DIY: Slime casero

Por aquí ha vuelto amanecer frío y nublado con expectativas de lluvia inminente, así que sumado a que andamos algo tocadas de la garganta ya, hemos renunciado al paseo (que no a la diversión 😛 ) y decidido pasar la mañana en casa ¡haciendo Slime casero!

Puede que lo conozcas mejor por blandiblú o flubber (por la película) pero el caso es que seguro que más de una vez has jugado con esas divertidas masas viscosas y saltarinas, ¿verdad? Pues resulta que también se pueden hacer de forma casera y es tan fácil que hasta la peque de 2 años la ha hecho prácticamente sola, siguiendo mis instrucciones.

A ella le encanta el proceso de creación sin importar el resultado así que aunque no hubiera salido como esperábamos lo hubiera disfrutado igual… pero por suerte, además ha salido genial y ha estado otro buen rato jugando y experimentando a nivel sensorial con las manos en la masa, nunca mejor dicho.

Los materiales empleados son bastante fáciles de conseguir en cualquier bazar a excepción del BORAX (Borato de sodio) que lo encontrarás en droguerías especializadas, puede que cueste algo encontrarlo (yo finalmente lo encontré en una tienda de pinturas) pero merece la pena el esfuerzo porque es super barato (unos 2,5€) y el bote sirve para diversas manualidades que además son super chulas como esta.

También sé que existen recetas para hacer esta manualidad sin BORAX aunque en casa aún no las hemos probado, si nos animamos y sale algo decente no dudes en que te lo contaré 😛

Necesitaremos

  • Medio vaso de agua caliente
  • 1 cucharadita de BORAX
  • Colorante alimentario
  • Purpurina
  • 80 ml de agua
  • 100 ml de pegamento escolar transparente (Yo he usado Supertite)

Paso 1: Mezclamos el BORAX con el agua caliente y reservamos

Paso 2: Ponemos el pegamento en un bol

DIY: Slime casero

Paso 3: Agregamos los 80ml de agua y mezclamos

Paso 4: Añadimos el tinte de color que queramos y mezclamos

Paso 5: Añadimos purpurina y mezclamos (opcional)

DIY: Slime casero

Paso 6: Incorporamos el BORAX poco a poco

Este es el paso más determinante de la receta, por lo que lo mejor es ir añadiendo cucharaditas de la mezcla de BORAX y removiendo hasta obtener la textura deseada. Nosotras hemos añadido 2 en un primer paso y luego de una en una con espacios para mezclar bien e ir viendo como queda.

Debe quedar en estado semi-sólido y flexible. Es probable que al principio esté algo pegajoso pero te recomiendo que sigas removiendo y jugando un rato con las manos ya que al poco coge más consistencia y deja de quedarse tan pegado en las manos. Esto es importante tenerlo en cuenta porque si piensas que no está listo y sigues echando BORAX te quedará demasiado sólido y perderá esa flexibilidad que lo caracteriza.

Paso 7: ¡A jugar!

A la peque le ha encantado… ha hecho formas (ella aseguraba que era un perro…juro que he intentado verlo pero no he sabido, bendita imaginación XD), ha experimentado con la textura, hecho espaguetis y pelotas saltarinas (gigantes y pequeñas) que nos hemos ido pasado entre risas. Vamos, que al final la mañana ha estado bastante entretenida 😛

Lo mejor es que, bien conservada, es una masa que tiene bastante durabilidad, por lo que una vez acabado el juego lo hemos metido en una bolsa de cierre hermético (también puede valer un tupper) y listo para otro ratito 🙂

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