pinza puede que los garbanzos le resulten complicados de coger, sin embargo de esta manera pueden ofrecerse untados en pan o dejar el hummus a su alcance para que sea el mismo quien moje palitos de pan o verduras.

Es una receta super sencilla de preparar y seguro que os va a encantar 🙂

Ingredientes

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 2 cucharadas de tahin integral (yo lo he comprado ya preparado)
  • Zumo de medio limón (en mi caso he usado uno entero porque era muy pequeño)
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón dulce
  • Perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Escurrimos los garbanzos y trituramos

Paso 2: Exprimimos el limón

Paso 3: Picamos el ajo y reservamos junto al zumo

Paso 4: Mezclamos

Añadimos el tahin, el comino, el ajo y el zumo de limón y removemos para integrar. Una vez todo mezclado, añadimos agua de poco en poco para ir comprobando la textura hasta conseguir una pasta suave pero no líquida.

Si quieres añadir sal al gusto, recuerda apartar la ración de tu peque antes si tiene menos de un año 🙂 

Paso 5: Servimos

blw-hummus

Para servir podemos añadir un poco de pimentón dulce, perejil y aceite de oliva virgen extra por encima (yo he puesto perejil picado porque no tenía fresco, y la hoja de menta solo es para decorar 😉 )

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW ideas: Menú ejemplo de introducción alimentos

Sin duda, la petición por excelencia a raíz de nuestro curso gratuito de Baby Led Weaning es la de ejemplos prácticos sobre la introducción de alimentos. Y haciendo memoria en nuestros inicios, no niego que me sienta identificada con esas familias que están a punto de empezar, se han informado, han leído todo lo habido y por haber y sin embargo siguen sin tener una idea clara de por donde empezar… y es que el abanico es tan amplio que cuesta encontrar ejemplos claros, es verdad.

El motivo principal por el que no existen demasiados modelos de introducción de alimentos es precisamente ese: el gran surtido de posibilidades. Y es que se trata simplemente de evitar los alimentos no recomendados para menores de 1 año. A partir de ahí, todo vale y cualquier menú de los millones que podemos imaginar será válido de igual manera.

Pero como sé por experiencia que aún teniendo claro el concepto cualquier ejemplo práctico puede ayudar a ordenar y aclarar las ideas, hoy me mojo y os traigo lo que podría ser uno entre la gran variedad de procesos de introducción de alimentos posibles.

Me parece importante, imprescindible, recalcar que sólo se trata de UN EJEMPLO, no es una guía de introducción pautada que se deba seguir por motivos nutricionales, es simplemente lo que yo he pensado para este caso, intentando un equilibrio en cuanto a los grupos alimenticios. Si hiciera el mismo ejercicio en unos años, puede que el orden estuviera completamente al revés, o puede que sustituyera cada uno de esos alimentos que hoy he puesto por otros que nada tuvieran que ver y seguiría siendo correcto (según las recomendaciones oficiales en la actualidad).

Dicho esto, algunas aclaraciones acerca de los menús que he elaborado:

  • He inventado un proceso de introducción de los 4 primeros meses (redondeando a 30 días cada mes).
  • Los 3 primeros meses sólo he puesto una comida al día, puesto que muchas veces por razones de horarios del bebé y la familia es así como sucede. Sin embargo puede que antes de esos 3 meses el niño tenga ocasión de comer en más ocasiones al día, si esto sucede simplemente basta con combinar los alimentos ya introducidos.
  • En el mes 4 he tratado de elaborar un menú más completo con desayuno, comida y cena, eso no significa que a los 4 meses el niño deba comer más a menudo, ese aumento de ocasiones puede darse antes o después.
  • Según la SEICAP, una alergia no suele aparecer en el primer contacto, puede hacerlo al segundo, al tercero o al cabo de muchas ocasiones, por lo que lo recomendable sería como mínimo haber ofrecido dos o tres ocasiones un alimento para darlo por introducido.
  • En el menú he tenido en cuenta la introducción en 3 días para descartar alergias en cada alimento incorporado. Como verás, pueden ser seguidos o no, pero como no se recomienda ofrecer un nuevo alimento hasta que el anterior haya sido introducido, suele hacerse así (sobretodo al principio) con el fin de ampliar la lista de alimentos disponibles pronto y así poder ofrecer platos más elaborados.
  • En los 4 meses se han introducido en total 35 alimentos, incluyendo verduras, frutas, cereales, legumbres, carnes, pescados y especias, entre otros.
  • He marcado en lila el alimento que se está incorporando en cada caso para tener claro el proceso.
  • Conforme aumentan los alimentos introducidos, aparecen algunas recetas sin detallar lo que lleva concretamente, entendiendo que se elabora a partir de alimentos siempre ya introducidos. En el caso de que la receta tenga alimentos no introducidos, suelen ser secundarios y prescindibles para esas primeras ocasiones. Algunas de esas recetas puedes encontrarlas en la sección de nuestro blog foto-recetas.
  • El menú elaborado es el caso «ideal» de que el pequeño coma todos los días y sin aparición de alergias. Pero la realidad puede ser menos continuada y pueden haber días intermedios en que no coma alimentación sólida. No pasa nada si es así.
  • No olvides que durante esos primeros meses la lactancia (materna o artificial) debe continuar como hasta el momento, siendo prioritaria sobre la alimentación complementaria. Recuerda también que a la hora de comer el niño no debe tener hambre ni sueño.
  • He intentado que haya un equilibrio a nivel diario y semanal, pero repito que NO SOY NUTRICIONISTA, por lo que no se debe tomar el ejemplo como el ideal a nivel nutricional.

Sin más que añadir, deseo de corazón que este menú sea útil y te ayude en la organización de esta nueva y divertida etapa que comenzáis. Si tienes algo que añadir, alguna sugerencia o alguna duda que aclarar, como siempre, estaré encantada de comentarlo  🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Crema de cacao casera

La realidad es que si pensamos en cualquier crema de cacao lo primero que nos viene a la cabeza es NocillaNutella, tan comunes en nuestros supermercados y probablemente en nuestra propia infancia, ¿verdad?

Pero la verdad es que resulta ciertamente poco recomendable abusar de este tipo de cremas, porque a su receta cantarina  «Leche, Cacao, Avellanas y Azúcar», le falta hacer un inciso en cuanto a la gran cantidad de azúcar y grasas que contienen.

No me malinterpretes, tampoco digo que esta receta casera sea el alimento definitivo y saludable que ofrecer a nuestros peques a diario, pero sí resulta evidentemente mucho más recomendable que la industrial para esos caprichos puntuales que a veces apetecen, no sólo por la consciencia exacta de sus ingredientes sino por la facilidad de modificación según nuestros gustos, necesidades y/o prioridades. Además es muy fácil y rápida de hacer, mira 🙂

Ingredientes

  • 50 gramos de avellanas tostadas
  • 15 gramos de cacao puro en polvo sin azúcar (puedes sustituir por harina de algarroba si prefieres evitarlo por sus propiedades estimulantes en los más peques)
  • 25 gramos de aceite de coco (puedes usar otro aceite vegetal, pero este le aporta una textura más sólida al refrigerarlo)
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • 50 ml de bebida vegetal (yo he usado de avena)
  • 50 gramos de sirope de ágave, azúcar de caña u otro edulcorante (pasta de dátiles si tu peque tiene menos de un año) – Puedes variar la cantidad según lo quieras más o menos dulce.

Paso 1: Trituramos las avellanas

El objetivo es conseguir triturarlas lo máximo posible para así obtener una crema fina.

Paso 2: Añadimos el aceite de coco y mezclamos

Paso 3: Añadimos la bebida vegetal y mezclamos

Paso 4: Agregamos el cacao, la vainilla y el edulcorante que hayamos escogido. Mezclamos.

Paso 5: Pasamos a un recipiente y refrigeramos unas horas

Paso 6: ¡A merendar!

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Croquetas de arroz y pollo

Estas croquetas son ideales para los peques por varios motivos: Primero, porque al contrario que las tradicionales no llevan leche, lo cual las hace aptas a partir de los 6 meses. Segundo, porque gestionar el arroz en este formato les resulta mucho más sencillo que en su forma habitual, sobretodo a los que todavía no dominan el movimiento de la pinza o los cubiertos. Tercero, porque están buenísimas y les suelen encantar 🙂

Sus ingredientes las hacen super nutritivas y equilibradas, pero es que además admiten muchas variaciones, como por ejemplo sustituir el pollo por algún tipo de pescado o rebozarlas con harina de garbanzo en lugar de huevo.

En la versión que sea, el éxito está prácticamente asegurado… ¿No me crees? Prueba y me cuentas 😉

Ingredientes (20-25 croquetas)

  • 150 gramos de arroz redondo
  • 600 ml de caldo de pollo
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 calabacín pequeño
  • 2 pechugas de pollo
  • Pan rallado (Para rebozar)
  • 2 huevos (Para rebozar, puedes usar también harina de garbanzo)
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cocemos el arroz en el caldo

Cocemos el arroz de forma habitual, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue, puesto que el caldo se irá consumiendo hasta quedar el arroz espeso. Lo cocemos unos minutos más de lo que marca el paquete, para que esté un poco pasado aunque no demasiado. En nuestro caso fueron 20 minutos de cocción.

Reservamos.

Paso 2: Picamos la cebolla

Paso 3: Cocinamos la cebolla

En una sartén con aceite a fuego medio, cocinamos la cebolla hasta que empiece a estar transparente.

Paso 4: Lavamos y rallamos el calabacín

Paso 5: Agregamos el calabacín a la sartén

Cocinamos durante unos 10 minutos aproximadamente.

Paso 6: Troceamos el pollo

Paso 7: Añadimos el pollo a la sartén

Integramos el pollo en la mezcla y cocinamos hasta que esté bien hecho. Salpimentamos al gusto (recuerda evitar la sal si tu peque tiene menos de un año)

Paso 8: Trituramos la mezcla

Paso 9: Agregamos el arroz y mezclamos

Una vez integrada la masa, la dejamos templar en un plato antes de comenzar a formar las croquetas.

Paso 10: Formamos y rebozamos las croquetas

Paso 11: Cocinamos las croquetas

Podemos freírlas en abundante aceite y antes de servirlas dejarlas reposar sobre papel de cocina absorvente para retirar el exceso de aceite.

También podemos cocinarlas al horno.

Paso 12: Servimos

blw croquetas

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Salchichas caseras

Si te digo que ayer cenamos «hot dogs» probablemente pienses que menuda cena más poco saludable, porque las salchichas tipo frankfurt no es que estén precisamente consideradas como parte fundamental de una dieta sana y equilibrada, ¿verdad?

Pero si te digo que las salchichas son totalmente caseras, echas en solo un ratito y que además de llevar verdura son super sanas por su cocinado, puede que la opción empiece a sonar más apetecible, ¿no?

Pues sí, así es la receta que hoy presento, una receta que además de ser un probable éxito entre los peques admite diversas modificaciones, como por ejemplo el tipo de carne, que puedes escoger entre más o menos grasa según vuestras preferencias y la jugosidad que busquéis.

Ingredientes (Unas 5 salchichas)

  • 1 calabacín pequeño (o 1/2 calabacín)
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • Agua
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Preparamos el calabacín

Lo pelamos, lo rayamos, lo cocinamos 2 minutos al microondas y reservamos.

Paso 2: Troceamos y trituramos el pollo

Paso 3: Mezclamos el pollo y el calabacín

Paso 4: Añadimos las especias y mezclamos

Paso 5: Agregamos el huevo e integramos

Puedes sustituirlo también por un chorrito de leche vegetal.

Paso 6: Formamos las salchichas

Cortamos rectángulos de papel film, repartimos la masa y la enrollamos anudando los extremos para que no se salga al cocinarlas.

Paso 7: Cocinamos las salchichas

Ponemos una olla con agua a fuego alto y cocinamos las salchichas durante unos 10 minutos. Transcurrido el tiempo, las sacamos y dejamos enfriar para retirar el plástico.

Paso 8: Pasamos por la plancha (opcional) 

Paso 9: Servimos

blw-salchichas-caseras

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Fideuá de verdura y champiñones

Aunque recientes estudios ya han confirmado que no es necesario retrasar los alimentos potencialmente alergénicos, es cierto que en general se sigue teniendo algo de respeto a su introducción y tal vez por ese motivo ésta se vea retrasada.

Un buen ejemplo de ello es el marisco que contrariamente a lo que suele pensarse, puede ofrecerse a partir de los 6 meses, siempre y cuando evitemos las cabezas y los crustáceos (por su exceso en cadmio).

Sea por retrasar su introducción o simplemente por variar, el plato que hoy presento es una versión vegana de la fideuá, una opción también muy saludable, económica por sus ingredientes, sencilla de cocinar y deliciosa. En fin, una receta ideal para compartir y disfrutar junto a la familia.

Ingredientes:

  • 1 puerro
  • 1 cebolleta
  • 3 dientes de ajo
  • 300 gramos de fideos
  • 250 gramos de champiñones laminados
  • 8 champiñones enteros
  • Perejil
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Lavamos y cortamos el puerro

Paso 2: Lavamos los 8 champiñones y separamos los troncos

Paso 3: Lavamos y cortamos el tallo de la cebolleta

Paso 4: Preparamos el caldo

Añadimos todas las verduras y los troncos de los champiñones en una olla con agua y sal (evitarla si hay menores de un año), añadimos también unas ramas de perejil fresco. Ponemos a fuego medio-alto y  cocinamos entre 20 y 30 minutos.

Paso 5: Picamos y cocinamos 2 dientes de ajo

Picamos los ajos y los añadimos en una sartén con aceite a fuego medio, cocinamos hasta que estén dorados.

Paso 6: Picamos y cocinamos la cebolleta

Agregamos la cebolleta a la sartén y rehogamos durante unos 5 minutos aproximadamente.

Paso 8: Cocinamos los champiñones laminados

Los sazonamos al gusto.

Paso 9: Agregamos los fideos

Subimos el fuego a medio-alto. Removemos y cocinamos durante 2-3 minutos.

Paso 10: Agregamos el caldo

blw friendly: fideuá de champiñones

Colamos y agregamos el caldo a la mezcla anterior. Aproximadamente necesitaremos 1 litro de caldo. Cocinamos durante unos 12-15 minutos, según el tipo de fideo.

Paso 11: Preparamos los sombreros de champiñones

Preparamos una mezcla con 1 diente de ajo picado, aceite y perejil y pintamos las cabezas de champiñón que reservamos al principio.

Paso 12: Cocinamos los champiñones

En una sartén con el fuego a intensidad media-alta, cocinamos los champiñones hasta que estén dorados por los dos lados.

Paso 13: Servimos

blw friendly: fideuá de champiñones

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Hamburguesa de pollo y calabacín

Si pidiéramos a un gran grupo de niños que elaboraran una lista de sus comidas favoritas, poco probable sería que las hamburguesas se quedaran fuera, es posible incluso que ocuparan un puesto digno de medalla y es que a la mayoría de peques es un plato que les encanta… 🙂

Eso sí, aunque en cuanto a preferencias se refiere probablemente muchos adultos estén de acuerdo con los niños, no es que la hamburguesa lidere precisamente nuestro ranking de los más saludables… Posiblemente por la asociación directa e inmediata de este plato con los restaurantes de comida rápida o los preparados que algunos supermercados ofrecen cuyo origen y contenido no resulta del todo fiable.

Pero si hay algo cierto es que una hamburguesa casera gana a todas las demás y que por si fuera poco es bien fácil y rápida de preparar. Hoy lo demuestro con esta hamburguesa de pollo y calabacín, pero igual de sencillo es cambiar los ingredientes y preparar cualquier otra variedad que nos apetezca.

Toca comer con las manos, toca comida rápida… pero sin renunciar a lo saludable 😉  ¿Te apuntas?

 Ingredientes (6-8 hamburguesas)

  • 3 pechugas de pollo
  • 1 calabacín
  • Cebolla en polvo
  • Pimienta negra
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Limpiamos y troceamos el pollo

Paso 2: Trituramos el pollo

Paso 3: Pelamos y rallamos el calabacín

Paso 4: Cocinamos el calabacín

Ponemos una sartén con aceite a fuego medio y cocinamos el calabacín durante aproximadamente 5 minutos.

Paso 5: Mezclamos el pollo con el calabacín

Mezclamos y removemos hasta que esté todo bien integrado. Añadimos la cebolla en polvo, la pimienta y la sal al gusto (Recuerda evitar la sal si el peque tiene menos de un año)

Paso 6: Agregamos pan rallado

Agregamos pan hasta obtener una masa que permita la manipulación y formamos las hamburguesas.

En este caso, la textura de la carne del pollo permite su formación sin necesidad de añadir nada más para ligar la masa pero si utilizas otro tipo de carne o te gusta más compacta, puedes añadir un huevo o un chorrito de bebida vegetal.

Un truco para que la masa no se nos pegue en las manos en el proceso es hacerlas con las manos ligeramente mojadas.

Paso 7: Cocinamos las hamburguesas

 Paso 8: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Arroz con pollo y verduras

Es sábado, tenemos invitados y nos ha apetecido cocinar algo más elaborado y vistoso pero de ingredientes sencillos y fácil preparación así que aprovechando que aún había reservas de un rico caldo de pollo que hicimos esta semana la peque y yo, casi más ella que yo (adjunto documento gráfico XD), hemos optado por un delicioso arroz con pollo y verduras al estilo paella.

sopa casera

Éste, además de ser un plato muy completo y equilibrado, es un ejemplo más de lo simple que llega a ser integrar a los peques en las comidas familiares, sin necesidad de preparaciones a parte ni grandes adaptaciones ya que basta simplemente con evitar la sal durante la cocción si tu peque tiene menos de 1 año, así de fácil.

Ingredientes (4-5 personas)

  • 500 gramos de arroz
  • Pollo (1 pechuga, 2 muslos y 2 alitas)
  • 200 gramos de tomate triturado
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 1 pimiento rojo pequeño
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Azafrán (opcional)
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cortamos el pollo

Paso 2: Pelamos y picamos los ajos

 Paso 3: Cocinamos el pollo y reservamos

Ponemos una paella con aceite a fuego medio-alto. Añadimos el ajo y cuando esté dorado incorporamos el pollo y lo salpimentamos (recuerda evitar la sal para los menores de un año). Una vez cocinado el pollo, lo sacamos y reservamos. 

Paso 4: Pelamos y picamos la cebolla

Paso 5: Picamos los pimientos

Como en casa teníamos un pimiento pequeño amarillo que sobró de otra receta, también lo hemos añadido. La verdad es que este plato admite muchas variaciones en cuanto a verdura, puedes añadir, quitar o sustituir a tu gusto.

Paso 6: Cocinamos las verduras

Agregamos las verduras en la misma paella y cocinamos a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente.

Paso 7: Añadimos el tomate triturado

Cocinamos durante unos 5 minutos más.

Paso 8: Lavamos el arroz

Paso 9: Agregamos el arroz a la paella

Cocinamos a fuego medio-alto durante unos minutos sin parar de remover.

Paso 10: Añadimos el caldo y el azafrán si queremos

Paso 11: Incorporamos el pollo y cocinamos

Cuando empiece a hervir bajamos a fuego medio y dejamos cocinando el tiempo que marque el arroz, sin necesidad de remover. Cuando el caldo se vaya evaporando lo probamos, si creemos que falta caldo podemos añadir un poco más.

Cuando el arroz esté casi listo, lo retiramos del fuego y tapamos con un trapo para que acabe de cocinarse con el calor residual.

Paso 12: Servimos

arroz con pollo y verduras1

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Petit Suisse de plátano y fresa

Antes lo llamaban Petit Suisse y ahora le dicen Danonino… En cualquier caso, quien más quien menos lo ha comido de niñ@, y no tan niñ@ también 😉  Y aunque los vendían prometiendo salud y crecimiento para los peques, cierto es que su alto contenido en grasa creó bastantes controversias entorno al mismo. Finalmente, modificaron algunos ingredientes, actualizaron la receta y ahora sí, podemos leer entre sus dibujos las comerciales etiquetas: Bajo en grasa, sin conservantes y sin colorantes artificiales… Está claro que ha mejorado y eso está muy bien, pero las cantidades de azúcar añadido siguen siendo altas y entre sus ingredientes no dejan de contarse variedad de químicos, algo que de vez en cuando no está mal pero de lo que no conviene abusar.

A lo que voy… navegando por internet encontré varias recetas para hacer este postre en casa, pero como había diversas opciones he querido probar y modificar hasta encontrar la que por votación ha ganado en casa. Y sí, confirmo que se convertirá en uno de los frecuentes en casa, por que este Petit Suisse casero es muy sencillo de hacer, super sano, sin azúcar y además de todo muy rico, lo prometo 😉

Ingredientes (8 unidades aproximadamente)

  • 200 ml de crema de coco (sería lo equivalente a la nata tradicional para cocinar, puedes encontrarlo en herboristerias y tiendas bio-eco)
  • 250 gramos de fresas
  • 4 plátanos maduros
  • 1 hoja de gelatina neutra o agar-agar (opcional) 

Paso 1: Lavamos y cortamos las fresas

Paso 2: Licuamos las fresas

Si prefieres una textura más suave, puedes colar este licuado para quitar las semillas de las fresas.

Paso 3: Añadimos el plátano, la crema de coco y licuamos

 

Si no queremos añadir gelatina, repartimos la mezcla en vasos y los metemos en la nevera. He de decir que cogen una textura más similar al Petit Suisse pasadas 24 horas de refrigeración.

Paso 4: Preparamos 1 hoja de gelatina o agar-agar (opcional)

Este paso es opcional, solo si quieres añadir algo de espesor a la mezcla. Yo lo he probado con y sin… y realmente está bien de las dos maneras, es simple cuestión de gustos.

Paso 5: Añadimos la gelatina o agar-agar (opcional)

Calentamos la mezcla en una olla a fuego medio. Una vez caliente, apagamos el fuego, añadimos la gelatina y removemos hasta que esté completamente disuelta.

Servimos en los vasos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Una vez templados, los  metemos en la nevera.

Paso 6: Servimos

Petit Suisse casero

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Tortitas adaptadas (sin leche ni azúcar)

Para comenzar el día con energía o para disfrutar de una merienda diferente, las tortitas también conocidas como pancakes siempre dan ese toque especial y además nos ofrecen gran variedad de opciones. Nutritivas, divertidas y habitualmente exitosas entre grandes y pequeños, esta versión adaptada sin leche y sin azúcar, permite combinarlas tanto con dulce como con salado, a gusto del consumidor 🙂

Las opciones son casi ilimitadas y como siempre, adaptables según la edad y la cantidad de azúcares que estemos dispuestos a aceptar… desde la rica fruta hasta el delicioso chocolate, pasando por mieles, mermeladas y siropes o la eterna pareja jamón y queso. Todo ello hace de este plato tan rico y fácil de preparar un aliado perfecto para fiestas infantiles, ¿no te parece? Yo, por lo menos, ya lo tengo en la lista para el próximo cumpleaños de la peque 😉

Ingredientes:

  • 200ml de bebida de avena
  • 1 plátano pequeño
  • 100 gramos de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 huevo
  • Aceite de oliva

    Paso 1: Cortamos el plátano y reservamos

    Paso 2: Mezclamos la bebida de avena con el huevo


  • Paso 3: Añadimos una cucharadita de aceite de oliva

blw - tortitas adaptadas

Paso 4: Mezclamos la harina y la levadura

blw - tortitas adaptadas

Paso 5: Incorporamos la harina a la mezcla y batimos

Paso 6: Agregamos el plátano y batimos de nuevo

Paso 7: Cocinamos las tortitas

En una sartén ponemos un poco de aceite y lo repartimos con ayuda de un papel de cocina para que quede todo bien engrasado pero sin exceso de aceite. Ponemos la sartén a fuego alto para que esté bien caliente cuando vayamos a comenzar, pero antes de hacerlo deberemos dejarlo a fuego medio para que no se nos quemen las tortitas.

Añadimos una parte de la mezcla hasta conseguir el tamaño que buscamos y cuando esté cuajada la parte de abajo (es rápido), le damos la vuelta y cocinamos por la otra parte.

Una vez cocinada la tortita, la sacamos, engrasamos de nuevo la sartén y repetimos el proceso tantas veces como tortitas queramos.

Paso 8: Servimos

blw-tortitas adaptadas

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Albóndigas adaptadas (sin leche ni huevo)

Muchas de las recetas de albóndigas que conozco llevan, a parte de la siempre prescindible sal para los más peques, algún ingrediente de los que conviene evitar antes del año, como la leche o el pan de molde (que puede llevar entre otras cosas también leche y/o azúcar).

Otras tantas, además de estos ingredientes también incluyen huevo, que aunque sí puede darse a partir de los 6 meses, suele ser de los que más suelen retrasarse o cuyo proceso de introducción se alarga algo más al tratarse de uno de los alimentos que primero ocupan lugar en la lista de los considerados alérgenos.

Pues bien, una vez más, adaptamos la receta para que, sea el caso que sea, toda la familia pueda comer lo mismo sin renunciar al sabor y como siempre, de la manera más sencilla y saludable. Además de ser un plato realmente fácil y rápido de preparar, admite infinitas variables para adaptarlo a tu gusto o necesidades nutricionales, desde emplear otro tipo de carne (o una mezcla de varias) hasta añadir distintos tipos de vegetales y/o especias.

El acompañamiento lo dejo a tu elección, puedes hacerlas en salsa de tomate o champiñones, por ejemplo, o acompañarlas de patatas, alguna crema o puré, pasta, arroz… En fin, hay muchas posibilidades.

Nosotras las hemos acompañado con patatas y salsa romesco que teníamos por aquí, y tengo que decir que a Noa ¡solo le ha faltado relamer el plato! No ha dejado ni pizca y eso, aunque ella come bastante bien no siempre pasa, así que me lo tomaré como un halago 😉

Ingredientes

  • 350 gramos de carne picada de ternera (puede ser otra carne, a tu gusto)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla pequeña
  • 110ml de bebida de avena
  • 55 gramos de pan rallado
  • 8 gramos de maicena (una cucharadita)
  • Hiervas provenzales
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Picamos el diente de ajo

Paso 2: Picamos la cebolla

Otra opción es rallarla si prefieres no encontrar los trozos.

Paso 3: Lo echamos en un bol junto al pan rallado

Paso 4: Añadimos el resto de ingredientes (excepto la carne) y removemos

Paso 5: Incorporamos la carne y mezclamos

Paso 6: Damos forma a las albondigas

albóndigas adaptadas-blw

Precalentamos el horno a 180º mientras damos forma a las albóndigas y las ponemos en una bandeja sobre papel de hornear.

Horneamos durante 20 minutos. A mitad de cocción le damos la vuelta a las albóndigas.

Paso 7: Servimos

albondigas adaptadas - blw

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Pollo al curry

¡Y el pollo volvió a triunfar! Y no es para menos, por que esta receta de inspiración hindú además de sencilla está para chuparse los dedos, tanto que Noa ha arrasado con su plato ¡y parte del mío!

Lo hemos acompañado con arroz basmati blanco, que además de equilibrar el menú no podría complementar mejor el plato… así que os recomiendo esta guarnición por que una vez más, arroz y pollo unidos, aseguran prácticamente el éxito entre grandes y pequeños 🙂

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 2  pechugas de pollo
  • 300 ml de «nata» de almendras
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 cucharadita de curry
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Troceamos el pollo

Paso 2: Cocinamos el pollo

En una sartén con aceite a fuego medio-alto, freímos el pollo. Salpimentamos al gusto (Recuerda evitar la sal si tu peque tiene menos de un año). Una vez cocinado reservamos en un plato.

Paso 3: Cortamos la cebolla

Paso 4: Cortamos la zanahoria

Paso 5: Cocinamos las verduras

En la misma sartén, ahora a fuego medio, cocinamos las verduras (Si lo crees necesario puedes añadir un poco más de aceite)

Paso 6: Añadimos la nata y las especias

Incorporamos la nata, el curry y la cúrcuma. Removemos para integrar y cocinamos durante unos 5 minutos.

Paso 7: Trituramos la salsa

Paso 8: Cocinamos el conjunto

Vertemos de nuevo la mezcla triturada en la sartén y añadimos el pollo. Removemos y cocinamos durante otros 5 minutos aproximadamente. Rectificamos sal (Recuerda apartar la ración del peque antes, si tiene menos de un año).

Paso 9: Servimos

pollo al curry

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Falafel

Muchas veces, cuando iniciamos la alimentación complementaria mediante BLW, nos encontramos con dudas sobre la introducción de alimentos pequeños que resultan más difíciles de gestionar para nuestros peques. Un buen ejemplo de ello son las legumbres que solemos servir en platos de cuchara: si el niño/a aun no la domina ni sabe hacer la pinza, ofrecérselas puede resultar todo un estropicio además de bastante frustrante para él/ella.

Si a ello le sumamos que las legumbres son una fuente natural de hierro, factor a tener muy en cuenta cuando iniciamos la alimentación complementaria (puedes ver más alimentos ricos en hierro aquí), resulta interesante contar con recursos que faciliten su introducción. El falafel (una receta de origen árabe cuya base son los garbanzos) es un claro ejemplo de comida fácil de preparar para nosotros, fácil de gestionar para los peques y super nutritiva para todos 🙂

Ingredientes (15-20 falafels)

  • 250 gramos de garbanzos
  • 250 ml de agua
  • 1 cucharadita de comino
  • Perejil y cilantro fresco
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta cayena (opcional)
  • 1 cucharadita de levadura o bicarbonato de sodio
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • 1 cucharadita de sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Preparar los garbanzos

Hay que poner a remojo los garbanzos la noche anterior. Una vez vayamos a utilizarlos, es preciso escurrirlos bien.

Paso 2: Troceamos la cebolla

Paso 3: Picamos el ajo

Paso 4: Troceamos el perejil y cilantro

En mi caso, no tenía cilantro así que solo le puse perejil, si tenéis la opción de poner ambos, mejor 🙂

Paso 5: Trituramos

En una licuadora (o en un recipiente apto para la batidora tradicional) introducimos los anteriores ingredientes junto a los 250 ml de agua y lo trituramos hasta obtener una masa homogénea.

Paso 6: Especiamos

Echamos todas las especias y la levadura a la masa. Removemos para integrar completamente.

Recuerda que si tu peque tiene menos de un año es conveniente evitar la sal, por lo que podrías añadirla en último lugar y así apartar una parte de la masa para hacer sus falafel antes de echarla.

Paso 7: Añadimos pan rallado

Añadimos pan rallado a la masa y removemos. Seguimos añadiendo pan hasta obtener una masa consistente que nos permita trabajarla de manera sencilla para después formar los falafel.

Una vez conseguida la masa, dejamos reposar un mínimo de 30 minutos.

Paso 8: Formamos los falafels

Los falafel pueden tener forma de albondiga o de mini-hamburguesa. Nosotros hemos preferido hacerlo de esta última forma por que nos parece que a Noa le es más fácil de gestionar.

Paso 9: Freímos los falafel

Es importante que el aceite esté bien caliente, por lo que el fuego debe estar a una intensidad alta.

Conforme vayan estando doraditos los sacamos, es buena idea ir dejándolos sobre un papel de cocina para que éste absorba el exceso de aceite.

** Se pueden hacer también al horno, no quedarían tan jugosos pero sigue siendo una buena opción si preferís evitar las frituras **

Paso 10: Servimos

falafel

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Risotto de setas

Uno de los puntos clave del BLW (Baby Led Weaning) es comer en familia ya que para los peques, nuestro ejemplo es el mayor aprendizaje, y si además todos comemos lo mismo, mejor que mejor. Esto nos lleva a una de las grandes ventajas de practicar este método: no es necesario preparar distintas comidas, basta con adaptar el menú y hacerlo adecuado para todos los comensales.

La receta de hoy es claro ejemplo de un plato sencillo y fácilmente adaptable a toda la familia, ya que el parmesano se añade al final de la cocción, por lo que basta con apartar la ración de los peques menores de un año y listos 🙂

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 250 gramos de arroz redondo
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 120 gramos de setas variadas
  • 1 cebolla mediana
  • 1 diente de ajo
  • 60 gramos de queso parmesano (Evitarlo en los menores de un año)
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Unas gotas de vinagre blanco (en sustitución del vino blanco – opcional)
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Picar el ajo

 Paso 2: Picar la cebolla y cocinar

Picamos (o rallamos) la cebolla y la incorporamos junto al ajo en una sartén con aceite a fuego medio.

Paso 3: Cortamos los champiñones

Paso 4: Agregamos los champiñones

Una vez la cebolla y el ajo estén cocinados añadimos los champiñones a la sartén y removemos para integrar. Salpimentamos al gusto (Recuerda evitar la sal si tu peque tiene menos de un año). Cocinamos unos 5 minutos.

Paso 5: Añadimos el arroz

Incorporamos el arroz a la sartén. En este paso sería cuando cocinando un risotto tradicional añadiriamos medio vasito de vino blanco. Como la receta está destinada para niños, podemos eliminarlo o sustituirlo por unas gotitas de vinagre blanco que le aporte una acidez similar. 

Removemos para integrar sabores mientras se comienza a cocinar, durante 3-4 minutos.

Paso 6: Calentamos el caldo

risotto de setas

Es importante que el caldo que iremos añadiendo al arroz esté bien caliente para evitar que se rompa la cocción, por lo que es buena idea calentarlo y mantenerlo a fuego bajo durante todo el cocinado, ya que lo incorporaremos poco a poco y no de una sola vez.

Paso 7: Añadimos el caldo

Bajamos el fuego y lo ponemos a intensiad media-baja. Vamos añadiendo el caldo a razón de 2-3 cucharones cada vez. Cuando el arroz empiece a quedarse sin caldo, volvemos a añadir 2 o 3 cucharones y así constantemente hasta que el arroz esté cocinado (no debe estar pasado). Es importante ir removiendo de forma seguida pero no constante.

Paso 8: Añadimos el parmesano

Si alguno de los comensales tiene menos de 1 año, recuerda apartar su ración antes de este último paso 🙂 

Agregamos el parmesano al arroz y removemos para que se funda e integre completamente hasta conseguir la textura cremosa que caracteriza a este plato.

Paso 9: Servimos

risotto

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Bizcocho de algarroba (sin azúcar)

Este bizcocho es ideal para los primeros meses y suele ser también muy recurrido su uso en las tartas de cumpleaños y fiestas en general cuyos protagonistas son los más peques. Puede parecer un brownie pero no es el chocolate el que le da ese color a nuestro bizcocho si no la harina de algarroba, un alimento perteneciente a la familia de las legumbres, bajo en calorías y a menudo empleado como sustituto al cacao.

Como ya sabrás, el azúcar es uno de los alimentos que conviene evitar durante el primer año del bebé (Consulta aquí la tabla completa). Además es desaconsejado un uso habitual y en ocasiones abusivo como el que caracteriza a nuestra sociedad. El azúcar es un alimento altamente adictivo y puede que incluso tú mism@ te sientas identificado en esta afirmación, ya que para los que estamos acostumbrados a su sabor (en mayor o menor medida) suele resultar complicado la renuncia al mismo.

Es por ello que, aunque este bizcocho endulzado solo con dátiles pueda parecernos soso a los adultos acostumbrados a la repostería tradicional, para los niños cuyo paladar esté acostumbrado solamente a los azúcares naturalmente presente en los alimentos, como las frutas por ejemplo, no tiene por qué suponer un problema. De hecho, mi peque al probarlo ha emitido su característico sonido de aprobación gourmet: mmmmmm XDD

Ingredientes

  • 8 dátiles (Puedes disminuir o aumentar en función del dulzor deseado)
  • 200 gramos de harina integral de espelta
  • 100 gramos de harina de algarroba
  • 250 ml de bebida vegetal de avena
  • 3 huevos
  • 130 ml de aceite de oliva (suave)
  • 60 gramos de nueces
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo

Paso 1: Preparamos los dátiles

Dejamos los dátiles remojando en agua templada durante 15-20 minutos.

Una vez blandos, los escurrimos bien y deshuesamos.

Los picamos bien finitos y reservamos.

Paso 2: Mezclamos los ingredientes secos

En un bol echamos la harina de espelta, la de algarroba, la canela, el bicarbonato y la levadura. Removemos para integrarlos.

Paso 3: Batimos los huevos

Paso 4: Añadimos la bebida vegetal y el aceite

FullSizeRender_1

Paso 5: Integramos las dos mezclas

FullSizeRender_3

Paso 6: Troceamos las nueces

Paso 7: Añadimos las nueces y los dátiles. Mezclamos.

FullSizeRender_1

Paso 8: Horneamos

Untamos un molde apto para horno con aceite o spray para desmoldar y agregamos la mezcla.

Precalentamos el horno a 180º y horneamos durante 40-45 minutos.

Paso 9: Servimos

bizcocho de algarroba-blw

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

 

BLW friendly: Tortilla de patatas sin huevo

En cuanto a la alimentación complementaria, ya sea BLW o en papillas, el huevo suele ser uno de los alimentos ante los que más reparo se muestra a la hora de introducirlo ya que ocupa un lugar destacado en la lista de los alérgenos alimenticios más comunes.

Sin embargo, siguiendo ciertas pautas de introducción y prestando mucha atención a una posible reacción alérgica, el huevo puede ser introducido a partir de los 6 meses. Al contrario de algunas creencias, el hecho de retrasar su introducción no llevaría a evitar la alergia, en el caso de que la hubiera. Puedes consultar la lista de los alimentos que SÍ conviene evitar durante el primer año aquí.

Sea como sea, pueden darse diversas causas que motiven a cocinar sin huevo, ya sea de manera habitual u ocasional: Puede que tu bebé aún no lo tenga introducido, puede que algún miembro de la familia sea alérgico, puede que seáis veganos, puede que ya hayáis comido suficientes huevos por esta semana o puede que simplemente os apetezca un cambio.

La preparación es prácticamente idéntica a la de una tortilla de patatas común, tan solo se trata de sustituir los huevos por una mezcla a base de harina de garbanzos. Está claro que no es la tradicional y no debemos esperar exactamente sus características: la textura y el sabor son ligeramente distintos, pero creo que es una buena alternativa y te invito a probarla para juzgar por ti mism@ 🙂

Ingredientes

  • 3 patatas medianas
  • 1 cebolla mediana
  • 5 cucharadas de harina de garbanzo (equivalente a 5 huevos)
  • 10 cucharadas de agua o bebida vegetal
  • Aceite de oliva
  • Un chorrito de zumo de limón (opcional si queremos rebajar el sabor a garbanzo)
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Pelamos y cortamos las patatas

Paso 2: Comenzamos a cocinarlas

Tortilla de patatas sin huevo

Ponemos una sartén a fuego medio con abundante aceite, que no debe estar excesivamente caliente. Echamos las patatas.

Paso 3: Cortamos la cebolla en juliana

Paso 4: Añadimos la cebolla

Tortilla de patatas sin huevo

Pasados unos 5 minutos cocinando las patatas, agregamos la cebolla. Si tu peque ya tiene más de un año, puedes echar una pizca de sal en este momento, así la cebolla soltará mejor su jugo. 

Seguimos cocinando la mezcla durante 15-20 minutos más.

Paso 5: Escurrimos la mezcla

Tortilla de patatas sin huevo 

Paso 6: La sustitución de los huevos

Preparamos la mezcla que sustituirá a los huevos a razón de 2 cucharadas de agua o bebida vegetal por 1 de harina de garbanzos por huevo.

Paso 7: Integramos las dos mezclas

Mezclamos bien y agregamos sal al gusto (recuerda evitarla si tu bebé tiene menos de un año).

En este paso puedes añadir también un chorrito de zumo de limón si prefieres equilibrar un poco el sabor que aporta la harina de garbanzos.

Paso 8: Cocinamos la mezcla

Tortilla de patatas sin huevo 

Esta vez ponemos la sartén a fuego alto con un chorrito de aceite. Cuando esté bien caliente incorporamos la mezcla y bajamos un poco la intensidad, a medio-alto para que se cocine pero no se queme.

Una vez cocinada la parte de abajo, con ayuda de un plato, le damos la vuelta y cocinamos por la otra cara.

Paso 9: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Fusilli con setas y trufa

Hace casi un mes que volvimos en cierto modo a los inicios de BLW en cuanto a la leche animal se refiere y es que el digestivo ha puesto a dieta de lácteos a nuestra peque, al parecer el único modo de averiguar si finalmente es APLV. Nosotros seguimos confiando en que simplemente es así de pequeñita por genética pero en fin… saldremos de dudas dentro de otro par de meses. Y mientras tanto, a mirar de nuevo con lupa cada etiqueta de lo que compramos 🙂

El caso, que me voy por las ramas, es que esta nueva situación también tiene su lado inspirador y trae con ella una renovación de recetas y productos de nuestro día a día, cosa que tampoco viene mal para toda la familia.

En esta ocasión, como en algunas anteriores, hemos adaptado un plato en el que habitualmente se utiliza nata para cocinar, sustituyéndola por una vegetal (de almendras esta vez) obteniendo así un plato vegano muy completo y que además está para chuparse los dedos 😉

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 320 gramos de fusilli
  • 150 gramos de champiñones
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 trufa
  • 400 ml de «nata de almendras»
  • 4 o 5 laminas de setas deshidratadas
  • 1 cucharada de mantequilla (en nuestro caso también vegana)
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cocinamos la pasta

 

Cocemos la pasta de manera habitual durante los minutos que indique el recipiente. Colamos y reservamos.

Paso 2: Pelamos y picamos la cebolla

Paso 3: Pochamos la cebolla

En una sartén a fuego medio añadimos el aceite y la mantequilla. Cuando esté fundida la mantequilla, integramos e incorporamos la cebolla. Cocinamos durante 5 o 10 minutos, hasta que esté pochada.

Paso 4: Picamos los champiñones

Paso 5: Picamos las setas deshidratadas

Como siempre, las mojamos para rehidratarlas y las secamos bien antes de cortarlas.

Paso 6: Añadimos las setas y champiñones

fusilli con setas y trufa9

Incorporamos a la sartén las setas y champiñones.

Paso 7: Añadimos la trufa

fusilli con setas y trufa8

Rallamos la trufa y la añadimos a la mezcla que estamos cocinando. Podemos añadirle también el liquido en que se conserva.

Cocinamos durante 8 – 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Podemos añadir una pizca de sal en este paso, recuerda evitarlo si tu peque tiene menos de un año.

Paso 8: Añadimos la «nata»

fusilli con setas y trufa11

Una vez añadida, removemos y cocinamos durante unos 5 minutos.

Aparta la ración de salsa de tu peque si quieres evitar la sal y salpimenta al gusto el resto.

Paso 9: Mezclamos con la pasta

fusilli con setas y trufa14

Paso 10: Servimos

fusilli con setas y trufa

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

 

BLW friendly: Arroz con leche adaptado

Hoy he aprovechado la siesta de la peque para prepararle una rica, nutritiva y saludable merienda y, aunque ella ya ha superado la barrera del primer año, esta vez he decidido hacerlo a la vieja usanza (tan vieja como 3 meses atrás XD) y cocinarlo sin leche ni azúcar.

He empleado bebida de avena porque es la vegetal que tomamos en casa y porque su sabor suave y dulzón viene muy bien a esta receta, pero puedes probar distintas opciones entre la variedad disponible y apta para bebés (coco, almendras, avellanas…). Lo que sí voy a recomendarte, si me lo permites, es que busques la bebida más natural y sin añadidos prescindibles (como el aceite o la sal). La nuestra, por ejemplo, contiene: 14% de avena y agua, lo más parecido a hacerla en casa.

Esta será una mini foto-receta porque, como vas a ver a continuación, no esconde ningún misterio, es bien fácil y rápida de preparar:

Ingredientes (4 vasitos)

  • 1 litro de bebida de avena
  • 150 gramos de arroz redondo
  • 2 ramas de canela
  • Piel de 1 limón
  • Canela molida

Paso 1: Llevamos la «leche» a ebullición

En un cazo vertemos la bebida de avena junto a las ramas de canela y la piel del limón.

Llevamos a ebullición.

Paso 2: Agregamos el arroz

Podemos aprovechar el tiempo de espera del paso anterior para lavar el arroz y quitar así el exceso de almidón.

Lo añadimos al cazo una vez la mezcla esté hirviendo.

Paso 3: Cocinamos

Modificamos la intensidad del fuego a medio-bajo.

La cocción dependerá del arroz por lo que habrá que ir probando, pero aproximadamente serán necesarios unos 25 minutos como mínimo.

Es importante remover continuamente. Conforme va avanzando la cocción, puedes añadirle más «leche» si lo crees necesario.

Una vez cocinado y con la textura adecuada, sacamos las pieles de limón y ramas de canela de la mezcla. Servimos en vasos individuales que, una vez fríos, introduciremos en la nevera para reposar durante mínimo 2 horas antes de servir.

Paso 4: Servimos

Arroz con leche BLW

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Pan casero

Llevo meses queriendo hacer pan casero pero el tiempo escasea y entre unas cosas y otras nunca encuentro el momento… pues resulta que los Reyes Magos, que piensan en todo, me han traído un robot procesador de alimentos así que no he visto mejor forma de estrenar regalo y año que con un sencillo, rico y esponjoso pan hecho en casa.

De este modo, estamos seguros de lo que comemos y de los ingredientes concretos que lleva nuestro pan del día (ya que muchas veces los supermercados o panaderías venden pan con más procesado e ingredientes de lo que nos gustaría) y además podemos reducir o incluso eliminar la sal según creamos necesario.

Esta vez he preferido hacer pan blanco, pero como sabrás hay muchas variantes e ingredientes que puedes añadir para hacer un pan completamente al gusto familiar como por ejemplo distintos tipos de semillas u olivas.

Como decía, yo he utilizado una máquina para amasar, pero se puede hacer perfectamente a mano de igual manera. Sea como sea, hacer nuestro pan es algo muy satisfactorio además de irresistiblemente rico 🙂

Así es como lo hemos hecho:

Ingredientes

  • 600 gramos de harina (preferiblemente harina de fuerza)
  • 350 ml de agua tibia
  • 30 gramos de levadura fresca de panadería
  • 10 gramos de sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  •  Aceite de oliva

Paso 1: Preparamos los ingredientes

IMG_7634 copia

Paso 2: Mezclamos y amasamos

En un bol añadimos la harina e incorporamos el agua templada. Removemos poco a poco para ir integrando y añadimos la levadura y la sal (recuerda evitarla si el pan es para un menor de un año). 

Amasamos (ya sea a mano o a máquina) durante 8-10 minutos hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.

Paso 3: Dejamos reposar

 

Hacemos una bola con la masa y la tapamos con un trapo seco y limpio. Dejamos reposar hasta que el efecto de la levadura haga doblar su tamaño.

Paso 4: Damos forma al pan

En una superficie con enharinada damos la forma definitiva a nuestro pan.

Untamos con mantequilla o spray antiadherente una bandeja apta para horno, añadimos un poco de harina e incorporamos la masa.

Con un cuchillo bien afilado realizamos unos cortes en la masa que facilitarán su cocción. Tapamos nuevamente con el trapo y dejamos reposar otra media hora aproximadamente.

Paso 5: Horneamos

Mientras precalentamos el horno a 220º, untamos la superficie del pan con un poco de aceite de oliva para conseguir una corteza dorada y crujiente. Puedes hacerlo también con agua si lo prefieres.

Horneamos durante 40-45 minutos.

Paso 6: ¡A disfrutar!

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW: 5 consejos para ceder el control a tu hij@

No faltan por la red artículos, consejos y recomendaciones orientados a conseguir que los peques coman lo que se supone que deben comer, lo que dice el pediatra o lo que esperan las abuelas y los papis.

Estoy segura de que la mayoría de personas que acuden a dichos consejos buscan solución a sus preocupaciones en cuanto a la alimentación de sus hij@s, sin embargo podemos enfocarlo de manera distinta: tal vez deberíamos despreocuparnos un poco más de cuanto comen o dejan de comer y dejar de intentar controlar y manipular su apetito. Además, esto es aplicable tanto si tu hij@ come papillas como si practica Baby Led Weaning, no solo eso sino que es aplicable durante toda la infancia.

Los siguientes consejos, por lo tanto, no da consejos para hacer que tu hij@ coma más o menos, sino que pretende conseguir, con pequeños y sencillos trucos, respetar a tu bebé sin frustraciones ni desesperación de por medio. Simplemente dejando fluir su naturaleza y dejándote llevar por quién más sabe acerca de las necesidades de tu bebé: tu bebé.

  • 1 – EVITA LAS EXPECTATIVAS: Tenerlas posiblemente te llevará a la frustración si, por el motivo que sea, tu bebé no coma tanto (o tan poco) como tu habías previsto. Recuerda que nadie mejor que tu hij@ sabe lo que necesita.
  • 2 – OFRÉCELE COMIDA SANA Y VARIADA: Evita la comida insana (aquí tienes una lista muestra de lo que Julio Basulto considera alimentación no saludable) y ofrécele alimentos sanos y equilibrados a lo largo del día, mejor aún si son de distintos grupos alimenticios para dar lugar a una autorregulación real. También es una buena idea dejar a su alcance pequeños snacks variados para que pueda acceder a ellos de manera autónoma sin depender de un adulto que se los ofrezca continuamente. Sea como sea, lo más importante es respetar el qué, el cuando y el cuanto le apetece sabiendo que las alternativas son saludables, de ese modo apartamos nuestro temor a que siempre escoja «lo malo» (un donete, por ejemplo) y tenemos la certeza de que escoja lo que escoja, un plátano, un trozo de pan o un trozo de queso por ejemplo, serán opciones sanas. Del equilibrio ya se encargará él 😉
  • 3 – ADECÚA LAS RACIONES: A veces la frustración viene porque siempre tenemos que tirar comida de su plato y el mensaje que nos llega es que no ha comido lo que debería, pero en realidad lo que debería comer no tiene por qué coincidir con lo que nosotros le hemos puesto. Si vemos que esta situación se repite habitualmente, lo mejor será llenar menos su plato y así sucesivamente hasta adecuar la ración a su verdadera necesidad. En cualquier caso, si nos fuera demasiado poco, siempre habrá tiempo de repetir cuando pida más. Es una simple cuestión psicológica: si tiramos comida del plato nos parece que «no ha comido nada» y si tenemos que echarle más el mensaje que nos llega es que está comiendo bastante, a pesar de que probablemente en ambos casos esté comiendo la misma cantidad y la única variable sea quién le ha servido el plato.
  • 4 – NO LE COMPARES: El mundo de la crianza está repleta de comparaciones innecesarias y contraproducentes que no llevan a nada. Tampoco son convenientes en cuanto a la alimentación. Lo que necesita un bebé nutricionalmente hablando puede distar mucho de lo que necesita otro… ¡incluso cuando son gemelos! Así que lo mejor es confiar en ellos y dejar las comparaciones a un lado.
  • 5 – IMAGINA QUE ES UN INVITADO: Personalmente, encuentro super efectiva (no sólo en el campo de la alimentación sino en el de la crianza en general) la técnica de imaginar que tu peque es un adulto y tratarlo del mismo modo que lo haríamos si así fuera. Si no castigarías a tu marido, no le castigues a él. Si no obligarías a un invitado a acabarse la comida antes de levantarse de la mesa, ¿por qué sí hacerlo con los niños? No debemos olvidar que, aunque pequeñas, son igualmente personas y merecen el mismo respeto.

A continuación te dejo una infografía resumen para que puedas recordar siempre que quieras y de un simple vistazo estas 5 sencillas técnicas para ceder el control a tu hijo a la hora de comer sin perder la cordura en el camino 😉

TIPS BLW CONTROL

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Filetes rusos con patatas al micro

Lo que hoy traigo es una receta tradicional a la vez que exitosa entre mayores y peques (sobretodo peques jeje), un plato que probablemente no necesita presentación y que además admite mucha personalización en cuanto al tipo de carne que puede ser, entre muchas otras opciones, de pollo, de ternera, de cerdo o como en nuestro caso mezcla de estas dos últimas.

Acompañando a los filetes, unas ricas patatas especiadas y cocinadas al microondas, un recurso que permite una sencilla, cómoda y rápida cocción.

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 400 gramos de carne picada
  • 1 diente de ajo
  • Pan rallado
  • 1 huevo (puedes sustituir por un chorro de bebida vegetal si tu bebé aún no come huevo)
  • 3 patatas medianas
  • 1 cucharadita y 1/2 de pimentón dulce
  • 1 pizca de pimentón picante
  • Aceite de oliva
  • Perejil fresco
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Preparamos las patatas

Cortamos las patatas con un grosos de 2 o 3 mm para facilitar su cocción y las metemos en un recipiente apto para microondas.

Agregamos el pimentón dulce, el picante y salpimentamos al gusto (evitar la sal si algún menor de 1 año va a comerlas). Añadimos un buen chorro de aceite de oliva y removemos para integrar todos los sabores. 

La cocción se realiza en varios tiempos, intercalando paradas para remover y controlar el cocinado. Pondremos las patatas unos 6 minutos (potencia 700-800), sacaremos para remover y repetiremos la operación una segunda vez. Probablemente ya estarán listas, pero puedes poner más o menos tiempo según lo creas necesario.

Durante el proceso podemos aprovechar para preparar la carne.

Paso 2: Picamos el perejil

Paso 3: Realizamos la mezcla

FullSizeRender

Mezclamos la carne, el huevo, el perejil, el ajo machacado y un puñado de pan rallado para dar consistencia. Salpimentamos al gusto (Recuerda separar una parte sin sal para el bebé menor de un año).

Mezclamos todo bien hasta que quede una masa uniforme.

Paso 4: Damos forma y rebozamos

FullSizeRender_1

Paso 5: Freímos en abundante aceite

Si prefieres evitar la fritura, puedes hacerlas al horno también.

Paso 6: Servimos

FullSizeRender_3

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

Baby Led Weaning: Lecturas recomendadas

A partir de los 6 meses se recomienda comenzar con la alimentación complementaria y a veces esto conlleva el inicio de pequeñas (o grandes) batallas en casa. La mayoría de veces, batallas consecuencia de la presión social que nos dice cuanto, como y cuando debe comer nuestro bebé y que nos lleva a preocupaciones si el peque no cumple nuestras expectativas a la hora de la comida (o las del pediatra o las del entorno…).

Explicado muy (muy) por encima, el BLW (Baby Led Weaning) es una forma de alimentación en que se cede el control a los niños sobre qué, cómo y cuánto comer, por supuesto siempre en un marco de seguridad. Se trata de ofrecer alimentos sólidos, sin pasar por papillas, y confiar en la autoregulación del bebé que sabe lo que necesita en cada momento.

Si no conoces el método, puedes ver un pequeño resumen en el artículo anterior: BABY LED WEANING: LOS PUNTOS CLAVE. Si ya lo conoces y lo que buscas es profundizar en el tema para decidir si es lo que buscas para tu bebé, hoy te hablaré de las 3 lecturas más relacionadas y comunes de quienes practican este tipo de alimentación.

el niño ya come solo

Es lo que podría llamarse la guía básica, la explicación completa del método. Resuelve dudas acerca de los requisitos a cumplir antes de comenzar con seguridad, el orden de introducción de alimentos, la forma de presentarlos y otras recomendaciones relacionadas.

Bajo mi punto de vista es un libro correcto e imprescindible si no conoces ni has leído nada sobre BLW (o has mirado muy por encima). Si como yo, eres de l@s que das vueltas y vueltas por la red cuando descubres algo interesante, buscando profundizar y encontrar cualquier información que pueda servirte y completar el conocimiento (blogs, videos, foros y grupos de facebook) es posible que este libro no te aporte mucho más de lo que ya sabes. No obstante, yo me lo leí antes de comenzar y aunque ya conocía y tenía claro casi todo lo que iba leyendo, nunca está de más y de todas formas siempre hay algo que aprender.

LA AUTORA

Gill Rapley, asesora de parto y lactancia trabajó como visitador médico durante 20 años. Su experiencia e inquietudes como madre de 3 hij@s le llevo a realizar un estudio que formó parte de uno de sus Masters e inició la tendencia actual para el destete guiada por el bebé, lo que conocemos como Baby Led Weaning.

DONDE CONSEGUIRLO

Creo estar casi segura de que este libro no se encuentra en versión digital o por lo menos yo no fui capaz de encontrarlo en su momento, así que lo compré. Otra buena opción es consultar en tu biblioteca si lo tienen disponible y pedirlo prestado (o reservarlo si hay cola), pero yo soy un poco impaciente y no quería esperar más jeje

Puedes ver la sinopsis y detalle en: http://www.maminatura.com/es/libros/95-el-nino-ya-come-solo.html

mi niño no me come

No es un libro centrado exactamente en BLW si no que es genérico en cuanto a la alimentación infantil y ofrece su punto de vista como pediatra y padre de 3 hij@s. 

Lo que aporta al lector, en mi opinión, es un enfoque distinto a la hora de dar de comer a los peques de la casa. Son muchos casos en los que acudimos al pediatra con temor a la dichosa «curva de percentil», ya que tanto en el sector sanitario como en la sociedad general se le da suma importancia al peso de los bebes, a lo que comen o dejan de comer.

Es como si quisiéramos tener un control y sabiduría absoluta sobre lo que todos los niños necesitan en cada momento de su vida, obviando que cada uno es un individuo distinto y único. La lectura anima a no dejarse llevar por los alarmismos que nos rodean, a centrarnos más en ver el estado real y anímico de nuestro bebé y a respetar su apetito.

Con su contenido sencillo y lleno de ejemplos médicos y familiares, este libro está muy relacionado con el método por su naturalidad y por que además, bajo mi punto de vista, ofrece tranquilidad y sentido común de la mano de un experto.

EL AUTOR

Carlos González es un reconocido pediatra formado en Sant Joan de Déu, hospital especializado en medicina de infancia. Ha escrito varios y exitosos libros sobre crianza, alimentación y salud infantil y es responsable del consultorio sobre lactancia materna de la revista «Ser padres».

Fundador y presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna, miembro del Consejo de Asesores de Salud de La Leche League International y asesor de la Iniciativa Hospital Amigo de los Niños (UNICEF)

DONDE CONSEGUIRLO

Probablemente puedes encontrarlo en tu biblioteca habitual, también está disponible en versión digital, pero dado que puede ser un recurso al que acudir de tanto en tanto a resolver consultas o hacer memoria de temas concretos, recomiendo tenerlo físicamente por su facilidad de acceso aprovechando que además tiene un precio bastante asequible.

Puedes ver la sinopsis y detalle en: http://www.maminatura.com/es/libros/91-mi-nino-no-me-come.html

se me hace bola

Se centra en la alimentación y nutrición infantil, sin embargo, bajo la premisa de que el primer paso cómo padres es dar menos consejos y más ejemplo, en el camino encontramos muchas recomendaciones que conciernen a los hábitos del conjunto familiar.

Lo que más llama la atención de Julio, para mi, es que a pesar de ser nutricionista, lejos de hablarnos de aportaciones calóricas y necesidades nutricionales lo que pretende es liberar la carga que muchos padres tenemos en cuanto a la alimentación de nuestros hijos. Según el autor, en una sociedad en que apenas existe la desnutrición y por el contrario si una tasa muy elevada de sobrepeso infantil, nuestro objetivo debería encaminarse a tratar de no ofrecer alimentos insanos y dejar que decidan lo que quieren y cuanto quieren del gran abanico de alimentos saludables que sí debemos poner a su alcance. Pura lógica, bajo mi punto de vista.

Julio Basulto como profesional y padre de 3 hij@s, igual que Carlos González, habla sin tapujos, de forma clara y con mucho sentido común, por lo que SE ME HACE BOLA resulta otro de los libros indispensables para profundizar en este enfoque sobre la alimentación infantil, que lleva a respetar a los peques de la casa y por lo tanto se relaciona perfectamente con la aplicación de BLW.

EL AUTOR

Julio Basulto es un conocido dietista y nutricionista, docente de varias instituciones y colaborador habitual de diversos medios. Es coautor y autor de varios libros relacionados con la alimentación tanto adulta como infantil.

Con una intensa actividad como ponente y muy presente en redes sociales, el rigor científico y la gran capacidad divulgativa y comunicativa son las cualidades que mejor definen a este apasionado de la salud y el bienestar cuyo objetivo es contribuir a la concienciación de la población sobre la importancia de mejorar nuestros hábitos, con una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio físico como pilares.

DONDE CONSEGUIRLO

Igual que MI NIÑO NO ME COME, probablemente puedes encontrarlo en tu biblioteca habitual, también está disponible en versión digital, pero dado que puede ser un recurso al que acudir de tanto en tanto a resolver consultas o hacer memoria de temas concretos, recomiendo tenerlo físicamente por su facilidad de acceso aprovechando que además tiene un precio bastante asequible.

Puedes ver la sinopsis y detalle en: http://www.maminatura.com/es/libros/97-se-me-hace-bola.html

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Espirales con tomate y coliflor

Hoy he recuperado una receta que hacía años que no cocinaba, no sé muy bien el motivo, por que está bien rica, jeje. La descubrí buscando formas de incluir de forma más continua la verdura en mi dieta ya que por entonces, no es que fuera poca si no que era prácticamente inexistente en nuestros menús (ya he dicho en más de una ocasión lo delicada que he sido siempre para comer, no? ;))

Pues hoy me ha venido a la cabeza y aprovechando la ocasión, hemos introducido la coliflor también para la peque y al parecer ha triunfado, por qué a pesar de que está algo inapetente con esto del resfriado otoñal… ¡se ha comido hasta la última espiral! (la rima no ha sido a posta XD)

Vamos, ¡todo un éxito! Ahora que lo tengo más reciente, estoy segura de que este sabroso y saludable plato apto para vegetarianos y veganos caerá más a menudo por casa 🙂

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 300 gramos de espirales (o cualquier otro tipo de pasta)
  • 200 gramos de coliflor
  • 400 gramos de tomate frito
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de albahaca
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Parmesano (opcional)

Paso 1: Cocemos las espirales y reservamos

Paso 2: Cocemos la coliflor y reservamos

Otras opciones igualmente ricas son hacerla al vapor o rallarla directamente y sofreírla junto a la cebolla un rato.

Paso 3: Picamos la cebolla

Paso 4: Pochamos la cebolla

En una sartén con aceite a fuego medio cocinamos la cebolla.

Paso 5: Trituramos la cebolla y la coliflor

Puedes triturar solamente la coliflor y dejar la cebolla picada como está. En cualquier caso, no es necesario triturarlo demasiado, así mantiene la textura.

Paso 6: Terminamos la salsa

Ponemos de nuevo la sartén a fuego medio y añadimos el tomate frito. Cuando esté caliente agregamos la mezcla anterior y removemos.

Incorporamos el tomillo, la albahaca y salpimentamos al gusto (Separa la ración del peque antes de echar sal si tiene menos de un año). 

Cocinamos durante 2-4 minutos y mezclamos con la pasta.

Paso 7: Servimos

FullSizeRender_3

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Pollo a la crema de puerro y arroz

No cabe duda: el pollo es uno de nuestros grandes aliados en casa y una vez más está presente en nuestra mesa.

Esta vez acompañado de una deliciosa crema de puerros que puedes hacer con nata de cocinar tradicional o con vetegal (de avena o almendras) según si tu bebé ya come lácteos o si toda la familia prefiere ahorrarse unas calorías, que quitando de un sitio y un poco del otro, todo va sumando 😉

Para completar la receta lo hemos acompañado de arroz, en este caso nos hemos aventurado con un mix de varios tipos para ir descubriendo nuevos sabores y texturas. Hay un montón de arroces entre los que escoger así que te animo a qué escojas tu preferido para redondear esta sana y rica receta.

Ingredientes (2 raciones)

  • 200 gramos de arroz
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 puerro
  • 300 ml de nata para cocinar (o «nata» vegetal)
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Pimienta
  • Hiervas provenzales

Paso 1: Cocemos el arroz y reservamos

Paso 2: Cortamos el puerro

Paso 3: Preparamos la crema

Ponemos una sartén con aceite a fuego medio. Echamos el puerro, removemos de tanto en tanto y cuando esté cocinado añadimos la nata. Salpimentamos al gusto (evitar la sal si algún menor de un año va a comer) y cocinamos durante unos 5 minutos. 

Paso 4: Batimos la crema

Pasamos la salsa a un recipiente apto para la batidora y batimos. Si aún así quedan hebras o trozos de puerro podemos pasar la crema por un colador y así dejarla bien fina.

Paso 5: Cocinamos el pollo

Troceamos las pechugas en dados, agregamos hiervas provenzales y salpimentamos al gusto (evitar la sal si algún menor de un año va a comer)

Lo cocinamos en una sartén con aceite a fuego medio-alto para que quede doradito.

Paso 6: Servimos

FullSizeRender (7)

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

BLW friendly: Tagliatelle al Nero di Seppia con salmón

Este plato de ingredientes sencillos no requiere más de 20 minutos de preparación y sin embargo es muy completo, nutritivo y sabroso. En casa lo descubrimos hace poco pero ya apunta a convertirse en uno de mis preferidos.

Para redondear la receta y añadir un poco más de mar al plato, nosotros los cocinamos con pasta a la tinta de sepia, que aporta ese color negro particular y un ligero sabor a sepia. Son muy fáciles de encontrar en cualquier centro comercial o supermercado pero si prefieres, puedes adaptarlos con pasta tradicional o la que más triunfe en casa, como siempre 🙂

Y sin más, como dirían en Italia: ¡A cucinare!

Ingredientes (2 raciones)

  • 250 gramos de tagliatelle al nero di seppia
  • 300 ml de nata (si tu bebé tiene menos de un año puedes usar «nata vegetal» de almendras o avena)
  • 1 lomo de salmón (mejor si es salvaje)
  • 1 diente de ajo
  • Aceite
  • Pimienta
  • 1 cucharadita de eneldo
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Parmesano (opcional)

Paso 1: Cocinamos la pasta y reservamos

Paso 2: Preparamos el salmón

Cortamos el lomo de salmón en dados y salpimentamos al gusto (recuerda evitar la sal si tu bebé tiene menos de un año)

Paso 3: Cocinamos el salmón

Ponemos a calentar aceite en una sartén a fuego medio con el diente del ajo para dejarle el sabor. En nuestro caso, retiramos el ajo una vez le ha dado el toque al aceite, pero hay quién prefiere picarlo bien e integrarlo en el plato… a tu gusto! 🙂

Cocinamos los dados de salmón durante 3-5 minutos.

Paso 4: Terminamos la salsa

Añadimos el eneldo y la nata. Movemos y cocinamos durante otros 3-5 minutos.

Si no hay menores de un año, puedes probar la salsa y rectificar sal si es necesario.

Paso 5: Mezclamos los tagliatelle

Paso 6: Servimos

FullSizeRender (6)

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

BLW friendly: Croquetas de quinoa y boletus

¿Conoces la quinoa? Pertenece a la familia de las quenopodiáceas (como las espinacas) pero se compara con los cereales por su composición y su forma de comerlo. Es rica en vitaminas B, C, E y tiene un alto contenido de minerales (fósforo, potasio, magnesio y calcio entre otros).  En definitiva, es un ingrediente muy versátil y fácil de usar de sabor agradable y textura suave.

En esta ocasión, hicimos croquetas de quinoa y boletus: Sanas, nutritivas y muy sencillas de elaborar.

Antes de comenzar te diré que para evitar la fritura, en casa las cocinamos al horno, pero si las fries en abundante aceite probablemente quedarán algo más jugosas.

Ingredientes (Entre 15 y 20 croquetas)

  • 100 gramos de quinoa
  • 200 ml de agua
  • 450 ml de leche de procedencia animal o vegetal (de avena por ejemplo) si tu bebé tiene menos de un año
  • 1 puerro
  • 1 puñado de boletus secos
  • 5 champiñones
  • 3 huevos
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Perejil
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Lavamos y picamos el puerro

Paso 2: Lavamos y picamos los champiñones

Paso 3: Comenzamos a cocinarlos

Ponemos una sartén con aceite a fuego medio, añadimos el puerro y los champiñones y cocinamos durante 5-10 minutos.

Paso 4: Lavamos y picamos los boletus deshidratados

Paso 5: Lavamos y escurrimos la quinoa

Paso 6: Agregamos los ingredientes a la sartén

Agregamos la quinoa, los boletus, la leche y el agua a la sartén. Seguimos cocinando a fuego medio durante 20-30 minutos o hasta que la mezcla quede espesa. Cuando está finalizando es el momento de añadir la sal y pimienta al gusto. Antes, puedes separar la ración si tu bebé es menor de un año. 

Paso 7: Dejamos enfriar la masa

FullSizeRender_1

Pasamos la masa a un plato o cuenco y dejamos enfriar. Cubrimos con papel film a ras de la masa para evitar que se reseque.

Paso 8: Formamos las croquetas

FullSizeRender_2

Paso 9: Las rebozamos y cocinamos

En mi caso, como he dicho anteriormente, las hicimos al horno para evitar la fritura (unos 30 minutos a 200º) pero es una buena opción también freírlas ya que quedarán algo más jugosas.

 Paso 10: Servimos

FullSizeRender_4

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

El BLW y sus sensaciones en 10 emoticonos

Hoy vengo en clave de humor, quiero enseñarte los 10 emoticonos que para mi describen las más típicas emociones de quien practica BLW. En este caso, son mis sensaciones pero estoy segura de que por lo menos varias de ellas coinciden con muchos de quienes enseñamos preferimos que aprendan a comer con este método.

Si tu bebé come sólidos y crees en la autorregulación probablemente te sientas identificado. Si aún no has comenzado pero es tu intención hacerlo, esto puede darte una idea de la montaña rusa de emociones que puede llegar a ser… ¿y qué no lo es en la crianza?

Sea cual sea tu caso, tómatelo con humor porque esta entrada no tiene más objetivo que el de pasar un rato divertido.

Y tú, ¿Qué emoticono añadirías a la lista?

DUDOS@
emoticonos_0005_Capa 10

Cuando empiezas y te asaltan mil dudas sobre el método

MOLEST@

emoticonos_0007_Capa 7

Cuando tu pediatra te entrega una hoja con pautas de introducción de alimentos desactualizada

ASUSTAD@

emoticonos_0008_Capa 5

Cuando parece que se atraganta, cuando tose o le dan arcadas (sobre todo al principio)

ENTUSIASMAD@

emoticonos_0002_Capa 2

Cuando realmente come sus primeros trozos (y además lo compruebas en su pañal XD)

ENFADAD@

emoticonos_0004_Capa 12

Cuando te dicen «modern@» y que tu niño pasa hambre, cuando piensan que estas loc@ y pones en peligro a tu bebé, cuando cuestionan tus decisiones una y otra vez

SATISFECH@

emoticonos_0006_Capa 8

Cuando quienes dudaban de tus decisiones o te criticaban comprueban lo que disfruta tu peque comiendo

 INCÓMOD@

emoticonos_0003_Capa 1

Cuando comes fuera, compartes mesa con tu peque y descubres la cantidad de comida que hay por el suelo del restaurante

ORGULLOS@

emoticonos_0000_Capa 11

Cuando alguien se maravilla de las habilidades que tiene tu peque comiendo

PRINGOS@

emoticonos_0001_Capa 4

Cuando tu bebé decide hacerse un tratamiento facial y mascarilla de pelo con la comida

ENCANTAD@

emoticonos_0009_Capa 3

Cuando llega el momento en que gestiona genial, cuando empieza a comer porciones más regulares y cuando definitivamente estás segur@ de tus decisiones

¡Si te ha gustado, compártelo!

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

 

Alimentos ricos en hierro

Una de las cosas que más suele preocupar acerca de la alimentación complementaria de los peques es el tema relacionado con el hierro. Esto es porque a partir de los 6 meses, la reserva de hierro que el bebé tiene desde su nacimiento comienza a agotarse, sin embargo no debes alarmarte por este dato ya que es aproximado y evidentemente dicha reserva no se agotará de un día para otro.

Así pues, a partir de los 6 meses lo recomendado es priorizar la introducción de alimentos ricos en hierro para evitar niveles bajos que podrían conducir a una anemia. No obstante recuerda que lo recomendable desde los seis meses hasta cumplir el primer año cómo mínimo, es continuar con lactancia materna o artificial a demanda, dándole a ésta prioridad sobre la alimentación complementaria.

Hoy traigo una infografía con los alimentos más comunes de nuestra cocina que más hierro contienen con el objetivo de facilitarte la consulta siempre que lo necesites… espero que te sea de ayuda 🙂

INFOGRAFIA HIERRO

BLW friendly: Brochetas de pollo y verduras con patatas «de luxe»

¡La cosa va de marinados! Un sano, especiado y sabroso plato preparado al horno que resulta ideal para implicar a los Masterchefs Junior de la casa en prácticamente su total preparación.

Poneros los delantales porque empezamos 🙂

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 400 gr de patatas medianas
  • 2 pechugas de pollo
  • 1/4 de pimiento rojo
  • 1 pimiento verde pequeño
  • 1/2 calabacín
  • Pimentón dulce
  • Romero
  • Estragón
  • Tomillo
  • Ajo en polvo
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Aceite de oliva

Paso 1: Troceamos las pechugas

Paso 2: Preparamos el marinado

En un bol añadimos 1 cucharada de pimentón dulce, 1 cucharada de romero, 1/2 cucharada de pimienta, un buen chorro de aceite y sal (recuerda evitarla si el menú incluye algún menor de un año) y mezclamos. 

Paso 3: Agregamos el pollo

FullSizeRender_4

Añadimos el pollo a la mezcla anterior y removemos hasta que esté todo bien bañado. Dejamos reposar en la nevera un mínimo de 1/2 hora. Lo ideal es de 3 a 4 horas, cuanto más rato esté marinando, más sabor tendrá el pollo.

Paso 4: Cortamos las patatas en gajos

Recuerda que deben lavarse bien ya que se cocinan con piel.

Paso 5: Preparamos el marinado

En un bol añadimos 1/2 cucharada de pimentón dulce, 1 cucharada de ajo en polvo, 1 cucharada de estragón, 1 cucharada de tomillo, 1/2 cucharada de pimienta, un buen chorro de aceite y sal (recuerda evitarla si el menú incluye algún menor de un año) y mezclamos. 

Paso 6: Agregamos las patatas

Marinamos las patatas y las metemos en el horno precalentado a 180º, altura media-alta en el modo arriba y abajo. Tardaran ente 45 minutos y 1 hora en estar listas.

Paso 7: Cortamos las verduras

Lavamos y cortamos las verduras. Salpimentamos (excepto las destinadas a menores de 1 año), añadimos un poco de aceite y mezclamos.

Podemos meterlas unos 5 o 10 minutos en el horno junto a las patatas para que se vayan cocinando. Dado que una vez en las brochetas, el pollo se cocina más rápido que las verduras.

Paso 8: Preparamos las brochetas

Podemos preparar muchas combinaciones, esto va a gustos 🙂

Lo que sí os recomiendo es que si los palos son de madera, como es mi caso, los mojéis antes de montar las brochetas para evitar que se quemen en el horno.

Paso 9: Cocinamos las brochetas

FullSizeRender

Podemos aprovechar la cocción de las patatas y meter las brochetas cuando falten 15-20 minutos de cocción, que es lo que tarda en cocinarse el pollo aproximadamente.

Paso 10: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

 

 

BLW friendly: Arroz frito con pollo

Este plato debe ser uno de los estrella en cualquier restaurante asiático y en casa no iba a ser menos… He de reconocer que llevo años intentando hacer esta receta de la manera más similar a la comida que ellos sirven. He probado distintos tipos de arroz, distintos métodos de cocción y especias. Lo que traigo es el resultado más parecido, aún en su estilo y evidentemente no idéntico pero bien rico, eso si 😉

¡Desempolvar los palillos chinos por qué hoy toca arroz frito con pollo al estilo oriental!

Ingredientes (4 raciones)

  • 300 gramos de arroz largo vaporizado o basmati
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 zanahoria
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal  (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Salsa de soja (opcional)
  • Sazonador oriental (foto en el paso 5)
  • Curry (opcional)
  • Pimienta
  • Agua
  • Cebolleta

Paso 1: Preparamos el arroz

Cocemos el arroz de manera habitual. Una vez cocinado lo escurrimos, lavamos y reservamos.

Paso 2: Preparamos la zanahoria

Pelamos y cortamos la zanahoria en dados pequeños.

Paso 3: Cocinamos la zanahoria

En una sartén grande o wok ponemos aceite y ponemos a fuego medio-alto.

Agregamos la zanahoria y cocinamos durante 5 minutos.

Paso 4: Troceamos las pechugas

Paso 5: Agregamos las pechugas

Agregamos las pechugas a la sartén y salpimentamos al gusto (recuerda evitar la sal si va a comer algún peque menor de 1 año).

Agregamos también el sazonador oriental y mezclamos. Una vez cocinado el pollo lo retiramos a un plato y reservamos.

Paso 6: Agregamos los huevos

Echamos los huevos en la misma sartén o wok donde hemos cocinado el pollo. Los rompemos y movemos hasta que estén bien cocinados.

Paso 7: Integramos los ingredientes

Añadimos de nuevo el pollo a la sartén y mezclamos.

Agregamos el arroz junto un poco más de sazonador oriental, curry y salsa de soja si os gusta en casa (antes de añadir la salsa de soja, reserva la ración de tu bebé ya que contiene mucha sal y no le conviene) y mezclamos.

La cebolleta podemos mezclarla también en la sartén o añadirla al servir cada plato.

Paso 8: Servimos

FullSizeRender_2

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

BLW friendly: Tallarines a la carbonara adaptados

Mmmm… ¡tallarines carbonara! Vale, que la receta original italiana no cuenta con la nata para cocinar entre sus ingredientes, pero es bien cierto que una versión muy extendida del mismo plato si suele llevarla y ¡vaya! tu bebé aún no ha cumplido el año y por lo tanto debes evitar entre otras cosas los lácteos…

¿Renuncias a comerlos hasta que cumpla el añito? ¿Te resignas a preparar dos comidas distintas? ¡Pues no! Adaptamos el plato y comemos todos lo mismo, contentos y en familia 🙂

Ingredientes (4 raciones)

  • 500 gramos de tallarines
  • 100 gramos de pechuga de pavo en lonchas
  • 400 gramos de «nata para cocinar» vegetal (almendras, avena…)
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Agua
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Perejil picado (opcional)
  • Parmesano (opcional)

Paso 1: Preparamos los tallarines

En mi caso son tallarines al huevo, pero si tu peque aún no tiene introducido este alimento puedes usar los de trigo u otra variedad, como por ejemplo de arroz o maíz.

Los cocemos de la manera habitual, colamos y reservamos.

Paso 2: Preparamos el pavo

Ponemos aceite de oliva en una sartén a fuego medio y añadimos el pavo troceado. Lo cocinamos durante 3 o 4 minutos.

La recomendación es comprar el pavo en la charcutería en lugar del envasado de los supermercados. Pide el más natural y bajo en sal que tengan.

Paso 3: Añadimos la nata y mezclamos

En mi caso es nata de almendras por que para cocinar es la vegetal que más me convence en cuanto a textura. La de avena es menos espesa, a veces lo que hago es mezclarlas. ¡A tu gusto!

Cocinamos durante 5 minutos y tras separar una parte de salsa para el peque salpimentamos el resto al gusto.

Mezclamos la salsa con los tallarines.

Paso 5: Servimos

FullSizeRender_1

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

El BLW favorece el habla

Voy a ser sincera: Hace unas semanas me indigné. Me cansé de los prejuicios y la subjetividad. En un grupo de facebook dedicado a la alimentación infantil leí acerca de una profesional logopeda que cuestionaba si uno de sus pacientes, que al parecer comía sólidos en lugar de papilla (concretamente lo que se conoce por Baby Led Weaning) podía tener problemas de pronunciación precisamente por esa causa.

Así de primeras, me pareció ya una afirmación extraña y sin sentido, pero yo no se nada de Boy eating big sandwichlogopedia así que antes de juzgar fui a investigar… ¡Cual fue mi sorpresa cuando buscando posibles problemas de pronunciación a causa de comer sólidos de forma temprana encontré precisamente lo contrario!

Resulta que justamente una de las primeras terapias que proponen a niños con dificultades logopedas es que coman bocadillos (de pan de barra, no de molde) y muchas veces resulta ser la solución.

No me hizo falta leer mucho más. Aquí es donde la indignación se hizo dueña de mí, porque me pareció un claro ejemplo de prejuicios y subjetividad. Vamos a pensar un poco, en números hipotéticos: pongamos que esta chica lleva 50 casos de niños con problemas logopédicos y sólo 1 de ellos ha comido sólidos desde los 6 meses (que ella sepa). ¿En que momento tiene sentido cuestionar la relación del problema con la forma de alimentación de ese bebé? ¡Pero si tiene 49 pacientes más que han tomado papillas y tienen el mismo problema!

A mí la relación de pacientes 49/1 me daría que pensar más a favor del blw que en contra, pero en fin… dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver.

Pues yo vengo a defender que practicar baby led weaning favorece el habla y la pronunciación porque tras leer varios artículos al respecto todo apunta a que así es: la masticación es un ejercicio perfecto para desarrollar la musculatura de la boca y de la cara además de favorecer el control de la lengua, labios, dientes  y paladar.

Para hablar se necesita tener un tono muscular bucal con la fuerza, velocidad y precisión adecuados y esto se consigue tras años de entrenamiento inconsciente, que hacemos en el día a día: masticando, riendo o besando por ejemplo. Por ello, en lo que se refiere a logopedia cuanto antes comience a comer sólidos un bebé, mejor.

No quiero decir con esto que hacer BLW garantiza no tener problemas de pronunciación del mismo modo que comer papillas no implica que se vayan a tener. Pero si comer sólidos es una terapia en pro al tono muscular, el método favorece ese entrenamiento y por lo tanto practicarlo, desde ese punto de vista, es más una ventaja que un inconveniente y de cualquier modo, en ningún caso perjudicial.

Evidentemente, no debemos confundirnos y pensar que comer sólidos hará que tu hijo/a hable antes, cada niño/a sigue su proceso y existe un amplio abanico evolutivo, pero puedes añadir tranquilamente a la amplia lista de ventajas y beneficios de éste método el hecho de favorecer la adquisición del lenguaje y la pronunciación.

Porque imagino que a estas alturas ya sabes que comer haciendo blw es mucho más que alimentarse 🙂

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

Alimentos a evitar durante el primer año

No hace falta que me extienda, lo que traigo es un resumen de los alimentos que conviene evitar durante el primer año, algo que interesa tener a mano y cuanto más visual mejor, ¿no?

Si tu bebé ya ha cumplido el año o está a punto de hacerlo, también puede interesarte la infografía de los alimentos a evitar entre 1 y 3 años.

Espero te sea de utilidad 🙂
blw-tips

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

BLW friendly: Macarrones al pesto rosso

La pasta rara vez decepciona, esto es un hecho y yo personalmente soy una gran fan de la comida italiana. Si hablamos de las preferencias infantiles el éxito está probablemente más que asegurado, por algo será que la mayoría de menús infantiles la incluyen, ¿no?

Hoy cocinamos una versión que una vez probé en un restaurante italiano del casco antiguo de Barcelona y que desde entonces hemos incluido en nuestro recetario casero habitual. Es un plato sano y equilibrado apto para vegetarianos que además permite la introducción de frutos secos a los más peques sin riesgos de atragantamiento.

Si a todo esto le sumas una preparación sencilla y rápida nos queda una receta cuanto menos, interesante no? Pues vamos con ella 🙂

Ingredientes (2 raciones)

  • 250 gramos de macarrones
  • 300 gramos de tomate frito
  • 100 gramos de nata para cocinar (si tu peque aún no puede tomar lácteos o quieres reducir calorías al plato puedes sustituir por alguna de las llamadas «natas vegetales» cómo de avena o almendras)
  • 10 gramos de piñones
  • 1 diente de ajo
  • Albahaca
  • Aceite de oliva
  • Parmesano rayado (opcional)
  • Agua
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cocer los macarrones y reservar

Paso 2: Picar los piñones y la albahaca

En mi caso he utilizado albahaca de bote pero si es fresca, mejor que mejor 🙂

Paso 3: Integrar el pesto

FullSizeRender_2

Añadimos a la mezcla anterior un buen chorro de aceite de oliva, el diente de ajo machacado con la ayuda de una picadora de ajos y removemos.

Paso 4: Calentamos el tomate

FullSizeRender_4

Como siempre, lo ideal es tomate frito casero. Lo ponemos en una sartén a fuego medio y salpimentamos al gusto (Si tienes un peque en casa puedes añadir la sal a final de cocción una vez separada su parte de salsa) 

Paso 5: Añadimos el pesto

Una vez el tomate está caliente, añadimos la mezcla del pesto y movemos para integrar. Cocinamos durante 2 minutos aproximadamente.

Paso 6: Añadimos la nata

Añadimos la nata y movemos una vez más. Cocinamos otros 2-3 minutos y la salsa está lista.

Mezclamos la salsa con los macarrones reservados al principio.

Paso 7: Servimos

FullSizeRender_1

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

BLW friendly: Lentejas con verduras y arroz

«Lentejas: comida de viejas. Si quieres las comes y si no las dejas». Con este conocido dicho se servían habitualmente las lentejas en mi casa… pero claro, yo sabía que la opción «las dejas» iba a conllevar cómo mínimo algún reproche o soborno, aunque cierto es que pocas veces se salían con la suya y me las acababa sin comer. Ahora soy yo la que orgullosa, podría cantarle el refranero a mi hija dejando de lado las ironías por que practicando BLW (y aún sin practicarlo lo haríamos así…) dejarlas es una opción real sin consecuencias, sin malos ratos ni malas caras 🙂

Bueno, a lo que voy… éste es un plato genial y además apto para vegetarianos. Con su mezcla de legumbres, verduras y cereales nadie puede negar lo completo y equilibrado que es. Además es un buen aporte de hierro gracias a las lentejas y al perejil. Encima está rico… qué más vamos a pedir? ¡La receta!

Esto es cocina tradicional así que en cada casa se comerán de una manera, podemos encontrar mil buenas recetas sobre como preparar este plato, esta es simplemente, cómo las preparamos en casa:

Ingredientes (3-4 raciones)

  • 200 gr de lentejas pardinas
  • 100 gr de arroz
  • Una hojita de laurel
  • Una cucharadita de comino
  • Una cucharadita de pimentón dulce
  • Una pizca de pimentón picante
  • 1 cebolla
  • 1/2 puerro
  • Un tomate
  • Una zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 1 litro y 1/2 de agua
  • Aceite de oliva
  • Perejil picado
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Ponemos la olla al fuego

Lavamos las lentejas y las introducimos en una olla. Añadimos el agua, el laurel y un chorrito de aceite. Si ningún peque menor de 1 año va a comer, puedes añadir aquí la sal al gusto (recuerda que se recomienda moderación de todas formas), si no, puedes añadirla al final de la cocción, después separar el plato del bebé.

Lo ponemos a fuego bajo-medio. La cocción durará aproximadamente 1 hora, esto depende del tipo de lentejas así que toca ir probándolas. El paso 2 y 3 se hacen también al inicio de la cocción.

Paso 2: Añadimos las verduras

Pelamos, lavamos las verduras y las añadimos a la cocción junto a los dientes de ajo. En mi caso no he puesto un tomate directamente si no qué he aprovechado que tenía tomate natural triturado y casero.

** Las verduras no tienen por qué ser estas, aunque siempre pongo zanahoria, tomate y cebolla, el resto hago según la despensa… el puerro y el pimiento suelen ser los recurridos 🙂  **

Yo las pongo enteras por que así es más fácil separarlas luego y que cada uno coma de lo que quiera. Podría decir que esto es para que la niña coma mejor, pero no… es por mi (así soy, peor que los niños, si jeje)

Paso 3: Añadimos las especias y removemos

FullSizeRender_3

Paso 4: Añadimos el arroz

Cuando queden unos 20 minutos de cocción (o el tiempo que especifique el paquete) añadimos el arroz. Si veis que se va espesando, podéis añadir algo más de agua para evitar que se peguen o quemen.

** Otra buena alternativa que también hacemos a menudo es sustituir el arroz por 1 patata mediana cortada en trocitos **

Paso 5: Servimos y añadimos perejil

FullSizeRender_2

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

BLW friendly: Cous cous con pollo y verduras

¡Hoy cocinamos al estilo hindú! Este es uno de los platos preferidos de Noa, la pulguita de la casa, ella no lo dice (entre otras cosas por que aun no sabe hablar… jeje) pero los resultados la delatan, siempre que cocinamos cous cous acaba hasta la última cucharada de su plato.

El cous cous con pollo y verduras admite muchas variantes en cuanto a carne y a verduras, así que puedes moldear el plato a tu gusto añadiendo o quitando verduras y cambiando el pollo por otra carne que prefieras. Es un plato completo y equilibrado que seguro gusta a toda la familia… ¡Vamos allá!

Ingredientes (2 raciones y media)

  • Una zanahoria pequeña
  • Una cebolla pequeña o 1/2 grande
  • 2 cucharadas soperas de tomate natural triturado
  • 1 pechuga de pollo grande (puedes sustituir por muslos)
  • 200 gramos de cous cous (integral en mi caso)
  • 1 cucharadita de comino
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 pizca de pimentón picante
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto) 

Paso 1: Preparamos la carne

En mi caso he utilizado 1 pechuga y media de pollo por que eran pequeñitas.

Troceamos el pollo, le echamos un chorrito de aceite y las especias. Si tu peque no tiene menos de 1 año puedes añadir un poquito de sal, siempre de forma moderada 🙂 

Lo freímos en una sartén o wok y una vez cocinado lo retiramos y reservamos dejando el aceite sobrante en la sartén para reutilizar.

Paso 2: Pelamos y cortamos las verduras

Paso 3: Sofreímos las verduras

En el mismo aceite con el que hemos cocinado el pollo ahora cocinamos las verduras. Primero la zanahoria y la cebolla durante unos 5 minutos a fuego medio. Después incorporamos el tomate y cocinamos durante 10 minutos más. A esta mezcla puedes echarle una pizca de sal para que la cebolla de más jugo al aceite pero recuerda evitarla si el plato es para un menor de un año. 

Paso 4: Terminamos la salsa y preparamos el cous cous

Una vez la verdura está cocinada, agregamos el pollo anteriormente reservado y un vasito de agua (o lo necesario para casi cubrir los trozos). Esta mezcla la dejaremos cocinando a fuego medio-suave con la tapa puesta durante unos 10 minutos para que se integren todos los sabores.

Mientras se acaba de cocinar la carne, preparamos el cous cous siguiendo las instrucciones del envase. El cous cous es algo muy rápido y sencillo de preparar pero a veces hay diferencias entre unos y otros en cuanto a cantidades de agua, por ello no me atrevo a detallar tiempos ni medidas determinados.

Paso 5: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

 

 

BLW friendly: Salmón al horno con medallones de verdura

Vale… lo reconozco, nunca he sido muy amiga del pescado y las verduras, sin embargo este plato se ha convertido en un habitual de nuestras cenas en casa y es por que además de ser nutritivo y sano está buenísimo 🙂

Es una versión de lo que un día me sorprendió en una de nuestras visitas a Ikea, pedí el plato por el salmón y me sorprendí devorando la verdura (algo insólito en mi jeje) de lo bueno que estaba… así que cómo digo, este plato incluye la versión de los medallones de nombre tan suizo GRÖNSAKSKAKA y aunque no he logrado calcarlos, la práctica hace la perfección y mientras tanto comemos sano y disfrutamos de nuestras cenas al estilo noruego 🙂

Cómo siempre, si tu bebé aún no tiene el año es recomendable evitar la sal y los lácteos, en este caso los quesos. Esta receta es fácil de adaptar para toda la familia sin demasiadas complicaciones. Y sin más preámbulos… ¡vamos allá!

Ingredientes (Han salido 4 medallones)

  • 1 plato de brocoli
  • 2 Patatas medianas
  • Medio puerro o 4 brotes de puerros
  • 1 Cebolla pequeña o 1/2 grande
  • Mozzarela fresca
  • 2 o 3 cucharaditas de parmesano en polvo
  • Lomos de salmón
  • Hiervas provenzales
  • Pimienta
  • Aceite
  • Sal

Paso 1: Preparamos los ingredientes vegetales

En mi caso el brocoli lo utilizo congelado pero si es fresco mejor todavía. En este caso he utilizado brotes de puerro pero cómo detallo en los ingredientes puede hacerse también con puerro normal.

Paso 2: Cortamos los vegetales

Paso 3: Hervimos los vegetales

FullSizeRender_1

Agregamos los vegetales en una olla con agua hirviendo. En mi caso, cómo el brocoli es congelado lo añado a mitad de cocción del resto de ingredientes. 30 minutos.

Paso 4: Preparación de la mezcla

FullSizeRender_3

Una vez la verdura está escurrida salpimentamos al gusto, añadimos un chorrito de aceite de oliva y los quesos. Recordar que se recomienda evitar la sal y los quesos en los menores de un año. Removemos para integrar la mezcla.

Paso 5: Preparación de los medallones

FullSizeRender_4

Para este paso necesitaremos emplear moldes redondos de cocina. Los pondremos en una bandeja apta para el horno, rellenaremos y retiraremos antes de introducirlos. El horno debe estar precalentado a 180º. Yo los pongo en la parte de arriba en el modo ventilador+gratinado durante unos 10 minutos.

Paso 6: Preparación del pescado

FullSizeRender_2

En una bandeja apta para horno ponemos los lomos de salmón. Los salpimentamos al gusto (Recordar que se recomienda evitar la sal en los menores de un año), añadimos las hiervas provenzales. Agregamos un chorrito de aceite de oliva por encima de cada lomo y los metemos en el horno precalentado a 180º durante 15-20 minutos, según vuestro gusto de cocción.

Paso 7: Servimos

FullSizeRender (4)

¡A cenar!

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

 

Baby Led Weaning: Los puntos clave

Lo confieso: Soy una fiel defensora del Baby Led Weaning (BLW)! Ya antes de plantearme si quiera ser madre, ya antes de conocer su existencia lo era sin saberlo. Y es que como alguien que desde el minuto 1 de vida ha sido «mal comedora» que soy, no podría ser de otro modo.

Aunque en casa nunca fueron muy participes de obligarme, fuera de casa era otro cantar: si iba a casa de familiares siempre era el centro de atención a la hora de la comida y siempre para mal por que no comía lo que había, por que no comía nada o por que tenían que prepararme una comida a parte. Del colegio mejor ni hablar… siempre castigada por no acabar el plato. Incluso en mis primeros años tengo vagos recuerdos de estar atada a una silla mientras una profesora intentaba alimentarme en contra de mi voluntad.

Toda mi experiencia ha hecho que siempre odiara la visión de un niño al que están obligando a comer, no me parece nada lógico tratar a los pequeños de esa manera. Siempre he defendido que tengan derecho a que algo no les guste…

Y ¡Chas! Apareció ante mi el método perfecto para aplicar con nuestra hija: En casa practicamos BLW desde que Noa tenía 6 meses y por el momento (ahora cumple un año) no podemos estar más contentos y orgullosos 🙂

Para quienes no conocéis el método se trata básicamente de respetar el apetito del bebé, sus gustos y tratar de darle independencia a la hora de comer. Otro detalle muy importante: Confiar en su instinto.

Además el método introduce la alimentación complementaria directamente en forma de sólidos y no en papillas aunque también hay quién práctica el BLW mixto (sólidos y papillas). Sea como sea, y aunque lo que llaman «puro BLW» es con trozos, para mi lo más importante e interesante de hacer Baby Led Weaning son los puntos comentados en el párrafo anterior y no concretamente si le das trozos, machacado o papillas.

A continuación voy a tratar de resumir un poco el método basándome en toda la información que he ido obteniendo en estos meses y complementarlo con mi experiencia. Si te interesa conocer más a fondo el método, te invito a que conozcas nuestro curso online «Baby Led Weaning». 

BABY LED WEANING – TEN EN CUENTA:

CUANDO COMENZAR

Se recomienda la lactancia materna o con leche de fórmula exclusiva hasta mínimo Woman with a question mark above her headlos 6 meses, a partir de ahí puede comenzarse a ofrecer la alimentación complementaria siempre que el bebé cumpla los requisitos: 

1. Se mantenga sentado correctamente. 

2. Haya perdido el reflejo de extrusión

Si a pesar de haber cumplido 6 meses no cumple los requisitos, habrá que esperar para poder comenzar con seguridad. 

Una vez iniciado, lo ideal es ofrecerle comida siempre que la familia coma, piensa que cuantas más ocasiones tenga para practicar más avanzará con sus habilidades. Ten en cuenta sin embargo, que cuando lo/a sientes a comer no debe tener sueño ni hambre y debes evitar distracciones que puedan hacer que se desconcentre de esa tarea que sobretodo en estos primeros meses necesita de su total atención. 

 INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

La introducción de los alimentos debe ser de forma gradual para poder detectar posibles alergias. Se recomienda dar por introducido un alimento cuando ha sido ingerido 3 días distintos, sin importar si son o no consecutivos. Otra medida de seguridad es no dar un alimento nuevo a partir de las 5 o 6 de la tarde (aproximadamente) ya que si la alergia aparece durante la noche, puede pasar desapercibida. 

En lineas generales se entiende que los bebés pueden comer prácticamente de todo, pero hay una serie de alimentos que conviene evitar por lo menos hasta el año. A continuación os dejo una imagen que define esto de modo sencillo y visual. En cuanto a los alimentos más alérgenos pero no prohibidos lo ideal es informarse de la manera adecuada de introducirlos. 

blw-tips

DIETA DIARIA

dietaequilibradaTrata de ofrecer una dieta equilibrada y pon alimentos sanos a su alcance tanto durante el día como en un mismo menú. Ofrécele a largo del día y confía en que comerá lo que necesite y cuánto necesite en cada momento.

Recuerda que los sólidos o papillas son alimentación complementaria. Esto significa que siempre debe ofrecerse la leche con anterioridad a la comida, ya sea lactancia materna o de fórmula. Esto se aplica como mínimo hasta el año.

Ten en cuenta que como tú, tiene sus propios gustos. Si no se come algo de lo que le pones, prueba a ofrecérselo otro día, puede que tras varios intentos descubras que realmente no le gusta o que simplemente ese día no le apetecía eso en concreto. 

CÓMO OFRECER LOS TROZOS

Palitos-zanahoria

Habitualmente se recomienda que los trozos que se le ofrezcan se corten en forma de palito siempre que sea posible. En cuanto al tamaño lo ideal es que sea más grande que su puño, de manera que lo pueda sostener por un lado y comer lo que sobresale.

Para los alimentos pequeños cómo puede ser el arroz, los guisantes y el maíz entre otros hará falta esperar a que adquiera la habilidad necesaria para hacer la pinza y poder cogerlos.

Hay comidas que se hacen algo más complicadas de ofrecer en forma de palito, bajo mi experiencia lo esencial es que sean trozos suficientemente grandes para que pueda gestionarlos y experimentar, mordisquearlos y si le gusta y apetece, por qué no, devorarlos 😉

SEGURIDAD: ARCADAS Y ATRAGANTAMIENTOS

cruz-roja

Este es uno de los temas que más preocupa a papis y mamis antes de comenzar con la alimentación complementaria y no sin razón. Pienso que la clave de iniciar el método con tranquilidad es empaparse de todo conocimiento y conocer las situaciones que pueden darse para saber como actuar.

La norma de seguridad número uno es: NUNCA DEJAR SOLO/A A UN NIÑO/A MIENTRAS COME.

Es necesario mencionar que, por muy desagradable que se nos haga ver a nuestros peques sufriendo arcadas no son signo de atragantamiento, más bien es un reflejo de defensa que los protegen de dicho peligro. Los niños/as tienen este reflejo en una parte muy adelantada de la lengua y con el tiempo se les va retrocediendo, por lo tanto, sobretodo durante los primeros intentos es común que sientan arcadas e incluso que hagan algún vómito. No hay que alarmarse, es lo normal y además los protege. 

Me parece de vital importancia diferenciar cuando un niño se está ahogando y cuando solo está solventando un atragantamiento. Un niño que tose o tiene arcadas no significa que se esté ahogando. Un niño que se ahoga no puede emitir sonidos, va palideciendo y probablemente trata de gesticular de manera nerviosa. Y cómo se debe actuar en cada caso?

  • ATRAGANTAMIENTO: No hacer nada, confiar en que lo resolverá. No dar golpes en la espalda. No intentar sacar la comida de la boca con nuestros dedos, esto es importante por que queriendo hacer un bien podemos provocar un ahogo de algo que no lo estaba siendo. En la medida de lo posible, mantener la calma para que no se asuste. 
  • AHOGAMIENTO: Recomiendo acudir a algún taller de primeros auxilios o en su defecto ver videos de cómo actuar en estos casos. Aquí dejo uno de los que yo me repaso de vez en cuando: https://www.youtube.com/watch?v=SrSuzb9uOZY

PRACTICIDADES

7982397636000_PE126861_S5-1024x10241Si come en una trona, durante los primeros meses resulta más práctico dejar la comida en la misma bandeja en lugar de en un plato que puede resultar ser volador. Ya habrá tiempo de introducir los cubiertos y vajillas cuando lo/a veas preparado/a. 

Si todavía no tienes trona, te recomiendo la más sencilla que puedas encontrar. Yo tengo una con silla reclinable, funda acolchada, variación de alturas y todo lo que quieras….. pero resulta que la trona más básica de ikea además de barata hace que la tarea de limpiar después de cada comida (sí, eso es lo peor del método, lo admito) sea mucho menos tediosa. 

Si no quieres sentirte mal por el probable desperdicio de comida que va a haber durante los primeros meses, una opción es poner un mantel debajo para poder devolverle los trozos que tira. Esto puede servir también para ayudar en la limpieza posterior pero si además tienes mascota, estará encantada de ayudarte, te lo aseguro. 

En la medida de lo posible, evita compartir mesa con quién no comparta el método sobre todo durante los primeros meses, puede llegar a disminuir tu confianza y la de tu bebé y llevarte a discusiones, remordimientos y dolores de cabeza innecesarios. 

NUNCA LE OBLIGUES A COMER 

42Este es un punto muy importante, aunque bajo mi punto de vista es algo que siempre debería aplicarse se siga el método que se siga. Bajo ningún concepto obligues, presiones ni sobornes a tu hijo/a para que coma, respeta y confía en su apetito.

La seguridad del método se basa también en que cuando un niño toca, explora y ve el alimento que posteriormente va a llevarse a la boca lo va a gestionar mucho mejor dado que conoce sus características, textura y tamaño. Si eres tú quién le mete la comida en la boca este principio de seguridad se pasa por alto. Si lo que se le da no son trozos si no papillas o algún tipo de alimento que necesite cuchara, se le puede acercar para que sea el/a niño/a quién de el último paso de decidir si se lo lleva a la boca o no. 

Tampoco emplees la comida cómo premio ni castigo. Si lo haces, por ejemplo le dices que si no se come la verdura no comerá helado, inconscientemente le estás mandando el mensaje de que el helado es lo bueno y por lo tanto es probable que cada vez tenga más ganas de helado y menos de verdura.

BLW ES MÁS QUE ENSEÑAR A COMER

Si_Quiere_Mejorar_la_Dieta_de_sus_Hijos_de_el_EjemploEl objetivo principal del Baby Led Weaning, evidentemente es que adquiera unos buenos hábitos alimenticios y enseñarle a disfrutar comiendo, pero todo lo que conlleva el método hace que además de lo anterior se refuercen habilidades como la motricidad y las capacidades sensoriales. 

Por todo ello, no hay que desesperar si durante los primeros meses no se llevan nada a la boca y simplemente se dedican a jugar y a experimentar, pues forma parte del proceso y además les resulta super beneficioso en todos los sentidos. 

Habrá niños/as que coman un montón desde el primer día y otros que tarden más en notarse los avances. Se trata de seguir el ritmo de cada uno/a. Al fin y al cabo, ese es uno de los fundamentos esenciales de esta forma de alimentación.   

¡Si te ha gustado, compártelo! 

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook