Inspiración Montessori: Tendencias humanas

Tal día como hoy, hace 148 años, nacía Maria Montessori. Una mujer valiente y luchadora cuyo enfoque científico y mirada integral revolucionó el mundo pedagógico, una mujer cuyo legado y filosofía sigue sorprendiéndonos e inspirándonos hoy en día, a pesar del paso de los años.

Hoy, en celebración y agradecimiento a su gran legado, hablo de uno sus enfoques del que tal vez no se habla tanto aunque no por ello es menos importante: Las tendencias humanas.

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Una perspectiva global, natural, una educación cósmica… y una mirada, como siempre, cimentada en el amor. La base de esta gran pedagogía 😀

Como seguramente sabes, el niño, durante los primeros años de vida, trabaja para adaptarse a su entorno más inmediato. Necesita sentir que pertenece a la comunidad y, con este objetivo, su mente absorbente hace que tome la forma y costumbres de su ambiente. Y aunque al principio este contexto se limita al espacio tangible que el niño puede explorar y percibir sensorialmente, al acercarse a la niñez (6 – ­12 años, segundo plano de desarrollo) su necesidad de dominar el medio se expande ya no sólo a su ambiente sino hacia el mundo.

Como adultos, tenemos el poder y la responsabilidad de ofrecerle, entonces, una visión clara de la humanidad tratando de responder dos cuestiones fundamentales:

1) ¿Cómo funciona el mundo?
2) ¿Cómo afecta a la humanidad el funcionamiento del mismo?

Para ello deberemos procurar que el niño tenga la mayor cantidad posible de experiencias en el mundo exterior y acompañarlo, no con distante acción didáctica sino con el asombro y entusiasmo que, en realidad, la creación merece. Pero para transmitir este mensaje de respeto a la naturaleza deberemos, obviamente, reflexionar y sentirlo verdaderamente.

Seguramente habrás escuchado el gran trabajo interno que conlleva acompañar a los niños bajo la filosofía Montessori… y es completamente cierto e imprescindible. A continuación sólo un pequeño esbozo, una reflexión que impulsa, en parte, esa transformación vital 😉

Resulta interesante reconocer en el innato egoísmo de cada ser vivo, que trabaja en favor de su propia supervivencia, el servicio implícito que ofrece de manera que, inconscientemente, favorece la vida ajena. El intercambio de dióxido de carbono y oxígeno que se da entre los vegetales y las personas es tan sólo un ejemplo de esta “cadena de favores” que surge de manera espontánea; tomar conciencia de esta gran simbiosis global infunda, cuanto menos, admiración, agradecimiento y humildad, ¿no crees?

A esta gratitud por la naturaleza es necesario sumar también el amor por la humanidad en toda su plenitud: generaciones pasadas, presentes y futuras. Porque todo lo que hoy damos por hecho fue ideado y creado con esfuerzo de nuestros antecesores; porque en un mundo cada vez más globalizado todos servimos a todos de algún modo; y porque del mismo modo que los antepasados influyen hoy, nuestras actuaciones tendrán impacto en la sociedad futura.

Un adulto consciente de esto transmitirá, por lo tanto, no sólo cuán magnífico es el universo sino lo singular de cada individuo y sabrá hacer sentir a cada niño, lo extraordinario y maravilloso que es. Así, este sentimiento calará en el pequeño, de tal manera que ya no importará qué ideología o moda surja a lo largo de su vida, pues tendrá bases suficientes para juzgar los hechos bajo una mirada de amor por la creación y buscará ya no sólo su propio beneficio sino el de toda la comunidad.

El objetivo de esta educación para la paz es, pues, favorecer la autoconstrucción del niño y ayudarlo a adaptarse a las condiciones presentes atendiendo a su propio instinto y para ello, Montessori consideraba esencial satisfacer sus tendencias naturales. Las mismas que, en realidad, permitieron a la humanidad evolucionar desde sus orígenes hasta la actualidad, pues son imperturbables a las condiciones cambiantes y al paso del tiempo.

Estas inclinaciones son comunes en cualquier contexto ya que buscan cubrir las necesidades básicas, tanto físicas como espirituales, y se manifiestan durante toda la vida del individuo como potencialidades creativas:

  • Orientación: Tener un punto de referencia y un orden favorece tanto su armonía externa como interna.
  • Exploración: Ayuda a encontrar todo lo que requiere para satisfacer sus necesidades.
  • Observación / Abstracción: Gracias a su mente matemática analiza el entorno y a través de la inteligencia y el razonamiento imagina algo que no existe pero que cree de utilidad.
  • Trabajo: El cuerpo se pone al servicio de la mente para llevar a cabo aquello que ha ideado.
  • Autoperfección: La curiosidad y la experimentación persiguen la eficiencia y a través de la repetición se aproxima a la perfección.
  • Autocontrol: Para dominar el ambiente es necesario primero dominar su propio cuerpo.
  • Comunicación: Imprescindible para transmitir la información y el conocimiento.

La lista se completa sumando la inclinación hacia lo artístico y lo espiritual, incluyendo el cuestionamiento de la propia existencia junto a la necesidad de sociedad y sentimiento de pertenencia a la comunidad.

Cabe destacar que, aunque estos impulsos se dan de manera inconsciente y espontánea, los obstáculos pueden debilitarlos o desviarlos. Ejemplo claro es el hecho de que nuestra sociedad esté cada vez más desconectada de la naturaleza, más deshumanizada e incluso perdida en la pobreza espiritual. Por tanto, la misión de los ambientes Montessori es reconocer estas tendencias naturales para retomarlas, respetarlas y responder a ellas con el fin de que cada niño desarrolle al máximo su propio potencial.

Seguramente conoces una famosa canción de Macaco que dice… “Volver al origen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber…” Estoy segura de que Maria Montessori estaría completamente de acuerdo con ella y ya que estamos de celebración, le doy al play y me alejo bailando 😛

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Sorteo: Tabla curva Wobbel

Hace mucho que no hacíamos ningún sorteo y la verdad es que nos venía apeteciendo… así que, oye, por qué esperar un aniversario o evento especial pudiendo celebrar hoy mismo que, a pesar de haberse hecho de rogar… justo a tiempo y super puntual, por fin… ¡¡Ha llegado el verano!!

El curso está a punto de acabar y es el momento de que los peques disfruten (todavía más) del juego dentro y fuera (sobre todo fuera :P) de casa. Y el material que estamos sorteando resulta ideal para ambos casos… ¿Conoces la tabla curva Wobbel?

Estoy casi segura de que sí, y de que si no la tienes ya, en casa estáis deseando contar con ella… Así que con toda la ilusión queremos regalar a una familia este material tan sencillo como polivalente.

No quiero alargarme demasiado (Ni tengo tiempo, la verdad…. cosas de la bi-maternidad XD) pero, por si tienes dudas sobre los posibles usos de este simple trozo de madera curvada, me gustaría decirte solo algunas de las ideas que hemos pensado y/o llevado a cabo nosotros con ella: Equilibrios individuales, equilibrios en pareja, hamaca balancín, banco para sentarse, escalón para llegar más alto, tobogán, pista para los coches, barricada – escondite, hemos hecho función de títeres detrás de ella, mesa de apoyo para escribir y/o dibujar, puente para los coches, puente para pasar por debajo (o por encima), base para juego y construcciones, red intermedia para pasar la pelota por encima (y por debajo), experimentación del efecto del movimiento con una esfera (o cualquier otro objeto), pista de despegue de aviones (hasta el infinito y más allá XD), hacer yoga…

Como ves, un material cuya sencillez es directamente proporcional a las posibilidades de juego que ofrece. Ya sabes, cuánto menos hace un juguete, más hace la imaginación del niño 😀 ¡Y una puede ser para tu familia!

¿Te animas a probar suerte? Fácil, como siempre 😛

Las condiciones para participar

  • Para poder participar en el sorteo hay que ser fan de nuestra página de Facebook y/o en Instagram
  • La participación se consigue dando “Me gusta” a la publicación de éste sorteo en nuestra página y compartiéndola a través de Facebook o Instagram. (¡Atención! Es importante que al compartir la publicación lo hagas en modo “Público” ya que de lo contrario es posible que no podamos verla en tu muro si resultas finalmente ganador)
  • El sorteo se dará por finalizado el sábado, 30 de junio de 2018 a las 20:00h.
  • Una vez finalizado el plazo, se escogerá el ganador de forma aleatoria y se comprobará que cumple los requisitos de participación (SER FAN, ME GUSTA Y COMPARTIR). Si el ganador no cumple alguna de las condiciones se procederá a escoger un ganador reserva de igual forma.
  • Como por normativa de Facebook no podemos publicar el nombre ganador en la red, etiquetarlo ni contactar con la persona mediante mensaje (Si no ha comentado la publicación), su nombre se publicará en este mismo artículo y se notificará en Facebook para que podáis entrar a consultarlo aquí. Si eres el/a ganador/a tendrás que ponerte en contacto con nosotros para acordar la entrega.
  • El envío está incluido para península. Se aceptan participantes de Baleares y Canarias, sin embargo los portes se excluyen del premio en ambos casos.

Y el nombre ganador es…

¡Alba García Quirante!

¡Felicidades! Si eres tú contacta con nosotros para enviarte tu tabla curva 🙂

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Criar con respeto: De chantajes y besitos

Un día, en una cafetería, le dije a mi abuela que se levantara y le diera un beso a un señor que entraba por la puerta. Me lanzó su mirada más acusadora, puso su mano en la sien (al puro estilo: estás majareta) y muy seria me contestó: ¿Pero tu que estás diciendo? ¿Como le voy a dar yo un beso a un tipo que no conozco de nada? (Ella, que además, es muy recatada XD)

Claro, no pilló el sarcasmo en mi exigencia y casi se ofendió. En realidad, justo el hecho de que no lo entendiera a la primera y se lo tomara en serio, mostrando así su respuesta más natural y sincera, hizo que me sintiera aún más segura de lo que trataba de demostrarle.

Entonces se lo expliqué: ¿Y por qué le insistes tanto a la niña (que no tenía entonces ni 3 años) de que salude con un beso a alguien a quién ella ha dicho ya varias veces que no quiere?

Bueno, ella se defendió alegando que no era lo mismo, porque aquella persona era de la familia, sin profundizar ni entender que para la peque era, de todas formas, casi un desconocido. Así que en fin, no sé si le convencieron del todo mis argumentos… pero había conseguido mi objetivo: que dejara de insistirle a Noa.

Y es que resulta sorprendente la cantidad de situaciones en que los adultos, sin darnos cuenta y casi siempre con buena intención, tratamos de manipular la voluntad de los niños.

Justamente ese típico escenario de saludos y besitos suele presentarse como uno de los más recurrentes a la manipulación bajo el pretexto de que deben aprender normas sociales o simplemente por tratar de evitar una situación embarazosa con una tercera persona. Pero los niños no entienden de «postureo» ni convencionalismos… Ellos son emocionales, transparentes, sinceros. Así que si algo no les apetece o les disgusta, lo dicen o demuestran claramente y chimpum.

El problema es nuestro, de los adultos, que nos cuesta un mundo aceptar su respuesta si no es la que a nosotros nos conviene, así que consciente o inconscientemente abrimos la veda a cualquier tipo de amenazas y chantajes con tal de conseguir nuestro objetivo…

EJEMPLO REAL: Dame un besito o te quito el juguete. (Sí, se dice con una sonrisa, es una broma pero ella no la entiende y dubitativa, casi accede a la petición…)

OTRO EJEMPLO REAL: Yo he escrito a los Reyes Magos, si no me das un besito, el año que viene no les escribo… tus primos tendrán regalos y tu no. (ZASCA 🙁 Y con los Reyes hemos topado ¬¬)

¡Qué exagerada! ¡No es para tanto! Puede que estés pensando… por eso hoy quiero exponer algunas razones por las que este tipo de prácticas en un campo tan íntimo como es el contacto físico resultan inapropiadas e incluso peligrosas aunque, sinceramente, solo el gesto de su cara cuando se encuentra en estas situaciones me da suficientes y contundentes motivos para convencerme de lo inconveniente que resulta:

1) Para ellos es más que un acto social

Para los niños, los besos y abrazos son muestras de amor real, no los dan porque toca sino porque lo sienten ¿Y no es precisamente eso lo que los hace tan especiales? ¿No te parece triste empañar y corromper algo tan natural y sincero?

2) Merecen respeto

No solo porque debería ser nuestra prioridad respetar sus emociones y su forma de ser, sino porque el hecho de hacerlo y acompañarles en su propio camino sin tratar de manipularlo hará que se sientan más seguros de si mismos, confíen en su instinto y aprendan a reconocer y validar sus sensaciones, en lugar de asimilar que lo correcto es esconder lo que sienten para no disgustar a los demás.

3) Su voluntad está en pleno desarrollo

Voluntad: Capacidad humana para decidir con libertad lo que se desea y lo que no.

Es evidente que los niños no nacen con esta capacidad sino que la van adquiriendo a medida que crecen. Justamente cuando su voluntad comienza a abrirse paso es cuando suelen aparecer eso que conocemos como rabietas y/o luchas de poder… ¡Claro! Están descubriendo que pueden decidir por ellos mismos y tienen que entrenar su nueva habilidad, una y otra vez, una y otra vez… (Mientras los papis entrenamos la paciencia una y otra y otra vez xD)

Claro que los adultos queremos que nuestros hijos tomen buenas decisiones y precisamente por el miedo a que se equivoquen a menudo les obligamos, chantajeamos o amenazamos con tal de que decidan hacer lo que nosotros sabemos (o creemos) que es lo más conveniente. Pero, ¿Es realmente esa la manera correcta de favorecer su buena voluntad o simplemente dejamos a un lado su voluntad para imponer la nuestra?

Seguramente lo que más nos gustaría es que nuestro peque se convierta en esa persona capaz de decidir y decir con libertad lo que desea y lo que no, sin sentirse reprimido, ¿verdad? Lo más coherente parece, entonces, acompañarles cuanto nos sea posible en sus decisiones, ¿No crees?

4) Aprenden a poner límites

Si respetamos su decisión a negar un beso o un abrazo aprenden que tienen derecho a decir que NO a algo que no les apetece o que les disgusta en lugar de aceptar el hecho y resignarse por que es lo que toca. Hablamos de besos y abrazos, pero ¿Te gustaría que tu hijo/a no tuviera el valor de demostrar asertivamente que algo les incomoda o molesta cuando, por ejemplo, otro peque le insultara o le pegara y simplemente se conformase?

5) Son dueños de su cuerpo

Al hilo de lo anterior, es de vital importancia que entiendan que su cuerpo es suyo y solo ellos deben decidir sobre él. Si, como padres, obligamos a nuestros hijos a ofrecer muestras de afecto que no sienten en realidad corremos el riesgo de que lleguen a la conclusión de que su cuerpo no les pertenece tanto como parece y de que otras personas tienen también derecho a decidir sobre él. Es por esto que, lamentablemente, pueden resultar niños más expuestos y vulnerables a sufrir un abuso.

6) Merecen nuestra empatía

Sí, el mundo de los niños nada tiene que ver con el de los adultos. Nuestras prioridades son distintas, pensamos diferente y no sentimos igual… de hecho, a menudo lo que para nosotros es una tontería para ellos resulta todo un drama y es por eso que nos cuesta tanto, a veces, empatizar con ellos y sus necesidades.

Sin embargo, merece la pena que hagamos el esfuerzo real de ponernos en su lugar, volver un poco a nuestra infancia e intentar sentir y pensar como lo hacen ellos porque seguro que bajo esa nueva perspectiva nos sentimos más capaces de acompañarles como se merecen.

¿Y los modales?

Sí, en nuestra sociedad darse besos es el saludo más habitual y probablemente tu hijo/a acabará aprendiéndolo e integrándolo en su comportamiento social (no olvides que los adultos somos su ejemplo y si es lo que ve, es lo que previsiblemente repetirá).

Pero si, mientras tanto, niega los besos al llegar a un sitio o despedirse, puede ser una buena idea dialogar y buscar algún otro tipo de saludo con el que se sienta más cómodo/a. Dar un apretón de manos, decir simplemente hola y adiós o incluso mediar de gestos para saludar o besar en la distancia pueden ser un ejemplo de ello.

Por último, en casa nos parece una buena idea simular las situaciones mediante juegos de rol de manera que integre, practique o incluso planee distintas alternativas hasta dar con el modo en que se sienta más cómoda para integrarla y llevarla a cabo de forma más segura en la próxima oportunidad 😀

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DIY: 8 ideas para jugar con recortes de Goma Eva

Hace casi 12 semanas que hicimos esta actividad por primera vez en casa. La preparé una noche y a la mañana siguiente estuvimos jugando tan tranquilamente… Lo que no sabíamos es que aquella misma tarde estaríamos corriendo al hospital para dar la bienvenida al pequeño Naim 😀

Desde entonces ando con muchas ganas de contaros cositas en el blog, entre ellas este genial recurso, aunque eso… muchas ganas y poco ningún tiempo desde que somos uno más en la familia jeje

Por suerte, poco a poco vamos reencontrando cada uno nuestro lugar y adaptándonos a las nuevas rutinas así que, ahora que encuentro un hueco y puedo retomar el blog, no se me ocurre mejor manera de «re-inaugurar» que trayéndote estas ideas de juego con formas de Goma Eva que aquel intenso y feliz martes se quedaron en el tintero 😉

Necesitaremos

  • Láminas de Goma Eva
  • Tijeras
  • Una bandeja o recipiente con agua

Preparación de la actividad

Muy sencillo: Sólo hay que dejarse llevar por la imaginación y hacer recortes en distintas formas, tamaños y colores 😉

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De hecho, en función de la edad de tu peque, este puede ser otro paso en el que podrá participar favoreciendo así su motricidad fina al recortar y, por supuesto, su creatividad.

En muchas secciones de manualidades también venden Goma Eva en formas ya predefinidas (mariposas, flores, corazones, estrellas, etc.) que podéis aprovechar e incluir en la actividad si queréis.

Funcionamiento de la actividad

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El resultado es algo similar a los puzzles magnéticos que incluyen distintas piezas con formas para poder replicar o inventar creaciones, como éste que también puedes encontrar en nuestro escaparate. Pero, ¿Cómo y dónde se adhieren nuestras formas de Goma Eva?

La propiedad del material hace que pueda mojarse sin estropearse y que, una vez mojado puedas adherirlo a una superficie vertical de cristal (como una ventana) sin que se caiga. De nuevo algo muy simple pero muy molón, ¿no crees? 😀

Ideas de juego

A continuación hago una pequeña lista de ideas de juego que además de entretenimiento  favorecen a su vez distintos aprendizajes:

1) Replicar figuras: Ya que hablábamos del puzzle magnético, la primera idea es preparar anteriormente distintas creaciones a las que hacer fotos e imprimirlas como tarjetas para que el peque trate de replicarlas. Una actividad que favorece la atención y el razonamiento lógico-matemático.

2) Inventar creaciones: Al más puro estilo de juego no estructurado, sin pautas ni límites, juntar formas para crear nuevos objetos, paisajes y personajes. Ideal para trabajar la creatividad y la imaginación.

3) Crear historias: Aprovechar las formas para ilustrar historias, pueden ser cuentos ya conocidos o inventar sobre la marcha y según surjan los paisajes. De nuevo trabajamos la imaginación y creatividad, además del vocabulario.

4) Trabajar las emociones: Propiciar el diálogo sobre las emociones siempre es positivo, así que también aquí se presenta una buena oportunidad para la educación emocional. Se pueden crear diferentes caras que simbolicen distintos sentimientos (alegría, tristeza, enfado…) y hablar de situaciones que nos hacen sentir de ese modo, por ejemplo.

* Eso sí, que el gorrito no le falte XD *

5) Clasificar: Poner orden por el simple placer de ordenar 🙂 Sin duda todos los niños pasan por el período sensible de clasificación, un trabajo que favorece su concentración, su pensamiento lógico-matemático e incluso su propio orden interno. Según la etapa pueden clasificar por colores, formas y/o tamaños.

6) Introducir vocabulario: De nuevo según la etapa podemos aprovechar para trabajar vocabulario, ya sea en el idioma materno u otra lengua que queramos enseñarle. Podemos mostrar los colores, las propiedades (grande, pequeño, más alto que, etc) o el nombre de las figuras geométricas, por ejemplo.

7) Números, conteo y aritmética básica: Si entre los recortes introducimos los símbolos pack-108-figuras-goma-eva-adhesivos-letras-y-numerosnuméricos, puede trabajarse su identificación y asociarlos también a la cantidad que simbolizan mediante la agrupación de formas iguales (por ejemplo, círculos pequeños). Del mismo modo

pueden emplearse para hacer primeras operaciones como sumas y restas sencillas e incluso se me ocurre hacer rectángulos de distintas longitudes y colores al estilo «regletas» para llevarlas a cabo bajo esa técnica.

8) Lectura y escritura: En la misma linea del anterior, si contamos con recortes en formas de letras, podemos trabajar de una manera muy sensorial y divertida el reconocimiento de sus sonidos, su forma o en una etapa más avanzada formar y/o leer palabras o frases.

En fin, seguro que se te ocurren (y de repente surgen) muchas más cosas que hacer con este material y, de hecho, más allá de las 8 ideas de trabajo con formas de Goma Eva al estilo puzzle magnético casero que te he dejado, hay otras tantas formas de trabajo con este material, como por ejemplo hacer agujeros en las piezas y ensartarlas con un cordón, utilizarlas como plantillas para crear dibujos en un papel o un sin fin de manualidades que seguro Pinterest te puede chivar 😉

Además, resulta un material resistente que podemos guardar aun después de mojado por lo que el pequeño esfuerzo en la preparación inicial resulta sin duda recompensado por las muchas veces que puede reutilizarse si lo tratamos con más o menos cuidado 😀

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Estampillas Montessori: Aprendiendo a sumar y restar (con imprimible)

Seguro que ya sabes que una de las piezas clave del método Montessori son sus materiales,  pero a pesar de lo que muchos piensan, estos resultan solo ser el complemento perfecto en un conjunto cuyos cimientos imprescindibles son un adulto preparado que sepa acompañar al niño y un ambiente adaptado donde el pequeño pueda desenvolverse con libertad y autonomía.

Sea como sea, no es de extrañar que cualquiera que profundice un poco en los materiales que Maria Montessori creó para facilitar el aprendizaje en sus aulas quede prendado no solo por sus ideas sino por la fantástica red de materiales pedagógicos que se entretejen y complementan entre ellos de una manera casi milagrosa para acompañar al alumno en su total aprendizaje.

Existen muchos materiales Montessori que merecen un hueco en el blog, y espero poder ir contándote acerca de ellos, pero como por alguno debía empezar he optado por el juego de estampillas Montessori, un material presente en casa de niños (3-6) y Taller 1 (6-9) para trabajar matemáticas, en concreto la aritmética básica (sumas, restas, multiplicaciones y divisiones) y probablemente menos conocido que otros iconos de la filosofía como pueden ser la torre rosa o los listones matemáticos.

Mi experiencia al conocer este material (en el curso de Celine Hameury) fue de sorpresa y, lo confieso, un poco de indignación… ya que me parece un modo tan tangible y lógico de aprender que me entristece que en la mayoría de las escuelas desperdicien este genial recurso y sigan recurriendo al pensamiento abstracto para explicar las matemáticas.

Para no hacer un post demasiado largo y pesado, hoy te muestro como utilizar este material para hacer sumas y restas poniendo 3 ejemplos distintos para cada una de ellas. Espero saberme explicar ya que entre tanta ficha y tanta foto, tal vez escrito parezca más complejo de lo que es en realidad.

DESCRIPCIÓN DEL MATERIAL

El juego de estampillas Montessori está formado por una caja compartimentada en la que se incluyen distintas piezas de madera identificadas como unidades, decenas, centenas y miles, además de algunas otras fichas y piezas que complementan el conjunto.

Para poder utilizarlas, es recomendable contar con un tapete que facilite y delimite el espacio en el que realizar las operaciones. En mi caso he hecho un imprimible tamaño DIN-A3 que puedes descargar aquí, junto a otro con los signos aritméticos que tienes también aquí.

Por supuesto, este es un material que permite un montón de adaptaciones caseras, se me ocurre un DIY asumible aunque algo trabajoso replicando con piezas de madera talladas y hechas a mano, aunque también veo opciones viables pintar piedras, tapones, o incluso imprimir las fichas y plastificarlas, en cuanto a esto, ya sabes… creatividad al poder 😉

VAMOS CON LAS SUMAS

Ejemplo 1: Suma básica

La primera suma que nos encontramos es 2470 + 1225. Vamos a colocar cada ficha en su lugar, empezamos por la primera cifra: 2470. Comenzamos por los miles, ponemos dos fichas de 1000.

A continuación, colocamos 4 fichas de 100 en la columna de las centenas.

Luego 7 fichas de 10 en la columna de las decenas, y como en las unidades hay un 0, lo dejamos vacío. Ya tenemos nuestro primer número formado: 2470.

Hacemos exactamente lo mismo, debajo, con la segunda cifra: 1225.

Ya lo tenemos todo listo, añadimos los signos y vamos a por el resultado. Se trata simplemente de juntar en la parte inferior todas las fichas de una misma columna, empezando por las unidades.

Bajamos las fichas de las decenas.

Las centenas…

Y por último bajamos los miles. Así de fácil obtenemos ya nuestro resultado y podemos apuntarlo en nuestra hoja de ejercicio fijándonos en cuantas fichas hay de cada en su columna correspondiente: 3 de mil, 6 de cien, 9 de diez y 5 de uno. El resultado es 3695.

Ejemplo 2: Suma con llevadas

 En el segundo ejemplo debemos sumar 6493 + 2319, esta operación presenta un nuevo reto, las llevadas, pero vas a ver qué sencillo se entiende todo gracias a este material. Preparamos la operación colocando las dos cifras siguiendo los pasos ya aprendidos en el ejemplo anterior.

Y del mismo modo que en el ejemplo anterior, unimos las fichas de cada columna en la parte inferior del tapete.

Aquí es donde debemos darnos cuenta de que en algunas columnas hay más de 10 fichas del mismo tipo, que podremos transformar, conociendo las equivalencias, en una ficha de la columna contigua. Vamos con las unidades: hay 12 fichas de 1, lo cual implica que podemos sacar 10 fichas y cambiarlas por una ficha de las decenas, que cogeremos de la caja para añadirla a la columna correspondiente.

Volvemos a fijarnos, resulta que en la columna de las decenas hay 11 fichas, así que repetimos la operación anterior: cambiamos 10 fichas de 10, por una de 100 que colocaremos en la columna de las centenas.

Y ahora sí, tenemos nuestro resultado: 8812.

 Ejemplo 3: Suma con valores 0

Vamos con el último ejemplo de las sumas: 1355 + 2245, preparamos de nuevo la operación y la resolvemos tal y como hemos aprendido.

La diferencia que reside en este resultado es que al quitar 10 fichas de la columna de unidades, nos quedamos sin fichas en esa columna, por lo que podemos dejarla vacía o poner una ficha redonda para representar el 0.

Vuelve a pasar lo mismo con las decenas, así que repetimos operación: cambiamos 10 fichas de diez por una centena y ponemos una ficha de valor 0 en la columna de las decenas.

Ya no hay más fichas que cambiar, así que no queda más que anotar nuestro resultado para finalizar el ejercicio: 3600.

 

VAMOS CON LAS RESTAS

Ejemplo 1: Resta básica

El procedimiento para las restas es similar aunque algo distinto al de las sumas. En nuestro primer ejemplo debemos restar 4533 – 1221. La primera diferencia reside en que no debemos colocar las dos cifras en el tapete sino comenzar tan solo por la primera. En nuestro caso: 4533.

Una vez preparada la primera cifra, lo que debemos hacer es sustraer de cada columna la cantidad de fichas correspondientes a la misma columna de la segunda cifra. Vamos a verlo más gráficamente que dicho así suena muy complicado 😉

La cifra que resta es 1221, por tanto, comenzando por las unidades, debemos quitar 1 ficha de uno. Podemos sacarla fuera del tapete, ponerla en la parte inferior o devolverla a la caja, a gusto del operador 😛

Continuamos con las decenas, de las que debemos sacar 2 fichas.

Procedemos de igual manera con las centenas (de las que quitamos 2 fichas) y con los miles (de los que quitamos una ficha).

Para terminar la operación, bajamos las fichas que quedan en la parte superior del tapete a la parte inferior del mismo y anotamos el resultado: 3312. Ha sido fácil ¿no?

 Ejemplo 2: Resta con llevadas

Nuestro segundo ejemplo, 5531 – 4749, presenta una nueva complicación: de nuevo las llevadas. Pero como ya sabemos trabajar las equivalencias y cambios, vamos a ver lo sencillo que resulta llegar al resultado. Antes, como no, debemos preparar la operación, colocando las fichas correspondientes a la primera cifra.

Cuando tratamos de quitar 9 fichas de la columna de las unidades nos encontramos con que en esa columna tan solo tenemos una ficha. Así que lo que hacemos es coger una ficha de la columna siguiente (en este caso las decenas) para cambiarla por 10 unidades, que pasarán a la columna correspondiente.

Ahora ya tenemos suficientes fichas en la columna de unidades para poder sustraer 9 que sacamos del tapete y devolvemos a su caja. Podemos ya bajar a la parte inferior el resultado de las unidades.

Con las decenas vuelve a pasarnos lo mismo, necesitamos sacar 4 fichas pero nos encontramos con que solo tenemos 2, así que procedemos del mismo modo que anteriormente. Transformamos una centena en 10 fichas de decenas que colocadas en su columna nos permiten ya sustraer las 4 que necesitamos.

Y repetimos operación con las centenas, dado que tenemos que quitar 7 de donde sólo tenemos 4.

Solo queda la columna de los miles, donde tenemos 4 fichas, exactamente las mismas que debemos quitar, por lo tanto esa columna quedará vacía o con la ficha simbólica del 0 y ya tenemos nuestro resultado: 782.

Ejemplo 3: Resta con valores 0

Este tercer y último ejemplo de restas, 3227 – 1327 no presenta complicación alguna, puesto que el procedimiento es tanto o más sencillo que en el mismo caso de las sumas. Preparamos la operación.

De la columna de unidades debemos quitar 7 fichas, exactamente las mismas que hay, así que a la parte inferior bajaremos la ficha que representa el valor 0.

Lo mismo sucede con la columna de las decenas, de donde debemos sustraer dos fichas, las únicas dos que hay.

Con las centenas hacemos un recordatorio de lo que hemos trabajado en el ejemplo anterior. No tenemos suficientes fichas para sacar las 3 que corresponden, así que cambiamos un millar por 10 centenas para poder continuar con la resta.

Por último quitamos una ficha de la columna de los miles y anotamos el resultado: 1900.

Soy consciente de que explicado así puede parecer algo confuso y denso, pero te aseguro que si tienes la oportunidad de trabajar con el material a la vez que consultas la explicación todo resultará mucho más claro y sencillo. Como siempre, trabajarlo de manera manipulativa ofrecerá grandes ventajas 😉

Personalmente, este juego de estampillas me entusiasma por su sencillez y por que, aún fuera de las escuelas Montessori, me resulta un genial recurso y apoyo para los niños que estén trabajando este tema en las aulas tradicionales 😀

Como te decía al principio, este material permite también la implementación de multiplicaciones y divisiones básicas, algo que quiero explicarte en un post que complemente a este, así que si estás interesado/a, no te vayas muy lejos 😛

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DIY: 3 Experimentos para trabajar el ciclo del agua

Hace poco en un paseo con la peque surgió una de esas preguntas que suele lanzar en tono despreocupado: ¿Mama, por qué llueve? Y es que el cielo gris lleva varios días haciéndonos compañía, dejando a veces algo de llovizna y algún que otro chaparrón.

Como vi que, a pesar de su pregunta, no estaba para nada interesada en una larga explicación… solamente le contesté que habían muchas nubes en el cielo y dejé el tema abierto, así que aprovechando el clima que ya invita a las actividades caseras decidí tratarlo con algunos experimentos que le resultaran más interesantes que mis razonamientos improvisados.

Ella aún no ha cumplido 3 años y he de decir que, aunque los experimentos le encantan, la atención y comprensión de las explicaciones son todavía algo limitadas así que no pretendí hacer ninguna clase magistral sobre el ciclo del agua ni profundizar demasiado sobre el tema, simplemente traté de ofrecer una actividad estimulante que a mi me permitiera hacerle una breve introducción y a ella disfrutar de la manipulación y la experiencia sensorial, que es lo que realmente le gusta e interesa por ahora.

Estoy segura de que más adelante, cuando surja un interés más profundo sobre la lluvia, repetiremos estas sencillas actividades que permiten acompañar tan gráficamente a la explicación.

Mientras tanto te dejo nuestra experiencia y la explicación de 3 experimentos ideales para trabajar y comprender el ciclo del agua 🙂

EXPERIMENTO 1: LLUVIA EN UN TARRO

Materiales

  • Agua
  • Colorante (opcional)
  • Un recipiente transparente
  • Un plato o tapadera para el recipiente

Desarrollo de la actividad

Como ya he comentado, sus intereses actuales están mucho más centrados en la manipulación, la experiencia sensorial y el perfeccionamiento motriz que en las explicaciones cientificas… es por esto que me limité a indicarle las instrucciones y a cederle a ella la preparación de esta actividad de manera que pudiera trabajar en sus verdaderas necesidades e intereses. Así pues, comenzó tiñendo y calentando el agua.

Después trabajó la coordinación y la práctica de trasvases para pasar el agua al recipiente con el que desarrollamos la actividad. Y me sorprendió de nuevo con su capacidad de observación cuando pidió que me fijara en que el agua, cuando estaba en la cuchara naranja, se volvía verde 😀

Una vez todo listo, lo llevamos a la mesa dónde pusimos la tapa de manera que sobre ella pudieramos poner algunos cubitos de hielo.

Así de simple y sencillo, ya estaba todo listo y solo quedó observar y esperar a que la lluvia comenzara a caer.

La explicación es muy sencilla y los resultados del experimento la acompañan a la perfección: Cuando el agua (del mar, por ejemplo) se calienta debido al calor del sol, el agua se evapora y se forman las nubes en el cielo. Cuando allí arriba se enfrían, el vapor se condensa y cae en forma de lluvia, llegando de nuevo a la tierra, o en nuestro ejemplo, el mar 😉

EXPERIMENTO 2: LLUVIA DE COLORES

Materiales

  • Agua
  • Espuma de afeitar
  • Colorantes
  • Pipetas, jeringuillas, etc.
  • Recipiente transparente
  • Vasos

Desarrollo de la actividad

Este ejercicio no ofrece concretamente una explicación gráfica, como la anterior, para los acontecimientos del ciclo del agua pero presenta una buena excusa para hablar sobre la lluvia también y de cualquier modo a los más pequeños les encantará ver caer sus colores y mezclas.

Tan solo se trata de poner la espuma, que simboliza una nube, en la parte superior de un recipiente lleno de agua y con ayuda de utensilios como jeringuillas o pipetas ir dejando caer agua de otros colores, que atravesará la espuma y caerán flotando a través del agua transparente dibujando una bonita escena de lluvia al caer.

Nosotras aprovechamos la ocasión para trabajar de nuevo la coordinación, la motricidad y el orden de secuencias tan necesario para utilizar con precisión y acierto una jeringuilla.

Experimentos ciclo del agua

EXPERIMENTO 3: EL CICLO DEL AGUA EN TU VENTANA

En esencia es el primer experimento pero hecho en una bolsa hermética que colgaríamos de una ventana donde diera el sol para que, de esa manera, se produzca el calentamiento del agua y todo fluya de manera algo más lenta pero mucho más natural. Además como acompaña el ejercicio con dibujos sobre la bolsa que representan el ciclo del agua resulta mucho más comprensible para el niño interesado. Te dejo el link externo en el que encontré la idea en Pinterest 😉

Experimentos ciclo del agua

Particularmente, esta idea me pareció genial, aunque dedidí posponerla para más adelante por parecerme que precisa de una mayor atención y paciencia de las que actualmente dispone Noa, además de la poca interactuación que precisaría por su parte, cosa que por ahora es requisito indispensable.

Y HABLANDO DE EXPERIMENTOS…

Ya que estamos con ensayos y mejunjes varios, no se me ocurrió mejor manera de terminar estos ejercicios dejándole hacer sus mezclas e inventos, a su aire y sin pretensiones, lo que en casa conocemos por «guarradas» XD … Y el resultado fue un buen rato de concentración, trasvases y juegos, vamos, todo un éxito, como no podía ser de otro modo 😛

Experimentos ciclo del agua

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BLW friendly: Espaguetis a la boloñesa vegana

Su aspecto es, como ves, similar a la boloñesa tradicional y su sabor es igualmente estupendo con la ventaja de integrar vegetales, mucho más saludables que la habitual carne roja de la cuál, como ya sabrás, no conviene abusar.

De cualquier modo y más allá de dietas omnívoras, vegetarianas o veganas, todas ellas igualmente respetables, esta receta me parece una opción genial para aumentar la ingesta de verduras o sencillamente para variar los platos más comunes en nuestra mesa ya que, precisamente la pasta permite multitud de variantes deliciosas y saludables.

Ya hace meses publiqué una receta muy similar en ingredientes aunque con distinta preparación: Espirales con tomate y coliflor.

La de hoy puede que me guste incluso más debido a que mantiene una textura más similar a la boloñesa por lo que, sí no lo has hecho aún, te invito a que probéis este rico y sano plato apto para toda la familia 😉

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 325 gramos de espaguetis (mejor integrales)
  • 500 gramos de tomate triturado o frito
  • 250 gramos de coliflor
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Albahaca
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Picamos la cebolla

Paso 2: Sofreímos la cebolla

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Cocinamos la cebolla en una sartén con aceite a fuego medio durante unos 5 minutos.

Paso 3: Rallamos la coliflor

Paso 4: Rallamos o troceamos la zanahoria

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Paso 5: Cocinamos la coliflor y la zanahoria

Agregamos las verduras a la sartén y cocinamos durante unos 10 minutos (o hasta que esté al gusto) a fuego medio, preferiblemente con la sartén tapada.

Paso 6: Agregamos el tomate

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

Agregamos la salsa de tomate y cocinamos durante otros 5 minutos. Podemos salpimentar e incorporar las especias en este momento.

Recuerda que si tu bebé tiene menos de un año conviene apartar su salsa antes de agregar la sal.

Paso 7: Cocinamos la pasta de la manera habitual

Paso 8: Servimos

BLW friendly: Espaguetis a la bolognesa vegana

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

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DIY: Lámpara de lava casera

Burbujas que suben y bajan en un baile de color incesante y relajante, está claro que tienen algo hipnótico que atrae las miradas de pequeños y mayores así que no nos hemos podido resistir a fabricar nuestra propia lámpara de lava casera.

Vale, la nuestra no dura tanto como las que venden… el ratito de hacerlo y ya, pero para compensar el pequeño contra te diré que, como todos los DIY y experimentos tiene un montón de otras ventajas que sí juegan a su favor, empezando por la satisfacción que siempre da el conseguir las cosas por uno mismo 😀

Además, es una actividad apta en un amplio rango de edad ya que, en función de la misma (y de los intereses del pequeño, claro), proporcionará la adquisición de unos u otros conocimientos y aprendizajes.

Mientras los más pequeños tendrán la oportunidad de practicar trasvases, trabajar colores, concentraciónexperimentación sensorial, los más avanzados podrán dar sus primeros pasos en el área de las ciencias ya que permite manipular y comprender conceptos más técnicos como las densidades y su funcionamiento, hasta profundizar tanto como su interés necesite y llegar, si lo desean, hasta las moléculas en sus composiciones y comportamientos 😉

Es una actividad muy sencilla y rápida de preparar, por lo que puedes hacerla en cualquiera de esos ratitos muertos durante el día, sin necesidad de mucho jaleo 😉 La peque te muestra cómo lo hicimos en casa:

Materiales

  • Agua
  • Colorante alimentario
  • Aceite de girasol
  • Pastillas del antiácido efervescente «Alka Seltzer» (Probamos con otros medicamentos también efervescentes pero la intensidad era demasiada y no salía tan bien)
  • Un recipiente para la mezcla

DIY: Lampara de lava casera

Paso 1: Teñimos el agua

DIY: Lampara de lava casera

Paso 2: Vertemos en el recipiente el agua teñida

DIY: Lampara de lava casera

Paso 3: Introducimos el aceite

DIY: Lampara de lava casera

Paso 4: Dejamos reposar unos minutos

Paso 5: Introducimos un trozo de pastilla (mejor que entera) y repetimos tantas veces como queramos 😉

DIY: Lampara de lava casera

Paso 6: Disfrutamos del resultado

DIY: Lampara de lava casera

Cómo ves, una actividad sencilla pero resultona 😛 Ella disfrutó mucho del procedimiento y la preparación aunque el resultado le dio más bien igual, que llegado ese punto ya sólo quería echar una pastilla tras otra XD

Lo que me recuerda una vez más, la importancia que en realidad tiene el proceso frente al objetivo final, en el cuál los adultos solemos centrar nuestra atención.

Aish… si es que nos enseñan tanto cada día, ¿Verdad? 😀

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5 recursos para acompañar a los niños a dormir

El sueño, junto al hambre y el cansancio, suelen ser los detonantes más habituales por los que el comportamiento de los pequeños se ve condicionado y alterado: su cerebro racional en pleno desarrollo queda práctica o totalmente eclipsado por su cerebro emocional y cualquier insignificante acontecimiento puede convertirse en todo un drama para ellos, uno tras otro y vuelta a empezar.

Seguro que te suena esa escena en que «se ha pasado de rosca», en que sabes que lo que necesita es dormir pero inexplicablemente no hay manera de que duerma y es que parece que, cuanto más sueño tiene más le cuesta relajarse. Es un bucle agotador para toda la familia que a veces parece convertirse en un callejón sin salida por el que, seguramente todos, hemos pasado alguna vez. Pero pasamos, sobrevivimos como mejor podemos y cuando todo acaba frente a nuestro alivio y casi incredulidad sólo podemos pensar en que esto no puede volver a pasar… si es que quedan fuerzas para pensar en algo, ¿no?

Por eso, en ese aspecto, nuestro principio más fundamental en casa es respetar su sueño tanto como sea posible. Sin horarios, sin expectativas… Noa siempre ha dormido cuando y cuánto ha necesitado ya que tratamos de interferir lo mínimo para propiciar así su autorregulación. De este modo, pienso que ha llegado a crear sus propios ciclos y ha aprendido a conocer y escuchar su cuerpo, para echarse a dormir cuando tiene sueño.

Solo con esto creo que hemos evitado muchos conflictos a la hora de dormir, pero la realidad es que no siempre se dan las condiciones y el entorno adecuado para llevarlo a cabo o simplemente hay días en que, por algún motivo, pasa su hora y ella cada vez está más revolucionada. Situaciones en las que además de tirar de mucha empatía e infinita paciencia, nos toca poner a prueba todos los recursos conocidos y por inventar para tratar de ayudar a que vuelva a la calma y logre conciliar ese sueño que tanto está necesitando.

Por ello, hoy quiero contarte los cinco recursos más habituales que utilizamos en casa para bajar revoluciones. No tienen por qué ser los únicos, los más originales o infalibles, sobre todo teniendo en cuenta que cada niño es único y lo que con unos funciona, con otros puede ser un fracaso absoluto… Pero como nunca se sabe, aquí te dejo unas cuantas ideas por si pudieran servirte un día 😉

UN BAÑO CALENTITO

Un recurso tradicional, no por casualidad es una práctica que en muchas casas ya forma parte de la rutina noctura. En nuestro caso no tenemos hora concreta para el baño y a pesar de que no «le toque» o inlcuso ya se haya bañado durante el día le ofrecemos la oportunidad de estar un rato en la bañera. Sólo el sonido del agua al caer ya puede resultar relajante, si sumamos además un rato de juego y el agua calentita arropando su cuerpo… a veces pasa incluso que no da tiempo a poner el pijama y se duerme hasta con la toalla puesta.

UN CUENTO, DOS CUENTOS, TRES CUENTOS…

Otro habitual en muchas familias con peques a la hora de dormir. A casi todos los niños (¿todos?) les encanta que les contemos historias y leamos cuentos. Además este recurso favorece la adquisición de lenguaje, fomenta la imaginación (que no tiene por qué ser fantasía) y fortalece el vínculo entre adulto y pequeño. Noa suele aparecer con una montaña enorme de cuentos, lista para ir a la cama… El último reto del día: llegar a un acuerdo en cuántos vamos a contar antes de dormir XD

MASAJES Y CARICIAS RELAJANTES

El contacto físico es muy importante y la hora de dormir suele propiciar un buen momento para ello. Además los masajes no solo son beneficiosos desde bien pequeños sino que ayudan a crear un importante vínculo de amor y… ¿Quién no se relaja mientras unas manos amorosas y protectoras le masajean o acarician en mitad de la calma? 😉

UN RECORRIDO POR NUESTRO DÍA

Esto es algo que en concreto a Noa le suele gustar bastante por lo que siempre suele estar dispuesta a parar y escuchar de manera concentrada y relajada un relato lo más detallado posible de todo lo que hemos hecho desde que nos hemos levantado hasta que hemos llegado a la cama. Si hemos estado juntas, además le ayuda a hacer un repaso del día y sus acontecimientos, de manera que trabaja la memoria a la vez que le ayuda con el lenguaje y el orden de los sucesos. Si no he estado con ella, le cuento mi día y así nos sentimos más conectadas además de favorecer su imaginación y de relajarse conforme transcurre la narración.

UN PEQUEÑO JUEGO INFANTIL MINDFULNESS

Este es otro de los preferidos de Noa. Como sabrás, el mindfulness (a grandes rasgos) trata de centrarse en el momento presente y este juego, además de ello, trabaja la conciencia corporal y por supuesto, la relajación. Es tan sencillo como que el pequeño cierre los ojos y trate de concentrarse para sentir qué parte del cuerpo va a tocarle el adulto que le acompaña y así poder nombrarla. No tiene más, pero lo tiene todo para triunfar no sólo como recurso relajante sino como actividad con los peques 😉

Estas son nuestras cinco técnicas habituales pero seguro que hay muchas más que merecen estar en la lista ¿Nos cuentas la tuya? 😛

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Dos actividades para jugar y aprender con hielo

Hay que reconocer que el verano da mucho juego, y es que no solo permite sino que invita a integrar el agua en un montón de actividades infantiles, que sí, bien podrían hacerse en otra época del año con un poco más de cuidado… pero seamos sinceros, la despreocupación de que el niño acabe empapado, cosa altamente probable XD, es un super punto para este época del año y además, con los termómetros marcando en lo más alto no hay cosa que apetezca mas, ¿no crees?

Pues con esa excusa, esta semana hemos estado trabajando con la versión más refrescante del agua… ¡el hielo! Así que hoy traigo dos actividades bien refrigeradas, estimulantes y divertidas con las que además se trabajan un montón de áreas de aprendizaje.

¡Ah! Y otro plus para que mole más… super sencillas y rápidas de preparar, vas a ver 😉

Actividad 1 – Rescatando animales en el hielo

Actividades infantiles con hielo

«Había una vez un océano inmenso en que vivían un montón de animales acuáticos, entre todos ellos había 6 amigos que nadaban y jugaban mucho juntos, eran un pingüino, un pulpo, una tortuga marina, un delfín, una manta-raya y una estrella de mar.

Un día nadaron muy, muy lejos… y aunque el agua les parecía algo más fría a lo que estaban acostumbrados les estaba gustando así que siguieron nadando más y más lejos.

De repente llegaron a un lugar en que hacía mucho, muchísimo frío… Tanto frío que ¡El agua comenzó a congelarse! Cada vez era más densa y les costaba más nadar, así que un poco asustados decidieron darse la vuelta para volver a sus aguas, donde se sentían más seguros. Pero hacía tanto frío que el mar acabó por congelarse y quedaron atrapados sin poder moverse, jugar ni nadar.

Estaban todos inmovilizados y sólo podían esperar a que alguien los ayudara a salir de aquellos bloques de hielo para poder volver a su mar y seguir nadando y disfrutando… ¿Quieres ser tu quién intente rescatarlos?»

Una historia parecida a esta improvisé para presentarle esta actividad. Esta vez utilicé las miniaturas temáticas de safari – océano, que son con las que estamos trabajando últimamente, pero bien podría haber utilizado cualquier otro tipo de figuras temáticas y/o cuento. Se me ocurre, por ejemplo, que es un ejercicio ideal para explicar la era de la glaciación… pero vamos ¡Imaginación al poder! 😛

Para preparar la actividad solo tienes que meter los animales en un recipiente con agua y congelarlos. En nuestro caso, añadí además un poco de colorante alimentario azul, que quedaba más molón XD

Como ves, pues, en primer lugar se trabaja el lenguaje y naturaleza, mediante la presentación y el reconocimiento de distintos elementos, como el nombre de los animales y medio natural.

Pero el punto fuerte de la actividad es a nivel ciencias experimentales, ya que el niño debe conseguir el deshielo probando y utilizando distintos medios a su disposición, en nuestro caso un pequeño destornillador para picar el hielo (Al que ella prestó atención cero XD), una botella con agua caliente y un recipiente con sal.

En el proceso de rescate, además se interioriza el hecho de que el hielo no es más que agua solidificada y pasa de un estado al otro dependiendo de las condiciones externas. Evidentemente, todo esto puede trabajarse en más o menos profundidad según la edad e intereses del pequeño 😉

La peque mostró mucho interés en la actividad y estuvo bastante rato rescatando uno por uno a todos los animales. Cada vez que lograba liberar a uno toda ella era plena satisfacción, lo dejaba a su lado y seguía concentrada en el rescate 😉

Actividades infantiles con hielo

Una vez todos los animales quedaron libres estuvo entretenida con ellos, ahora que ya podían jugar y nadar por el agua fresquita en que se había convertido el hielo, ella jugó a darles vida.

Actividades infantiles con hielo

Para reforzar los nombres de cada animal, improvisamos algunos juegos, un poco inspirados en la lección en 3 períodos, de Montessori: Yo le decía qué animal debía sacar del agua y ella lo sacaba. Como vi que los tenía claros, pasé a preguntarle el nombre de los animales que ella misma iba sacando, los tenía también dominados… así que por último le propuse un juego para trabajar el sentido estereognóstico (reconocer formas a través del tacto, sin utilizar la vista): cerrar los ojos hasta encontrar en el agua alguno de los animales y tratar de adivinar cuál era… pero eso de no mirar le cuesta más a la tramposilla jejeje

Actividades infantiles con hielo

No hace falta que diga, pero lo digo XD, que esta resulta también una actividad que favorece la motricidad fina a la vez que ofrece una experiencia sensorial muy interesante debido a los cambios de temperatura y texturas 😛

Actividades infantiles con hielo

Actividad 2 – Pintando con hielo

Pintar con niños siempre es un buen plan, y si encima lo hacemos a lo grande y con hielo… ¡para qué vamos a pedir más! 😛

Para preparar la actividad utilicé unos moldes de hielo redondos en los que introduje agua con colorante alimentario y un palillo para evitar que la peque se helara las manos al pintar. Al congelador y listos 😉

Decidí utilizar solo 3 colores, los primarios, para así dar la oportunidad de experimentar la creación de nuevos colores a partir de los básicos. Por tanto, esta es una actividad no sólo enfocada al arte y a la experiencia sensorial sino también a las ciencias… si es que, cuando los aprendizajes son tan vivenciales, no se pueden (ni deben) aislar 😛

Actividades infantiles con hielo

Puse un mantel impermeable en el suelo y encima de él papel para pintar. ¡Todo listo para comenzar! Pero antes, la peque tenía que comprobar que aquello con pinta tan apetitosa realmente no eran ricos helados sino agua como la mami decía… vale, sí, es solo agua… podemos continuar XDActividades infantiles con hielo

Pintar sobre papel siempre es una actividad chula…

Pero reconozco que fue mucho más molón (para las dos XD) descubrir las mezclas de color que se hacían entre las gotas al pintar sobre el mantel blanco. Una muestra evidente, super estimulante y atractiva de como se crean nuevos colores. Dime tú si no es guay… 😛

Como ves, dos sencillas y fructíferas actividades para las que los peques seguro están más que dispuestos… y ahora que se acercan las vacaciones de verano, es posible que te salven de alguna tarde de aburrimiento, no? 😉 ¡Que por ideas no sea!

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Enfoque Montessori: Libertad y disciplina

“Una señora de la buena sociedad visitaba un día nuestra escuela y, con su mentalidad anticuada, dijo a un niño: Así, aquí hacéis lo que queréis, ¿no?. Y el niño contestó: No, señora, no hacemos lo que queremos, queremos lo que hacemos. El niño sentía la sutil diferencia entre hacer lo que uno quiere y amar lo que uno hace”.

Esta anécdota, vivida hace ya varias décadas, forma parte de uno de los libros más esenciales de Maria Montessori (La mente absorbente del niño). Me lleva a pensar que, al parecer, continúa predominando en nuestra sociedad actual la misma mentalidad anticuada que ella atribuye a la visitante, puesto que aún en nuestros días hay quién define y simplifica su método en una sola frase, sorprendentemente similar: “Esa escuela donde los niños hacen lo que les da la gana”.

Con esta definición suelen venir a decir, de forma implícita, que existe una clara ausencia de límites y que, en consecuencia, sus alumnos son indisciplinados. Esto es comprensible cuando quién lo afirma tiene la habitual convicción de que el niño disciplinado es aquel que obedece a la voluntad del adulto en lugar de a la suya propia, tal como ocurre en la escuela tradicional, donde cualquier tentativa de resistencia es tomada como un capricho y una rebelión.

Sin embargo, la mayoría ignora el hecho de que actuando de tal modo no sólo se obstaculiza el desarrollo de la voluntad del pequeño y se inhibe su expresión sino que además lo conduce a una obediencia sin control cuyo efecto a nivel global resulta seriamente peligroso. Este tipo de obediencia a la que la mayoría nos hemos visto sometidos, lleva a formar una sociedad terriblemente dominada que acaba por obedecer prácticamente cualquier tipo de orden, de un modo casi irracional, sin valorar realmente la justificación y/o consecuencias de la misma. Un claro y estremecedor ejemplo del poder que solemos otorgar automáticamente a aquel que identificamos como la autoridad es el experimento sobre psicología social de Stanley Milgram, que trataba de dar una explicación a grandes guerras y genocidios como el Holocausto. Sus resultados fueron tan inesperados como alarmantes.

Por si no lo conoces ya, te dejo un video sobre este experimento, estoy segura de que te va a impactar:

¿COMO SE GESTIONA, ENTONCES, LA DISCIPLINA EN LAS AULAS MONTESSORI?

Maria Montessori, cuya vida estuvo marcada por la primera y segunda guerra mundial (entre otras), sabía que para mejorar el mundo era necesaria una transformación de la humanidad, evolución que solo podía darse valorando y actuando sobre el verdadero origen de la formación del hombre, es decir, la infancia. Así pues, el objetivo final de su pedagogía nunca fue la simple enseñanza sino una educación definitiva, una educación para la paz.

Ella no buscaba formar criaturas obedientes y sometidas que dieran continuidad a este tipo de sociedad fácilmente manipulable sino educar y acompañar niños libres, capaces y responsables bajo su propia motivación, futuros adultos que hicieran tomar un nuevo rumbo a la tendencia social.

Es por esto que en sus escuelas se respeta la naturaleza del niño y por lo tanto su libertad, porque gracias a la autonomía y al trabajo diario se desarrollará en el pequeño una disciplina saludable, la autodisciplina, gracias a la cual actuará tanto en beneficio propio como de su comunidad, y lo hará de una manera consciente y responsable, sin necesidad de una presencia externa que imponga su propia disciplina.

Pero la doctora sabía que esta voluntad no surge de manera espontánea ni de un día para otro, sino que es fruto del trabajo que la psique del niño realiza a diario gracias a un ambiente adaptado y a la presencia de un adulto preparado que sepa corresponderle y guiarle. Un adulto que observe el proceso con paciencia, respete su desarrollo natural y sea consciente, como ella lo era, de que el niño avanza en su adquisición de la voluntad a través de 3 niveles de obediencia:

  • Primer grado de obediencia: Se da aproximadamente hasta los 3 años, la voluntad del niño es en cierto modo aún inconsciente y depende en gran medida de sus capacidades reales. Obediencia y desobediencia se alternan de forma continuada.
  • Segundo grado de obediencia: La adquisición de consciencia y voluntad sigue su progreso. Puede obedecer los deseos de otra persona siempre y cuando no existan obstáculos derivados de su falta de control.
  • Tercer grado de obediencia: El niño, no sólo puede obedecer sino que además lo hace con gran alegría y entusiasmo, ejecuta con prontitud y ansias por hacer.

Por lo tanto y bajo este conocimiento, entre otros, el adulto sabrá otorgar la justa autonomía a cada individuo en función de sus particulares necesidades y lo conducirá, pasito a paso, hacía la autodisciplina. Tal como escribe la doctora:

“La libertad y la disciplina son dos caras de una misma medalla, porque la libertad científica conduce a la disciplina”.

Pero esa independencia de la que habla Montessori no resulta en modo alguno incondicional, sino que es una libertad bien entendida.

¿COMO SE GESTIONA, PUES, LA LIBERTAD EN LAS AULAS MONTESSORI?

Se trata de una libertad amplia y sin embargo enmarcada por una serie de límites, escasos pero imprescindibles, que no sólo miran el bien común sino que favorecen el desarrollo de la personalidad del niño y su orden mental, así de necesarios son.

Esas normas, además, se aplican tanto a mayores como pequeños y aunque cada ambiente ideará sus propias reglas, todas ellas se fundamentarán en el respeto: A las personas, a los objetos y al entorno.

En consecuencia podemos llegar a pensar que, cuando el niño considera y se comporta conforme a la normativa del ambiente, se encuentra ya en disposición de contar con esa dilatada libertad en la que el adulto asume un papel pasivo y respeta incondicionalmente su ejercicio, sea cual sea, bajo uno de sus principios más fundamentales de la filosofía Montessori: la NO interrupción de las actividades infantiles.

Pero el propósito del adulto no es sencillamente velar por el cumplimiento de los limites establecidos y dejar a los niños hacer sin más, sino detectar cualquier tipo de desviación en el niño que lo lleve a desaprovechar sus energías y capacidades así como los grandes beneficios del ambiente y sus materiales. En referencia a esto, Maria Montessori dijo:

“No temáis destruir el mal: solo tememos destruir el bien”.

Así pues, que el niño se mueva voluntariamente de manera desordenada, presente dificultad para centrar su atención en objetos reales o tenga tendencia a la imitación de los malos actos que presencia, son claros signos de desviación y merecen, sin lugar a dudas, la inmediata intervención adulta, siempre amable pero firme. Así, gracias a su formación y experiencia, el adulto sabrá guiarlo y hacerlo retomar el ejercicio inteligente del que en realidad el niño es dueño por naturaleza.

Llega un momento en que, fruto de la constancia y lecciones individuales que día a día el guía ha ido ofreciendo a los pequeños, el ambiente se torna equilibrado, ordenado y en calma mientras los alumnos trabajan de forma autónoma y concentrada. Esa es la verdadera esencia de estas escuelas, ya que es entonces cuando los niños están realmente en disposición de explotar su independencia y la libre elección de una manera saludable, pues por fin han encontrado a su maestro interior. Y es en ese momento, por lo tanto, cuando acontece la esperada autodisciplina y el adulto puede centrarse únicamente en ofrecer el ambiente adecuado a las necesidades de los niños, retirarse a las sombras y permanecer en la distancia, siempre observador pero disponible.

Como una revelación aparece así la magia de la escuela Montessori frente a quién realmente la sabe apreciar, frente a quién es consciente de que tras esa aparente falta de supervisión y dirección adulta no se da la despreocupación sino al contrario, un arduo trabajo de los guías y asistentes que acompañan y arropan con su presencia, su firmeza y su amor a cada uno de sus alumnos… niños libres, sí, libres, responsables y felices 😉

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Montessori y el ambiente preparado

Sabemos que los niños cuentan con un cerebro distinto al adulto, una mente absorbente que los transforma, literalmente, en función de las experiencias que el entorno les proporciona. Es, por tanto, una etapa en que la percepción sensorial cobra especial protagonismo y la exploración resulta un medio absolutamente necesario e imprescindible para el buen desarrollo.

Pero nuestra sociedad está pensada y diseñada prácticamente en exclusiva para el mundo adulto, a pesar de lo que pueda parecernos al ver la cantidad de materiales infantiles que el mercado nos ofrece y que, irónicamente, continúan aún sin cubrir las necesidades reales de los niños. Esto resulta evidente cuando el pequeño sigue empeñado en investigar precisamente aquello que el adulto pretende alejar de su interés y sus manitas exploradoras mediante una abundancia de juguetes por los que suele mostrar apenas un interés superficial.

El principal instinto del niño es, pues, alcanzar la independencia que observa en los adultos porque sabe, aunque de forma inconsciente, que su destino es llegar a ser como ellos, conquistar la libertad. Y lo logrará precisamente a través de la experiencia y la exploración del mundo real, no mediante una imitación del mismo: Jugar con una réplica de frutas variadas en plástico puede que le divierta durante un rato pero la exploración real de una naranja, una manzana y un plátano por ejemplo, le ofrece infinidad de apreciaciones sensoriales que, sin duda, aportarán mucho más valor a su experiencia y por tanto, a su desarrollo.

“Si le dan al niño un vaso o plato de metal, lo tirará y pisará sin que se rompa, así habrá formado un mal hábito. De este modo buscamos esconder el mal, para que no se vea, mientras que el único interesado no puede darse cuenta de sus necesidades. El niño, además de persistir en sus errores, será desviado del desarrollo regular de su vida.”

Maria Montessori

Es por este motivo que conviene dejar a un lado la idea de hacer hueco a los niños dentro del habitual espacio adulto para tratar, en la medida de lo posible, lograr de nuestro hogar hacer también el suyo, un entorno en el que poder moverse libremente de manera segura y del que sentirse orgullosos e igualmente responsables.

La doctora Montessori, consciente de esta condición infantil, supo colaborar con la naturaleza ofreciendo el mejor medio de aprendizaje a los alumnos de sus escuelas: un espacio verdaderamente concebido para los niños en el que alcanzar la independencia mediante el libre movimiento, de manera segura y sin riesgos. Un sitio donde todo lo que ven está a su alcance y todo lo que está a su alcance puede ser explorado, porque todo tiene su razón de ser.

Uno de los pilares básicos de un espacio acorde a su filosofía es su aspecto agradable,  cálido y acogedor, sencillo y bello al mismo tiempo. Amplio e iluminado, preferiblemente con luz natural, donde además prima la limpieza y el orden, que aportan seguridad e influyen de manera directa en la organización de la mente del pequeño, en constante evolución.

Un lugar en el que todos los muebles y objetos, en su mayoría fabricados con materiales naturales, resultan aptos para el uso y las capacidades del pequeño aprendiz, pues su objetivo es que puedan ser utilizarlos sin necesidad de la intervención adulta, bajo una de las máximas Montessori: “Ayúdame a hacerlo por mi mismo”.

Un ambiente en el que las normas son pocas pero claras y el respeto prevalece por encima de todo, donde el material dotado de control de error permite al pequeño asumir un papel activo y conquistar, guiado por su maestro interior, un aprendizaje tras otro de la manera más natural imaginable. El adulto resulta igualmente una pieza clave para este ambiente preparado: desde una posición pasiva pero presente y con una fe absoluta en la naturaleza que mueve al niño, lo observa atentamente, con admiración y curiosidad, mientras respeta su libertad sin dejar de guiarlo con firmeza y amor cuando es realmente necesario o el mismo pequeño es quién lo precisa.

Teniendo en cuenta todas estas características me parece un gran pero asequible reto recrear, partiendo de cero, ese ambiente ideal en el que los niños puedan desplegar todo su potencial de manera natural: una preciosa y encantadora escuela Montessori.

Montessori Palau

En casa, sin embargo, siento que existen más obstáculos que afrontar, a nivel de infraestructura, para lograr tal independencia de los pequeños que en ella viven. El espacio limitado y los muebles a la altura de adulto son dos de esas típicas barreras, junto al esfuerzo económico que puede conllevar su modificación. En consecuencia, el ingenio y la creatividad resultan, probablemente, dos grandes aliados para aquellos que pretenden llevar a cabo la adaptación del hogar. Eso y mucho Pinterest… ¿Para qué nos vamos a engañar? 😉

Así pues, en casa tratamos de ofrecer la mayor independencia posible a Noa, que ahora tiene 2 años y medio, dentro de las posibilidades de nuestra vivienda. En realidad nuestro ambiente va evolucionando conforme a su desarrollo, por lo tanto estamos en cambios constantes, algo a veces agotador pero sin duda muy conveniente y enriquecedor. Quiero poder hablarte y mostrarte pronto nuestro ambiente preparado en casa por si pudiera resultar inspirador para aquellos que estáis empezando… mientras tanto, un pequeño avance – resumen de nuestro ambiente actual:

  • Torre de aprendizaje en la cocina
  • Cama accesible a su altura
  • Cuarto de juego trabajo
  • Zona de juego en el salón
  • Huerto urbano a su altura
  • Parte del baño adaptado a su altura
  • Pequeño rincón en la cocina donde servirse aperitivos y agua cuando le apetece

Como sabemos, además, que un ambiente adaptado de poco sirve sin un adulto preparado, seguimos leyendo, formándonos y tratando de mejorar día a día mientras buscamos siempre el modo de no resultar un obstáculo y darle así la oportunidad de intentar sus propios retos, manteniéndonos cerca pero confiando ampliamente en sus capacidades.

A menudo la gente se sorprende de sus habilidades, como si pensaran que ella tiene un don para ciertas cosas… Pienso, sin embargo, que lo que a menudo no llegan a deducir, lamentablemente, es que la mayoría de niños son capaces de lograr la misma (o más) autonomía y capacidades, si verdaderamente se respeta su independencia y se les ofrece la oportunidad.

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Montessori y la mente absorbente

El funcionamiento del cerebro humano es extremadamente complejo y asombroso, digno de estudio y admiración en cualquier etapa de la vida. Sin embargo, es durante la infancia (de 0 a 6 años) en que se presenta de un modo absolutamente distinto y maravilloso, indiscutiblemente extraordinario y casi milagroso.

Existe gran diferencia en cuanto al funcionamiento del cerebro adulto frente al del niño en esa primera etapa y el enfoque Montessori plantea gran parte de su filosofía en base a esa mente maravillosa del niño: mientras los adultos utilizamos nuestra memoria para almacenar datos e información, los niños los adquieren de una manera inconsciente por el simple hecho de vivir.

Ello implica que los mayores precisamos de gran esfuerzo para lograr un buen aprendizaje (que dependerá toda la vida de nuestra memoria) mientras que los pequeños, simplemente a través de su experiencia en el entorno y mediante sus sentidos, interiorizan cada vivencia y directamente pasa a formar parte de ellos mismos, de su personalidad y su ser social.

Su mente es altamente creativa y su potencialidad es prácticamente ilimitada. De ese modo, y a pesar del habitual egocentrismo del adulto, que orgulloso se concede el mérito de los éxitos del niño, podemos decir que en realidad es el pequeño quien construye su propia persona sin que su responsable pueda apenas interferir más allá del ejemplo y la facilitación de un ambiente adecuado y adaptado a sus necesidades.

«El niño es el padre del hombre»

Es en realidad fruto de su naturaleza, de ese proceso interno que su cabecita nos esconde, que guiado como por un maestro interior el niño aprende de una manera espontánea, sin esfuerzos y sin embargo perfecta, habilidades como el movimiento, el habla, las costumbres o comportamientos sociales, entre otras singularidades que le caracterizarán y serán útiles durante el resto de su vida en el entorno y época en que se está desarrollando.

La doctora Montessori, precisamente en una época en que la infravalorada infancia se descuidaba en consecuencia de la desinformación, comprendió y supo dar el valor que corresponde a esta primera etapa tan significativa y crucial gracias a sus estudios y la observación de los niños que ocupaban sus escuelas.

Años después de su investigación, gracias a los avances de la ciencia y a la tecnología que hoy tenemos a nuestro alcance, la neurociencia le da la razón y nos explica que todo es debido a que, durante los 3 primeros años de vida, las neuronas se organizan y crean conexiones (sinapsis) a una velocidad irrepetible. Resulta, pues, la etapa donde el cerebro presenta su máxima plasticidad y en la que se acaba definiendo su estructura anatómica. Maria Montessori lo llamó la mente absorbente inconsciente.

De los 3 a los 6 años, ya en base a esa estructura inicial, el cerebro sigue desarrollándose y adquiriendo habilidades mientras experimenta y perfecciona las ya alcanzadas anteriormente, la doctora lo identificó de igual manera como una mente absorbente, aunque diferenciada por la consciencia que el niño va adquiriendo de una forma paulatina.

Parece realmente inconcebible que a pesar de su legado y la concluyente demostración en términos neurocientíficos, aún hoy en día se le de más importancia a los años de universidad que a los primeros años de vida, pretendamos tomar el control de esos primeros aprendizajes, en cuanto a modo y momento, ignoremos al genio que en realidad se encuentra en el interior  del niño y desaprovechemos triste e inconscientemente ese período tan mágico.

Es por este motivo que las escuelas Montessori se centran en crear un ambiente y un entorno rico en los estímulos necesarios para que el potencial individual de cada niño se desarrolle al máximo, manteniéndose respetuosos a ese maestro que cada pequeño tiene en su interior y tratando así de no limitar ni forzar aprendizajes sino permitir la evolución más natural de cada criatura.

Antes de finalizar, te recuerdo que si quieres saber más sobre el cerebro del niño y su importancia, posiblemente te resulte interesante éste antiguo post 😉

Terminaré citando a la gran Maria Montessori, en un texto que me parece completamente certero y revelador:

“ A este tipo de mente la hemos denominado “Mente Absorbente” y nos resulta difícil concebir la magnitud de sus poderes. ¡Que lástima que se acabe tan pronto! Perder todas estas facultades es el precio que pagamos para adquirir plena conciencia humana, pero es un precio muy alto: De ser dioses pasamos a ser personas. ”

¡Como nos equivocamos al creernos superiores por el simple hecho de ser más grandes! El mejor regalo que podemos hacerles es tomar conciencia de su condición y asumir que es un verdadero privilegio acompañar a los pequeños en su experiencia, un espectáculo digno de hacernos a un lado para simplemente observar y maravillarnos de como la vida y la naturaleza se abre paso ante nuestros ojos, ¿No te parece? 😀

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Inspiración Montessori: La mesa de la paz

Reconozco que cuando le comenté de forma casual a la dependienta que el objeto de algunos productos de los que me llevaba era formar una mesa de la paz me sorprendió que supiera de qué estaba hablando, de hecho me gustó… Lo que pasa es que un minuto después entremezcló en sus frases la palabra «castigo» y ahí fue cuando mi gozo cayó en el pozo 🙁

No, la mesa de la paz no es un rincón de pensar camuflado, no es un castigo maquillado de respeto. La mesa de la paz es una herramienta realmente respetuosa que no solo abre el camino hacía la resolución de conflictos (internos o sociales) sino que permite en su uso aprovechar cada situación para explorar y explotar la inteligencia emocional.

Y aunque no es un recurso del que Maria Montessori hablara concretamente sí es algo que se utiliza actualmente en sus aulas porque se ajusta completamente a su filosofía y a su más importante objetivo: educar para la paz.

¿Qué es la mesa de la paz?

A menudo, cuando surgen conflictos entre los pequeños, se recurre al bloqueo (separándolos, castigándolos, obligando a que dejen de pelear…) o se fuerza a resoluciones dictadas a criterio del adulto presente que asume el papel de juez, decide quién es víctima y dicta sentencia sin dar opción a más negociaciones (Obliga a pedir perdón, a dar un beso como recompensa, a devolver el juguete, etc.)

Pero la realidad es que ese tipo de conductas que a menudo realizamos con nuestra mejor intención lejos de traer la paz puede llevar a los niños a tener cierta sensación de injusticia y rabia hacia la otra parte o incluso la necesidad de recurrir siempre a una tercera persona para que trate de defenderles o resolver sus disputas.

Así pues, el objetivo de este recurso es aprovechar los conflictos del día a día y permitir que los pequeños identifiquen sus emociones en lugar de aplacarlas, se expresen, empaticen y aprendan a resolverlos de una manera autónoma. Por lo tanto, su uso favorecerá la asimilación de importantes habilidades sociales que sin duda les serán beneficiosas durante el resto de sus vidas.

Todo ello hace que no solo sea una herramienta genial en las aulas sino también en el hogar, donde tanto pequeños como adultos podemos sacar partido, aprender a gestionar nuestras emociones y a mejorar nuestras relaciones.

¿Cómo es la mesa de la paz?

Puede ser una mesa o un pequeño rincón, el caso es que sea un espacio agradable y bonito (recuerda la importancia de la belleza en el ambiente Montessori) que invite a la reflexión y a la resolución de conflictos, ya sea con nosotros mismos o con otras personas de una manera tranquila y respetuosa.

Sus componentes pueden ser variados y no hay mesa de la paz correcta o incorrecta en base a ello mientras cumpla con su cometido. De todas maneras y para que te hagas una idea, en ellas suele ser común encontrar:

  • Uno o varios objetos relajantes
  • Uno o varios relojes de arena
  • Un objeto de la paz (Algo simbólico y bonito)
  • Una vela, campana, timbre…
  • Libros o recursos para identificar las emociones

¿Cómo se utiliza la mesa de la paz?

Su uso puede ser individual o colectivo. Cuando un niño (o adulto) se siente sobrepasado, agobiado, triste o simplemente tiene ganas de estar solo, puede acudir a la mesa y relajarse durante un rato. Mientras está allí puede tratar de recuperar la calma con los objetos relajantes y puede reflexionar sobre sus emociones así como tratar de identificarlas para aprender a gestionarlas. Por ello, es importante respetar su espacio en ese momento y no intervenir ni interrumpir.

Cuando dos o más personas recurren a la mesa es para tratar de resolver sus enfrentamientos de una manera civilizada y calmada. Para ello se establecen turnos (quién tiene el objeto de la paz tiene el turno de palabra) y el resto de los participantes deben escuchar tratando de no interrumpir. El reloj de arena servirá para limitar el tiempo de cada intervención y dar a todos la misma oportunidad de expresarse.

Con el fin de que el ambiente en la mesa de la paz sea tranquilo y enfocado a la empatía suele pedirse que los que intervienen comiencen sus frases por «YO» en lugar de «TU», algo que invita a expresar como se sienten en relación al problema en lugar de señalar y culpar al otro.  Un ejemplo: «Yo me he sentido triste porque has roto mi dibujo» en lugar de «¡Tu has roto mi dibujo!», como ves la diferencia no parece mucha y sin embargo hablando de como nos sentimos podemos hacer que la otra persona se ponga en nuestro lugar y damos pie al diálogo mientras que culpar sólo suele llevar a más ataques para defenderse.

Si en algún momento de la reunión el ambiente se caldea y los participantes no pueden mantener la calma es también una buena idea posponerla hasta que todos vuelvan a estar receptivos y dispuestos a dialogar de una manera tranquila.

La idea es que los niños utilicen este recurso de una manera autónoma sin necesidad de la presencia de un adulto, pero según la edad de los pequeños (sobre todo si tienen menos de 4 años) puede que sea preciso que uno haga de moderador (no de juez) e incluso les ayude a poner palabras a lo que sienten si en algún momento no saben encontrarlas. Nuestro acompañamiento puede ser esencial en esos primeros años aunque a veces solamente haga falta nuestra simple presencia y confianza: «Veo que tenéis un problema, puede que sea difícil de resolver pero confío en que podréis llegar a un acuerdo».

Cuando finalmente los presentes llegan a una resolución puede hacerse sonar la campana o apagar la vela para dar por finalizada la reunión, o simplemente pueden volver a sus tareas habiendo recuperado el bienestar interior y con la satisfacción de haber resuelto sus propios conflictos.

Nuestro rincón de la paz

En casa ya escasea el espacio así que sustituimos mesa por cajita y la pusimos junto a nuestro rincón de lectura, no solo porque es uno de los ambientes que más invitan a la calma sino porque además nos permite tener a mano libros que tratan sobre las emociones.

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Por la red podrás encontrar un montón de ideas chulas para montar una mesa o rincón de la paz pero voy a hablarte ahora de nuestro contenido y el uso que en casa pretendemos dar a cada objeto (digo pretendemos porque aún no la usamos demasiado, la peque tiene cerca de 2 años y medio y aunque sí hablamos e identificamos las emociones más básicas aún no hemos necesitado usarla como tal aunque sí nos vamos familiarizando con ella, y como tarde o temprano todo llega…nuestro rincón ya está listo para cuando sea el momento 😉 )

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Lo primero que encontramos es un cojín que podremos coger o usar para sentarnos y una vela que podremos utilizar para dar calidez al rincón, concentrarnos en ella para relajarnos, etc. En la foto puse una de verdad, pero como ella aún es pequeña y pueden haber accidentes he puesto una falsa vela a pilas (que ya sé que no es lo mismo, pero todo a su debido tiempo 😛 )

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

Una vez abrimos la caja encontramos varios objetos:

  • COLLAR DE CUENTAS DE MADERA: Un objeto que permite relajarse mientras se manipula.
  • CORAZÓN DE MADERA: Es lo que conocemos como el objeto de la paz, que puede servir para centrarnos en calmarnos mientras lo cogemos o para señalar los turnos de palabra.
  • RELOJ DE ARENA: Tiene un doble uso a mi parecer, por un lado puede marcar el tiempo que dedicamos a reflexionar o a cada turno mientras que por otro, el simple hecho de observar la arena caer puede llevarnos también a la calma.

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

  • FRASCO DE LA CALMA: Objeto relajante y herramienta para explicar nuestras emociones. Te hablé en profundidad de este recurso hace unas semanas, puedes verlo aquí.
  • CAMPANA: Podemos hacerla sonar al llegar a un acuerdo, igual que podemos también apagar la vela en señal de que hemos terminado.

En la estantería junto a nuestro rincón tenemos también una cajita DIY con la que trabajamos las emociones hace unos meses, se trata de imágenes con niños que experimentan diferentes sentimientos, espero poder pronto hablarte de los distintos usos que le damos y de paso dejarte el imprimible 😉

Inspiracion Montessori: la mesa de la paz

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BLW friendly: «Patatas fritas» al horno

De todos es sabido que las frituras no son precisamente buen complemento en una dieta saludable, menos aún si se convierten en platos habituales en nuestro día a día.

No es de extrañar, por lo tanto, que una sociedad cuyo índice de enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad marca una tendencia claramente al alza comience a replantear sus hábitos alimenticios y sobre todo, los de sus hijos.

Por eso hoy traigo una versión más saludable del que probablemente es el acompañamiento estrella en cualquier plato o mesa: las patatas fritas. Mmmm… Que ricas, ¿Verdad? Pocos pueden resistirse a pesar de conocer la gran cantidad de grasas saturadas que con ellas ingerimos… Pero claro, es que al horno no salen igual… ¿no?

Pues bien, debo decirte que con esta sencilla receta de horno no solo su aspecto es prácticamente el mismo sino que su textura es también crujiente y su sabor poco o nada tiene que envidiar a las tradicionales. Si encima podemos comerlas sin demasiados remordimientos… ¿Qué más se puede pedir?

Pues eso… ¡marchando una de patatas «fritas»! 😉

Ingredientes

  • Patatas
  • Agua
  • Hielo
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Especias al gusto (opcional)

Paso 1: Pelamos y cortamos las patatas

Es importante que los cortes sean lo más similares posibles para que los tiempos de cocción sean también los mismos. Otra alternativa es cortarlas con una mandolina, de manera que obtendremos unas preciosas y sabrosas patatas chips caseras.

Paso 2: Las ponemos en agua con hielo

Las ponemos en agua con hielo durante unos 15-20 minutos y las secamos con papel de cocina.

Paso 3: Horneamos

Es importante ponerlas sobre papel vegetal y bien distribuidas un poco separadas las unas de las otras para evitar que se peguen. Una vez colocadas las pintamos con un poco de aceite y sazonamos al gusto.

Las metemos en el horno precalentado a unos 180º en modo ventilador durante unos 25 minutos o hasta conseguir la textura deseada. En mi caso suelo poner durante los últimos 5 minutos también el grill para favorecer ese apetecible dorado.

Si en lugar de largas las has cortado redondas y finas para hacer patatas chips ten en cuenta que el tiempo de horneado puede variar, deberás estar muy atent@ ya que al ser tan finas suelen quemarse fácilmente.

Paso 4: Servimos

Así de sencillo y así de apetecible 😉

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

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DIY: El frasco de la calma… ¿Montessori?

De un tiempo a esta parte me da la sensación de que el frasco de la calma está, de forma muy continuada, presente en todos los rincones virtuales vinculados al mundo infantil así que probablemente este material ya te resulte familiar.

De hecho, no son pocos los que además lo atribuyen sin reparos y hasta con descaro al método Montessori, tal vez porque (afortunadamente) es un término que resuena cada vez más en relación con la crianza respetuosa o tal vez porque decir que algo es Montessori es casi un sinónimo de calidad para tus hijos. En cualquier caso creo sinceramente que resulta más un reclamo que una realidad.

No. El bote de la calma no es algo de lo que Maria Montessori hablara concretamente o pudiera tener una opinión ya que en realidad es algo que ha surgido en los últimos años, cuyo origen real desconozco y no he sido capaz de hallar (aunque me encantaría saber, por lo que si tienes una respuesta te la agradeceré :P).

Pero sí, una cosa no quita la otra y reconozco que bien empleado puede ser un recurso que encaja más o menos bien con esta filosofía. Lo preocupante viene cuando el bote se convierte en una herramienta de represión emocional más que de acompañamiento y por ello me parece un tema interesante a tratar.

En esencia, el bote podría formar parte de cualquier conjunto sensorial sin necesidad de ir más allá, como el que hicimos hace ya un tiempo y puedes ver aquí: DIY: Botes sensoriales. 15 ideas. Así pues, como material sensorial ya resulta genial y no hay necesidad de ir más allá si lo que nos gusta es el elemento en si mismo, pero si lo que buscamos es utilizarlo como instrumento para trabajar las emociones y la relajación en los más pequeños me parece realmente importante tener en cuenta varias cuestiones y de ahí surge este post.

USARLO BIEN O USARLO MAL, ESA ES LA CUESTIÓN

En primer lugar conviene tener presente que el frasco de la calma no funciona por si solo, no sirve de nada (o más bien es contraproducente) poner al niño a mirar el tarro cada vez que acontece un conflicto o se encuentra más nervioso de lo habitual y esperar a que se relaje como por arte de magia.

La cosa no funciona así y de hecho es justo ahí donde el frasco muestra su «lado más oscuro», ya que utilizarlo con esta expectativa puede acabar convirtiéndolo en un recurrente castigo aunque, eso sí, camuflado de recurso respetuoso (como el rincón de pensar).

Aún peor, es probable que el aprendizaje que el niño adquiera de ello es que existen ciertas emociones que no son aceptadas por la sociedad y que por tanto, simplemente debe esperar a que pasen, intentar relajarse y dejarlas escondidas dentro, muy dentro donde no molesten a nadie.

Es más, puede que con el tiempo haya interiorizado tanto esta dinámica que incluso lo haga de manera automática sin apenas darse cuenta y por supuesto, sin necesidad de ningún elemento externo. No hace falta que diga que a nivel emocional esto resultaría un desacierto absoluto con importantes consecuencias que no solo le acompañarán en su niñez sino durante toda su vida.

Como ves, el frasco de la calma puede resultar un arma de doble filo y por eso es importante conocer a fondo sus posibilidades para así utilizarlo de una manera consciente y no simplemente porque está de moda o dicen que funciona genial «contra las rabietas«.

Y tras exponer los potenciales peligros de un uso inadecuado, centrémonos ahora en la parte positiva: sus aplicaciones dentro de un marco real de respeto y acompañamiento 😉

Lo cierto es que puede resultar una herramienta muy útil para tratar de explicar como funcionan nuestras emociones a través de una vistosa representación que podríamos narrarles más o menos así, siempre adaptándolo a su edad:

«Estas partículas de purpurina figuran emociones como la tristeza, la rabia, la frustración, el miedo o la decepción (son solo ejemplos) que a veces sentimos. Puede pasar – agitando la botella – que de repente sean tantas y tan fuertes que se revolucionen y anden tan alborotadas que no nos dejen ni pensar… entonces puede que nos pongamos nerviosos y nuestro comportamiento se vea alterado. Pero si seguimos observando las partículas, nuestras emociones, veremos como poco a poco ocupan de nuevo su lugar hasta hallar su estado natural. Es entonces cuando nuestro interior vuelve a estar en calma y equilibrio.

Esto no significa que simplemente debamos esperar a que «pase la tempestad» sino que debemos aprender a reconocer como nos sentimos, a poner nombre a nuestras emociones, hablar de ellas si es necesario y sobre todo aceptarlas. Admitir que tenemos derecho a sentirnos así pese a que no resulte una experiencia agradable para nosotros o los que nos rodean y ser conscientes de que no nos sentiremos así por siempre, aunque en ese momento pueda parecérnoslo.»

DIY: Frasco de la calma

El frasco de la calma puede resultar también un extraordinario recurso de relajación y meditación al más puro mindfulness si enseñamos a los pequeños a concentrarse en su respiración mientras observan los suaves movimientos en el interior de la botella, del mismo modo que podrían observar la recurrente llama de una vela, por ejemplo. Todo ello ayudará a bajar pulsaciones y a centralizar su sistema nervioso para así llegar a un estado consciente y equilibrado.

Como ves, más allá de que su origen haya sido por inspiración Montessori o más bien por influencias propias del yoga y la meditación, lo cierto es que el frasco de la calma bien empleado es un material en el que vale la pena profundizar ya que puede ayudarnos en el acompañamiento emocional de nuestros hijos así como llevarnos a reflexionar sobre nuestras propias emociones y eso siempre resulta interesante, ¿no crees?

Hay un pequeño cortometraje en el que varios niños mencionan este recurso y hablan sobre la importancia de la respiración… me parece muy bonito además de acertado así que lo dejo a continuación por si quieres echarle un vistazo 😉

¿CÓMO SE HACE UN FRASCO DE LA CALMA?

Es realmente sencillo fabricarlo y además pueden ayudar los más peques de la casa, una excusa más para hacer cosas en familia 😉

A continuación te cuento como hemos hecho la nuestra, bueno seré sincera… ella lo ha hecho todo XD

Necesitaremos

  • Gomina
  • Agua caliente
  • Purpurina del color que queramos (o varias)
  • Un frasco (nosotras empleamos un bote burbuja)

Paso 1: Ponemos gomina en el bote

DIY: Frasco de la calma

Paso 2: Llenamos con agua caliente

DIY: Frasco de la calma

Paso 3: Agitamos hasta que la gomina está disuelta y bien integrada

DIY: Frasco de la calma

Paso 4: Agregamos purpurina al gusto y agitamos bien

DIY: Frasco de la calma

Paso 5: Ya tenemos listo nuestro frasco de la calma

DIY: Frasco de la calma

Nosotras lo hemos integrado en nuestra recién estrenada mesa de la paz aunque más que mesa es un rinconcito XD

Espero sacar tiempo pronto para poder hablarte de este otro genial recurso para la gestión de emociones y conflictos, ya que hablamos del tema 😉

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DIY: Slime casero

Por aquí ha vuelto amanecer frío y nublado con expectativas de lluvia inminente, así que sumado a que andamos algo tocadas de la garganta ya, hemos renunciado al paseo (que no a la diversión 😛 ) y decidido pasar la mañana en casa ¡haciendo Slime casero!

Puede que lo conozcas mejor por blandiblú o flubber (por la película) pero el caso es que seguro que más de una vez has jugado con esas divertidas masas viscosas y saltarinas, ¿verdad? Pues resulta que también se pueden hacer de forma casera y es tan fácil que hasta la peque de 2 años la ha hecho prácticamente sola, siguiendo mis instrucciones.

A ella le encanta el proceso de creación sin importar el resultado así que aunque no hubiera salido como esperábamos lo hubiera disfrutado igual… pero por suerte, además ha salido genial y ha estado otro buen rato jugando y experimentando a nivel sensorial con las manos en la masa, nunca mejor dicho.

Los materiales empleados son bastante fáciles de conseguir en cualquier bazar a excepción del BORAX (Borato de sodio) que lo encontrarás en droguerías especializadas, puede que cueste algo encontrarlo (yo finalmente lo encontré en una tienda de pinturas) pero merece la pena el esfuerzo porque es super barato (unos 2,5€) y el bote sirve para diversas manualidades que además son super chulas como esta.

También sé que existen recetas para hacer esta manualidad sin BORAX aunque en casa aún no las hemos probado, si nos animamos y sale algo decente no dudes en que te lo contaré 😛

Necesitaremos

  • Medio vaso de agua caliente
  • 1 cucharadita de BORAX
  • Colorante alimentario
  • Purpurina
  • 80 ml de agua
  • 100 ml de pegamento escolar transparente (Yo he usado Supertite)

Paso 1: Mezclamos el BORAX con el agua caliente y reservamos

Paso 2: Ponemos el pegamento en un bol

DIY: Slime casero

Paso 3: Agregamos los 80ml de agua y mezclamos

Paso 4: Añadimos el tinte de color que queramos y mezclamos

Paso 5: Añadimos purpurina y mezclamos (opcional)

DIY: Slime casero

Paso 6: Incorporamos el BORAX poco a poco

Este es el paso más determinante de la receta, por lo que lo mejor es ir añadiendo cucharaditas de la mezcla de BORAX y removiendo hasta obtener la textura deseada. Nosotras hemos añadido 2 en un primer paso y luego de una en una con espacios para mezclar bien e ir viendo como queda.

Debe quedar en estado semi-sólido y flexible. Es probable que al principio esté algo pegajoso pero te recomiendo que sigas removiendo y jugando un rato con las manos ya que al poco coge más consistencia y deja de quedarse tan pegado en las manos. Esto es importante tenerlo en cuenta porque si piensas que no está listo y sigues echando BORAX te quedará demasiado sólido y perderá esa flexibilidad que lo caracteriza.

Paso 7: ¡A jugar!

A la peque le ha encantado… ha hecho formas (ella aseguraba que era un perro…juro que he intentado verlo pero no he sabido, bendita imaginación XD), ha experimentado con la textura, hecho espaguetis y pelotas saltarinas (gigantes y pequeñas) que nos hemos ido pasado entre risas. Vamos, que al final la mañana ha estado bastante entretenida 😛

Lo mejor es que, bien conservada, es una masa que tiene bastante durabilidad, por lo que una vez acabado el juego lo hemos metido en una bolsa de cierre hermético (también puede valer un tupper) y listo para otro ratito 🙂

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BLW friendly: Wok de arroz

Llegó el 2017 y con él los míticos propósitos de año nuevo, ¿verdad? Uno de los objetivos que nos hemos marcado en casa es comer más frutas y verduras que es justo donde nuestra dieta más flojea… ¡¡Con lo importantes y saludables que son, lo sé!!

Así pues, la primera receta de este año no podía ser otra que un delicioso plato vegetariano / vegano super completo y con un montón de verduras que acompañan a la perfección al siempre apetitoso arroz.

Personalmente, mi mayor problema con las verduras suele ser su textura y el sabor dulzón de algunas de ellas (sí… yo soy muy complicada para comer XD), por lo que el hecho de cocinarlas en wok y no hervidas es un punto muy positivo en esta receta, no sólo por que mantienen mejor sus nutrientes al estar poco cocinadas sino porque quedan algo más «crujientes» y su sabor dulce no alcanza su punto máximo.

Además tiene la ventaja de ser totalmente personalizable con las verduras que más gusten en casa e incluso se puede agregar algo de tortilla como proteína y hacerlo todavía más completo. De la manera que sea, seguro que te sale riquísimo 😉

Ingredientes

  • 250 gr de arroz (en este caso utilicé arroz Thai)
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 1 pimiento rojo
  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 2 champiñones grandes
  • 5 espárragos trigueros
  • Aceite de oliva
  • Ajo en polvo
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)
  • Salsa de soja (opcional)

Paso 1: Preparamos el arroz

Cocemos el arroz, previamente lavado, de la manera habitual en el caldo de verduras. Si es necesario escurrimos para eliminar el exceso de caldo. Reservamos.

Paso 2: Cortamos y cocinamos la cebolla

Paso 3: Cortamos los espárragos, la zanahoria y el pimiento

Paso 4: Los agregamos al wok o sartén

BLW friendly: Wok de arroz

Cocinamos durante unos minutos a fuego medio – alto.

Paso 5: Cortamos el calabacín y los champiñones

Paso 6: Agregamos al wok o sartén

Cocinamos durante 6-8 minutos a fuego medio – alto. Agregamos ajo en polvo y sal al gusto.

Paso 7: Incorporamos el arroz

Añadimos el arroz y mezclamos para integrar todos los ingredientes. Podemos rectificar de sal y añadir en este paso salsa de soja al gusto (recuerda que tiene alto contenido en sal, por lo que conviene separar la ración de los más peques antes de agregarla).

Paso 8: Servimos

BLW friendly: Wok de arroz

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 😉

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67 ideas de regalo para bebés (de 0 a 18 meses)

Reconozcámoslo, a los adultos nos suele entusiasmar la idea de compartir con nuestros peques estas fechas especiales: Pasear por las calles decoradas, hacer actividades en familia y claro está, también hacerles algún que otro regalito… muchos nos morimos de ganas de celebrar estos días tan señalados con ellos, por poco conscientes que sean del momento.

Pero claro, los bebés no hacen carta a los Reyes Magos o Papa Noël así que nos toca decidir por ellos y a menudo sucede que nos dejamos llevar por las grandes marcas que todos conocemos y que nos invitan a comprar los juguetes más enrevesados con música, luces y mil colores que no hacen más que sobre-estimular a los niños.

Pero a veces menos es más… ¡hay vida más allá de las marcas más conocidas y los juguetes de plástico! No sólo eso sino que además está llena de preciosas opciones, de juguetes artesanales, de materiales cálidos y de gran calidad para que nuestros peques exploren el mundo a través de los sentidos, se diviertan y disfruten tanto (o más) como con los que anuncian a todas horas ya en cualquier medio.

Puede que ya tengas claro todo esto que te acabo de contar, pero es verdad que a veces nos perdemos entre la inmensa variedad que hoy en día ofrece el mercado, y no son poco habituales las consultas que nos llegan acerca esta primera etapa así que lo que hoy traigo es una selección de juguetes de madera, materiales Montessori y otros artículos ideales para bebés (de 0 a 18 meses) 😉

Para acertar, además te aconsejo (si me lo permites) observar a tu hijo, parar y observarlo de verdad para detectar cuales son sus intereses actuales y así poder escoger en base a ello, ya que cada niño es un mundo y aún sin hablar, él mismo te dirá cual será el regalo ideal.

Dicho esto, ¡comenzamos!

Juguetes sensoriales

El aprendizaje se adquiere a través de los sentidos, por eso los materiales sensoriales resultan de una gran importancia en toda la niñez y especialmente en los primeros años.

Instrumentos

Para estimular el sentido auditivo y la creatividad, ideales también para trabajar la motricidad. Podrían incluirse en cualquiera de los otros apartados pero suelen ser un acierto (y no sólo en la primera infancia). Por eso se merecen su propia sección 🙂

Motricidad

A veces las características de un juguete se entremezclan y muchos de los anteriores también podrían estar en este listado, no obstante, los que aparecen aquí trabajan de manera especial la motricidad y la adquisición de habilidades motoras.

Libros

Los libros son siempre una buena opción que además pueden acompañarles durante buena parte de su infancia y les suelen encantar. Los de tela son ideales para los primeros meses mientras que los otros presentan solapas y desplegables que llamaran toda su atención.

Otros materiales

Pero no todo son juguetes, también podemos regalarles (y regalarnos) materiales que facilitarán nuestro día a día, como las cucharas de aprendizaje, los suelos blanditos o las tronas-maleta para que salir a comer con nuestros peques no resulte nunca un impedimento.

Como ves no son pocas las opciones para regalar a los más pequeños de la casa aún fuera de la línea convencional. Te recuerdo que puedes encontrar todos estos juguetes en nuestro escaparate (aquí son todos los que están pero no están todos los que son 😛 ).

Puede que algunos se encuentren fuera de stock en el momento en que lo consultes, pero la gran mayoría están o estarán disponibles durante estas semanas previas a la Navidad 😉

No me gustaría finalizar este post «especial Navidad» sin antes recordarte que, de cualquier manera, tú y tu tiempo seréis siempre el mejor regalo que jamás podrás hacerle a tu peque y que los recuerdos que resulten de ello, además, no tienen precio 😛

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DIY: Calendario de adviento (24 ideas)

Pues sí, un año más nos encontramos a las puertas de diciembre y se respira en el ambiente muchas ganas de Navidad pero también se sienten las prisas por llegar a tiempo a todo lo que tenemos planeado para este mes mágico… regalos, escapadas, actividades, reuniones familiares y mil detallitos más, típicos de estas fechas que a (casi) todos encanta, sobre todo cuando hay peques en casa 😉

Y si hay un gran protagonista en este próximo primero de diciembre, ese es el calendario de adviento, que convierte esta cuenta atrás en un día tras día, a cada cual más especial. Y es que los típicos y ya poco originales calendarios rellenos de chocolates de dudosa calidad en realidad ya han pasado de moda… si lo que quieres es un calendario de adviento realmente especial y único, lo ideal es hacerlo personalizado 🙂

Para ello, puedes comprar uno de los que ya venden hechos y listos para rellenar con lo que prefieras (que los venden muy bonitos, por ejemplo en amazon o tiger) o puedes lanzarte y sacar tu lado más creativo haciendo un DIY.

Y como este post anuncia «24 ideas», lo primero que traigo son ejemplos de calendarios de adviento hechos a mano, de materiales sencillos y distintas dificultades para tratar de ayudarte e inspirarte por si te estás animando a ponerte manos a la obra, pero no te lo pienses mucho, que se te echa el tiempo encima 😉

24 CALENDARIOS DE ADVIENTO «DIY»

Un recopilatorio de (San) Pinterest, a donde te llevará el link de cada imagen si quieres ver más detalle.

NUESTRO CALENDARIO DE ADVIENTO «DIY»

Además, te enseño también el nuestro, mezcla un poco de todo lo que he ido viendo por las redes.

La idea inicial era utilizar cajas de cerillas, pero me parecía un poco loco comprarlas todas de golpe en lugar de haber sido previsora y guardarlas durante el año (iba a tener cerillas para el resto de nuestra vida… y más XD) así que la descarté.

Con el tiempo acechando confieso que también me tentó la idea de comprarlo hecho… pero al final resistí y decidí construir cajitas de cartulina ORIGAMI y decorarlas improvisando un poco, reconozco también que el empujón final fue poder contar con la ayuda de mi hermana pequeña, mucho más mañosa y super fan de las manualidades, no como yo 😛

Así que nos pusimos manos a la obra y al final pasamos una tarde bastante divertida haciendo cajitas entre risas gracias a mi reincidente torpeza con las manualidades XD El paso a paso sería más o menos este:

Pero como con fotos no me parece que quede muy claro y explicarlo escrito tampoco creo que ayudara demasiado, te dejo el link de un video donde explican el paso a paso, seguro que mucho mejor que yo 😉  https://www.youtube.com/watch?v=VV3SykqDWRI 

Pasado un ratito, ya teníamos nuestras 24 cajitas preparadas y listas para decorar así que nos pusimos a ello 🙂

DIY: Calendario de adviento (24 ideas)

Mi idea inicial era meterlas todas en un gran jarrón que compré en IKEA y decorarlo para ponerlo junto al árbol en nuestro rincón navideño, pero resultó que el jarrón gigante al final no lo era tanto y no cabían ni la mitad XD así que andaba improvisando hasta que me dieron una idea: colocarlas todas en una bandeja. No quedan mal del todo y a mi la cabeza ya no me da para mucho más XD así que ya tienen su puesto adjudicado 😛

DIY: Calendario de adviento (24 ideas)

Ahora solo falta rellenar las cajitas y para eso toca exprimirse de nuevo el coco para tratar de ser original o por lo menos, hacerlo lo más acorde posible a los intereses del peque (o de quién sea a quien le estés preparando el calendario 😛 ) Hay quién sigue la tradición y lo rellena con dulces y chocolates, otros meten pequeños regalos y los hay quienes prefieren que todo el contenido sean experiencias en familia, porque al fin y al cabo, nuestro tiempo es el mejor regalo que les podemos hacer, eso sí es seguro 😉

24 IDEAS PARA RELLENAR EL CALENDARIO DE ADVIENTO

En fin, nosotros hemos decidido hacer un mix y mezclar un poco todo: dulces, regalitos y actividades en familia. Algunos de ellos no caben en una cajita, así que aprovecharemos y jugaremos un poco al escondite con la peque, haciendo que busque en distintos sitios de la casa, que además es algo que últimamente le interesa  y divierte mucho 🙂

 

Como ella tiene ahora 2 añitos, es posible que abrir una caja y encontrarse un papel que no entiende no le resulte muy llamativo, así que he pensado en hacerlo de una manera más visual, añadiendo además del texto unos dibujos o fotografías que le ayuden a formar una idea de lo que significa el mensaje sorpresa.

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Como 24 ideas para rellenar el calendario de adviento a veces resultan demasiadas, te dejo además un listado de las nuestras (en cualquier orden) por si alguna puede encajar también en vuestro calendario 😉

  • Un cuento navideño (en nuestro caso, «Sueños de nieve»)
  • Día de cine
  • Una pulsera de caramelos
  • Una piedras con formas de corazón (que nos vendrán bien para una futura mesa de la paz :P)
  • Un baby pelón (un muñeco precioso con el que además ayudamos en una buena causa)
  • Gominolas con forma de corazón
  • Montar y decorar el árbol de Navidad
  • Una cajita de música
  • Visitar un mercado navideño
  • Manualidad: Regalitos para la familia
  • Piruletas
  • Decorar las ventanas con motivos navideños
  • Sellos para manualidades
  • Una marioneta navideña
  • Escapada a la nieve (o en su defecto, nieve casera XD)
  • Monedas de chocolate
  • Hacer velas
  • Paseo por la ciudad (en nuestro caso Barcelona) luminosa y decorada
  • Kinder Choco-Bons
  • Tomar un chocolate caliente
  • Bailar y cantar villancicos
  • Lacasitos
  • Manualidad navideña (por ejemplo, hacer un muñeco de nieve)
  • Hacer galletas

Y aquí acaba nuestra experiencia de noviembre preparando el calendario de adviento que estamos deseando estrenar en unos días… ¡Será el primer año para la peque! A ver que tal se nos da… En fin, te cuento por las redes 😉

¿Y tu, ya tienes el tuyo a punto?

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DIY: Pintura casera para la bañera (Bath Paint)

Es una realidad que a la mayoría de los niños les encanta dibujar y pintar, igual que lo es que a menudo cuando trabajan con pintura es irremediable acabar la actividad en la ducha o la bañera tras experimentar no sólo pintando en el lienzo o papel sino haciendo auténticas obras body painting, por lo menos mi peque es especialista, ya lo ves XD

Así que pintar en la bañera me parece una opción ideal no solo para minimizar el desastre que suele acompañar a los pequeños artistas sino para maximizar la diversión con una actividad acuática, creativa y sensorial.

Y como compartir experiencias es genial, reservamos esta actividad para una de nuestras quedadas con una amiguita y la verdad es que estuvieron un buen rato entretenidas, os aseguro que todo un éxito teniendo en cuenta los antecedentes XD

Lo mejor de todo es que la pintura casera es super segura, sencilla y rápida de preparar así que puedes hacerlo prácticamente cualquier tarde improvisada y por supuesto, lo más importante: se limpia sin ningún esfuerzo, simplemente pasando un chorro de agua 😉  Lo tiene todo para gustar a peques y mayores, verdad? Pues ahí va la receta y experiencia:

Necesitaremos:

  • 250-300ml de jabón líquido infantil
  • 3 cucharadas de maicena
  • Colorantes alimentarios
  • Recipiente para la pintura (Nosotras hemos usado una bandeja para hacer cupcakes)
  • Pinceles

Paso 1: Mezclamos el jabón y la maicena

Paso 2: Repartimos la mezcla en los recipientes

Paso 3: Agregamos el colorante

Paso 4: ¡A pintar!

Preparé la pintura mientras la peque dormía (aunque también resulta una receta ideal para integrarles y que trabajen la motricidad y los colores, entre otras cosas) y una vez lista, no pude resistirme a probarla, que no siempre me salen bien estos mejunjes… Y sí, ¡funcionaba! 😛

Estaba segura de que les iba a encantar pero no tenía claro si la pintura iba a estar a salvo más de un minuto dentro de la bañera… Metimos un pequeño escalón de plástico que tenemos para adaptar el baño a la peque y sobre él pusimos la bandeja, la suerte estaba echada xD

No hicieron falta demasiadas explicaciones, tuvieron super claro que aquello molaba y que a su alrededor tenían un gran lienzo para disfrutar, así que se pusieron manos a la obra. Para nuestra sorpresa parecían bastante conscientes de que debían mantener a salvo la pintura y se movían con bastante cuidado (todo lo que cabe esperar teniendo en cuenta que tienen 22 y 25 meses, claro)

Más tarde comenzó el momento «body painting» y las guerras de pintura. Después de eso la bandeja quedó sumergida y la pintura pasó a formar un curioso color de agua (sucia XD) pero ellas siguieron encantadas un buen rato más, inventando y jugando en la bañera de la manera tradicional, que también mola mucho 😉

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BLW Friendly: Tallarines con champiñones y calabacín

Confieso que me cuesta mucho introducir la verdura en nuestra dieta (por mis gustos culinarios, no por otra cosa XD) y mucho más cumplir eso de las 5 piezas de fruta y verdura que se suponen ideales para una dieta equilibrada. Pero lo intento, juro que lo intento 🙂

Por eso siempre ando buscando ideas para introducir la verdura en nuestro día a día de una manera más disimulada, por así decirlo. Y esta receta vegana es una de esas que me vienen de perlas porque además se combina con mi indiscutible entrante favorito: la pasta. Y así si que no falla 😛

Además resulta un plato sencillo aunque saludable y muy equilibrado por sus ingredientes. Sin duda merece la pena probarlo 😉

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 300 gramos de tallarines
  • 200 gramos de nata para cocinar vegana (yo suelo usar de avena o de almendras)
  • 125 gramos de champiñones
  • 1 calabacín grande
  • Cebolla en polvo
  • Margarina (opcional)
  • Pimienta negra
  • Aceite
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto) 

Paso 1: Lavamos y troceamos el calabacín

Paso 2: Cocinamos el calabacín

En una sartén a fuego medio ponemos una cucharadita de margarina y un chorrito de aceite (puede ser todo aceite si prefieres evitar la margarina). Cocinamos el calabacín.

Paso 3: Agregamos los champiñones troceados

Seguimos cocinando durante unos 5 minutos. Agregamos la cebolla en polvo, pimienta y sal (Recuerda evitarla para los menores de un año)

Paso 4: Añadimos la nata vegetal

Cocinamos durante varios minutos hasta conseguir una mezcla cremosa. Podemos rectificar de sal y pimienta para dejar a nuestro gusto.

Paso 5: Trituramos la salsa (opcional)

Paso 6: Cocinamos la pasta de manera habitual

Paso 7: Mezclamos la pasta y la salsa

Paso 8: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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DIY: Pintura facial casera

Algunos celebran todos los Santos, otros el magosto o la castañada y cada vez son más los que se apuntan a festejar Halloween. La verdad es que en casa no tenemos tradición concreta para este día pero como cualquier excusa es buena para hacer del día algo distinto, nos apuntamos un poco a todo XD Así que sí, este año tenía pensado algún disfraz para la peque, algo sencillo para no complicarme… Y una vez más lo veía venir: ha llegado el día y aquí estamos, compuestas y sin disfraz.

Así que toca improvisar un poco con lo que tengamos por casa. Pero todo el mundo sabe que un disfraz sin maquillaje es un poco un disfraz a medias, así que he recordado una receta super sencilla que encontré hace un tiempo navegando por la red y no me he podido resistir. Al fin y al cabo… ¿Qué mejor día que hoy? 😛

Esta pintura facial casera me parece además un DIY ideal para no recurrir a las pinturas baratas de muchos bazares y así conocer el compuesto de lo que estamos usando para estar seguros de que en ningún caso les perjudicará.

Además es super rápido y fácil de hacer así que si a ti también te ha pillado el toro, no dejes escapar este gran recurso, te aseguro que es genial 😉

Necesitaremos

  • 8 cucharadas de crema con óxido de zinc (Yo he usado la crema bálsamo de Mustela para roces e irritaciones)
  • 2 cucharadas de maicena
  • Colorantes alimentarios

Paso 1: Ponemos la crema en un bol

Paso 2: Agregamos la maicena y mezclamos

El objetivo es conseguir una mezcla lo suficientemente espesa para que no caiga si damos la vuelta a la cuchara. Si ha quedado muy líquida puedes añadir más maicena poco a poco hasta dar con ella o por el contrario, más crema si la ves excesivamente espesa.

Paso 3: Repartimos entre tantos recipientes como colores queramos

Paso 4: Aplicamos color

Si dejáis uno sin color os servirá como blanco, claro 😉

Paso 5: ¡A pintar!

El resultado en la piel es bueno, al cabo de un rato se seca y se mantiene bastante bien, además es muy fácil de quitar con agua y jabón o incluso con una toallita.

Ahora sólo queda echarle imaginación y maquillar a la peque… ¡A ver qué sale! En fin, sea como sea, seguro que lo pasamos bien y ese siempre es el objetivo 😀

Ya me despido, no sin antes aprovechar para desear lo pases de miedo, que tengas una feliz víspera y una gran noche, sea como sea que la celebres 😛

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En busca de la crianza feliz

Hace poco, una conversación con unos buenos amigos (os quiero, guapos :P) me movió, de ella surgió la necesidad de profundizar sobre nuestro estilo de crianza y me llevó, días después, a recorrer mentalmente de nuevo el camino que me llevó a ser la madre que hoy soy y a defender las cosas que defiendo. ¿Como he llegado hasta aquí? ¿Es posible que haya caído en eso que algunos llaman extremismo y que tan poco me suele gustar? ¿Acaso de repente y sin darme cuenta me he vuelto una madre loca y radical encerrada en su mundo ideal? Necesitaba verme con perspectiva, la verdad, así que me puse a pensar…

Crianza respetuosa, consciente, natural, crianza con apego… Todas esas expresiones que de casualidad, no se muy bien cómo ni por qué, se cruzaron en mi camino y hoy no dejan de repetirse en mi entorno virtual (ojalá más en el real). Y yo no puedo dejarlas pasar, no puedo dejar de leer, de escuchar, de informarme una y otra vez, para intentar llevarlo a nuestro hogar.

Pero no porque está de moda, no porque lo dicen los expertos o los bloggers más puestos en el tema sino porque a cada palabra que leo o escucho suele suceder que mi sentido común asiente satisfecho como diciendo: ¡Exacto, ese es el camino! Y yo, le sigo.

Le sigo aunque se que no es un reto fácil, le sigo a pesar de la replica ante enraizados hábitos sociales, le sigo consciente de que no siempre saldrá bien y mientras tanto, trato de derribar la culpa por el camino, que no es buena compañera.

¿Por qué la crianza consciente?

En el sentido literal, busco la definición exacta, «CONSCIENTE – Que siente, piensa y obra con conocimiento de sus actos y de su repercusión». Esta es fácil: Si no te informas vas a ciegas, el instinto y el sentido común ayudan mucho, los millones de consejos, acertados o no, que nos regalan a menudo pueden estar bien, pero la información es poder y hoy en día abunda, así que no hay excusa, sea cual sea tu postura.

En el sentido más amplio de la expresión, me parece que una crianza consciente del hoy, dentro de la actividad desenfrenada que se adueña en nuestro día a día, es de vital importancia. Ser consciente de ese momento en que se encuentra, ese justo momento que es el ahora y no vuelve más, no sólo me parece una de las claves para una crianza plena y satisfactoria sino que es la llave para tratar de disfrutar cualquier circunstancia de la vida.

Crianza consciente maminatura

Además, ver el mundo desde su perspectiva, ser consciente de algún modo de su conciencia, me lleva sin duda a comprender muchas de las situaciones que vivimos y que a veces me desbordan, me ayuda a empatizar, al fin y al cabo, para ser más justa y flexible, aunque no siempre resulte fácil.

¿Por qué la crianza natural?

Simplemente porque confío en la naturaleza, que lleva millones de años demostrando su fuerza, su grandeza y perfección. Y en cuanto a esto, confieso que leer a Maria Montessori me ha abierto de par en par los ojos ante lo evidentemente extraordinaria que es su creación; y es que, día tras día observando a mi peque, no puedo más que asombrarme y reafirmar que el aprendizaje en los primeros años, de hecho el más importante, no es mérito de los adultos (por mucho que nos empeñemos) sino fruto de su evolución natural.Crianza natural - maminatura

Y es un proceso impecable que merece la pena admirar, así que mi opción es ofrecer buen ejemplo, el mejor ambiente posible y disfrutar. Porque ver crecer a un niño, tratando de no intervenir más de lo necesario, es realmente un espectáculo y una maravilla.

¿Por qué la crianza respetuosa?

En primer lugar y al hilo de lo dicho ya, porque confiar en la naturaleza conlleva respetar su desarrollo y por lo tanto, sus tiempos, sus necesidades y su espacio.

Además, porque ser responsable de su cuidado no me hace sentir superior sino simplemente responsable. Los limites existen, las normas están, pero trato objetivamente de diferenciar las que son realmente importantes de las que podemos negociar.

Sencillamente porque el hecho de ser pequeñita no la hace menos persona y merece el mismo respeto que mi pareja, mis amigos, mis vecinos o cualquiera que se cruce en mi camino, a quienes por supuesto estaría muy mal visto que tratara de corregir a golpes, por simbólicos que fueran.

Porque la violencia sólo genera violencia y pegar a los niños además de irrespetuoso y humillante es delito por mucho que a la sociedad le cueste asumirlo aún. Y estoy segura de que llegado a ese límite y bajo el pretexto de educar al niño en realidad ocurre que, movido por la frustración, es el adulto quien ha perdido su equilibrio emocional y esto es algo en lo que sin duda merecerá la pena trabajar.

El resto, y si se hace con premeditación, para mi es un punto de vista francamente equivocado (he visto a una madre decir a su hija «NO SE PEGA» mientras le daba azotes en el culo) o simplemente pura maldad.

Porque ser un buen ejemplo me parece, sinceramente, el mejor camino para inspirar ciertas conductas en lugar de imponerlas y ser su mayor influencia, de hecho me beneficia, ya que consciente de su mente absorbente trato de ser siempre la mejor versión de mi misma.

Finalmente, porque no puedo más que respetar a mi hija, esa que tanto me enseña y por la que soy un poquito mejor cada día.

¿Por qué la crianza con apego?

Lactancia materna, colecho y porteo son tres de las costumbres más relacionadas con este estilo de crianza y si te soy sincera, mi peque ha crecido prácticamente sin ninguna de las tres, así que lógicamente más de una vez me he auto-cuestionado. Me explico:

La lactancia materna fracasó a las pocas semanas y sí, se que podría haberlo hecho mejor pero así sucedió y así lo acepto, sin culpa.

El porteo tampoco triunfó demasiado y la razón fue una mochila no ergonómica que nos regalaron con todo el amor y probablemente el peor asesoramiento. La verdad es que nunca la llevé a gusto, iba incómoda, me hacía daño en la espalda y los hombros. Ahora entiendo el por qué, pero por entonces no conocía tanto el tema y como de todas formas, la peque iba tranquila en el carro (o en brazos) tampoco surgió la necesidad de investigar y buscar mejores soluciones.

En cuanto al colecho, simplemente nos dejamos llevar. Ella siempre ha dormido bien en su cunita junto a nosotros pero de no ser así, hubiéramos pasado más noches en la misma cama, sin problemas. De hecho, seguimos durmiendo juntos siempre que nos apetece (a ella o a nosotros :P)

Todo ello me llevó irremediablemente a cuestionar si realmente estábamos siendo las figuras de apego que pretendíamos ser. Y la respuesta, para mi tranquilidad, es que sí. Que esas prácticas, buenas en cualquier caso, no tienen porqué conllevar una crianza con apego y que su ausencia, por supuesto, no implica que el apego sea inexistente.

Crianza con apego - maminatura

Y que, más allá de eso, el hecho de tratar de anticiparse y satisfacer sus necesidades, el hecho de ofrecer consuelo cuando lo precise y estar presente para brindar el amor y cariño que le hacen sentir segura sí es algo fundamental para crear ese vínculo tan necesario. Trato de ser esa persona en la que confía, con la que sabe que puede contar y por ello, además de su comportamiento en general, estoy segura de que sí, nuestra crianza es también con apego.

La conclusión

Al final, profundicé en muchos estilos de crianza para valorar que es lo que hace, en cada caso, que lo defienda y en qué medida trato de aplicarlo para tratar de responderme… ¿Soy una madre loca y extremista que vive en su mundo ideal? Tal vez haya quién pueda verme así, pero la realidad es que no es así como me siento.

Leo, me informo, cojo aquello que me convence y lo que no, lo descarto. Puede que sea demasiado optimista, que idealice las soluciones óptimas a cada situación y la realidad es que posiblemente queden en algún caso lejos de parecerse. De la teoría a la práctica va mucho trecho, es verdad.

Pero si algo he aprendido de Montessori es a valorar el proceso en lugar del resultado y es que en ningún caso me beneficiará el dejar de intentarlo excusada en la utopía, mientras que el simple hecho de aspirar a conseguirlo me llevará por un camino que me hará mejor, no solo como madre sino como persona. Solo por eso merece la pena intentarlo.

Crianza feliz - maminaturaAsí que sí, yo escojo la crianza consciente, la crianza con apego y natural. Escojo la crianza respetuosa con mi hija y el respeto a las decisiones de los demás en sus crianzas.

Escojo, principalmente, el respeto hacía mi misma porque no creo en el sacrificio ciego y para que mi peque disfrute de una crianza positiva es imprescindible que así la sienta yo también.

Escojo, HOY, criar en la forma en que lo hago porque es lo que HOY funciona en casa. Tal vez si ella no fuera como es, ahora pensaría diferente; puede que mañana ya no piense igual, pero de lo que sí estoy segura es de que, se llame como se llame la manera en que educamos, nuestra meta siempre será aquello que hace que mi hija se sienta bien y con lo que en casa nos sentimos satisfechos, aquello que más pretenda un hogar equilibrado y en calma. Nuestro destino, nuestro horizonte será siempre, si debemos ponerle un nombre, la crianza feliz.

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BLW Friendly: Fideuá con pavo y champiñones

La preparación de esta fideuá es muy similar a la que hacemos en casa con pescado y marisco solo que sustituyendo algunos alimentos. Surgió un día improvisando con lo que tenía por la cocina y de repente… ¡sorpresa en casa! Una nueva receta de las que hacen que la peque rebañe el plato.

Y oye, ella suele tener mucho criterio a pesar de su corta edad (consecuencias del BLW supongo 😛 ) así que me lo tomo como un halago y te invito a que pruebes en casa, seguro que triunfas 🙂

Ingredientes (3-4 personas)

  • 400 gramos de fideos Nº 2
  • 250 gramos de pechuga de pavo
  • 125 gramos de champiñones
  • 750 ml de caldo de pollo
  • 3 cucharadas de tomate triturado
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Perejil picado
  • Aceite
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto) 

Paso 1: Troceamos y cocinamos el pavo

Salpimentamos y doramos los dados de pavo en una sartén con aceite. Reservamos en un plato a parte.

Paso 2: Troceamos los champiñones

Paso 3: Cocinamos los champiñones

En la misma sartén cocinamos los champiñones (si es necesario podemos añadir un poco más de aceite) y una vez hechos añadimos el pavo reservado anteriormente.

Paso 4: Agregamos el tomate y el pimentón

Mezclamos y cocinamos durante unos minutos.

Paso 5: Creamos una mezcla de ajo, perejil y acetite

Paso 6: Integramos la mezcla anterior en la sartén

Paso 7: Añadimos los fideos y cocinamos unos minutos

Paso 8: Agregamos el caldo y cocinamos

Añadimos el caldo templado y cocinamos a fuego medio-alto el tiempo necesario para que los fideos estén al dente. Una vez listo, dejamos reposar unos minutos.

Paso 9: Servimos

BLW friendly: Fideuá con pavo y champiñones

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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DIY – Dibujando con sal y tizas

Las manualidades a menudo son una buena forma de pasar el tiempo en familia y los peques, a prácticamente cualquier edad, suelen estar dispuestos y entusiasmados por participar. Es cierto, sin embargo, que depende del período sensible en que se encuentren podremos orientar la actividad de un modo u otro.

No es lo mismo que el artista tenga 5 añitos, edad en la que ya domina bastante y puede dar rienda suelta a su imaginación, a que tenga apenas 2 años, en cuyo caso probablemente encontrará nuevos retos en cada paso del proceso y se centre más en investigar y experimentar que en la manualidad propiamente dicha. En cualquier caso, la actividad siempre aportará nuevas experiencias y eso siempre es positivo 🙂

En nuestro caso, la peque cumple 2 años en unos días así que más que en el dibujo, nos hemos centrado en cada fase para tratar de aprovechar el ejercicio y trabajar la motricidad fina e introducir de paso algunas formas y colores.

En casa hemos hecho 4 colores básicos, coincidiendo con las tonalidades de unos divertidos especieros que encontré por casualidad y a los que, teniendo ya esta manualidad en mente, no me pude resistir 😛

Claro está que a partir de esos colores básicos pueden formarse nuevos tonos, una excusa ideal para trabajar las mezclas con los peques más avanzados.

Nosotras preparamos los colores y dibujamos en días distintos, porque su capacidad de concentración todavía no da para tanto, y mi paciencia para limpiar después de cada actividad también es algo que está madurando poco a poco XD Así que como te digo, lo hicimos por partes.

Parte 1: Preparando la actividad

Necesitaremos

  • Tizas de colores
  • Cola blanca
  • Sal

Lo primero es rayar las tizas de colores, por separado

 

A cada color le añadimos un poco de sal

Y mezclamos hasta obtener un color homogéneo

Pasamos cada color a un recipiente (especiero en nuestro caso)

Ya tenemos los colores preparados

Bonus track sensorial: «Dibujos» en la mesa antes de recoger XD

Parte 2: Dibujando

El procedimiento seguro que lo conoces ya 🙂 Se trata de pintar con cola blanca en la cartulina y luego espolvorear la sal de colores por encima. Finalmente se le da la vuelta al dibujo para eliminar el exceso y así quedará pintada en relieve la forma o dibujo que hayamos hecho.

En mi optimismo, dibujé un circulo y un cuadrado con el fin de introducir el nombre de esas formas e intentar que pintara dentro de un límite más o menos grande para trabajar la coordinación y la atención, aunque como ves, finalmente parecen estar en el dibujo por mera casualidad XD

Estoy segura de que hay infinitas posibilidades para que los pequeños maestros hagan grandes obras de arte con esta técnica… así que por favor, no juzgues esta actividad por mis super básicos ejemplos porque ya he dicho alguna vez que dibujar no es lo mío, para nada XD

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Sorteo 10.000 fans – Super Lote

Gracias, gracias y DIEZ MIL veces gracias. Ha pasado prácticamente un año desde que abrimos nuestras puertas virtuales y aquel proyecto que comenzamos con mucha ilusión pero a la vez incertidumbre hoy no sólo es una certeza sino que es parte esencial de nosotros.

Casi 365 días en los que sin lugar a duda hemos crecido… y mucho. Sí, 10.000 Me Gusta en Facebook, 1300 seguidores en Instagram, más de  4000 alumnos en nuestro curso online gratuito de Baby Led Weaning y cientos de familias y escuelas que diariamente confían en nuestros productos. Pero eso sólo son números, cuando hablamos de crecimiento nos referimos a una gran evolución, siempre en positivo, no sólo como padres sino como personas.

Y es que, para nosotros, Mami Natura no es sólo una tienda online, no es una simple juguetería. Es un camino hacía el (re)descubrimiento de algo tan bello como es la infancia, es la búsqueda de la consciencia y el reto de ser un poquito mejores cada día. Eso es lo que realmente le da valor a nuestro espacio, eso es por lo que nos encanta trabajar en ello y lo que nos empuja a seguir cada día.

Bueno, eso y vosotros, claro 🙂 Los que nos escribís agradecidos, los que valoráis el trabajo bien hecho, aquellos que compartís entusiasmados las entradas de nuestro blog… en definitiva, todos los que estáis ahí detrás: no os vemos, pero os sentimos.

Y es que es gracias a todos vosotros que día a día aumenta nuestra motivación para continuar trabajando en el propósito de llevar la crianza más natural y respetuosa a todas esas familias que creéis, como nosotros, en otro modo de hacer las cosas, a todas aquellas familias que sentís y observáis a los niños a través de un cristal muy similar al nuestro.

Por todo eso, hoy, que celebramos vuestros 10.000 likes y ya que estamos nuestro aniversario, tiramos la casa por la ventana; hoy, que estamos más felices que unicornios por senderos de arcoíris (XD), queremos agradecer vuestro apoyo poniendo en juego un super lote escogido con mucho cariño y que os aseguro no tiene desperdicio, un regalazo valorado en más de 160€ que esperamos os haga tanta ilusión recibir como a nosotros sortearlo.

El super lote

El arcoíris grande de Grimm

Un material que no necesita presentación. El juguete de inspiración Waldorf que siempre triunfa en su absoluta sencillez. Fabricado en madera de tilo y pintura al agua no tóxica, sus arcos serán todo lo que tu peque quiera que sean: soporte para las muñecas, cerca de los animales, túnel o puente para vehículos, casa de los enanos, muñecas y un sin fin de esculturas increíbles. Un genial material desestructurado que permite llevar al límite su imaginación y que en ningún caso podía quedar fuera de cualquier gran lote que se precie 🙂  

El monstruo de colores POP-UP

monstruo de colores pop up alegría

Sin duda uno de los favoritos entre peques y mayores. Un libro que ayuda a comprender las emociones a través de un entrañable monstruo que según se encuentre, cambia de color. En su versión tradicional ya es un gran libro, pero es que los preciosos diseños de este POP UP suman vida a la historia de una manera sorprendente. A nosotros nos tiene enamorados y teníamos que incluirlo en el sorteo sí o sí 😉

12 Nins

Seguro que te has fijado, ninguno de estos coloridos muñecos tienen ojos ni género y no es por casualidad. El hecho de que nada los encasille en un personaje concreto los hace absolutamente polifacéticos, serán lo que los niños quieran que sean y eso es algo que fomentará sin duda la imaginación y la creatividad de los más pequeños.

Este es un material de la emergente marca de proximidad, Grapat, que pone todo su amor y cariño en elaborarlos de una manera totalmente artesanal. Eso es lo que los hace extraordinarios y especiales, y eso es por lo que tienen cabida en este sorteo tan único y exclusivo como ellos 😉

Dados para contar historias

Otro juego imprescindible para explotar la creatividad. El objetivo es contar una historia que integre cada una de las imágenes que muestran los dados. Un material ideal no sólo para que los niños creen sino para pasar un rato divertido en familia mientras se construye una historia entre todos, por ejemplo.

Siempre decimos que el tiempo con nuestros hijos es el mejor regalo que podemos hacerles y por eso este conjunto nos parece una genial parte de nuestro lote, un pequeño regalo que puede ofrecer cosas muy grandes 🙂

Semicírculos de colores

Otro colorido material desestructurado de la marca Grimm con el que exprimir la creatividad a través de distintas composiciones y puzzles gigantes donde lo único que importa es la imaginación.

Resulta, además, un material perfecto para cerrar el sorteo, unas bases perfectas que son el gran toque final al integrarlo con el arcoíris grande de Grimm, cuyo conjunto hará que las creaciones de los peques lleguen a lo más alto. Quién sabe si serán grandes rascacielos o pequeños poblados en los que, por que no, tal vez vivan 12 Nins muy simpáticos 🙂

semicirculos-de-colores

Las condiciones para participar

  • La participación se consigue dando “Me gusta” a la publicación de éste sorteo en nuestra página y compartiéndola a través de Facebook. (¡Atención! Es importante que al compartir la publicación lo hagas en modo «Público» ya que de lo contrario es posible que no podamos verla en tu muro si resultas finalmente ganador)
  • El sorteo se dará por finalizado el viernes, 14 de octubre de 2016 a las 20:00h.
  • Una vez finalizado el plazo, se escogerá el ganador de forma aleatoria y se comprobará que cumple los requisitos de participación (SER FAN, ME GUSTA Y COMPARTIR). Si el ganador no cumple alguna de las condiciones se procederá a escoger un ganador reserva de igual forma.
  • Como por normativa de Facebook no podemos publicar el nombre ganador en la red, etiquetarlo ni contactar con la persona mediante mensaje, su nombre se publicará en este mismo artículo y se notificará en Facebook para que podáis entrar a consultarlo aquí. Si eres el/a ganador/a tendrás que ponerte en contacto con nosotros para acordar la entrega.
  • El envío está incluido para península. Se aceptan participantes de Baleares y Canarias, sin embargo los portes se excluyen del premio en ambos casos.

¿Crees en tu buena suerte?

Si la respuesta es negativa… vamos, cambia esa actitud 🙂 Porque es justo ahí donde empieza nuestro destino, y es que resulta que la gente optimista también suele ser la que mejor suerte tiene.

Así que te animamos a que participes no sólo por si acaso sino creyendo realmente en tus posibilidades y no en las de los demás. Participa sabiendo la ilusión con la que lo recibirán tus peques y visualiza este lote llegando a tu casa, sí… ¿Por qué no? La realidad es que puede que esta vez la fortuna esté de tu parte.

Y EL NOMBRE GANADOR ES…

¡¡Ana Carbonero Molina!!

Si eres tu… ¡enhorabuena! Ponte en contacto con nosotros para realizar el envío 🙂 Si no has tenido suerte esta vez, ¡no decaigas! que dentro de poco llega la mágica Navidad y quién sabe que nuevas sorpresas y sorteos puede traernos… 😉

32 recetas BLW Friendly (y mucho más)

Tras casi un año de andadura en los que hemos hablado, entre otras cosas, mucho de Baby Led Weaning, me ha parecido buena idea hacer un post recopilatorio de toda la información y recetas que hemos ido publicando desde el inicio para crear así una especie de índice que pueda darte rápido acceso en cualquier momento a aquello que te interese consultar en relación al método de la alimentación autorregulada por el bebé, un registro que por supuesto iremos actualizando periódicamente para que no le falte nada 🙂

Todo sobre BLW

Si lo que buscas es profundizar en lo que conocemos por Baby Led Weaning, a continuación encontrarás los posts que pueden ayudarte. Y por supuesto, cuenta también con nuestro curso online gratuito, (ahora también en versión descargable e imprimible) gracias al que ya más de 15.000 alumnos hoy se sienten mucho más informados y seguros para aplicar el método en casa.

Baby Led Weaning: Los puntos clave

Baby Led Weaning: Lecturas recomendadas

El BLW y sus sensaciones en 10 emoticonos

El BLW favorece el habla

Infografías y recursos

En los siguientes enlaces, encontrarás información útil para poner en práctica la alimentación complementaria, resumida en prácticas imágenes para que puedas consultar tantas veces como necesites sin necesidad de perder mucho tiempo.

Alimentos a evitar durante el primer año

Alimentos a evitar entre 1 y 3 años

Alimentos ricos en hierro

35 Alimentos no lácteos ricos en calcio

BLW: 5 consejos para ceder el control a tu hij@

BLW ideas: Menú ejemplo de introducción alimentos

Recetas BLW Friendly

Un recetario, que además de ser apto para el Baby Led Weaning, pretende dar ideas de platos sencillos que harán que toda la familia disfrute comiendo de forma equilibrada y saludable.

¿Añadirías algo?

No puedo dejar de aprovechar este post-resumen para abusar un poco de tu ayuda… ¿Echas de menos alguna información que no hemos publicado aún acerca del BLW? ¿Alguna receta imprescindible para nuestro recetario? Cuéntanos e intentaremos añadirla durante este nuevo año 🙂

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BLW Friendly: Salsa para nachos (sin queso)

Esto tienes que probarlo y es que vengo entusiasmada con el resultado de esta receta que encontré casi por casualidad. No sólo tiene el aspecto y la textura de la típica salsa de quesos para «dipear» sino que su sabor poco o nada tiene que envidiarle. De hecho, justo el fin de semana hicimos una salsa cheddar casera y os aseguro que esta me gusta mucho más.

El sabor a queso lo aporta la levadura nutricional, que encontrarás probablemente en tiendas ecológicas y herboristerías. Es un ingrediente vegano que suma grandes beneficios nutricionales a la receta por su alto contenido en calcio, proteínas, fibra y vitaminas del grupo B, entre muchos otros. Por cierto, un dato muy gráfico en cuanto a estas últimas: Un par de gramos de levadura aportan la misma cantidad de B1 que 100 gramos de avena, 100 de lentejas y 100 de nueces, en conjunto.

Por si fuera poco, su base es un simple puré de patata y zanahoria, así que además de ser una riquísima opción para la cocina vegana es super saludable y extremadamente sencilla de preparar.

A la peque le encanta el queso y le chifla todo lo que sea mojar salsas así que, como seguimos con la «dieta sin lácteos» que nos recetó el digestivo, no he podido esperar a probar esta receta que nos permitirá comer en familia unos ricos nachos con salsa sabor queso sin tener que andar disimulando para no darle envidia.

Además, resulta igualmente ideal para los menores de 1 año a los que se recomienda evitar los lácteos y la sal, entre otros, ya que ésta última puede añadirse en el último momento para poder apartar antes su ración.

Hasta el último momento de preparación, justo antes de probarla, las dudas acerca del resultado aún rondaban mi cabeza incrédula pero te aseguro que ha sido una muy grata sorpresa así que si tu tampoco lo crees, prueba y después me cuentas 😉

Ingredientes

  • 1 patata mediana (aprox. 180 gramos)
  • 1 zanahoria mediana (aprox. 70 gramos)
  • 35 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 60 ml de agua
  • 1/2 de zumo de limón o unas gotas de concentrado
  • 18 gramos de levadura nutricional
  • Una pizca de ajo en polvo
  • Una pizca de cebolla en polvo
  • Una pizca de pimienta cayena (opcional)
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Pelamos y cortamos la patata

Paso 2: Pelamos y troceamos la zanahoria

Paso 3: Las cocemos durante 25 minutos aproximadamente

Paso 4: Batimos las verduras, el agua y el aceite

Los 60 ml de agua que usamos para la salsa son de la misma cocción de la verduras.

Paso 5: Añadimos la levadura nutricional y batimos

Paso 6: Añadimos las especias y el zumo (o concentrado)

Una vez incorporadas mezclamos hasta integrarlas en la salsa. Recuerda que si hay un menor de 1 año en casa, lo ideal será separar su parte de salsa antes de echar la sal al gusto. 

Paso 7: Servimos

BLW: Salsa para nachos (sin queso)

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

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BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Todos sabemos que las galletas son innecesarias, cuando no perjudiciales, para una dieta equilibrada pero la realidad es que son realmente un recurso muy habitual en cuanto a desayunos y meriendas se refiere.

El mayor problema que presentan las galletas industriales es la elevada cantidad de azúcares añadidos que suele contarse entre entre sus ingredientes, algo que no ayuda en absoluto a controlar la ingesta de este adictivo alimento, presente en el 80% de los productos de cualquier supermercado habitual, incluyendo los sustitutos equivalentes.

Así, no resulta de extrañar que, de los 25 gramos diarios que la OMS considera ideales para mantener un correcto estado de nuestra salud, la media en nuestro país cuadruplique esa cifra y la sitúe aproximadamente en los 100 gramos diarios por persona. Cuando escuché este dato, ciertamente quedé sorprendida, pero el apunte que finalmente hizo saltar mis alarmas fue el hecho de que prácticamente la misma cantidad se asociara a la dieta habitual de los niños. Es decir, que el porcentaje de ingesta de azúcar en relación con su dieta diaria, resulta escandalosamente más alta. Y claro, de ahí se deriva que nuestro país encabece las listas de países con mayor índice de niños con sobrepeso y obesidad infantil.

El azúcar (y sus equivalentes), pues, constan ya en las listas de alimentos que conviene evitar, o por lo menos moderar, tanto en niños menores de 1 año como en el resto de la infancia (y ya puestos, vida adulta). El objetivo de dicha moderación no sólo se centra en evitar diabetes, problemas de peso o caries en esta primera etapa, sino en el hecho de evitar que el paladar se acostumbre a comer sabores extremadamente dulces puesto que con el tiempo resultará más complicado renunciar a ellos y derivará en adultos dependientes de este ingrediente (entre los que me incluyo).

Bien, volviendo a las galletas, puestos a no querer renunciar a ellas, es una buena opción la de cocinarlas en casa para así poder personalizar la receta moderando el azúcar o incluso sustituyéndola por alimentos naturales como podrían ser los dátiles o unos plátanos muy maduros. Además, es una receta ideal para hacer partícipes a los más pequeños y ¡seguro que están encantados de colaborar!

Voy a serte sincera: ya he dicho antes que el mío es de los paladares acostumbrados al azúcar desde bien pequeña (sí, a mi me mojaban el chupete…) y para mi gusto, por lo menos hasta el momento (seguiremos trabajando en ello XD), me cuesta comerlas porque me resultan muy sosas. Pero igual de sincera te soy si digo que la peque se las come y pide más, así que mientras yo intento reeducar mi paladar estoy feliz de que el suyo, a sus casi dos añitos, continúe tan inalterado y natural 🙂

Ingredientes (25-30 galletas)

  • 375 gramos de harina de avena integral
  • 50 ml de bebida vegetal de avena
  • 1 huevo mediano
  • 7 gramos de levadura química
  • 3 plátanos muy maduros
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra «suave»

Paso 1: Cortamos los plátanos en trozos

Paso 2: Chafamos el plátano y reservamos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Paso 3: Tamizamos la harina junto a la levadura y reservamos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

Paso 4: Batimos el huevo

Paso 5: Añadimos el aceite e integramos

Paso 6: Añadimos el plátano y mezclamos

Paso 7: Agregamos la harina y mezclamos

Paso 8: Añadimos la bebida vegetal, integramos y amasamos

Paso 9: Formamos las galletas

Aplanamos la masa y con ayuda de un cortador vamos formando las galletas y poniéndolas en una bandeja con papel de horno. Como dejar hacer este paso a la peque era demasiado complicado, le he dejado un trocito de masa para que ella hiciera y deshiciera a su antojo, y la verdad es que se ha estado un buen rato… lo que me recuerda que tengo que repetir la plastilina casera que hicimos ya hace un tiempo 😉

Paso 10: Pintamos con bebida vegetal y horneamos

Recuerda precalentar el horno a 180º. Cocinaremos a esa misma temperatura durante unos 15-18 minutos.

Paso 11: Servimos

BLW Friendly: Galletas de avena (sin azúcar)

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

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BLW Friendly: Hummus

Hidratos de carbono, fibra, proteínas vegetales, hierro y calcio son sólo algunos de los componentes que las legumbres nos aportan nutricionalmente, y no son pocos. Es por eso que se recomienda contar de forma habitual con este tipo de alimentos, unas 2 o 3 veces por semana, con el fin de alimentarse de una forma equilibrada y saludable.

El hummus, típico de Oriente Medio, resulta un plato ideal para ofrecer garbanzos de una manera distinta y probablemente exitosa para toda la familia. Además, si practicas BLW y tu peque aún no domina el movimiento de la pinza puede que los garbanzos le resulten complicados de coger, sin embargo de esta manera pueden ofrecerse untados en pan o dejar el hummus a su alcance para que sea el mismo quien moje palitos de pan o verduras.

Es una receta super sencilla de preparar y seguro que os va a encantar 🙂

Ingredientes

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 2 cucharadas de tahin integral (yo lo he comprado ya preparado)
  • Zumo de medio limón (en mi caso he usado uno entero porque era muy pequeño)
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón dulce
  • Perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Escurrimos los garbanzos y trituramos

Paso 2: Exprimimos el limón

Paso 3: Picamos el ajo y reservamos junto al zumo

Paso 4: Mezclamos

Añadimos el tahin, el comino, el ajo y el zumo de limón y removemos para integrar. Una vez todo mezclado, añadimos agua de poco en poco para ir comprobando la textura hasta conseguir una pasta suave pero no líquida.

Si quieres añadir sal al gusto, recuerda apartar la ración de tu peque antes si tiene menos de un año 🙂 

Paso 5: Servimos

blw-hummus

Para servir podemos añadir un poco de pimentón dulce, perejil y aceite de oliva virgen extra por encima (yo he puesto perejil picado porque no tenía fresco, y la hoja de menta solo es para decorar 😉 )

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

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Espaguetis Arcoíris: Diversión y creatividad

Desde el nacimiento, e incluso antes, los pequeños adquieren gran parte de su conocimiento a través de los sentidos. El mundo que les rodea les ofrece infinitas sensaciones y es gracias a cada nueva experiencia sensorial que perciben en su continua exploración que su cerebro absorbe el ambiente y se consolidan importantes aprendizajes.

Es por esto que la estimulación sensorial no sólo adquiere una gran importancia para el desarrollo de los pequeños sino que además resulta el modo más natural de alcanzar nuevos conocimientos y habilidades. No es casualidad que uno de los principios fundamentales de la filosofía Montessori sea el trabajo a través de los sentidos, un medio para llegar a los conceptos de forma concreta y no abstracta ideal para trabajar también el razonamiento, la atención y la resolución de problemas, entre otros.

El entorno y la vida diaria en si misma ya proporciona multitud de experiencias sensoriales, un claro ejemplo es la hora de la comida, en que se unen prácticamente los 5 sentidos, sobretodo si el bebé tiene la oportunidad de explorar, como es el caso de los que practican Baby Led Weaning. No obstante, resulta igualmente interesante ofrecer nuevas actividades sensoriales adaptadas a cada etapa no sólo para favorecer el aprendizaje sino porque además de ellas resultan grandes momentos de diversión.

Existen infinidad de opciones y seguro que dando una vuelta por google o alguna red social encuentras ideas muy interesantes, sin ir más lejos en el apartado «Actividades con niños» puedes encontrar varias, como la plastilina casera, la gelatina de colores y las botellas sensoriales, entre otras.

Hoy traigo una experiencia de la que ya teníamos ganas: los espaguetis multicolor. Una actividad muy sencilla de preparar con materiales de estar por casa que planifiqué con la finalidad de trabajar los colores, la motricidad fina y las sensaciones al tacto, entre otros, y de la que de repente surgieron nuevas ideas que resultaron además de divertidas una exploración total de la creatividad.

En primer lugar te diré cómo elaborar estos espaguetis tan divertidos y a continuación las 4 actividades que se nos han ocurrido con ellos (de momento XD)

Cocinando espaguetis de colores

Conseguir espaguetis arcoíris es muy simple: Basta con cocer la pasta de la manera habitual y una vez escurrida dividirla en tantas partes cómo colores quieras.

Para darles color yo he usado colorante alimentario en pasta, que he mezclado directamente con los espaguetis para conseguir un color más intenso. Además he añadido también un chorrito de aceite para evitar que se queden pegajosos y poder trabajar con ellos de una manera más fluida y cómoda 🙂

Cabe decir, por si te surge la duda, que una vez teñidos no manchan, así que son ideales para trabajar en cualquier lugar sin miedo a los desastres 😉

Actividad 1: Una comida divertida

Estamos trabajando con alimentos así que la primera aplicación resulta evidente: comérselos. Un plato de espaguetis multicolor siempre será una divertida sorpresa para los peques (y para los mayores, ¿o no? XD). Otra idea es utilizar la técnica para teñirlos de un sólo color y hacer días temáticos, por ejemplo el día AZUL, en que todo estará relacionado con ese color: la ropa, los dibujos para colorear, la comida e incluso el agua de la bañera 🙂

Actividad 2: Manipulación y experiencia sensorial

Este es el origen, la principal actividad que teníamos planeada para compartir con Nil y Ambra, dos amiguitos de Noa. Metimos los espaguetis en una pequeña piscina hinchable y les dejamos explorar a sus anchas, unos se centraban en identificar colores, otros en cambiarlos de lugar, hacer guerras o revolcarse en ellos y Noa, además se dedicó a realizar todas las tareas mientras se servía coloridos tentempiés XD

Como ves, una experiencia multisensorial y divertida a partes iguales 🙂

Actividad 3: Creatividad en la mesa de luz

La mesa de luz resulta un complemento perfecto para actividades sensoriales y esta vez no iba a ser menos. La idea era explorar a través del tacto y apoyar la experiencia observando los colores realzados por la luz de fondo pero de repente surgió la creatividad y es que resulta que los espaguetis son unos aliados perfectos para formar letras, números, formas e incluso dibujos más elaborados.

En mi defensa diré que soy nefasta para todo lo que son manualidades así que no tengáis en cuenta la simpleza de mis creaciones porque estoy segura de que en buenas manos se pueden hacer auténticas maravillas XD

Actividad 4: Espaguetis con mucho arte

Por último, se me ocurrió combinar los últimos espaguetis que nos quedaban con pintura para ver qué surgía. No tenía pintura en casa así que preparé unas pinturas caseras que resultaron ser un acierto en esta actividad, ya que aunque Noa no suele intentar comerse la pintura asoció los espaguetis a la posibilidad de llevárselos a la boca así que fue una suerte que la actividad en su totalidad estuviera compuesta a base de alimentos. El resultado, por cierto, fue un interesantísimo arte abstracto 😉

Como ves, una actividad tan sencilla y básica como parecía la de explorar unos simples espaguetis de colores finalmente se ha ido desplegando como no esperábamos en distintos y divertidos momentos en familia. Si se te ocurren nuevas aplicaciones estaremos encantadas de escucharlas, porque ya esperamos con ganas la próxima aventura entre espaguetis arcoíris 😉

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Mamá, no entiendo tus ironías…

El sarcasmo y la ironía forman parte de nuestro vocabulario habitual, será por eso que muchas veces los utilizamos sin apenas darnos cuenta y decimos lo contrario a lo que queremos decir ya sea por dar un toque de humor a la conversación, por poner un tono despectivo o por hacer burla.

Es simplemente un recurso más de nuestro lenguaje y hasta ahí todo está bien. Pero a veces simplemente observo el mundo tratando de ser objetiva, observo y escucho para valorar y aprender actitudes que me gustaría adoptar o para ver mi propio reflejo en la conducta de otras personas y así tratar de mejorar lo que en realidad no veo con buenos ojos y sin embargo hago a menudo. Y en esos paréntesis de contemplación a menudo me cruzo con la ironía empleada con los niños, una herramienta bastante desacertada, en mi opinión, para la comunicación con los más pequeños.

Probablemente olvidamos que lo mágico de la infancia es precisamente la sencillez, la naturalidad y la inocencia. Porque si esta noche tu hijo de 3 años te dice que quiere ir a la luna y tu cansad@ de un día duro le contestas con ironía que sí, que vaya preparando la maleta que os vais a ir los dos juntos, puede que por la mañana te lo encuentres con el equipaje listo y una sonrisa de oreja a oreja preguntando ¿Cuando nos vamos?

Y es que los más pequeños están absorbiendo el entorno, adquiriendo increíbles conocimientos y maneras de comunicación, por lo que en medio de ese gran y extraordinario proceso de su cerebro, muchas veces no tienen cabida (hasta más adelante) la ironía ni el sarcasmo. Así pues, sucede que a menudo y para nuestra sorpresa, tratan el lenguaje de manera literal.

Pero es que además resulta que desde el nacimiento anda creándose un vínculo de confianza junto a sus seres más cercanos, con los que siempre contar y en los que siempre apoyarse, algo fundamental para sentirse seguro y cuya importancia debería ser prioritaria para los adultos de su alrededor. Siendo así, ¿Qué razón habría para no creer lo que dice mamá, papá, el profesor, o esa persona que les quiere tanto?

Pues claro, los cree. Y después llega la insatisfacción de no ver realizadas sus expectativas y, aún peor, la decepción de saber que esa persona en la que confiaban ciegamente ha resultado que no es tan de fiar. Porque para ellos sólo fue una frase tonta dicha casi sin pensar, pero para el pequeño era una verdad.

Vale, puede que el caso de la luna suene exagerado… quizás este ejemplo te resulte más familiar: Niño de 4 años en una tarde complicada, o como comúnmente se diría, portándose mal. En un momento determinado le pregunta a su abuela si volviendo a casa le comprará un helado a lo que ésta responde literalmente “claro, por supuesto, por lo bien que te has portado”, cualquier adulto o niño de mayor edad deduciría que el capricho queda más que descartado. Pero no será el caso del niño que, probablemente ajeno a la ironía, al pasar por el puesto reclame lo prometido y la abuela indignada se niegue a comprarlo de nuevo, esta vez de forma más clara y rotunda. Es entonces cuando le llega el mensaje por primera vez con la negativa y lo más probable es que en ese preciso instante comience la rabieta que dará continuidad a la mala tarde de ambos, puesto que no habiendo comprendido la situación, esperaba confiado el momento del helado y lo único que importa ahora es que su abuela es una mentirosa de cuidado.

Pero no siempre las ironías derivan en engaños y decepciones, a veces simplemente les llevan a situaciones de completa incomprensión que llevan a los pequeños a riñas o castigos totalmente inesperados, como por ejemplo un caso real: Niña botando una pelota por la calle, se le escapa y el padre la recoge corriendo de la carretera, éste se la devuelve a la voz de “ahora sigue botándola, para que se vaya otra vez a la carretera”. Resultado: La niña sigue jugando con la pelota y el padre enfadado le riñe y se la quita porque le acaba de decir que deje de botarla y aún así ha seguido haciéndolo. Ella, claro, no entiende nada.

Y es que ya de por sí, los niños y los adultos tenemos maneras de ver el mundo completamente distintas, cuando no opuestas y claro, nos queremos mucho pero a veces no nos comprendemos y sin embargo a menudo es en nuestra actitud donde se encuentra la respuesta y no en la suya.

Y que, sí a veces perdemos los nervios porque nuestros hijos no nos escuchan o nos parece que no hacen ni caso, si nos da la sensación de estar en un continuo conflicto, no estará de más mirarnos de forma objetiva, ponernos en su lugar y preguntarnos si en realidad les estamos transmitiendo el mensaje que queremos que reciban. Porque de no ser así, puede que hallemos una de las claves para mejorar la relación: adaptarnos a su ritmo y a sus necesidades. Merecerá la pena simplificar nuestra comunicación con los más pequeños, merecerá la pena, sin duda, el esfuerzo en “descomplicarse” y buscar las palabras realmente adecuadas a su edad 🙂

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BLW ideas: Menú ejemplo de introducción alimentos

Sin duda, la petición por excelencia a raíz de nuestro curso gratuito de Baby Led Weaning es la de ejemplos prácticos sobre la introducción de alimentos. Y haciendo memoria en nuestros inicios, no niego que me sienta identificada con esas familias que están a punto de empezar, se han informado, han leído todo lo habido y por haber y sin embargo siguen sin tener una idea clara de por donde empezar… y es que el abanico es tan amplio que cuesta encontrar ejemplos claros, es verdad.

El motivo principal por el que no existen demasiados modelos de introducción de alimentos es precisamente ese: el gran surtido de posibilidades. Y es que se trata simplemente de evitar los alimentos no recomendados para menores de 1 año. A partir de ahí, todo vale y cualquier menú de los millones que podemos imaginar será válido de igual manera.

Pero como sé por experiencia que aún teniendo claro el concepto cualquier ejemplo práctico puede ayudar a ordenar y aclarar las ideas, hoy me mojo y os traigo lo que podría ser uno entre la gran variedad de procesos de introducción de alimentos posibles.

Me parece importante, imprescindible, recalcar que sólo se trata de UN EJEMPLO, no es una guía de introducción pautada que se deba seguir por motivos nutricionales, es simplemente lo que yo he pensado para este caso, intentando un equilibrio en cuanto a los grupos alimenticios. Si hiciera el mismo ejercicio en unos años, puede que el orden estuviera completamente al revés, o puede que sustituyera cada uno de esos alimentos que hoy he puesto por otros que nada tuvieran que ver y seguiría siendo correcto (según las recomendaciones oficiales en la actualidad).

Dicho esto, algunas aclaraciones acerca de los menús que he elaborado:

  • He inventado un proceso de introducción de los 4 primeros meses (redondeando a 30 días cada mes).
  • Los 3 primeros meses sólo he puesto una comida al día, puesto que muchas veces por razones de horarios del bebé y la familia es así como sucede. Sin embargo puede que antes de esos 3 meses el niño tenga ocasión de comer en más ocasiones al día, si esto sucede simplemente basta con combinar los alimentos ya introducidos.
  • En el mes 4 he tratado de elaborar un menú más completo con desayuno, comida y cena, eso no significa que a los 4 meses el niño deba comer más a menudo, ese aumento de ocasiones puede darse antes o después.
  • Según la SEICAP, una alergia no suele aparecer en el primer contacto, puede hacerlo al segundo, al tercero o al cabo de muchas ocasiones, por lo que lo recomendable sería como mínimo haber ofrecido dos o tres ocasiones un alimento para darlo por introducido.
  • En el menú he tenido en cuenta la introducción en 3 días para descartar alergias en cada alimento incorporado. Como verás, pueden ser seguidos o no, pero como no se recomienda ofrecer un nuevo alimento hasta que el anterior haya sido introducido, suele hacerse así (sobretodo al principio) con el fin de ampliar la lista de alimentos disponibles pronto y así poder ofrecer platos más elaborados.
  • En los 4 meses se han introducido en total 35 alimentos, incluyendo verduras, frutas, cereales, legumbres, carnes, pescados y especias, entre otros.
  • He marcado en lila el alimento que se está incorporando en cada caso para tener claro el proceso.
  • Conforme aumentan los alimentos introducidos, aparecen algunas recetas sin detallar lo que lleva concretamente, entendiendo que se elabora a partir de alimentos siempre ya introducidos. En el caso de que la receta tenga alimentos no introducidos, suelen ser secundarios y prescindibles para esas primeras ocasiones. Algunas de esas recetas puedes encontrarlas en la sección de nuestro blog foto-recetas.
  • El menú elaborado es el caso «ideal» de que el pequeño coma todos los días y sin aparición de alergias. Pero la realidad puede ser menos continuada y pueden haber días intermedios en que no coma alimentación sólida. No pasa nada si es así.
  • No olvides que durante esos primeros meses la lactancia (materna o artificial) debe continuar como hasta el momento, siendo prioritaria sobre la alimentación complementaria. Recuerda también que a la hora de comer el niño no debe tener hambre ni sueño.
  • He intentado que haya un equilibrio a nivel diario y semanal, pero repito que NO SOY NUTRICIONISTA, por lo que no se debe tomar el ejemplo como el ideal a nivel nutricional.

Sin más que añadir, deseo de corazón que este menú sea útil y te ayude en la organización de esta nueva y divertida etapa que comenzáis. Si tienes algo que añadir, alguna sugerencia o alguna duda que aclarar, como siempre, estaré encantada de comentarlo  🙂

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Montessori y la crianza sobreprotectora

Muchas veces se asocia, más bien se confunde, la crianza respetuosa con un estilo de crianza sobreprotectora.

Pero sobreproteger es llevar al límite el concepto de protección paternal, auxiliar en exceso hasta derivar en un impedimento para el desarrollo emocional, psíquico e incluso físico del pequeño, y nada tiene que ver con acompañarlo y consolarlo cuando llora, tratar de satisfacer sus necesidades, portearlo, llevarlo en brazos, hacer colecho o practicar lactancia prolongada, entre otras prácticas comunes de la crianza con apego.

Una vez más, la filosofía Montessori resulta muy inspiradora y acertada para analizar y argumentar los inconvenientes de la sobreprotección infantil, y es que sus principios chocan de frente con la crianza sobreprotectora.

La mente absorbente

Maria Montessori siempre dio gran importancia a la observación, precisamente una de las claves de su pedagogía. Observar a los niños. Mucho. Hasta el punto de admirar, valorar y respetar cada una de sus actividades, por insignificantes que a nuestros ojos de adultos puedan parecer.

De la observación se deriva el compromiso de no interrumpir, respetar su concentración y quedar en un segundo plano para darles la oportunidad de experimentar por sí mismos. Y si lo conseguimos, si los observamos de verdad, serán los propios niños quienes nos transmitan el valor y la importancia de cada uno de sus actos. Ellos serán el reflejo de su interés, dedicación y satisfacción al hacer las cosas sin ayuda, o por lo menos intentarlo, porque el aprendizaje está en el proceso y no en el resultado.

Desde que nacen hasta aproximadamente los 6 años, los pequeños se caracterizan por contar con lo que la doctora Montessori llama la mente absorbente: El cerebro del niño aún inmaduro trabaja incansablemente con el objetivo de formar a la persona adulta que será en un futuro y para ello, retiene cuanta información recibe del ambiente y de las experiencias en relación con éste.

Durante esa etapa, pues, todos contamos con una especie de mente maravillosa que registra y procesa gran cantidad de información proporcionándonos así una asombrosa capacidad de adaptación. Todo ello, además, sin el menor síntoma de fatiga o debilitación por el gran esfuerzo realizado.

Y es que si algo tienen los niños es perseverancia, actitud frente a los retos y afán de superación… No es de extrañar si tenemos en cuenta que lo que está en juego es su independencia, su futuro y su libertad, ¿no?

Así, movidos por una fuerza interior y una especie de ley del máximo esfuerzo, los pequeños se sienten atraídos por multitud de actividades disponibles en su entorno, a través de las que tratan de conquistar nuevas habilidades y capacidades según su edad y el período sensible en que se encuentren.

montessori

Nuestro objetivo como adultos, pues, será el de valorar y procurar un entorno seguro para que el niño pueda moverse libremente, protegido de peligros mayores pero a la vez impulsor de la experimentación con autonomía y responsabilidad, donde equivocarse y rectificar, caer y levantarse, donde formarse, en definitiva, a través de sus experiencias.

Por lo tanto, toda privación o coacción de su libertad de movimiento y decisión, siempre dentro de unos límites de seguridad, puede estar interponiéndose en su crecimiento natural con fatales consecuencias en su evolución social y en su desarrollo emocional. Y eso es precisamente lo que sucede cuando interviene la crianza sobreprotectora.

5 Características de la sobreprotección

Son varias características las de los padres sobreprotectores y de analizarlas todas este post no tendría fin, así que he tratado de escoger las cinco más comunes para profundizar en ellas:

1) Limitar o impedir la exploración del entorno de forma independiente

Cuando frenamos los propósitos del pequeño para explorar el mundo a su manera, no le dejamos experimentar y sentir orgullo de sus propios logros y capacidades, le estamos imposibilitando, pues, el conocimiento de si mismo y del ambiente que lo rodea. Ello puede derivar en falta de confianza, seguridad y autoestima.

Ejemplos prácticos: Impedir el gateo con el fin de evitar la suciedad, impedir que beba sólo para que no se moje, etc. 

2) Limitar o ignorar las demandas de autonomía

Conforme van adquiriendo nuevas capacidades, nuestros hijos nos demandan autonomía, ya sea en pequeñas decisiones como la merienda que quieren tomar o la ropa que quieren llevar como en decisiones más importantes sobre los estudios que quieren realizar o los amigos que prefieren tener.

Debemos tener en cuenta que ellos son independientes a nosotros y como tal tienen derecho a tomar sus propias decisiones, acertadas o no, cuyas consecuencias les llevarán a crecer y evolucionar como personas, a ser ellos mismos.

Ignorar o limitar su poder de decisión y autonomía podría derivar en un continuo conflicto y tensión innecesaria así como favorecer su dependencia e inseguridad.

Ejemplos prácticos: Escoger la ropa que debe ponerse, los amigos con los que ha de ir, etc. 

3) Hacer las cosas en su lugar

Desde que nacen, los bebés necesitan que lo hagamos prácticamente todo por ellos, pero con los meses conquistan nuevos movimientos y habilidades que les permiten poco a poco realizar distintas tareas de la vida diaria.

Flaco favor les hacemos si aún siendo capaces de algo, o por lo menos de intentarlo, seguimos haciéndolo en su lugar por el simple hecho de ir más rápidos o hacerlo mejor, puesto que el esfuerzo de realizar las cosas sin ayuda les permite aprender sobre sí mismos, sobre sus capacidades y sobre su entorno.

Además de poder convertirse en personas dependientes y muy demandantes, el mensaje indirecto que les llega es que no son capaces de realizar las cosas solos o que no lo hacen lo suficientemente bien, con lo que finalmente pueden resultar ser personas inseguras, tímidas y con baja autoestima.

Ejemplos prácticos: Vestirlos, darles de comer, acompañarlos al baño, etc. cuando son capaces de hacerlo solos. 

4) Excusar en el miedo un exceso de control

El miedo es una emoción válida, super útil y necesaria a veces, que nos protege frente a posibles peligros y favorece nuestra capacidad para solucionar situaciones difíciles. Por ello, conviene evaluar los peligros graves y distinguirlos de los riesgos asumibles con el fin de permitirles ser dueños de sus propios miedos en base a sus experiencias y no a nuestra influencia como adultos.

No es lo mismo prohibirles asomarse a una ventana de un cuarto piso que vetarles el uso de un tobogán, ni es lo mismo advertirles sobre el peligro de cruzar la carretera que hacerlo sobre el peligro de ir corriendo por el parque.

Otro extremo es valerse del miedo como herramienta de control, exagerar situaciones de peligro para prohibirles hacer una cosa o sugestionar de manera que se sienta libre pero amenazado sobre las consecuencias de una decisión. La alta dependencia y la inseguridad pueden convertirse en rasgos característicos de estos niños.

Ejemplos prácticos: Si no te duermes viene el coco, si corres te puedes caer y hacer mucho daño, no te alejes que te lleva el hombre del saco, etc. 

5) Evitar situaciones desagradables o difíciles, resolver siempre sus problemas

Nuestros hijos son lo que más queremos y nos gustaría para ellos la máxima felicidad, no queremos que lo pasen mal y con esa excusa tratamos a veces de evitarles cualquier situación complicada o desagradable, incluso llegamos a sentirnos culpables si no lo hacemos.

Pero de nuevo conviene relativizar y modular nuestra intervención, puesto que los sentimientos derivados de dichas situaciones son igualmente válidos y de hecho, experimentarlos les ayuda a ponerles nombre y regularizarlos en su interior.

Si siempre resolvemos sus conflictos no serán capaces de hacerlo por si solos y la realidad es que no siempre estaremos para ayudarles, por lo que la mejor ayuda que podemos prestar además de nuestros consejos es la autonomía para resolver sus propios problemas. De ese modo obtendrán las herramientas y capacidades que evitaran que se conviertan en alguien inseguro y con gran intolerancia a la frustración.

Ejemplos prácticos: Ayudarle al mínimo indicio de que algo le resulta más difícil de lo que esperaba, hacerle los deberes, defenderlo si otro niño le molesta o quita un juguete (sin violencia de por medio), etc. 

La protección moderada

Es evidente que el amor a nuestros hijos puede llevarnos a protegerlos de manera desmedida y lo hacemos siempre desde el máximo afecto y con las mejores intenciones, como cualquier decisión en relación con la crianza. Pero los buenos propósitos no tienen por qué ser siempre los más acertados y a veces conviene dar unos pasos hacia atrás, coger algo de distancia y mirarnos desde otra perspectiva para ser conscientes no sólo de nuestras decisiones sino de sus consecuencias.

Cabe decir, además, que probablemente todos hemos tenido, tenemos o tendremos momentos en los que nos sentiremos identificados con una o varias actitudes propias de los padres sobreprotectores y no por ello implica que estemos poniendo en peligro el desarrollo de nuestros hijos.

Sin embargo, conviene estar alerta y tratar de regularnos si esas conductas con las que nos identificamos no se dan de manera puntual sino más bien al contrario, de manera habitual.

Las siguientes cuestiones resultan una buena herramienta de «autoevaluación»:

  • ¿De quién es responsabilidad, del niño o mía?
  • ¿Es capaz de hacerlo por si mismo?
  • ¿Ésta actitud de ayuda o protección es una excepción o una generalidad?

Responderlas frente a las distintas situaciones en las que podemos encontrarnos, puede ayudarnos a reconocer y tratar de moderar, si es lo que queremos, nuestra actitud de sobreprotección.

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BLW friendly: Crema de cacao casera

La realidad es que si pensamos en cualquier crema de cacao lo primero que nos viene a la cabeza es NocillaNutella, tan comunes en nuestros supermercados y probablemente en nuestra propia infancia, ¿verdad?

Pero la verdad es que resulta ciertamente poco recomendable abusar de este tipo de cremas, porque a su receta cantarina  «Leche, Cacao, Avellanas y Azúcar», le falta hacer un inciso en cuanto a la gran cantidad de azúcar y grasas que contienen.

No me malinterpretes, tampoco digo que esta receta casera sea el alimento definitivo y saludable que ofrecer a nuestros peques a diario, pero sí resulta evidentemente mucho más recomendable que la industrial para esos caprichos puntuales que a veces apetecen, no sólo por la consciencia exacta de sus ingredientes sino por la facilidad de modificación según nuestros gustos, necesidades y/o prioridades. Además es muy fácil y rápida de hacer, mira 🙂

Ingredientes

  • 50 gramos de avellanas tostadas
  • 15 gramos de cacao puro en polvo sin azúcar (puedes sustituir por harina de algarroba si prefieres evitarlo por sus propiedades estimulantes en los más peques)
  • 25 gramos de aceite de coco (puedes usar otro aceite vegetal, pero este le aporta una textura más sólida al refrigerarlo)
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • 50 ml de bebida vegetal (yo he usado de avena)
  • 50 gramos de sirope de ágave, azúcar de caña u otro edulcorante (pasta de dátiles si tu peque tiene menos de un año) – Puedes variar la cantidad según lo quieras más o menos dulce.

Paso 1: Trituramos las avellanas

El objetivo es conseguir triturarlas lo máximo posible para así obtener una crema fina.

Paso 2: Añadimos el aceite de coco y mezclamos

Paso 3: Añadimos la bebida vegetal y mezclamos

Paso 4: Agregamos el cacao, la vainilla y el edulcorante que hayamos escogido. Mezclamos.

Paso 5: Pasamos a un recipiente y refrigeramos unas horas

Paso 6: ¡A merendar!

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

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DIY: Puffy Paint (Pintura inflable casera)

Pintura inflable, puffy paint, pintura 3D o pintura con volumen… cada uno la llama de una formaDIY: Puffy paint (pintura inflable casera) pero lo cierto es que, de cualquier modo, todos adoran esta manualidad. Sí, sí… TODOS, pequeños y no tan pequeños 🙂 (Porque reconozco que si la peque no hubiera acabado con todas las provisiones de una sentada, yo misma hubiera pasado un rato entretenida haciendo cualquier dibujo y eso que a mi lo de dibujar…  XD)

Y es que esta pintura casera (puedes ver otra de nuestras recetas de pintura aquí) abre un mundo nuevo de posibilidades y originales formas de arte, no sólo porque las herramientas de dibujo nada tienen que ver con pinceles sino porque además los resultados suelen ser super singulares y divertidos, un placer para la vista pero también para el tacto… ¿qué más se puede pedir?

Pues la receta, ¿no? Tienes razón, ahí va 😛

Necesitaremos:

  • Tantos vasos como colores queramos crear
  • Tantos dosificadores como colores queramos crear
  • Pintura acrílica de colores
  • Cola blanca
  • Maicena
  • Espuma de afeitar
  • Algo para mezclar
  • Cartulina

Paso 1: Llenamos la mitad de los vasos con cola blanca

Paso 2: Llenamos la otra mitad con espuma de afeitar y mezclamos

Paso 3: Ponemos una cucharadita de maicena a cada vaso y mezclamos

DIY: Puffy paint (pintura inflable casera)

Paso 4: Añadimos la pintura que queramos a cada uno de los vasos y mezclamos

Paso 5: Repartimos las pinturas en distintos dosificadores

DIY: Puffy paint (pintura inflable casera)

Paso 6: ¡¡A pintar!!

Confieso que el momento de la preparación ha sido algo más estresante que divertido, porque a sus 21 meses, la peque está en modo «high battery» y parece que le han dado a la velocidad x2 y claro, hago lo que puedo pero me gana xD

Sin embargo una vez todo listo ha mostrado rápidamente interés por la actividad. Así, durante un ratito ha «dibujado» (entre comillas, porque lo que ha hecho ha sido ir vaciando los botes uno sobre otro, alternando eso sí, pero sin mucho más miramiento XD) relajada, concentrada en los chorros que caían y manipulando con mucha gracia los dosificadores.

Conclusión: Un ejercicio divertido y entretenido para todas las edades, ideal para pasar un tiempo agradable en familia. Si no lo has hecho ya, te animo, porque es muy fácil y merece mucho la pena, ya me lo dirás 😉

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Inspiración Montessori: Tarjetas de 3 partes (+imprimibles)

Las tarjetas de tres partes son habitualmente empleadas para favorecer la adquisición de lenguaje, pero la realidad es que su uso va mucho más allá de la adquisición de vocabulario y primeras palabras… por eso es un recurso que personalmente, me encanta.

Pero antes de hablarte sobre algunas de sus formas de uso, por si no has oído hablar de ellas anteriormente, mejor será que empiece por el principio 🙂

¿Qué son las tarjetas de 3 partes?

Son básicamente imágenes relacionadas con su nombre que habitualmente se presentan en grupos temáticos (Animales salvajes, frutas, insectos, ciudades, etc.). Para cada imagen, encontraremos 3 elementos (de ahí su nombre 😉 )

  1. Imagen junto al rótulo con su nombre
  2. Misma imagen sin el rótulo
  3. Mismo rótulo sin la imagen

Montessori: Tarjetas de 3 partes

Por lo tanto resulta que además de ser un recurso genial es un sencillo DIY (Do It Yourself) que simplemente necesitará de paciencia para buscar en google imágenes y recopilar según la temática que queramos, una mínima edición con alguna aplicación informática, imprimir y recortarlos, en definitiva: tiempo (que no es poco pedir, jeje). Para echarte una mano con esto, al final del artículo podrás encontrar link a diversos grupos temáticos que yo he ido recopilando hasta ahora para que puedas descargarlos, imprimirlos y utilizarlos con tu peque, así sin más complicación 😉

También puede resultarte útil este pack Montessori: Primeras palabras con 150 tarjetas con  5 temáticas distintas, dibujos realistas y listas para trabajar junto a un libro explicativo de actividades.

Por último y puesto que es un material que puede acompañar al niño en distintas fases de su crecimiento y períodos sensibles, te recomiendo además plastificarlo para darle durabilidad. Nosotros nos hicimos con una plastificadora sencilla (25€) y estamos muy contentos con ella, puedes encontrar distintos modelos en Amazon 🙂

Y ahora sí, paso a los distintos usos que podemos darle al material según la etapa en que nuestro peque se encuentre, lo haré en el orden lógico que podrían emplearse:

Uso 1: Adquisición de vocabulario y primeras palabras

Tiempo antes de dominar el habla, los niños son capaces de comprender todo cuanto les decimos y poco a poco nos sorprenden con alguna palabra que otra (con su adorable lengua de trapo 😛 ).

Como es lógico adquieren el lenguaje del entorno, de las palabras que día a día les vamos diciendo, pero para trabajar grupos temáticos de manera más sencilla o simplemente trabajar vocabulario sobre cosas a las que no tenemos acceso diariamente, las tarjetas de 3 partes resultan ideales.

Cabe decir, sin embargo, que lo más recomendable es que antes de presentar los distintos grupos temáticos, el peque haya tenido ocasión de contacto real con el objeto de la imagen, siempre que sea posible 🙂

Para presentar el nuevo vocabulario, es conveniente emplear la lección en tres períodos (también conocida como lección en tres tiempos) que María Montessori adaptó en su pedagogía científica.

Lección en tres períodos

  • Primer período – Nombre

Presentamos varias imágenes u objetos (pueden ser sólo 2), y mientras las dejamos sobre la mesa o superficie, una a una, nombramos de forma clara su nombre y dejamos al peque que lo examine si quiere.

Si no parece mostrar ningún interés en la actividad, prueba unos días / semanas / meses más adelante, tal vez no está listo o simplemente ese día no le apetece trabajar ese tema.

  • Segundo período – Reconocimiento 

Una vez todas las imágenes u objetos hayan sido presentadas, le pedimos al niño que los reconozca con preguntas como por ejemplo, ¿Donde está la naranja? o ¿Me das la naranja?

En el caso de que el peque señale una imagen u objeto equivocado es interesante evitar frases como «No, está mal» o «Te has equivocado», en su lugar podemos repetirle el nombre de la imagen u objeto que ha señalado y mostrarle donde está el que le habíamos pedido repitiendo su nombre de igual manera.

Conforme vaya dominando el reconocimiento, podemos añadir nuevos elementos para sumar al grupo temático que estemos trabajando, preferiblemente no más de 2 o 3 cada vez.

  • Tercer período – Pronunciación de la palabra

Una vez el segundo período está dominado, podemos pasar al tercero: señalar la imagen u objeto y preguntarle ¿Qué es esto?

Es importante no pasar a esta última etapa si las capacidades de la anterior no están correctamente adquiridas. En cualquier caso, si detectamos que se equivoca repetidamente y no está preparado, volveremos al segundo período, tantas veces como sea necesario.

Uso 2: Asociación objeto – imagen

Siempre que sea posible puede trabajar la asociación de las imágenes con los objetos reales, un sencillo ejemplo por su cotidianidad son las frutas y verduras. Para elementos más complicados como pueden ser los animales salvajes, las construcciones o medios de transporte, por ejemplo, pueden emplearse miniaturas de los mismos. Para ello, son comúnmente utilizadas las series de Safari LTD.

Uso 3: Introducción a la lectura

Gracias al control de error, el niño podrá trabajar sin ayuda en el reconocimiento de palabras. Para ello, dispondría por un lado de las imágenes sin rótulos y por otro de los rótulos sueltos. El objetivo será relacionar cada imagen con su palabra y una vez unidas, gracias a la tercera tarjeta (imagen con rótulo) podrá comprobar si lo ha hecho correctamente o no.Montessori: Tarjetas de 3 partes

Uso 4: Introducción a la escritura

En este caso, el pequeño dispondrá tan sólo de las imágenes sin rótulo y utilizando el alfabeto móvil, por ejemplo, tratará de componer la palabra que la identifica. Una vez finalizado el trabajo empleará el rótulo o la tarjeta completa (tarjeta + rótulo) para aplicar el control de error.

Montessori: Tarjetas de 3 partes

Otros usos

Como ves, desde la adquisición de vocabulario hasta la escritura, este material acompaña al niño en su desarrollo y no son pocas las ocasiones en que puede emplearlas. Ocasiones que además pueden aprovecharse para profundizar e investigar sobre las diferentes temáticas que se estén trabajando más allá de su identificación, siempre que muestre interés en ellas. Por ejemplo, si se están tratando los reptiles, podría además de su reconocimiento tratar de informarse y descubrir sus características, métodos de reproducción, tipo de alimentación, hábitats, etc.

Por último, se me ocurre que estas tarjetas podrían incluso utilizarse a modo juego de memoria, ya sea tratando de relacionar dos imágenes iguales o cada imagen con su rótulo, por ejemplo.

Esto son sólo las actividades que se me han ocurrido para las tarjetas hasta ahora, pero estoy segura de que habrá más… nosotros aún estamos en la primera etapa y queda mucho camino por delante, en su transcurso seguro que la peque nos sorprende con nuevas e interesantes utilidades para este material 🙂

Imprimibles gratuitos

No acabo sin antes dejarte el link (lo prometido es deuda) para que puedas acceder y descargar todos los grupos temáticos que hasta ahora he podido recopilar y que espero ir ampliando con el tiempo.

Y sin más, la peque y yo nos despedimos, que el día ha sido largo y ahora toca recoger… cada cosa a su sitio y mañana más (y mejor) 😉

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BLW friendly: Croquetas de arroz y pollo

Estas croquetas son ideales para los peques por varios motivos: Primero, porque al contrario que las tradicionales no llevan leche, lo cual las hace aptas a partir de los 6 meses. Segundo, porque gestionar el arroz en este formato les resulta mucho más sencillo que en su forma habitual, sobretodo a los que todavía no dominan el movimiento de la pinza o los cubiertos. Tercero, porque están buenísimas y les suelen encantar 🙂

Sus ingredientes las hacen super nutritivas y equilibradas, pero es que además admiten muchas variaciones, como por ejemplo sustituir el pollo por algún tipo de pescado o rebozarlas con harina de garbanzo en lugar de huevo.

En la versión que sea, el éxito está prácticamente asegurado… ¿No me crees? Prueba y me cuentas 😉

Ingredientes (20-25 croquetas)

  • 150 gramos de arroz redondo
  • 600 ml de caldo de pollo
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 calabacín pequeño
  • 2 pechugas de pollo
  • Pan rallado (Para rebozar)
  • 2 huevos (Para rebozar, puedes usar también harina de garbanzo)
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cocemos el arroz en el caldo

Cocemos el arroz de forma habitual, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue, puesto que el caldo se irá consumiendo hasta quedar el arroz espeso. Lo cocemos unos minutos más de lo que marca el paquete, para que esté un poco pasado aunque no demasiado. En nuestro caso fueron 20 minutos de cocción.

Reservamos.

Paso 2: Picamos la cebolla

Paso 3: Cocinamos la cebolla

En una sartén con aceite a fuego medio, cocinamos la cebolla hasta que empiece a estar transparente.

Paso 4: Lavamos y rallamos el calabacín

Paso 5: Agregamos el calabacín a la sartén

Cocinamos durante unos 10 minutos aproximadamente.

Paso 6: Troceamos el pollo

Paso 7: Añadimos el pollo a la sartén

Integramos el pollo en la mezcla y cocinamos hasta que esté bien hecho. Salpimentamos al gusto (recuerda evitar la sal si tu peque tiene menos de un año)

Paso 8: Trituramos la mezcla

Paso 9: Agregamos el arroz y mezclamos

Una vez integrada la masa, la dejamos templar en un plato antes de comenzar a formar las croquetas.

Paso 10: Formamos y rebozamos las croquetas

Paso 11: Cocinamos las croquetas

Podemos freírlas en abundante aceite y antes de servirlas dejarlas reposar sobre papel de cocina absorvente para retirar el exceso de aceite.

También podemos cocinarlas al horno.

Paso 12: Servimos

blw croquetas

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Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂 

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BLW friendly: Salchichas caseras

Si te digo que ayer cenamos «hot dogs» probablemente pienses que menuda cena más poco saludable, porque las salchichas tipo frankfurt no es que estén precisamente consideradas como parte fundamental de una dieta sana y equilibrada, ¿verdad?

Pero si te digo que las salchichas son totalmente caseras, echas en solo un ratito y que además de llevar verdura son super sanas por su cocinado, puede que la opción empiece a sonar más apetecible, ¿no?

Pues sí, así es la receta que hoy presento, una receta que además de ser un probable éxito entre los peques admite diversas modificaciones, como por ejemplo el tipo de carne, que puedes escoger entre más o menos grasa según vuestras preferencias y la jugosidad que busquéis.

Ingredientes (Unas 5 salchichas)

  • 1 calabacín pequeño (o 1/2 calabacín)
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • Agua
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Preparamos el calabacín

Lo pelamos, lo rayamos, lo cocinamos 2 minutos al microondas y reservamos.

Paso 2: Troceamos y trituramos el pollo

Paso 3: Mezclamos el pollo y el calabacín

Paso 4: Añadimos las especias y mezclamos

Paso 5: Agregamos el huevo e integramos

Puedes sustituirlo también por un chorrito de leche vegetal.

Paso 6: Formamos las salchichas

Cortamos rectángulos de papel film, repartimos la masa y la enrollamos anudando los extremos para que no se salga al cocinarlas.

Paso 7: Cocinamos las salchichas

Ponemos una olla con agua a fuego alto y cocinamos las salchichas durante unos 10 minutos. Transcurrido el tiempo, las sacamos y dejamos enfriar para retirar el plástico.

Paso 8: Pasamos por la plancha (opcional) 

Paso 9: Servimos

blw-salchichas-caseras

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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DIY: Fabricando un palo de lluvia

Además de la diversión y entretenimiento que proporciona a los pequeños, el trabajo con instrumentos de cualquier tipo favorece la motricidad, la coordinación y la comprensión causa-efecto además de la concentración y la experiencia sensorial para los oídos. Además, resulta una atractiva actividad para cualquier edad, incluso antes de cumplir el año la mayoría de bebés están encantados con hacer sonar unos cascabeles o cualquier otro pequeño instrumento de percusión.

Por eso, en casa tenemos un rincón de música accesible para la peque, con instrumentos agrupados en una caja de madera, una colección que poco a poco ampliamos con nuevas incorporaciones, unas compradas y otras hechas en casa, como el palo de lluvia, un instrumento de percusión que fabricamos hace unos días y que hoy presentamos.

Esta es una manualidad muy sencilla y divertida, no tiene complicación y sin embargo los peques adorarán contar en su rincón de música particular con este precioso instrumento de agradables sonidos 🙂

¡Vas a ver qué fácil!

Necesitaremos:

  • 1 tubo de cartón grueso (Nosotros utilizamos un tubo de Lacasitos gigante que tenía guardado hace meses)
  • Alambre moldeable
  • Semillas, pequeños alimentos o piedrecitas de distintos tamaños
  • Tela adhesiva decorativa
  • Unas tijeras

Paso 1: Hacemos bolas de alambre

Con el alambre hacemos bolas irregulares de alambre, no deben ser demasiado densas ya que entre ellas deben caer las semillas o piedrecitas. No hace falta que sean iguales, en nuestro caso hemos necesitado 5, depende del tamaño de tu tubo necesitarás más o menos.

Paso 2: Rellenamos el tubo

Metemos las bolas de alambre en el tubo y a continuación echamos las semillas o piedrecitas. En nuestro caso hemos utilizado quinoa, arroz y lentejas.

Paso 3: Cerramos y decoramos el tubo

Finalmente nos decidimos por la tela adhesiva decorativa, pero teníamos también como opción pintarlo o decorarlo con cuerda enrollada para darle un aspecto natural y rústico.

Recomendamos la tela si quieres algo sencillo, rápido y limpio, pero existen mil opciones más para decorar tu palo de lluvia así que… Imaginación al poder 😉

Paso 4: Nuestro palo de lluvia está listo. Así suena

¿Te animas? Si es así, nos encantará ver tu versión personalizada de este genial instrumento que es el palo de lluvia 🙂

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BLW friendly: Fideuá de verdura y champiñones

Aunque recientes estudios ya han confirmado que no es necesario retrasar los alimentos potencialmente alergénicos, es cierto que en general se sigue teniendo algo de respeto a su introducción y tal vez por ese motivo ésta se vea retrasada.

Un buen ejemplo de ello es el marisco que contrariamente a lo que suele pensarse, puede ofrecerse a partir de los 6 meses, siempre y cuando evitemos las cabezas y los crustáceos (por su exceso en cadmio).

Sea por retrasar su introducción o simplemente por variar, el plato que hoy presento es una versión vegana de la fideuá, una opción también muy saludable, económica por sus ingredientes, sencilla de cocinar y deliciosa. En fin, una receta ideal para compartir y disfrutar junto a la familia.

Ingredientes:

  • 1 puerro
  • 1 cebolleta
  • 3 dientes de ajo
  • 300 gramos de fideos
  • 250 gramos de champiñones laminados
  • 8 champiñones enteros
  • Perejil
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Lavamos y cortamos el puerro

Paso 2: Lavamos los 8 champiñones y separamos los troncos

Paso 3: Lavamos y cortamos el tallo de la cebolleta

Paso 4: Preparamos el caldo

Añadimos todas las verduras y los troncos de los champiñones en una olla con agua y sal (evitarla si hay menores de un año), añadimos también unas ramas de perejil fresco. Ponemos a fuego medio-alto y  cocinamos entre 20 y 30 minutos.

Paso 5: Picamos y cocinamos 2 dientes de ajo

Picamos los ajos y los añadimos en una sartén con aceite a fuego medio, cocinamos hasta que estén dorados.

Paso 6: Picamos y cocinamos la cebolleta

Agregamos la cebolleta a la sartén y rehogamos durante unos 5 minutos aproximadamente.

Paso 8: Cocinamos los champiñones laminados

Los sazonamos al gusto.

Paso 9: Agregamos los fideos

Subimos el fuego a medio-alto. Removemos y cocinamos durante 2-3 minutos.

Paso 10: Agregamos el caldo

blw friendly: fideuá de champiñones

Colamos y agregamos el caldo a la mezcla anterior. Aproximadamente necesitaremos 1 litro de caldo. Cocinamos durante unos 12-15 minutos, según el tipo de fideo.

Paso 11: Preparamos los sombreros de champiñones

Preparamos una mezcla con 1 diente de ajo picado, aceite y perejil y pintamos las cabezas de champiñón que reservamos al principio.

Paso 12: Cocinamos los champiñones

En una sartén con el fuego a intensidad media-alta, cocinamos los champiñones hasta que estén dorados por los dos lados.

Paso 13: Servimos

blw friendly: fideuá de champiñones

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Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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BLW friendly: Hamburguesa de pollo y calabacín

Si pidiéramos a un gran grupo de niños que elaboraran una lista de sus comidas favoritas, poco probable sería que las hamburguesas se quedaran fuera, es posible incluso que ocuparan un puesto digno de medalla y es que a la mayoría de peques es un plato que les encanta… 🙂

Eso sí, aunque en cuanto a preferencias se refiere probablemente muchos adultos estén de acuerdo con los niños, no es que la hamburguesa lidere precisamente nuestro ranking de los más saludables… Posiblemente por la asociación directa e inmediata de este plato con los restaurantes de comida rápida o los preparados que algunos supermercados ofrecen cuyo origen y contenido no resulta del todo fiable.

Pero si hay algo cierto es que una hamburguesa casera gana a todas las demás y que por si fuera poco es bien fácil y rápida de preparar. Hoy lo demuestro con esta hamburguesa de pollo y calabacín, pero igual de sencillo es cambiar los ingredientes y preparar cualquier otra variedad que nos apetezca.

Toca comer con las manos, toca comida rápida… pero sin renunciar a lo saludable 😉  ¿Te apuntas?

 Ingredientes (6-8 hamburguesas)

  • 3 pechugas de pollo
  • 1 calabacín
  • Cebolla en polvo
  • Pimienta negra
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Limpiamos y troceamos el pollo

Paso 2: Trituramos el pollo

Paso 3: Pelamos y rallamos el calabacín

Paso 4: Cocinamos el calabacín

Ponemos una sartén con aceite a fuego medio y cocinamos el calabacín durante aproximadamente 5 minutos.

Paso 5: Mezclamos el pollo con el calabacín

Mezclamos y removemos hasta que esté todo bien integrado. Añadimos la cebolla en polvo, la pimienta y la sal al gusto (Recuerda evitar la sal si el peque tiene menos de un año)

Paso 6: Agregamos pan rallado

Agregamos pan hasta obtener una masa que permita la manipulación y formamos las hamburguesas.

En este caso, la textura de la carne del pollo permite su formación sin necesidad de añadir nada más para ligar la masa pero si utilizas otro tipo de carne o te gusta más compacta, puedes añadir un huevo o un chorrito de bebida vegetal.

Un truco para que la masa no se nos pegue en las manos en el proceso es hacerlas con las manos ligeramente mojadas.

Paso 7: Cocinamos las hamburguesas

 Paso 8: Servimos

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autorregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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Retos de primavera 1 y 2: Arreglos florales y ciclos de vida

Tengo que decir que me declaro muy fan de Marta, de Pequefelicidad 😉 Por toda y tanta información útil y completísima que nos regala en su blog, por su tiempo en moderar grupos temáticos en facebook como el Montessori de 0 a 3 años,  esa gran (y genial) tribu de más de 14.000 personas (y creciendo), dispuestas a ayudar y a ser ayudadas, y como no por sus iniciativas, tanto solidarias como de actividades propuestas, que nos motiva a seguir creciendo y viviendo experiencias con nuestros peques 🙂

En este caso vengo a hablar de su última iniciativa: Retos de primavera para niños, a la que sin dudar nos apuntamos. Se trata de 4 actividades propuestas para llevar a cabo con nuestros peques, para disfrutar de la naturaleza a lo largo de esta colorida y agradable estación. Aunque Marta puso fechas de inicio y fin de cada actividad para evitar que se hiciera eterno, confieso que nosotras llegamos tarde al primer reto, pero no por ello dejamos de disfrutarlo 🙂

Al segundo reto sí que llegamos a tiempo, ya que era más sencillo y rápido de llevar a cabo en un ratito cualquiera, así que he preferido hacer un 2×1 y contarte las dos experiencias en este mismo artículo:

PRIMER RETO: Arreglos florales

Los arreglos florales están muy presentes en la filosofía Montessori, no solo por una cuestión de belleza en el entorno si no por que trabajar en ellos implica actividades de la vida práctica, como verter líquidos o cortar tallos además de favorecer el sentido de la responsabilidad al hacerse cargo de su cuidado.

Personalmente, me hacía mucha ilusión este primer reto, aunque tenía dudas de si sería una actividad adecuada para la peque de 18 meses… estuvimos practicando algunos días antes con la jarra y el agua y no resultó bien del todo, como puedes ver en este video  XD

No las tenía todas conmigo así que preferí completar el reto con una excursión para buscar las flores en lugar de comprarlas, para así integrar a Noa en la actividad aunque luego no saliera bien el arreglo floral. Así que un domingo tarde en que la lluvia nos dio un respiro salimos en familia a por la experiencia 🙂

Tengo que decir que una vez más, me sorprendió la rapidez con la que comprendió el ejercicio y se hizo orgullosamente responsable de meter las flores que le ayudábamos a coger los papis en el cubo que gustosamente llevó durante buena parte del camino.

Lo bueno de ir a coger flores, es que no sólo coges flores… por el camino sientes y disfrutas de la naturaleza, y eso es algo que Noa sabe hacer muy bien, por que le faltó ver una pequeña cuesta para transformarla en tobogán y practicar a tope la motricidad gruesa 😉

Y de paso hacer un poco el payasete por los suelos, que siempre es muy divertido y los papis se lo pasan muy bien XD

recogiendo flores - montessori

Empezaba a hacer fresquito así que tomamos rumbo a casa, pero por el camino seguimos llenando el cubo con chulas e interesantes flores que no podíamos dejar atrás 😉

Al llegar a casa Noa cogió el cubo y se fue directa al rincón de lectura, será que lo siente como un lugar especial para descubrir los tesoros que habíamos recopilado… 😀

Después de tanto trajín, era más que merecido un buen baño, pero antes dispusimos el material necesario para nuestro arreglo y comenzamos con él , y de nuevo me llevé una gran sorpresa cuando vertió el agua en el vaso sin apenas salpicar 😀

Finalmente, ya conformes con nuestro arreglo, decidimos ponerlo en su zona de juegos, donde sumara belleza al entorno y fuera accesible para todos sus sentidos. No tenía claro si aquello iba a ser buena idea… podía pasar que le diera por sacarlas, por volcar el agua y experimentar sensorialmente a costa de destrozar el arreglo. Pero no fue así, sí bien es cierto que en los días posteriores lo miraba, lo cogía y lo movía de sitio, siempre lo hizo con cuidado y con sentido de la responsabilidad, así que no puedo estar más orgullosa y contenta con el resultado de este ejercicio, que pese a su corta edad y contra mi propio pronóstico, fue un éxito absoluto. De hecho, pronto repetiremos, estoy segura 🙂

SEGUNDO RETO: Ciclo de vida de la alubia

Plantar una judía, una lenteja o un garbanzo, es un ejercicio típico escolar; es sencillo y resulta una manera genial de conocer y comprender como actúa la naturaleza en cuestión de días. Con niños algo mayores resulta un medio perfecto para profundizar en biología, vocabulario y responsabilidad del cuidado pero es cierto que en nuestro caso sí lo veía limitado debido a la incomprensión del reto para la peque. Aún así, todas las actividades nos aportan algo, así que la llevamos a cabo, aunque solo fuera como práctica de motricidad fina, que nunca está de más.

Primero dispusimos el material y lo exploramos.

Después, siguiendo mis indicaciones (a veces un poco más despistada que otras, todo hay que decirlo), Noa introdujo algodón en el vaso y lo empapó con agua. Añadió las alubias, volvió a poner algodón y a empaparlo de agua de nuevo.

El experimento estaba listo, lo dejamos en un lugar con luz natural a la espera de los resultados… en este punto debo confesar que hicimos dos por si alguno de los dos fallaba y tengo que decir que a día de hoy no ha salido… ¡ni el uno ni el otro! 🙁 Pero no me sorprende demasiado porque en casa el experto en plantar es papichulo y yo, visto lo visto, no tengo mano ni para un simple ejercicio escolar XD Tendrán que repetirlo papi y peque mano a mano, a ver si tienen más suerte 😛

¿Te unes a los retos de primavera?

Como ya he dicho antes, las fechas de los retos son simplemente a modo de orientación y al final lo importante e interesante es que si os apetece, aprovechéis lo que queda de primavera y disfrutéis de estas experiencias en familia porque todos creceréis con ellas, así que si te sumas a los arreglos florales o los ciclos de vida y te apetece contarnos tu experiencia, puedes hacerlo en comentarios de este mismo post, o si prefieres compartir dudas y vivencias con el resto de mamis y papis que se han sumado a los retos, puedes hacerlo uniéndote al grupo de facebook Retos de primavera para niños.

¿Y los próximos retos?

Los explicará Marta en su blog llegado el momento y desde aquí espero poder sumarnos y contaros nuestra experiencia con la peque 🙂

Reto 3: Creamos un cuaderno de la naturaleza – 9 mayo ~ 30 mayo
Reto 4: Huerto aromático en casa – 30 mayo ~ 13 junio

Los retos en otros blogs

A la iniciativa nos hemos sumado, además de Pequefelicidad (obvio XD) unos cuantos blogs para explicar cada reto desde distintos puntos de vista y edades. Puedes ver otras experiencias en:

http://montessoriconmispeques.blogspot.com.es/

http://punchiscorner.blogspot.com.es/

http://bygauchia.blogspot.com.es/creciendofelicescampanar.blogspot.com.es

http://bloglacajitademusica.blogspot.com.es/

http://maternidadparadummies.blogspot.com.es/

http://9mesesyunavidanueva.blogspot.com.es/

http://elixirdemama.comhttp://mamavahomeschooler.blogspot.com.es/

http://www.maminatura.com/es/blog

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BLW friendly: Arroz con pollo y verduras

Es sábado, tenemos invitados y nos ha apetecido cocinar algo más elaborado y vistoso pero de ingredientes sencillos y fácil preparación así que aprovechando que aún había reservas de un rico caldo de pollo que hicimos esta semana la peque y yo, casi más ella que yo (adjunto documento gráfico XD), hemos optado por un delicioso arroz con pollo y verduras al estilo paella.

sopa casera

Éste, además de ser un plato muy completo y equilibrado, es un ejemplo más de lo simple que llega a ser integrar a los peques en las comidas familiares, sin necesidad de preparaciones a parte ni grandes adaptaciones ya que basta simplemente con evitar la sal durante la cocción si tu peque tiene menos de 1 año, así de fácil.

Ingredientes (4-5 personas)

  • 500 gramos de arroz
  • Pollo (1 pechuga, 2 muslos y 2 alitas)
  • 200 gramos de tomate triturado
  • 1 litro de caldo de pollo
  • 1 pimiento rojo pequeño
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Azafrán (opcional)
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Cortamos el pollo

Paso 2: Pelamos y picamos los ajos

 Paso 3: Cocinamos el pollo y reservamos

Ponemos una paella con aceite a fuego medio-alto. Añadimos el ajo y cuando esté dorado incorporamos el pollo y lo salpimentamos (recuerda evitar la sal para los menores de un año). Una vez cocinado el pollo, lo sacamos y reservamos. 

Paso 4: Pelamos y picamos la cebolla

Paso 5: Picamos los pimientos

Como en casa teníamos un pimiento pequeño amarillo que sobró de otra receta, también lo hemos añadido. La verdad es que este plato admite muchas variaciones en cuanto a verdura, puedes añadir, quitar o sustituir a tu gusto.

Paso 6: Cocinamos las verduras

Agregamos las verduras en la misma paella y cocinamos a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente.

Paso 7: Añadimos el tomate triturado

Cocinamos durante unos 5 minutos más.

Paso 8: Lavamos el arroz

Paso 9: Agregamos el arroz a la paella

Cocinamos a fuego medio-alto durante unos minutos sin parar de remover.

Paso 10: Añadimos el caldo y el azafrán si queremos

Paso 11: Incorporamos el pollo y cocinamos

Cuando empiece a hervir bajamos a fuego medio y dejamos cocinando el tiempo que marque el arroz, sin necesidad de remover. Cuando el caldo se vaya evaporando lo probamos, si creemos que falta caldo podemos añadir un poco más.

Cuando el arroz esté casi listo, lo retiramos del fuego y tapamos con un trapo para que acabe de cocinarse con el calor residual.

Paso 12: Servimos

arroz con pollo y verduras1

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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Manualidades infantiles: Pintando sin manchas

Esta es una actividad muy sencilla y fácil de preparar, ideal para esos días en que no tenemos mucho tiempo, no apetece manchar demasiado o simplemente buscamos nuevas experiencias creativas.

En casa defendemos el derecho de los peques a mancharse ya sea pintando, comiendo, jugando o de cualquier manera imaginable, no solo por que de ello obtienen una gran experiencia sensorial que les enriquece y favorece su desarrollo sino porque además se lo pasan en grande y ¿qué es más gratificante que ver a un niño feliz?

Pero es cierto que, aunque pocos, también los hay a quienes mancharse no les gusta nada y cualquier actividad que conlleve suciedad no les resulta en absoluto apetecible… el modo de pintar que hoy presento es perfecto para esos casos.

Igual de ideal resulta cómo solución cuando los pequeños artistas son bebés o niñ@s de pocos años cuya probabilidad de que se lleven la pintura a la boca es alta, aunque para estos casos también es una genial opción hacer pintura casera NO tóxica y dejar rienda suelta a su inventiva.

Sea como sea, este ejercicio es genial para explorar nuevas formas de creatividad así como de experimentación y su sencillez lo hace excelente para pasar un rato agradable y entretenido sin demasiadas complicaciones ni preparativos.

Así es cómo lo hemos hecho nosotras y esta es nuestra experiencia 🙂

LA ACTIVIDAD

Los materiales que necesitamos son muy pocos y básicos: pintura de tantos colores como queráis utilizar, una cartulina y una bolsa de cierre hermético para congelar. El pincel lo utilizó ella (por ambos extremos) para probar maneras de distribuir la pintura y ver sus efectos.

La preparación es igualmente sencilla: poner un poco de pintura distribuida como queramos por la cartulina, introducir la misma en la bolsa hermética y cerrarla. Así de fácil, manos a la obra.

NUESTRA EXPERIENCIA

He de decir que Noa es muy, muy fan de «guarrear» y mancharse (XD) por lo que creo posible que un poco por eso y también por su edad (18 meses), no comprendiera exactamente qué se suponía que debía hacer con ello, si lo tocaba y no se manchaba ¿qué gracia tenía? Así que tuve que explicarle un poco como funcionaba el experimento 😉

Después de probar con las manos, cogió el pincel y con él sí que estuvo un buen rato entretenida, un poco con la brocha y otro poco con el extremo opuesto, en plan pizarra mágica, orgullosa y sonriendo ante cada nuevo efecto en el dibujo.

 

Cuando ya empezaba a aburrirse del pincel le sugerí que cogiera uno de los coches de su zona de juegos y los pasara por encima a ver que pasaba. La idea le gustó tanto que no trajo uno si no todos y así, un poco despistada de su tarea inicial, acabó creando su propia fusión… arte y juego a partes iguales 😉

 

Después comenzamos un nuevo dibujo para poder probar otras modalidades, así que aparté la mesa y dejamos el lienzo en el suelo. Allí, hizo uso de sus manos y pies (y alguna que otra pelota XD) para crear la nueva composición.

 

Cuando ya se cansó de la actividad, saqué las cartulinas de sus bolsas y lo dejé secar para luego poder plastificarlo y colgar en su cuarto de juegos este bonito recuerdo de una tarde más de juego, nuevas experiencias y cómplices sonrisas.

Pintar sin manchar

BLW friendly: Petit Suisse de plátano y fresa

Antes lo llamaban Petit Suisse y ahora le dicen Danonino… En cualquier caso, quien más quien menos lo ha comido de niñ@, y no tan niñ@ también 😉  Y aunque los vendían prometiendo salud y crecimiento para los peques, cierto es que su alto contenido en grasa creó bastantes controversias entorno al mismo. Finalmente, modificaron algunos ingredientes, actualizaron la receta y ahora sí, podemos leer entre sus dibujos las comerciales etiquetas: Bajo en grasa, sin conservantes y sin colorantes artificiales… Está claro que ha mejorado y eso está muy bien, pero las cantidades de azúcar añadido siguen siendo altas y entre sus ingredientes no dejan de contarse variedad de químicos, algo que de vez en cuando no está mal pero de lo que no conviene abusar.

A lo que voy… navegando por internet encontré varias recetas para hacer este postre en casa, pero como había diversas opciones he querido probar y modificar hasta encontrar la que por votación ha ganado en casa. Y sí, confirmo que se convertirá en uno de los frecuentes en casa, por que este Petit Suisse casero es muy sencillo de hacer, super sano, sin azúcar y además de todo muy rico, lo prometo 😉

Ingredientes (8 unidades aproximadamente)

  • 200 ml de crema de coco (sería lo equivalente a la nata tradicional para cocinar, puedes encontrarlo en herboristerias y tiendas bio-eco)
  • 250 gramos de fresas
  • 4 plátanos maduros
  • 1 hoja de gelatina neutra o agar-agar (opcional) 

Paso 1: Lavamos y cortamos las fresas

Paso 2: Licuamos las fresas

Si prefieres una textura más suave, puedes colar este licuado para quitar las semillas de las fresas.

Paso 3: Añadimos el plátano, la crema de coco y licuamos

 

Si no queremos añadir gelatina, repartimos la mezcla en vasos y los metemos en la nevera. He de decir que cogen una textura más similar al Petit Suisse pasadas 24 horas de refrigeración.

Paso 4: Preparamos 1 hoja de gelatina o agar-agar (opcional)

Este paso es opcional, solo si quieres añadir algo de espesor a la mezcla. Yo lo he probado con y sin… y realmente está bien de las dos maneras, es simple cuestión de gustos.

Paso 5: Añadimos la gelatina o agar-agar (opcional)

Calentamos la mezcla en una olla a fuego medio. Una vez caliente, apagamos el fuego, añadimos la gelatina y removemos hasta que esté completamente disuelta.

Servimos en los vasos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Una vez templados, los  metemos en la nevera.

Paso 6: Servimos

Petit Suisse casero

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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BLW friendly: Tortitas adaptadas (sin leche ni azúcar)

Para comenzar el día con energía o para disfrutar de una merienda diferente, las tortitas también conocidas como pancakes siempre dan ese toque especial y además nos ofrecen gran variedad de opciones. Nutritivas, divertidas y habitualmente exitosas entre grandes y pequeños, esta versión adaptada sin leche y sin azúcar, permite combinarlas tanto con dulce como con salado, a gusto del consumidor 🙂

Las opciones son casi ilimitadas y como siempre, adaptables según la edad y la cantidad de azúcares que estemos dispuestos a aceptar… desde la rica fruta hasta el delicioso chocolate, pasando por mieles, mermeladas y siropes o la eterna pareja jamón y queso. Todo ello hace de este plato tan rico y fácil de preparar un aliado perfecto para fiestas infantiles, ¿no te parece? Yo, por lo menos, ya lo tengo en la lista para el próximo cumpleaños de la peque 😉

Ingredientes:

  • 200ml de bebida de avena
  • 1 plátano pequeño
  • 100 gramos de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1 huevo
  • Aceite de oliva

    Paso 1: Cortamos el plátano y reservamos

    Paso 2: Mezclamos la bebida de avena con el huevo


  • Paso 3: Añadimos una cucharadita de aceite de oliva

blw - tortitas adaptadas

Paso 4: Mezclamos la harina y la levadura

blw - tortitas adaptadas

Paso 5: Incorporamos la harina a la mezcla y batimos

Paso 6: Agregamos el plátano y batimos de nuevo

Paso 7: Cocinamos las tortitas

En una sartén ponemos un poco de aceite y lo repartimos con ayuda de un papel de cocina para que quede todo bien engrasado pero sin exceso de aceite. Ponemos la sartén a fuego alto para que esté bien caliente cuando vayamos a comenzar, pero antes de hacerlo deberemos dejarlo a fuego medio para que no se nos quemen las tortitas.

Añadimos una parte de la mezcla hasta conseguir el tamaño que buscamos y cuando esté cuajada la parte de abajo (es rápido), le damos la vuelta y cocinamos por la otra parte.

Una vez cocinada la tortita, la sacamos, engrasamos de nuevo la sartén y repetimos el proceso tantas veces como tortitas queramos.

Paso 8: Servimos

blw-tortitas adaptadas

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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BLW friendly: Albóndigas adaptadas (sin leche ni huevo)

Muchas de las recetas de albóndigas que conozco llevan, a parte de la siempre prescindible sal para los más peques, algún ingrediente de los que conviene evitar antes del año, como la leche o el pan de molde (que puede llevar entre otras cosas también leche y/o azúcar).

Otras tantas, además de estos ingredientes también incluyen huevo, que aunque sí puede darse a partir de los 6 meses, suele ser de los que más suelen retrasarse o cuyo proceso de introducción se alarga algo más al tratarse de uno de los alimentos que primero ocupan lugar en la lista de los considerados alérgenos.

Pues bien, una vez más, adaptamos la receta para que, sea el caso que sea, toda la familia pueda comer lo mismo sin renunciar al sabor y como siempre, de la manera más sencilla y saludable. Además de ser un plato realmente fácil y rápido de preparar, admite infinitas variables para adaptarlo a tu gusto o necesidades nutricionales, desde emplear otro tipo de carne (o una mezcla de varias) hasta añadir distintos tipos de vegetales y/o especias.

El acompañamiento lo dejo a tu elección, puedes hacerlas en salsa de tomate o champiñones, por ejemplo, o acompañarlas de patatas, alguna crema o puré, pasta, arroz… En fin, hay muchas posibilidades.

Nosotras las hemos acompañado con patatas y salsa romesco que teníamos por aquí, y tengo que decir que a Noa ¡solo le ha faltado relamer el plato! No ha dejado ni pizca y eso, aunque ella come bastante bien no siempre pasa, así que me lo tomaré como un halago 😉

Ingredientes

  • 350 gramos de carne picada de ternera (puede ser otra carne, a tu gusto)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla pequeña
  • 110ml de bebida de avena
  • 55 gramos de pan rallado
  • 8 gramos de maicena (una cucharadita)
  • Hiervas provenzales
  • Pimienta
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Picamos el diente de ajo

Paso 2: Picamos la cebolla

Otra opción es rallarla si prefieres no encontrar los trozos.

Paso 3: Lo echamos en un bol junto al pan rallado

Paso 4: Añadimos el resto de ingredientes (excepto la carne) y removemos

Paso 5: Incorporamos la carne y mezclamos

Paso 6: Damos forma a las albondigas

albóndigas adaptadas-blw

Precalentamos el horno a 180º mientras damos forma a las albóndigas y las ponemos en una bandeja sobre papel de hornear.

Horneamos durante 20 minutos. A mitad de cocción le damos la vuelta a las albóndigas.

Paso 7: Servimos

albondigas adaptadas - blw

 

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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DIY: Pintura casera

La pintura que hoy traigo es NO tóxica, apta para todos los públicos y además, casera (y barata 😉 ), prácticamente un éxito asegurado para usar con pinceles o directamente con las manos. Y es que pintar suele ser una de las actividades estrella para la mayoría de los peques. No solo eso si no que además, es una actividad apta en muchos casos a partir de los 6 meses, cuando empiezan a tener un mayor control corporal. Este ejercicio favorece en muchos sentidos su desarrollo: el trabajo de la concentración, la coordinación, la motricidad y por supuesto la experiencia sensorial son varios ejemplos de ello.

Noa tiene 17 meses y ha disfrutado mucho de la actividad, totalmente recomendable 🙂 . Lo primero que hemos hecho es forrar la mesa pequeña del comedor completamente con papel, para así tener un espacio de trabajo más amplio y de paso, despreocuparme algo más por la suciedad que parece deparar nuestro futuro inmediato XD

pintura

Impaciente por empezar, se ha puesto cómoda, ha cogido un pincel y ha comenzado su obra de arte 😉  Como puedes ver en una de las fotos, no ha podido resistirse a probar ese espectáculo de colores, de ahí la importancia de que todos sus ingredientes sean comestibles.

Tras un ratito de brochazos y tranquilidad, ha decidido sacar su artista más salvaje XD ha dejado los pinceles a un lado y ha empezado a disfrutar de lo que de verdad le interesa y gusta, tocar texturas y ensuciarse cuanto más, mejor 😛

 

Aquello no estaba mal, pero ella sabía que lo podía mejorar… se ha levantado de la silla, ha rodeado la mesa (que aún quedaba mucho lienzo por cubrir) y lo ha dado todo, literalmente XD Confieso que mi primer impulso ha sido pararla, pero al final… me he dejado llevar, y la verdad que ella lo ha disfrutado a tope 🙂

Prometo que, a pesar de que las fotos parecen propias de un colorido desastre en casa, cuando ya se ha cansado y hemos recogido, ha sido muy fácil y rápido. Lo poco que por suerte había caído al suelo o calado en la mesa, ha sido muy sencillo de limpiar así que si te planteas hacerlo, que no sea la limpieza lo que te pare 😛

Vale, ¿pero exactamente como se hace la pintura? Vas a ver que fácil:

Necesitamos

  • 25 ml de agua
  • 100 gramos de bicarbonato de sodio
  • 120 ml de vinagre
  • 110 gramos de harina de maíz
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Colorantes de repostería
  • Un molde para hacer hielos

Paso 1: Creamos un sirope de azúcar

Hay quién utiliza sirope de maíz, pero como no tenía en casa, he optado por hacer mi propio sirope con azúcar blanco.

He mezclado 25 ml de agua con 4 cucharadas de azúcar. Lo he puesto en una olla a fuego medio-bajo hasta que el azúcar se ha disuelto y se ha quedado una mezcla semilíquida. Una vez listo, lo he reservado hasta su uso.

Paso 2: Mezclamos bicarbonato con vinagre y removemos

Paso 3: Añadimos el sirope y la harina de maíz

Añadimos 2 cucharadas del sirope que hemos preparado al principio y los 110 gramos de maicena. Removemos hasta obtener una masa homogénea y con una densidad media.

Si crees que está demasiado espesa, puedes añadir algo más de vinagre, si por el contrario la ves muy líquida, añade algo más de harina.

Paso 4: Tintamos la pintura

Repartimos la masa en los apartados de la cubitera y aplicamos colorante a cada uno de ellos para crear tantos tonos como queramos. Este paso, además, sirve para trabajar las mezclas de colores con los peques más avanzados 🙂

Ya ves, así de sencillo podemos contar con pintura NO tóxica para que nuestros peques se lo pasen pipa y sin más riesgos que el de acabar directamente en la bañera por tener pintura hasta en las pestañas XD, pero ese riesgo sí merece la pena por ver lo que disfrutan, ¿a que sí?

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35 Alimentos no lácteos ricos en calcio

En casa tomamos lácteos. Sabemos sin embargo del extenso debate que en torno a estos alimentos se genera, sobre todo en cuanto a beber leche, algo tan común y tradicional en nuestra sociedad. En cuanto a este tema, tratamos de informarnos y como no acabamos de posicionarnos de un lado u otro (ni ponemos en un altar a la leche ni la demonizamos como si veneno fuera), de momento nos mantenemos neutrales y sí, tomamos lácteos aunque tratamos de que no sea en exceso (básicamente por que cualquier cosa en exceso suele conllevar también contraindicaciones).

No hablaré de los pros y los contras de tomar lácteos, por que la red está llena ya de artículos relacionados con el tema y que seguro aportan mayor y mejor información que la que yo (sin ser nutricionista ni entendida en la materia) podría daros.

Lo que si es cierto, es que la mayoría de la población tenemos claro que la leche (y sus derivados) está directamente asociada a su alta aportación en calcio, y así es. Pero lo que muchos desconocemos (o ni nos paramos a pensar) es que la leche no es ni la única ni la mejor fuente de calcio, y que sin ir muy lejos, en nuestro mercado habitual podemos encontrar alimentos no solo con mayor aporte de calcio si no cuya composición favorece además su absorción.

Pues bien, hoy traigo esta infografía con una pequeña selección de alimentos no lácteos pero igualmente ricos en calcio, algunos tienen más que la leche, yogures o quesos y otros algo menos… sea como sea están en la lista por su considerable aportación de este mineral y siempre resulta interesante disponer de información que nos ayude a elaborar menús más equilibrados, ¿no es cierto?

Último dato 🙂 : Del mismo modo que los alimentos ricos en hierro, conviene combinarlos con Vitamina C ya que ello favorece en gran medida su absorción.

alimentos-ricos-en-calcio

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BLW friendly: Pollo al curry

¡Y el pollo volvió a triunfar! Y no es para menos, por que esta receta de inspiración hindú además de sencilla está para chuparse los dedos, tanto que Noa ha arrasado con su plato ¡y parte del mío!

Lo hemos acompañado con arroz basmati blanco, que además de equilibrar el menú no podría complementar mejor el plato… así que os recomiendo esta guarnición por que una vez más, arroz y pollo unidos, aseguran prácticamente el éxito entre grandes y pequeños 🙂

Ingredientes (2 raciones y 1/2)

  • 2  pechugas de pollo
  • 300 ml de «nata» de almendras
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 cucharadita de curry
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Troceamos el pollo

Paso 2: Cocinamos el pollo

En una sartén con aceite a fuego medio-alto, freímos el pollo. Salpimentamos al gusto (Recuerda evitar la sal si tu peque tiene menos de un año). Una vez cocinado reservamos en un plato.

Paso 3: Cortamos la cebolla

Paso 4: Cortamos la zanahoria

Paso 5: Cocinamos las verduras

En la misma sartén, ahora a fuego medio, cocinamos las verduras (Si lo crees necesario puedes añadir un poco más de aceite)

Paso 6: Añadimos la nata y las especias

Incorporamos la nata, el curry y la cúrcuma. Removemos para integrar y cocinamos durante unos 5 minutos.

Paso 7: Trituramos la salsa

Paso 8: Cocinamos el conjunto

Vertemos de nuevo la mezcla triturada en la sartén y añadimos el pollo. Removemos y cocinamos durante otros 5 minutos aproximadamente. Rectificamos sal (Recuerda apartar la ración del peque antes, si tiene menos de un año).

Paso 9: Servimos

pollo al curry

¿Te apetece? Si te animas a hacer esta receta, te invito a que me mandes los resultados, versiones y experiencia de los peques con este plato.

Recuerda que, coma cuanto coma tu peque hoy (mucho, poco o nada), la hora de la comida debe ser un momento agradable en familia, confía en su autoregulación y disfruta de esta etapa de exploración y aprendizaje que le aporta mucho más que nutrición 🙂

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Reflexiones de conciliación

Hace muchos años, una tarde cualquiera y casi por casualidad acabamos viendo una película en principio para niños y que al final resultó por encantarnos, era «Charlie y la fábrica de chocolate».

Particularmente, me encantaron los escenarios (esa fabrica 2966-charlie-y-la-fabrica-de-chocolate-2005para comérsela!! XD) y los mensajes que transmite pero hubo concretamente una escena, una frase que se me quedó grabada y al parecer de manera bastante profunda ya que aun sigo recordándola de vez en cuando, tal vez a modo de terapia.

Si no has visto la película y tienes intención de verla, tal vez quieras dejar de leer ahora, aunque la escena que comentaré forma parte del principio y no de la trama ni el desenlace 🙂

A lo que voy: la frase que me cautivó la dice el abuelo a su nieto (Charlie), ante la intención que tiene el pequeño de vender el billete dorado que ha encontrado en su chocolatina para así poder aportar dinero a la familia, que es bien pobre y pasa momentos bastante complicados:

«Jovencito ven aquí… hay un montón de dinero en el mundo y fabrican más y más cada día, pero de este billete sólo hay cinco ejemplares en todo el mundo y nunca habrá ninguno más. Sólo un bobo lo cambiaría por algo tan vulgar como el dinero… ¿Eres tu un bobo?»

¡Con el dinero hemos topado! En todos los años que Isaac y yo llevamos de relación, hemos pasado por situaciones de todo tipo en lo que respecta a la economía. Hemos estado en lo más bajo y aunque en lo más alto sería demasiado decir (ojalá XD) si que hemos conseguido llegar a un nivel cómodo: ni mucho ni poco. Y así hemos ido un poco moviendonos a través de los años, arriba y abajo, abajo y arriba. Con esto quiero decir que conocemos por experiencia todo tipo de situaciones y si bien es cierto que el dinero te da tranquilidad, sabemos de buena tinta que con lo justo (muy, muy justo), también podemos ser felices, por que lo hemos sido.

Quizás estés un poco confundido/a ahora…¿Por que me cuenta esto ahora? ¿Pero esto no es un blog relacionado con la crianza?

Precisamente la crianza de mi peque y la observación de mi entorno en cuanto a este tema es lo que me ha hecho recordar de nuevo esa frase cinematográfica y ahora te cuento por qué:

Resulta que el domingo pasado emitieron un programa relacionado con la conciliación (salvados, en la sexta) y la verdad es que a parte de indignación por las diferencias de nuestro país con Suiza conforme a todo el tema social, la sensación que me quedó al finalizar el programa fue más de tristeza que de otra cosa.

Me sentí triste por nuestra sociedad, por las pocas facilidades a los padres y madres trabajadores y por las muchas dificultades de tantos de ellos para sacar adelante a su familia. Pero sobre todo me sentí triste por las tantas experiencias a las que los padres y madres de nuestro país renuncian con motivo del dinero, algo tan vulgar pero tan necesario, ¿verdad?

Me sentí también agradecida del tantísimo esfuerzo y por la lucha constante de mi pareja para sacar adelante su empresa, que además de su sueño, es lo que nos dio la estabilidad suficiente para permitirme renunciar al trabajo y dedicarme a estar con Noa (además de apoyarme en este proyecto MamiNatura que me entusiasma, pero eso es tema a parte 🙂 )

Me sentí angustiada de pensar que con nuestro historial económico, cualquier día a saber por qué, nos encontremos de nuevo en lo más bajo, que todo esto que hoy está de cara se ponga del revés y volvamos a empezar de 0. Angustiada por pensar en la posibilidad de tener que dejar a mi peque para ir a trabajar fuera… a que sea imprescindible de nuevo entregar algo tan valioso como es mi tiempo hoy para ella, a una fría empresa a cambio de ese maldito dinero.

Y es que hoy se que la mejor decisión que pude tomar justo el día anterior de mi vuelta al trabajo fue dejarlo, cambiar los planes y reconducir mi vida. Que aunque, entre mis sentimientos contradictorios, ese dia yo no entendía por que mi marido y mi madre, contentos, le decian a mi bebé: «menudo regalazo te ha hecho la mama!», hoy comprendo perfectamente la magnitud de lo que esa decisión ha comportado para las dos… Y que pobre de mi si me hubiera equivocado, si siguiendo las pautas de nuestra sociedad, hubiera decidido perderme parte de esta historia tan importante, la historia de mi peque.

Lo que quiero decir con esto, es que comprendo que hay familias que no tienen opción. Comprendo y me apena que la sociedad nos apriete y que con un sueldo (cuando lo hay) muchas veces no llegue. Y comprendo por supuesto, que el trabajo es tambien realización personal, pero si te encuentras en esta tesitura y estás basando la decisión unicamente en la estabilidad economica familiar, te animo a pensar: ¿De verdad crees que no podréis vivir sin ese sueldo (o sin una parte del mismo) o simplemente supondría renunciar a ciertas comodidades a las que ahora estáis acostumbrados? ¿Se trata realmente de cubrir necesidades básicas o en el fondo te sientes algo condicionado/a por este sistema de consumo que nos envuelve y nos crea necesidades innecesarias? ¡Hablo de una sociedad en que está de moda regalar experiencias por que ya lo tenemos todo! Y hablamos de una experiencia inigualable, la experiencia de tu vida: la PaMaternidad! Si nos la vendieran en grandes almacenes tal vez la valoraríamos más…

Seas como seas y decidas lo que decidas, no me gustaría que tomaras este post como una ofensa, ya que sinceramente no es mi intención juzgar tu decisión que respeto enormemente, ya sea trabajar, reducir jornada, pedir excedencia, trabajar en casa, dejar tu puesto o lo que sea que hayas decidido… por que tienes tus propios motivos y por que no hay decisión que no conlleve ventajas y sacrificios a la vez. Esto solo es un planteamiento y no pretende ser una lección, nada más lejos de la realidad… esto solo es mi experiencia, mi punto de vista. Y en realidad, si te encuentras decidiendo sobre tu vida profesional y tu PaMaternidad, no se si te estoy ayudando o tal vez lo estoy complicando aun más (lo siento 🙁 )

En fin, analizando todo este tema, me acordé de aquella frase que ha motivado esta entrada, y de que, aunque no parecía tener nada que ver con la crianza, cambiando solo un par de palabras sí parece reflejar las renuncias a las que, cada vez más, se somete nuestra sociedad. Y tal vez (solo tal vez) del mismo modo que a mi me invitó a la reflexión sobre conciliación, te invite a ti también, como si de tu propio abuelo/a se tratase, o como si fuese esa persona a quien más quieres y admiras quien te planteara la cuestión:

«Jovencito/a ven aquí… hay un montón de dinero en el mundo y fabrican más y más cada día, pero este/a niño/a sólo hay uno/a en todo el mundo y nunca habrá ninguno/a más. Sólo un/a bobo/a lo cambiaría por algo tan vulgar como el dinero… ¿Eres tu un/a bobo/a?»

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Y es que ese/a hijo/a es tu propio billete dorado 🙂

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BLW friendly: Falafel

Muchas veces, cuando iniciamos la alimentación complementaria mediante BLW, nos encontramos con dudas sobre la introducción de alimentos pequeños que resultan más difíciles de gestionar para nuestros peques. Un buen ejemplo de ello son las legumbres que solemos servir en platos de cuchara: si el niño/a aun no la domina ni sabe hacer la pinza, ofrecérselas puede resultar todo un estropicio además de bastante frustrante para él/ella.

Si a ello le sumamos que las legumbres son una fuente natural de hierro, factor a tener muy en cuenta cuando iniciamos la alimentación complementaria (puedes ver más alimentos ricos en hierro aquí), resulta interesante contar con recursos que faciliten su introducción. El falafel (una receta de origen árabe cuya base son los garbanzos) es un claro ejemplo de comida fácil de preparar para nosotros, fácil de gestionar para los peques y super nutritiva para todos 🙂

Ingredientes (15-20 falafels)

  • 250 gramos de garbanzos
  • 250 ml de agua
  • 1 cucharadita de comino
  • Perejil y cilantro fresco
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta cayena (opcional)
  • 1 cucharadita de levadura o bicarbonato de sodio
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • 1 cucharadita de sal (Evitarla para los menores de un año y moderarla para el resto)

Paso 1: Preparar los garbanzos

Hay que poner a remojo los garbanzos la noche anterior. Una vez vayamos a utilizarlos, es preciso escurrirlos bien.

Paso 2: Troceamos la cebolla

Paso 3: Picamos el ajo

Paso 4: Troceamos el perejil y cilantro

En mi caso, no tenía cilantro así que solo le puse perejil, si tenéis la opción de poner ambos, mejor 🙂

Paso 5: Trituramos